El castillo de York es un complejo fortificado en la ciudad de York, Inglaterra. Comprende una sucesión de castillos, prisiones, tribunales de justicia y otros edificios, que fueron edificados a lo largo de los últimos nueve siglos en la orilla sur del Río Foss. Los restos en ruinas del castillo medieval normando son conocidos como la Torre de Clifford. Construido originalmente siguiendo las órdenes de Guillermo I para dominar la antigua ciudad vikinga de Jórvík, el castillo tiene una tumultuosa historia previa antes de convertirse en una importante fortificación con extensas defensas acuáticas. Tras una gran explosión en 1684 que dejó las restantes estructuras militares inhabitables, el castillo de York siguió siendo utilizado como cárcel y prisión hasta 1929.
El primer castillo edificado en el lugar fue de tipo mota castral, construido en 1068 tras la conquista normanda de York. Después de la destrucción del castillo por rebeldes y un ejército vikingo en 1069, el castillo de York se reconstruyó y reforzó con extensas defensas acuáticas, incluyendo un foso y un lago artificial, convirtiéndose en una importante fortificación de la realeza en el norte de Inglaterra.
En 1190, 150 judíos locales sucumbieron en un pogromo en la torre del homenaje del castillo; la mayoría de ellos se suicidó para no caer en manos de la muchedumbre. Enrique III reconstruyó el castillo en piedra a mediados del , creando una torre del homenaje con un diseño cuatrilobulado único, protegida por una muralla exterior y una importante casa del guarda. Durante las guerras escocesas entre 1298 y 1338, el castillo de York era frecuentemente utilizado como centro de la administración real de Inglaterra, y también como una importante base militar de operaciones.
El castillo de York empezó a deteriorarse en los siglos y , siendo utilizado cada vez más como prisión tanto para delincuentes locales como para prisioneros políticos. En tiempos de Isabel I se consideró que el castillo había perdido todo su valor militar pero fue mantenido como el centro de la autoridad real en York. El estallido de la guerra civil inglesa en 1642 vio cómo el castillo de York era reparado y reforzado, para jugar un papel en la defensa realista de York en 1644 contra las fuerzas parlamentarias. El castillo de York continuó siendo una guarnición hasta 1684, cuando una explosión destruyó el interior de la torre de Clifford. La mota castral fue rediseñada en estilo neoclásico en el para servir de centro administrativo del condado de Yorkshire, y fue utilizada como cárcel y prisión civil. La reforma penal del llevó a la creación en 1825 de una nueva prisión construida en estilo gótico neo-tudor en el lugar del castillo; utilizado primero como juzgado y luego como prisión militar, este complejo fue demolido en 1935. Hacia el , las ruinas de la torre de Clifford habían llegado a ser un destino turístico bien conocido y un monumento nacional; hoy el sitio es propiedad del Patrimonio Inglés y está abierto al público. Los edificios restantes sirven como Museo del Castillo del York y Tribunal de la Corona.
Historia
York era una capital vikinga en el , y continuó siendo una importante ciudad del norte en el .Butler, p.2. En 1068, en la primera expedición al norte de Guillermo el Conquistador, tras la conquista normanda, se construyeron varios castillos a lo largo del noreste de Inglaterra, incluyendo uno en York.Brown, p.32. Este primer castillo en York era una mota castral básica de madera construida entre los ríos Ouse y Foss en el emplazamiento del actual castillo. Se construyó a toda prisa; los informes contemporáneos indican que fue levantado en solo ocho días, aunque esta afirmación ha sido cuestionada.Brown, p.110; Cooper, p.15. Esa mota tenía originalmente alrededor de 200 pies (61 metros) de anchura en la base.Cooper, p.14. Como fue construida en un entorno urbano, centenares de casas tuvieron que ser destruidas para dejar espacio a la edificación.Clark, p.239. William Malet, el sheriff de Yorkshire, se hizo cargo del castillo y lo defendió con éxito contra la revuelta subsiguiente de la población local.Pounds, p.7; Clark, p.239.
En respuesta al empeoramiento en la seguridad de la situación, William dirigió en 1069 su segunda campaña del norte. Construyó otro castillo en York, en lo que ahora es Baile Hill en la orilla oeste del Ouse, frente al primer castillo, en un esfuerzo para mejorar su control sobre la ciudad.Brown, p.32; Pounds, p.7. Este segundo castillo era también una mota castral, probablemente con la colina de Baile Hill accesible mediante un puente horizontal y escalones cortados en la ladera de la colina.Brown, p.41; Butler, p.3. Más tarde ese año, una flota vikinga danesa zarpó hasta York por el Humber y el Ouse, y atacó ambos castillos con la ayuda de Cospatrick de Northumbria y un número de rebeldes locales.Hull, p.98. Los normandos, intentando rechazar a los rebeldes, prendieron fuego a algunas de las casas de la ciudad. El fuego se extendió hasta incendiar la Catedral de York y, afirman algunos, también ambos castillos.Hull, p.98; Cooper, p.18.Hull, p.98 y otros encuentran evidencias documentales que aseguran que los castillos fueron primero quemados y luego parcialmente desmantelados. Cooper (p.18) disiente, basándose en trabajos arqueológicos que no muestran evidencias de que el fuego haya dañado capas relevantes de las colinas. Los castillos fueron capturados y parcialmente desmantelados, y Malet fue tomado como rehén por los daneses.Cooper, p.16.
