Santiago (Pérez de) Arroyo y Valencia (Popayán, 28 de julio de 1773-Popayán, 30 de mayo de 1845) fue un político, abogado, historiador y educador colombiano.
Tuvo una destacada figuración en la vida pública de la Nueva Granada y pasó a la historia como el Prócer Civil de la Independencia.
Biografía
Nacimiento y estudios
Nació en Popayán, Virreinato de la Nueva Granada, el 28 de julio de 1773, en el seno de una familia aristocrática. Al nacer se le impusieron los nombres de Jacobo Inocencio María Santiago y a partir de 1825 optó por utilizar el apellido abreviado de su abuela paterna, la española Rafaela Arroyo y Márquez, pues tanto a él como a todos sus hermanos los conocían sus contemporáneos como "los Arroyo" y no como "los Pérez de Arroyo".Biblioteca Luis Ángel Arango (1825). Información sobre el cambio de apellidos de los señores Arroyo y Valencia. Sala de Libros Raros y Manuscritos, número topográfico HSI0177. Bogotá: Banco de la República.
Fue alumno de José Félix de Restrepo, maestro de varios miembros de la generación de patriotas en Popayán.Pérez Hernández, María Teresa (2018). Hábitat, familia y comunidad en Popayán 1750-1850. Popayán: Universidad del Cauca pág. 85. Adelantó estudios de latinidad en el Real Seminario de San Francisco de Asís de su ciudad natal, donde también cursó filosofía y parte de la jurisprudencia, que concluiría posteriormente en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá,Arboleda, Gustavo (1962). Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo Departamento del Cauca. Bogotá: Guadalupe, pág. 30. en donde obtuvo su título de abogado expedido por el rey Carlos IV el 16 de diciembre de 1803,Martínez Garnica, Armando, y Gutiérrez Ardila, Daniel (2010). Quién es quién en 1810 - Guía de forasteros del Virreinato de Santa Fe, pág. 55. Bogotá: Universidad del Rosario. luego de solicitar las respectivas licencias.Archivo General de la Nación (1795). Pérez de Valencia y Arroyo, Santiago, su solicitud de licencia para doctorarse en jurisprudencia en el Colegio Mayor del Rosario, signatura Colegios:SC.12,2,D.4. Bogotá: Archivo General de la Nación.
En el claustro del Rosario fue colegial de derecho canónico y civil (1794-1795), pasante de gramática (1795-1796), pasante de derecho canónico (1797-1798), pasante de derecho civil (1798-1799) y consiliario primero (1799).Guillén de Iriarte, María Clara (2002). Documento histórico: Expediente de oposición a la cátedra de derecho civil conferida al doctor don José Camilo de Torres y Tenorio, 3 de agosto de 1803 en Revista Estudios Socio-Jurídicos volumen IV número 2, pág. 271. Bogotá: Universidad del Rosario Allí mismo se desempeñó como vicerrector, cargo del cual tomó posesión el 12 de abril de 1804.Archivo Histórico de la Universidad del Rosario. Elecciones en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario (1804-1805), vol. 126, folios 83-87. Bogotá: Universidad del Rosario.Archivo Histórico Cipriano Rodríguez Santamaría. Nombramiento de Santiago Pérez de Valencia y Arroyo como Vicerrector del Colegio Mayor del Rosario - Fondo David Mejía Velilla / Archivo Santiago Arroyo y Valencia, Ubicación CO-Ch-US-AHCRS-DMV-1.1.2.R3, Caja:11, Carpeta:2, Folios:25-28. Bogotá: Universidad de la Sabana. En la capital también obtuvo los grados de bachiller en filosofía, y bachiller, licenciado y doctor en cánones por la Universidad de Santo Tomás. miniatura|left|200px|Nombramiento de Arroyo como Vicerrector del Colegio Mayor del Rosario por el Virrey Antonio Amar y Borbón.
