El primer caso de la pandemia de COVID-19 en Israel se confirmó el 21 de febrero de 2020 después de que una ciudadana diera positivo por COVID-19 en el Centro Médico Sheba tras regresar de la cuarentena en el barco Diamond Princess en Japón. A partir de entonces las autoridades comenzaron a establecer restricciones de entrada al país, normas de distanciamiento social y demás medidas para combatir la pandemia. El 13 de marzo, el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró estado de emergencia nacional, anunciando que las restricciones tendrían valor legal y los infractores serían multados.
Al comienzo de la pandemia Israel atravesaba una crisis política, no se había formado aún una coalición de gobierno después de las elecciones parlamentarias del 2020, la tercera elección consecutva desde la disolución del gobierno en diciembre de 2018. Benjamín Netanyahu continuaba actuando como primer ministro y fue acusado de usurpación de poderes adicionales en el esfuerzo por contener la propagación del virus. Pero luego Netanyahu y su rival Benny Gantz, llegaron a un acuerdo de coalición y formaron un nuevo gobierno en mayo del 2020, alegando que era un gobierno de emergencia para combatir la pandemia. La pandemia continúa también durante el gobierno de Naftalí Bennet e Yair Lapid, que asumió en junio del 2021.
En diciembre del 2020, Israel comenzó su campaña de vacunación que contribuyó a frenar la propagación de la pandemia y culminar con la tercera oleada de casos hacia abril del 2021. Sin embargo, debido al auge de la variante delta, Israel atravesó una cuarta ola de junio a noviembre del 2021. El 25 de noviembre fue detectado el primer caso de la variante ómicron, que dio paso a la quinta ola. Actualmente Israel atraviesa su sexta ola de contagios.
Hasta el 20 de febrero de 2022, se contabiliza la cifra de 3,552,865 casos confirmados, 9,971 fallecidos y 3,409,854 recuperados del virus.
Primera ola: febrero a mayo de 2020 Primeros casos El 21 de febrero, Israel confirmó el primer caso de COVID-19. Una ciudadana israelí que había volado a casa desde Japón después de ser puesta en cuarentena en el Diamond Princess dio positivo en el Centro Médico Sheba. El 23 de febrero, un segundo ex pasajero de Diamond Princess dio positivo y fue ingresado en un hospital para aislamiento. El 27 de febrero, un hombre que había regresado de Italia el 23 de febrero dio positivo y fue ingresado en el Centro Médico Sheba. El 28 de febrero, su esposa también dio positivo.
El 1 de marzo, una mujer soldado dio positivo por el virus. Ella había estado trabajando en la juguetería administrada por el mismo hombre diagnosticado el 27 de febrero. El 3 de marzo, se confirmaron tres casos más. Dos contrajeron el virus en la misma juguetería: un estudiante de secundaria que trabajaba en la tienda y un subdirector de una escuela que compraba allí. Después de esto, 1150 estudiantes ingresaron a una cuarentena de dos semanas. Otra persona, que había regresado de un viaje a Italia el 29 de febrero, también dio positivo por el virus.
Restricciones de viajes El 26 de enero de 2020, el gobierno aconsejó evitar los viajes no esenciales a China. El 30 de enero, Israel suspendió todos los vuelos desde China. El 17 de febrero, Israel amplió la prohibición para incluir las llegadas de Tailandia, Hong Kong, Macao y Singapur. El 22 de febrero, un vuelo procedente de Seúl, Corea del Sur, aterrizó en el Aeropuerto Ben Gurión, se tomó una decisión ad hoc de permitir solo a los ciudadanos israelíes desembarcar del avión, todos los ciudadanos extranjeros a bordo regresaron a Corea del Sur. Posteriormente, Israel prohibió la entrada a los no residentes o no ciudadanos de Israel, que hubiesen estado en Corea del Sur durante los 14 días anteriores a su llegada a Israel. La misma medida se aplicó a quienes llegaran de Japón a partir del 23 de febrero. El 26 de febrero, Israel emitió una advertencia de viaje a Italia en particular, y también instó a cancelar todos los viajes al extranjero.
El 21 de febrero, Israel instituyó una regla de aislamiento domiciliario de 14 días para cualquier persona que hubiera estado en Corea del Sur o Japón. Varios turistas dieron positivo después de visitar Israel y regresar a sus países, incluidos miembros de un grupo de Corea del Sur, dos personas de Rumania, un grupo de peregrinos griegos, y una mujer de Estados Unidos. 200 estudiantes israelíes ingresaron en cuarentena después de haber sido expuestos al grupo de Corea del Sur. Otros 1.400 israelíes fueron ingresaron en cuarentena después de haber viajado al extranjero.
El 9 de marzo, el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró una cuarentena obligatoria de 14 días para todas las personas que ingresaran a Israel desde cualquier otro lugar del mundo. La orden entró en vigencia de inmediato para todos los ciudadanos israelíes. Para los ciudadanos extranjeros se aplicó desde el 13 de marzo, permitiendo la entrada solo a quienes demostraran que tenían donde alojarse durante el período de aislamiento.
Para la tercera semana de marzo, El Al, la principal aerolínea de Israel, respondió a una solicitud del gobierno de enviar vuelos de rescate a Perú, India, Australia, Brasil y Costa Rica para repatriar cientos de israelíes que estaban varados en todo el mundo debido a la pandemia. El 22 de marzo, 550 israelíes regresaron de la India; unos días antes fueron repatriados del Perú unos 1.100 viajeros israelíes.
