Para enfrentar la pandemia de COVID-19 en Argentina, como la mayoría de los países del mundo, adoptaron en llevar a cabo una serie de medidas sanitarias, económicas y sociales. La primera de ellas fue el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. Debido a que Argentina es un país federal, las decisiones fueron consensuadas entre el Gobierno Nacional junto al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el resto de los gobiernos provinciales.

El enfoque de Argentina para enfrentar la pandemia se caracterizó por una cuarentena (aislamiento) temprana y estricta que abarcó todo el país durante 37 días (el ASPO abarcó inicialmente todo el territorio del país desde el 20 de marzo hasta el 26 de abril inclusive), seguida de una flexibilización por regiones, que permitió levantar la cuarentena en la mayor parte del país, para establecer protocolos de distanciamiento, manteniéndola en las áreas de alto contagio.

Inicios en Argentina El primer caso confirmado de la pandemia de COVID-19 en Argentina se dio a conocer el 3 de marzo de 2020. El 7 de marzo, el Ministerio de Salud confirmó la primera muerte del país y de América Latina.

El 16 de marzo la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur fue la primera en decretar la cuarentena en su territorio. El 18 de marzo otras siete provincias decretaron la cuarentena. El Presidente de la Nación Alberto Fernández decretó la cuarentena en todo el territorio nacional a partir del 20 de marzo de 2020, manteniéndola en modo obligatorio hasta el 26 de abril.El DNU 297/2020 estableció el aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 31 de marzo. Dicho término fue prorrogado hasta el 12 de abril inclusive por DNU 325/2020 del 31 de marzo. A partir de ese día cada provincia y la Ciudad de Buenos Aires, supervisadas por el Gobierno Nacional, quedaron facultadas para salir del aislamiento obligatorio, pero estableciendo diversos protocolos que garanticen el «distanciamiento» social. A lo largo de mayo, varias provincias (La Pampa, Formosa, Mendoza, Salta, San Juan) finalizaron la cuarentena para permitir reuniones familiares, sociales de hasta diez personas y hasta salidas recreativas en espacios públicos.

El 4 de junio el presidente Fernández anunció que 18 provincias habían finalizado la cuarentena sobre todo su territorio y estaban bajo un régimen de «distanciamiento» con protocolos sanitarios. Inicialmente, solo cuatro áreas urbanas mantuvieron el aislamiento: el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Departamento San Fernando de la Provincia del Chaco, el Departamento Rawson de la Provincia del Chubut y el Área Metropolitana Córdoba. Posteriormente, nuevos brotes obligaron a varias ciudades a volver al aislamiento.

El 29 de diciembre de 2020 comenzó la campaña de vacunación. Hasta el 22 de enero de 2024, 41.192.003 personas habían recibido una dosis, mientras que 38.102.120 personas recibieron dos dosis. Además, 34.384.977 personas recibieron una tercera dosis de refuerzo.

miniaturadeimagen|Imagen del SARS-CoV-2 captada por el Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Profesor E de Robertis”, UBA - CONICET de la Facultad de Medicina.

A la fecha del 31 de agosto de 2023, se contabiliza la cifra de 10 061 739 casos confirmados, 130 568 fallecidos y 9 930 223 recuperados del virus.

Antecedentes internacionales A fines de enero de 2020, China informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la existencia de un nuevo virus de la familia de los coronavirus que infectó a 62 personas y provocó la muerte de dos en la ciudad de Wuhan. El 21 de enero se confirmó el primer caso en Estados Unidos, y su rápida propagación por su transmisión de persona a persona.

El 22 de enero, la Cancillería argentina recomendó a quienes viajen a China para los festejos del año nuevo chino evitar «el contacto con individuos que presentan enfermedades respiratorias agudas, asistir a lugares con presencia de animales de granja o salvajes, vivos o muertos, e ingerir alimentos crudos», el uso de mascarillas, ventilar los ambientes compartidos y evitar los lugares con mucha gente.

