Patricia Castro Obando (Lima, 1 de noviembre de 1967) es una periodista y antropóloga peruana especializada en estudios sobre China. Su trayectoria combina investigación sobre cultura, sociedad, literatura y política china, así como docencia universitaria en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Trayectoria Realizó estudios universitarios de bachiller en medicina veterinaria en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de bachiller en literatura y lingüística con mención en literatura hispánica en la Pontificia Universidad Católica del Perú, culminado solo los segundos por motivos laborales. Posteriormente, obtuvo su maestría en comunicaciones y su doctorado en antropología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, logrado a partir de un programa conjunto entre la PUCP y la Universidad de Pekín tras ser la primera estudiante peruana en obtener la beca del Programa de Estudios sobre China del Instituto Confucio. Realizó una estancia académica en la Universidad de Pekín y trabajos de campo en el sur de China.
Castro se identifica como feminista. En 2019 contrajo matrimonio con su novia en Buenos Aires. Trayectoria académica y profesional Como periodista se ha desempeñado principalmente como corresponsal para el diario El Comercio.En su último año de carrera, 1993, ganó el primer premio de ensayos por los 75 años de la Pontificia Universidad Católica del Perú, lo cual le permitió participar del Programa de Becas de Verano del diario El Comercio. En el diario, ingresó a practicar en la sección Cultura bajo la dirección de la periodista y promotora cultural Elvira Mercedes Flores Sánchez de Gálvez.
Posteriormente, respaldada por sus referentes académicos y desempeño en la sección Cultura, fue incorporada al mismo diario en planilla antes de concluir sus estudios en Literatura y Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su incorporación se dio en la sección de Espectáculos bajo la dirección de Alfredo Kato.
Con el tiempo fue asignada a diversas secciones del diario. Particularmente, en la sección Metropolitana colaboró en la investigación del libro “Vladimiro. Vida y tiempo de un corruptor” del escritor Luis Jochamowitz, un proyecto del Diario El Comercio (Perú)
Su labor en el mencionado diario ha sido duradera y, en el mismo, ha realizado la cobertura de guerra de Afganistán en 2001, de Irak en 2003. Desde el 2003 al 2006 enviaba despachos desde China y desde 2006 hasta el 2011 fue corresponsal acreditada en China de El Comercio (Perú).
Experiencia en la corresponsalía de guerra: Afganistán e Irak En septiembre de 2001, Castro se encontraba en Taiwán tomando un curso sobre religiosidad en Oriente tras ganar una beca para el estudio de la cultura china. Tan solo unos días posteriores a su llegada a Taiwán, ocurrieron los Atentados del 11 de septiembre de 2001. A raíz de estos sucesos, fue contactada de emergencia por Virginia Rosas, entonces editora de la sección Mundo del diario El Comercio, quien le solicitó asumir la corresponsalía en Afganistán ante la necesidad de cobertura del conflicto y la mayor proximidad geográfica que Castro tenía en el momento, la cual aceptó.
Su desplazamiento hacia la zona en conflicto implicó un recorrido que emprendió por sus propios medios. El espacio aéreo hacia Afganistán estaba cerrado, por lo que la única vía de ingreso era por tierra. Castro escogió Pakistán para lograr el ingreso. Para ello, voló desde Taiwán a Hong Kong para gestionar la visa pakistaní, trámite facilitado gracias a las credenciales periodísticas proporcionadas por El Comercio.
Su llegada a Pakistán fue por el sur del país, desplazándose hacia Islamabad y luego hacia la ciudad fronteriza de Peshawar. Desde ahí, comenzó la cobertura oficial, reportando los acontecimientos hasta que pudo ingresar a Afganistán en noviembre de 2001, convirtiéndose en la única periodista peruana en cubrir directamente el conflicto. Su misión, asignada por Virginia Rosas, consistía en documentar las diversas "historias humanas" vinculadas al conflicto, tarea que cumplió mientras atendía, además, los reportes requeridos por Canal N Al finalizar dicha cobertura, regresó a Lima para reincorporarse a sus labores en el diario El Comercio.
No obstante, su experiencia como corresponsal de guerra continuó en el año 2003 tras la invasión de Irak. En aquel contexto, propuso a El Comercio realizar la cobertura directa del conflicto, una decisión respaldada por el hecho de que ya contaba con un equipo profesional propio, y con una formación complementaria en fotografía.
Siguiendo una estrategia similar a la adoptada en su corresponsalía en Afganistán, optó por ingresar por vía terrestre, avanzando hacia Irak una vez que las alertas iniciales habían disminuido. Desde Irak, llevó a cabo una cobertura que incluía la recopilación de la información, el trabajo fotograáfico y envío de las noticias. Su regreso a Lima fue en abril de 2003.
En relación a ambas corresponsalías, ella señala que, aunque fueron hitos de su carrera, personalmente le demostraron la ausencia de sentido y ganadores en las guerras. A su vez, reconoce la huella que los rostros de niños y mujeres, quienes suelen ser las principales víctimas de un conflicto, dejaron en su memoria; y las reflexiones sobre la fragilidad de la vida y la conciencia sobre la muerte tras ambas experiencias.
Acercamiento a Asia Desde sus años universitarios en la carrera de Literatura y Lingüística, Patricia Castro orientó su mirada hacia Asia. En aquel periodo, se inauguró el Centro de Estudios Orientales (CEO), construido con apoyo japonés. No solo ahí tomó diversos cursos para conocer más de la región, sino también optó por llevar cursos universitarios electivos vinculados a la misma. Uno de los cursos fue uno de Literatura China impartido por una profesora china que había llegado al país mediante un programa de intercambio del gobierno de su nación. Su manera de enseñar permitió en Castro una comprensión del Asia más allá del Japón, país que predominaba en los estudios y en el imaginario social peruano de la época.