Distanciamiento social y cierres El 2 de marzo se llevaron a cabo las elecciones parlamentarias de Israel de 2020. Se establecieron varias cabinas de votación especiales para los 5.630 ciudadanos israelíes con derecho a voto que se encontraban en cuarentena. 4.073 ciudadanos ejercieron su derecho al voto en dichas cabinas. Después de las elecciones, muchos otros israelíes ingresaron en cuarentena.
El 10 de marzo, Israel comenzó a limitar las reuniones a 2.000 personas. Al día siguiente, el 11 de marzo, las reuniones fueron limitadas aún más, a 100 personas. El 14 de marzo, el primer ministro Netanyahu anunció nuevas medidas y declaró la necesidad de "adoptar una nueva forma de vida". El Ministerio de Salud publicó un nuevo reglamento, efectivo el 15 de marzo. Las medidas incluyeron la prohibición de reuniones de más de 10 personas y el cierre de todas las instituciones educativas, entre ellas guarderías, educación especial, movimientos juveniles y programas extracurriculares. La lista de lugares requeridos para cerrar incluía: centros comerciales, restaurantes, comedores de hoteles, pubs, clubes de baile, gimnasios, piscinas, playas, parques acuáticos y de diversiones, zoológicos, baños rituales para hombres, salones de belleza y masajes, salas de eventos y conferencias, barcos públicos, teleféricos y parques nacionales. Los restaurantes de comida para llevar, los supermercados y las farmacias permanecerían abiertos. La Mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca fueron cerradas para evitar la contagios en los lugares sagrados. Como resultado de las indicaciones del gobierno para que los ciudadanos permanecieran en sus casas, hubo un aumento de llamadas a las líneas de asistencia por violencia doméstica y los refugios para mujeres se acercaron a su capacidad máxima, tanto por las recién llegadas como por las residentes anteriores que se quedaron debido a la pandemia.
El 9 de marzo, después de que se descubrió que un empleado de la embajada de Israel en Grecia había contraído el coronavirus y lo había transmitido a dos familiares, se anunció que la embajada cerraría temporalmente.ref></ref> El 12 de marzo, Israel anunció que todas las universidades y escuelas cerrarían hasta después de las vacaciones de Pésaj. Pero después de la vacaciones las instituciones educativas permanecieron cerradas y las clases se dictaron por internet. El 3 de mayo, se permitió que los grados primero a tercero de escuela reanudaran las clases, con restricciones, y no en todas las ciudades. Además, se permitió a los grados undécimo y duodécimo asistir a las prácticas para los exámenes de fin de curso.
El 15 de marzo, el ministro de Justicia, Amir Ohana, anunció que se congelaría la actividad judicial no urgente. Como resultado, el juicio por corrupción del primer ministro Netanyahu se pospuso del 17 de marzo al 24 de mayo..
Rastreo por teléfonos celulares El 15 de marzo, el gobierno israelí propuso permitir que la Agencia de Seguridad de Israel, rastreara los movimientos de personas diagnosticadas con coronavirus (movimientos anteriores al diagnóstico), a través de sus teléfonos móviles. El servicio de seguridad no necesitaría una orden judicial para su vigilancia. El objetivo declarado de la medida era identificar a las personas con quienes las personas infectadas entraron en contacto en las dos semanas anteriores a su diagnóstico, para enviarles mensajes de texto informando que deben ingresar al aislamiento domiciliario de 14 días. La medida de seguridad regiría durante solo 30 días después de la aprobación por un subcomité del parlamento israelí, eliminando luego todos los registros. Los detractores de la propuesta la calificaron de invasión de la privacidad y violación de las libertades civiles.
El 17 de marzo, un comité del parlamento aprobó el programa de rastreo de contactos, convirtiendo a Israel en el único país del mundo en utilizar abiertamente a su agencia de seguridad interna, para rastrear las geolocalizaciones de sus ciudadanos. En los primeros dos días, el Ministerio de Salud envió mensajes de texto a 400 personas que habían estado cerca de personas diagnosticadas, ordenando que entraran en aislamiento domiciliario por 14 días. El 26 de abril de 2020, la Corte Suprema sentenció que la medida fue constitucional, dadas las circunstancias de emergencia en que fue tomada, pero que en caso de extender las medidas de rastreo, sería necesario legislación adicional que contemplase los derechos civiles establecidos por las leyes fundamentales de Israel. Además la corte estipuló que debido a la importancia de la libertad de prensa, el rasteo de periodistas requeriría su consentimiento previo.
Transporte público Para el 19 de marzo, el número de pasajeros en transporte público se había reducido un 38,5 por ciento en comparación con antes del brote del virus. Las operaciones de autobuses públicos fueron estrictamente restringidas por el gobierno, limitando la circulación hasta las 8 p.m. en días de semana. El gobierno también detuvo todo el transporte público de jueves por la noche a domingo por la mañana, una pausa más larga que la habitual pausa del transporte en Shabat (que va del viernes por la tarde al sábado por la noche).
A partir del 22 de marzo, el Ministerio de Transporte de Israel instituyó un sistema de notificación que permitía a los pasajeros del transporte público consultar si habían compartido viaje con personas que luego fueron diagnosticadas. Los historiales de viaje se almacenarían mediante las tarjetas electrónicas comúnmente usadas para pagar el pasaje.
En el pico de la primera ola, el 20 de abril de 2020, el número de usuarios del transporte público disminuyó un 80% en comparación con antes de la pandemia. 50px Material was copied from this source, which is available under a Creative Commons Attribution 4.0 International License.
Restricción de actividades religiosas