En el periodo que siguió a los ataques en 1069 y 1070, William dirigió una extensa secuencia de operaciones de castigo por todo el norte de Inglaterra.Hull, p.98. Esta "Masacre del norte" restauró el orden lo bastante como para permitir la reconstrucción de los dos castillos, nuevamente en madera. El patio del Castillo de York se amplió ligeramente en el proceso; los edificios que se cree estaban situados dentro del recinto en esa época incluyen "salas, cocinas, una capilla, cuarteles, tiendas, establos, forjas [y] talleres".Cooper, p.18; Butler, p.13. En el tiempo en que el Domesday book se estaba escribiendo, en 1086, el Castillo de York estaba rodeado por un foso lleno de agua y un gran lago artificial conocido como el "Estanque del Rey" (King's Pool), alimentado por el río Foss mediante un dique construido para ese propósito.Clark, p.255; Cooper pp.12–3. Más propiedades, incluyendo dos molinos, tuvieron que ser destruidas para dejar espacio a las defensas acuáticas.Cooper, p.14. Con el tiempo la colina de Baile Hill fue abandonada en favor del primer asentamiento del castillo, dejando sólo el montículo, que todavía existe.Pounds, p.7.
derecha|miniaturadeimagen|300x300px|Corte transversal del montículo del Castillo de York, dibujado en 1903 por Sir Basil Mott; "A" marca el apuntalamiento de hormigón del cerro, del ; los muros bajos que rodean la base de la colina son una adición del . Enrique II visitó el castillo de York cuatro veces durante su reinado.Cooper, p.23. Los aposentos reales se encontraban entonces, por seguridad, en la torre del homenaje, y Enrique pagó 15£ para hacer reparaciones en dicha torre. Durante su visita de 1175 , Enrique utilizó el castillo como base para recibir el homenaje de Guillermo el León de Escocia. En los alrededores se construyeron molinos dependientes del castillo para surtir a la guarnición, y a mediados del se concedió la propiedad de esos molinos a la orden militar de los Caballeros Templarios.Cooper, p.117; Pounds, p.193. Los molinos demostraron ser muy vulnerables a las crecidas de los dos ríos y tuvieron que ser repetidamente reparados.Pounds, p.193.
La masacre de los Judíos En 1190, el castillo de York fue el escenario de uno de los peores pogromos de la Inglaterra medieval.Butler, p.14. Los normandos habían establecido las primeras comunidades judías en Inglaterra, donde algunos de sus miembros ocuparon una función económica especial como prestamistas, una actividad esencial pero prohibida a los cristianos.Hillaby, p.16. Los judíos ingleses estaban sometidos a considerables prejuicios religiosos y fundamentalmente trabajaban desde villas y ciudades que tuvieran cerca algún castillo de la realeza que les pudiera proporcionar protección ante los ataques de la mayoría cristiana.Hillaby, pp.21–2. La protección real estaba normalmente garantizada, pues la realeza normanda y Plantagenet había determinado que las deudas y propiedades pertenecientes a los judíos eran en último caso de la corona, y revertían al rey tras la muerte de aquellos.Stenton, p.197.
Ricardo I fue coronado rey en 1189 y anunció su intención de unirse a las Cruzadas; esto inflamó el sentimiento antijudío.McLynn, pp.120–1. Comenzaron a extenderse rumores de que el rey había ordenado atacar a los judíos ingleses.Hillaby, p.29. En York, las tensiones estallaron violentamente al año siguiente. Richard de Malbis, quien debía dinero al poderoso comerciante judío Aaron de Lincoln, aprovechó el incendio accidental de una casa para incitar a una muchedumbre a atacar el hogar y la familia de un empleado judío de Aaron recientemente fallecido. Josce de York, cabeza de la comunidad judía, condujo a las familias judías locales al castillo, en cuya torre de madera se refugiaron.Butler, p.14. La multitud rodeó el sitio, y cuando el condestable salió para discutir la situación con los cabecillas, los judíos, temiendo caer en manos de la multitud o ser entregados al sheriff, rehusaron permitirle regresar. El condestable apeló al sheriff, quien llamó a sus propios hombres y puso sitio a la fortaleza. El asedio continuó hasta el 16 de marzo, cuando la posición de los judíos se volvió insostenible. Su líder religioso, el rabino Iom Tov, propuso un acto de suicidio colectivo antes que dejarse asesinar por la turba, y el castillo fue incendiado para evitar que sus cuerpos fueran mutilados después de muertos. Varios judíos perecieron en las llamas, pero la mayoría eligió el suicidio.Hull, p.99. Unos pocos de entre ellos se rindieron, prometiendo convertirse al cristianismo, pero fueron asesinados por la furiosa multitud. En total, alrededor de 150 judíos murieron en la masacre.Butler, p.15. Nuevamente en madera, la fortaleza fue reconstruida sobre la colina, que fue elevada unos 13 pies (4 metros) de altura, a un costo de 207£.Hull, p.99; Cooper, p.25.
Siglos y miniaturadeimagen|325x325px|Una reconstrucción de Castillo de York en el , visto desde el sureste Durante su reinado, el Rey Juan utilizó a menudo el Castillo de York, usando la fortaleza como cuartel personal para su propia seguridad.Cooper, pp.27–9. El castillo fue mantenido en buen estado en ese tiempo.Cooper, p.28. Entonces también aparecen los primeros registros del uso del castillo como cárcel, con referencias a prisioneros encerrados allí durante las campañas irlandesas de Juan.Cooper, p.91. En el existía un sistema bien establecido de guardias, en virtud del cual se otorgaban varias tierras de los alrededores de York como compensación por proveer de caballeros y ballesteros para ayudar a proteger el castillo.Cooper, p.113.