Vida pública y trayectoria
Sus primeros años como abogado los ejerció en el bufete del prócer Camilo Torres Tenorio, quien junto con el Sabio Caldas fueron dos de sus más cercanos amigos y corresponsales, de lo cual da fe la abundante correspondencia entre ellos que se conserva hasta nuestros días. Se desempeñó en 1803 como abogado de la Real AudienciaRestrepo Sáenz, José María y Rivas, Raimundo (1928). Genealogías de Santa Fe de Bogotá - Tomo I. Bogotá: Librería Colombiana, pág. 60. y magistrado de la Corte Suprema de la Nueva GranadaArboleda, Gustavo (1918). Historia Contemporánea de Colombia - Tomo II. Bogotá: Casa Editorial de Arboleda & Valencia, pág. 233. e hizo parte del Cabildo entre 1808 y 1810, en que ocupó asiento como regidor.Guerrero García, Adolfo León (2017). Tradición y cambio político en Provincia: Popayán, Nueva Granada y la redacción de la Constitución de 1814 en Precedente Revista Jurídica N.º 12. Cali: Universidad ICESI, pág. 70.
Ocupó numerosos cargos en la administración pública del virreinato, entre ellos, alcalde de Popayán, diputado y presidente de la Cámara Provincial, ministro de la Corte de Apelaciones, síndico procurador general, gobernador encargado de la provincia de Popayán, juez letrado de hacienda y senador por el departamento del Cauca.Martínez Garnica, Armando, y Gutiérrez Ardila, Daniel (2010). Quién es quién en 1810 - Guía de forasteros del Virreinato de Santa Fe, pág. 121. Bogotá: Universidad del Rosario. Se desempeñó también como vicepresidente de la Sociedad Elemental Primaria, constituida en 1833. Cuando tuvo lugar la creación e instalación de la Universidad del Cauca, Arroyo se desempeñaba como subdirector de instrucción pública y en esa capacidad presidió la Junta,Aragón, Arcesio (1925). La Universidad del Cauca. Popayán: Imprenta Oficial del Departamento del Cauca, pág. 105. convirtiéndose en uno de los firmantes del acto constitutivo de dicho claustro junto con Joaquín Mosquera, Manuel Mariano Urrutia, Lino de Pombo, Marcelino Hurtado, Manuel José de Cayzedo y Rufino Cuervo, entre otros.Centro de Investigaciones Históricas José María Arboleda Llorente. Acta de instalación de la Universidad Departamental del Cauca (1827), Fondo Universidad del Cauca, Signatura 526, Acta Fundacional. Popayán: Universidad del Cauca. El Congreso Constituyente de la Nueva Granada lo eligió ministro de la Corte Suprema junto con otros tres jurisconsultos, entre ellos José Félix de Restrepo.Arboleda, Gustavo (1918). Historia Contemporánea de Colombia, tomo I, pág. 149. Bogotá: Casa Editorial de Arboleda & Valencia. En 1833 fue nombrado ministro interino del Tribunal de Santafé, cargo que declinó.
Arroyo fue una autoridad en asuntos educativos y sus buenos oficios fueron requeridos por el General Francisco de Paula Santander para dar forma a la política de fundación de universidades en Cartagena de Indias, Santa Marta, Popayán, Tunja, Medellín y Santafé. Sus conocimientos quedaron plasmados en una de sus obras, el Plan general para el establecimiento y organización de las universidades y la instrucción pública en Colombia, elaborado en 1822.
El Vicepresidente Santander se propuso reorganizar la Academia Nacional, creada mediante una ley orgánica de la instrucción pública el 18 de mayo de 1826, y para ello designó a los veintiún miembros que debían conformarla, entre quienes se contaron Arroyo, Vicente Azuero, José María del Castillo y Rada, José Manuel Restrepo, Manuel Benito Revollo, José Fernández Madrid, José Rafael Revenga, Pedro Gual y Andrés Bello.Arboleda, Gustavo (1918). Historia Contemporánea de Colombia, tomo I, pág. 169. Bogotá: Casa Editorial de Arboleda & Valencia.
