thumb|Vivero de árboles tropicales en Planeta Verde Reforestación S.A. Plantación en Vichada, Colombia.
La reforestación es una operación en el ámbito de la silvicultura destinada a repoblar zonas deforestadas en el pasado histórico y reciente (se suelen contabilizar 50 años). Por extensión, también se llama reforestación, aunque sería más correcto el término forestación, a la plantación más o menos masiva de árboles, en áreas donde estos no existieron, por lo menos en tiempos históricos recientes (igualmente, unos 50 años). También se llama reforestación al conjunto de técnicas que se necesitan aplicar para crear una masa forestal, formada por especies leñosas."Reforestación participativa", pág. 75.
thumb|Plantación de pino rojo americano de 21 años al sur de Ontario, Canadá.
thumb|Parcela reforestada con 8 años de edad.
En muchas partes del mundo, especialmente en el este de Asia, la reforestación y la forestación están incrementando las áreas boscosas. La cantidad de bosque ha aumentado en 22 de las 50 naciones del mundo con más bosques. Asia, en conjunto, ganó un millón de hectáreas de bosque entre 2000 y 2005. Asimismo, el bosque tropical en El Salvador creció más del 20% entre 1992 y 2001. Basándose en estas tendencias, un estudioJames Owen, "World's Forests Rebounding, Study Suggests". National Geographic News, 13 de noviembre de 2006. estima que la superficie forestal mundial en 2050 será un 10% —una superficie de la extensión de la India— superior a la de 2006.
En China, donde se han destruido bosques a gran escala, ha sido obligación legal de cada ciudadano capacitado, entre 11 y 60 años, el plantar de 3 a 5 árboles anualmente, o hacer la cantidad de trabajo equivalente en otros servicios forestales. El Gobierno chino sostiene que, desde 1982, se ha plantado cada año al menos un millardo de árboles y se han recuperado anualmente 50000 km² de superficie forestal. En 2016 esta obligación ya no se encuentra vigente, pero cada 12 de marzo en China son las vacaciones de plantado. Además, está en marcha el proyecto Gran Muralla Verde de China que, plantando árboles, pretende frenar la expansión del desierto de Gobi. Aunque debido al alto porcentaje de árboles que mueren después de plantarlos (hasta el 75%), el proyecto no está teniendo mucho éxito, la superficie forestal en el norte del país ha pasado del 5 al 12,4%. En China, la superficie forestal ha aumentado 47 millones de hectáreas desde la década que comenzó en 1971. El número total de árboles en 2001 se estimaba en 35 millardos.Gittings, John (20 March 2001). "Battling China's Deforestation." The Guardian. Otra propuesta ambiciosa para China es el sistema aéreo de reforestación y control de la erosión.
En África, con un nombre parecido, la Gran Muralla Verde de África, se está llevando a cabo otra iniciativa de contención del desierto (el Sahara en este caso) mediante el plantado de árboles. Se ha propuesto utilizar invernaderos de agua marina.
En los países occidentales, la creciente demanda del consumidor por productos forestales que hayan sido cultivados y cosechados de forma sostenible está haciendo que los propietarios de bosques y la industria maderera rindan cada vez más cuentas de sus prácticas de gestión forestal y tala.
El programa de rescate de la selva de la norteamericana Arbor Day Foundation utiliza sus donaciones para comprar y preservar selvas antes de que las puedan adquirir compañías madereras. Esta fundación protege así las tierras de la deforestación. También aísla el modo de vida de las tribus primitivas que las habitan. Otras organizaciones como Cool Earth, Community Forestry International, The Nature Conservancy, WWF/Adena, Conservation International, African Conservation Foundation y Greenpeace también se centran en preservar los hábitats forestales. En particular Greenpeace ha identificado los bosques aún intactosThe world’s last intact forest landscapes. intactforests.org y publicado esta información en Internet. Por su parte, el Instituto de Recursos Mundial ha trazado un mapaThe World's Forests from a Restoration Perspective, WRI temático más simple donde se muestran los bosques hacia el año 6000 a.C. y a comienzos del siglo XXI (mucho más reducidos). Estos mapas muestran la cantidad de reforestación requerida para reparar el daño causado por la humanidad.
Objetivos de la reforestación
La reforestación está orientada a:
Mejorar áreas verdes y el medio ambiente Mejorar el desempeño de la cuenca hidrográfica, protegiendo al mismo tiempo el suelo de la erosión. Producción de madera para fines industriales. Crear áreas de protección para el ganado, en sistemas de producción extensiva. Crear barreras contra el viento para protección de cultivos. Frenar el avance de las dunas de arena. Proveer madera para uso como combustible doméstico. Crear áreas recreativas. Luchar contra el calentamiento mundial, retirando de la atmósfera dióxido de carbono para fijarlo en los árboles.
Para la reforestación, pueden utilizarse especies autóctonas (que es lo recomendable) o especies importadas, generalmente de crecimiento rápido.
Las plantaciones y la reforestación de las tierras deterioradas y los proyectos sociales de siembra de árboles producen resultados positivos, por los bienes que se producen y por los servicios ambientales que prestan.
Si bien se puede decir que la reforestación en principio es una actividad benéfica, desde el punto de vista del medio ambiente, existe la posibilidad que también produzca impactos ambientales negativos.
Como derivados de la actividad de reforestación se pueden desarrollar actividades relacionadas con:
Producción de plantas (viveros). Producción de madera, pulpa de celulosa, postes, fruta, fibras y combustibles.