No obstante, su interés por el continente asiático inició mucho antes. A la edad de siete años, una de sus tías paternas regresó de un viaje por Japón, Hong Kong, Tailandia y más destinos asiáticos tras su jubilación de sus labores en la aerolínea Panagra. En su maleta de regreso trajo consigo diversos objetos que marcaron un primer acercamiento con Asia.
Su vínculo con la cultura japonesa también fue duradero. Estudió por siete años el idioma japonés y practicó karate en el Centro Cultural Peruano Japonés, logrando el cinturón verde. En la década de los noventa, la presencia japonesa en el Perú gozaba de gran visibilidad, influenciando el consumo cultural a través de los mangas y animes. En contraste, China aún no tenía la presencia internacional que alcanzaría posteriormente dado a prejuicios de la época.
Sin embargo, tras un periodo de incertidumbre al no acceder a una beca de posgrado para continuar sus estudios en Japón, se presentó otra oportunidad: una beca de estudios culturales chinos en Taiwán. Dicha experiencia marcó un giro en su acercamiento a China poco antes de que realizara sus corresponsalías de guerra en Afganistán e Irak.
Con su regreso al Perú, luego de su cobertura en Irak en 2003, Castro buscó retomar el camino académico. Al evaluar diversas oportunidades de estudio, surgió la posibilidad de estudiar política china en el mismo país mediante una beca de estudios. La invitación oficial para cursar estudios en la Universidad de Pekín le fue extendida por Wang Shishen, consejero cultural de la Embajada China en el Perú, quién, además, le brindó su nombre chino: 柯裴 (Kē péi). Esta oportunidad, además, contemplaba la guía académica del profesor chino Pan Wei.
De ese modo, Castro llegó a China en el año 2003, siguiendo una trayectoria académica en la sinología. Su estadía en el país durante veinte años permitió la continuación de sus estudios y, también, su participación en una multiplicidad de proyectos. Entre ellos, su trabajo como presentadora de noticias para CGTN en Español y su labor como docente de español en la Universidad de Pekín. A su vez, desde China, redactó sobre el país, sus dinámicas sociales y culturales y su relacionamiento con el Perú. Incluso, durante la pandemia del COVID-19, compartió sus experiencias como peruana viviendo en China en una nota del Diario El Comercio.
Proyectos y enfoque actuales Actualmente, sus intereses se centran en el vínculo entre la tecnología, la educación y los estudios sobre China. Entre ellos, la aplicación de la inteligencia artifical (IA) en la enseñanza, particularmente en el desarrollo y optimización de la educación virtual. Este enfoque responde a su creencia de que la universidad contemporánea requiere formas complementarias, entre contenidos teóricos impartidos en modalidad virtual y actividades presenciales orientadas al trabajo de campo.
En este marco, ha concebido el proyecto "Entender China", una propuesta con la que busca articular cursos teóricos sobre china con experiencias formativas presenciales en el propio país asiático. Para Castro, la comprensión de China requiere de un aprendizaje situado y vivencial, por lo que aspira a que los estudiantes recorran el país y, de esa manera, complementen los recursos aprendidos en el aula. En octubre de 2025 realizó un curso en Harvard sobre la enseñanza con IA.
Premios y reconocimientos
A lo largo de su trayectoria académica, periodística y como sinóloga, Patricia Castro ha recibido diversas distinciones otorgadas por entidades nacionales e internacionales que resaltan su labor en la difusión de los estudios sobre China, así como su trabajo periodístico.
2024 - Reconocimiento en el Barrio Chino de Lima con la inscripción de su nombre en una baldosa conmemorativa, en mérito a su labor como periodista y sinóloga. 2012 - Diploma al Mérito del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) del Perú por su destacada actividad como peruana residente en el exterior durante 2011. 2011 - Calificación sobresaliente por su tesis de maestría en Comunicaciones titulada Internet en China: ¿el reflejo del espejo? Análisis comparativo de las plataformas difitales chinas y sus pares extranjeras. 2008 - Medalla Cívica del distrito de San Miguel con motivo del Día Internacional de la Mujer. 2001 - Reconocimiento del Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano (PROMUDEH) por su trabajo periodístico en Afganistán.
Obras Castro ha desarrollado una trayectoria académica dedicada al estudio de las interconexiones históricas y culturales entre China y el Perú. Su producción incluye libros y publicaciones académicas sobre migración china, identidad y literatura sino-peruana.
Libros
Apasionados por el Perú: 18 relatos de personajes chinos con un mismo corazón peruano (2013)
El texto reúne los testimonios de 18 personajes chinos que, desde sus vivencias personales, se vincularon con distintos aspectos de la cultura peruana. "Apasionados por el Perú" compila entrevistas a traductores, escritores, investigadores y otros protagonistas chinos que se acercaron al país a partir de algún elemento que llamó su atención. Cada uno de estos personajes aporta percepciones propias que enriquecen la noción de “lo peruano”. Los relatos fueron recopilados entre 2006 y 2012, durante la labor de corresponsalía de Patricia Obando para el diario El Comercio en China, con la propuesta inicial de ofrecer al público peruano nuevas miradas sobre el país.
La comunidad invisible: Los hakka en el Perú (2019)