Arroyo también mostró interés por las ciencias y, en particular, por el análisis de los fenómenos naturales. Es célebre el registro de movimientos telúricos que consignó con minuciosidad en una tabla que refleja todos los sismos de diferente intensidad que el propio prócer experimentó en su ciudad natal por espacio de 56 años, desde 1785 hasta 1841,García Acosta, Virginia (1997). Historia y desastres en América Latina, págs. 3-4. Bogotá: Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina. incluido el terremoto de Pasto del 20 de enero de 1834, que se sintió con particular intensidad en Popayán.Arboleda, Gustavo (1918). Historia Contemporánea de Colombia, tomo I, pág. 214. Bogotá: Casa Editorial de Arboleda & Valencia. El estudio fue publicado posteriormente por Joaquín Acosta en su traducción de los Viajes de Boussingault.Aragón, Arcesio (1941). Fastos Payaneses - Publicación del Ministerio de Educación Nacional. Bogotá: Imprenta Nacional, págs. 148-150.
La independencia: prócer y corresponsal miniatura|left|200px|Francisco José de Caldas, El Sabio, (1768-1816), amigo y corresponsal de Santiago Arroyo y Valencia. (Museo Nacional de Colombia, Bogotá).Museo de la Independencia, Bogotá. Francisco José de Caldas según José María Espinosa, grabado sobre papel, litografía de Lemercier, París, 1851, registro 133.
Durante la gesta independentista de la Nueva Granada, Arroyo contribuyó a la causa sosteniendo reuniones, apoyando el movimiento y manteniendo un nutrido intercambio epistolar con otros patriotas como Francisco José de Caldas, Camilo Torres Tenorio, Antonio Arboleda y Arrachea y Miguel de Pombo, entre otros. Se consagró a la propagación de las ideas de independencia y libertad y en 1810, junto con sus hermanos Andrés Marcelino y Domingo, participó en la junta revolucionaria establecida en la provincia de Popayán. La familia sufrió la persecución y el hostigamiento de las autoridades españolas.Mejía Velilla, David (1996). Evocación de don Santiago Arroyo - Separata del Boletín de Historia y Antigüedades de la Academia Colombiana de Historia, N.º 792. Bogotá: Kelly, pág. 29. Fue uno de los pocos héroes de la independencia colombiana que no tomaron las armas, razón por la cual se le conoce en la historiografía de su país como El Prócer Civil de la Independencia. miniaturadeimagen|275px|Acta suscrita en 1841 por ciudadanos prominentes de Popayán, entre ellos Santiago Arroyo y Valencia, para acordar medidas encaminadas a obtener la paz pública en la República de la Nueva Granada.Biblioteca Luis Ángel Arango (1841). Acta celebrada por los habitantes de Popayán en Sección Sala de libros raros y manuscritos, número topográfico HSI0202. Bogotá: Banco de la República. La abundante correspondencia recibida por Arroyo y su familia de parte de las figuras más destacadas de la época colonial y la independencia colombiana fue conservada por el prócer y clasificada por él y sus descendientes con un criterio historiográfico, sumando cerca de 12 000 manuscritos y documentos impresos que conforman el Archivo Arroyo, uno de los archivos privados más voluminosos y con mayor valor histórico en Colombia. Particularmente numerosas e importantes son las cartas que Caldas le dirigió a Arroyo, muchas de las cuales tratan temas científicos y fueron compiladas y publicadas en el .Bateman, Alfredo, y Arias De Greiff, Jorge (1978). Cartas de Caldas. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Arroyo había heredado el gusto por los asuntos de la educación. Era un interlocutor y corresponsal que sabía medir alturas, triangular y calcular temperaturas; además, se hallaba bien equipado en astronomía.Amaya, José Antonio, y Suárez Lozano, Iván Felipe (2018). Ojos en el cielo, pies en la Tierra - Mapas, libros e instrumentos en la vida del Sabio Caldas. Bogotá: Museo Nacional de Colombia, págs.17-19. Él y Caldas aprendieron los métodos de la geografía durante las vacaciones universitarias de 1796. En consecuencia, el intercambio escrito y oral entre ambos payaneses llenó el vacío de una academia de ciencias que en Colombia solo vería la luz hasta 1936, tras múltiples ensayos fallidos durante el . Las cartas de Caldas a Arroyo constituyen un patrimonio inagotable para aproximarse al movimiento de la Ilustración en el Virreinato de Santafé. Aquella amistad fue el germen a partir del cual se expandió el movimiento en pro de la geografía civil liderado por Caldas.