Amenazas
Contaminación Demanda hídrica Desertificación Desertización Erosión Explotación agropecuaria Incendio Introducción de especies inadecuadas o alóctonas Obra pública y Urbanismo (desmontes) Pérdida paisajística Plagas de insectos desfoliadores o perforadores
Factores ecogeográficos
Biogeográficos Climatología Geología y edafología Disposición de los pisos bioclimáticos
Especies repobladoras
Matorral
Cistus ssp. (jaras), Quercus coccifera (coscojas), Rosmarinus ssp. (romeros), Thymus ssp. (tomillos), o piornos.
Bosque degradado miniaturadeimagen|Planta de Retama Olea europaea (acebuches), Retama ssp. (retamas), Pistacia ssp. (lentiscos, terebintos), Lycium intricatum, Ziziphus ssp., Maytenus ssp. (artos, cambroneras, azufaifos), Ceratonia siliqua (algarrobos), Tetraclinis articulata (araares), Juniperus ssp. (sabinas, enebros).
Bosque de ribera
Populus nigra, Populus alba (álamos), Fraxinus ssp. (fresnos), Ulmus ssp. (olmos), Alnus glutinosa (alisos), Tamarix ssp. (tarays), Nerium oleander (adelfas), Salix ssp. (sauces).
De interés económico
Pinus ssp. (pinos), Eucalyptus ssp. (eucaliptos), cupresáceas.
Impactos ambientales
Las reforestaciones y sus componentes que contemplan la siembra de árboles para producción o para proteger el medio ambiente tienen impactos ambientales positivos y también negativos.
Las plantaciones y la reforestación de las tierras deterioradas y los proyectos sociales de siembra de árboles producen resultados positivos por los bienes que se producen y por los servicios ambientales que prestan. Los productos forestales de la reforestación incluyen: madera, pulpa de celulosa, postes, fruta, fibras y combustibles, las arboledas comunitarias y los árboles que siembran agricultores alrededor de sus viviendas o terrenos. Las actividades orientadas hacia la protección incluyen los árboles sembrados a fin de estabilizar las pendientes y fijar las dunas de arena, las fajas protectoras, los sistemas de agroforestación, las cercas vivas y los árboles de sombra.
Por otra parte, las grandes plantaciones comerciales tienen el potencial para causar efectos ambientales negativos de mucho alcance y magnitud. Los peores impactos se sienten donde se han cortado los bosques naturales para establecer plantaciones.
Impactos positivos
Reducción del uso de bosques naturales como fuente de combustible
Las plantaciones ofrecen la mejor alternativa a la explotación de los bosques naturales para satisfacer la demanda de madera y otros productos combustibles. Las plantaciones que se realizan para la producción de madera, generalmente emplean las especies de crecimiento más rápido y el acceso y la explotación son más fáciles que en el caso de los bosques naturales, pues dan productos más uniformes y comercializables. Asimismo, las plantaciones comunitarias para la producción de leña y forraje, cerca de los poblados, facilitan el acceso de los usuarios a estos bienes y, a la vez, ayudan a aliviar la presión sobre la vegetación local, que puede ser la causa del corte y pastoreo excesivo. El pastoreo se establece, generalmente, en los terrenos marginales o inapropiados para la agricultura (p.ejem. los terrenos forestales existentes o las zonas deterioradas); las plantaciones originan un uso beneficioso y productivo de la tierra que no compite con los usos más productivos.
Incremento de los servicios ambientales
La reforestación aporta una serie de beneficios y servicios ambientales. Al restablecer o incrementar la cobertura arbórea, se aumenta la fertilidad del suelo y se mejora su retención de humedad, estructura y contenido de nutrientes (reduciendo la lixiviación, proporcionando abono verde y agregando nitrógeno, en el caso de que las especies utilizadas sean de este tipo). Si la falta de leña obliga a que el estiércol se utilice como combustible, en vez de abono para los campos agrícolas, la producción de leña ayudará, indirectamente, a mantener la fertilidad del suelo. La siembra de árboles estabiliza los suelos, reduciendo la erosión hidráulica y eólica de las laderas, los campos agrícolas cercanos y los suelos no consolidados, como las dunas de arena.
La cobertura arbórea también ayuda a reducir el flujo rápido de las lluvias, regulando, de esta manera, el caudal de los ríos, mejorando la calidad del agua y reduciendo la entrada de sedimento a las aguas superficiales. Debajo de los árboles, las temperaturas más frescas y los ciclos húmedos y secos moderados constituyen un microclima favorable para los microorganismos y la fauna; ayuda a prevenir la laterización del suelo. Las plantaciones tienen un efecto moderador sobre los vientos y ayudan a asentar el polvo y otras partículas del aire.
Al incorporar los árboles a los sistemas agrícolas, pueden mejorarse las cosechas, gracias a sus efectos positivos para la tierra y el clima. Finalmente, la cobertura vegetal que se establece mediante el desarrollo de las plantaciones en gran escala y la siembra de árboles, constituye un medio para la absorción de carbono, una respuesta a corto plazo al calentamiento global causado por la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera.
La incorporación de árboles como parte de un programa forestal social puede tener diferentes formas, incluyendo las arboledas comunitarias, las plantaciones en el terreno gubernamental o en las vías de pasaje autorizado, alrededor de los terrenos agrícolas, junto a los ríos y al lado de las casas. Este tipo de plantación causa pocos impactos ambientales negativos. Los árboles dan productos útiles y beneficios ambientales y estéticos. Los problemas comunes que surgen de estas actividades son de naturaleza social.
Los árboles sembrados para protección, por ejemplo, como fajas protectoras o guardabrisas o para estabilizar las laderas, controlar la erosión, facilitar el manejo de cuencas hidrográficas, proteger las orillas de los ríos o fijar las dunas de arena, son beneficiosos por naturaleza y proveen protección y servicios ambientales. Si surgen problemas, muy probablemente, serán sociales (cuestiones de tenencia de las tierras y los recursos).
Sensibilización ambiental