La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, manifestó que «es una situación de alerta relevante. En el contexto de un mundo globalizado podemos tener alguna persona que venga de China con algún síntoma y el mensaje para el país es que en este momento hay una alerta en China pero no a nivel mundial. Hay una precaución en relación a los viajes hacia esa ciudad (Wuhan), que en este momento está cerrada» y que la Argentina «está trabajando para que si hubiera una sospecha se pueda identificar. Estamos siguiendo las recomendaciones de la OMS, no hay indicación de restricción de los viajes o de algún monitoreo especial. Sin embargo, sí hay una alerta para casos que cuenten con síntomas de una infección respiratoria aguda grave» y recalcó que «se está trabajando para identificar cualquier caso sospechoso y si lo fuera, se deriva al laboratorio».

miniaturadeimagen|El presidente Alberto Fernández con el ministro de Salud Ginés González García durante un informe de situación, en enero de 2020. Acompañan el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

El 25 de enero, el Ministerio de Salud estableció un protocolo para hospitales y clínicas privadas en caso de sospechar que un paciente presente como síntomas tos, fiebre, dificultad para respirar, decaimiento y dolor de cabeza. Establece también otras precauciones como la higiene de manos, el uso de equipos de protección personal según evaluación de riesgo, especial cuidado con el manejo del ambiente y los residuos hospitalarios y material cortopunzante, esterilizar y desinfectar los dispositivos médicos utilizados, asignar áreas de espera específicas para los pacientes sintomáticos dentro del centro médico, y se recomienda la separación de al menos un metro de distancia con los pacientes. Además se preparó al Hospital Interzonal de Ezeiza ante la llegada de pasajeros con cuadros febriles.

En primera instancia, el pasajero aéreo es el que advierte a la tripulación de sus síntomas. Si estos son acordes al cuadro esperable del coronavirus y viene de China o tuvo contacto reciente con una persona que estuvo en ese país, se lo considera un caso sospechoso. A partir de ahí, se da la alerta a Sanidad de Fronteras y se le entrega un barbijo al pasajero en cuestión. Además se toma contacto con los casos expuestos: la tripulación y los pasajeros que estuvieran a dos metros alrededor del paciente sintomático. Finalmente, se traslada a todas esas personas al hospital Eurnekian o al hospital Cetrángolo, donde se le realiza la toma de muestras y luego se envían al Instituto Malbrán, quienes realizarán el testeo con un reactivo específico.

Durante los primeros días, varios empleados y pasajeros del Aeropuerto Internacional de Ezeiza comenzaron a usar barbijos. Aeropuertos Argentina 2000, explotador de los aeropuertos en Argentina, informó que no se trata de una medida impulsada por ellos, sino que la precaución «corre por cuenta de cada empleado» y aseguraron que «lo que tenemos es la indicación del Ministerio de Salud de estar alertas y activar los protocolos sanitarios si se presentara una persona con síntomas coincidentes a los de coronavirus».

El 28 de enero, el ministro Ginés González García aseguró que en Argentina «el riesgo de que (el coronavirus) llegue a la Argentina es muy bajo. Nunca uno puede decir que está tranquilo. Pero, yo veo el riesgo por hoy, lejano» y que «no ha habido (personas con) síntomas» pero que «tenemos en alerta máxima al Sistema de Sanidad de Fronteras que depende del Ministerio de Salud. Cualquier síntoma febril que presente una persona, será derivado en forma rápida al hospital en Ezeiza».

El exembajador argentino en China, Diego Guelar indicó que cada año, entre enero y marzo, 25000 argentinos y chinos viajan entre Argentina y China por vacaciones. «Hay un tráfico importante. En esta época se da el pico. Llamé a González García para plantearle que es necesario que haya un protocolo (para los que viajan). Hoy vas a China y volvés y no hay ningún protocolo».

El 30 de enero, la Organización Mundial de la Salud declaró la emergencia de salud pública internacional por el brote epidémico de coronavirus. Ante esta medida, el ministro González García aseguró que la Argentina no tiene casos de coronavirus ya que «nos favorece, además de la distancia con el país de origen del virus, no estar en invierno» cuando se dan con más frecuencia las enfermedades respiratorias, y aconsejó que «si no es necesario e imperativo, evitar de momento viajar a China». Además, explicó que a pesar de la medida del organismo, las adoptadas por el país «básicamente serán las medidas que se vienen tomando, ya que desde el primer momento» se estuvo atento al brote.

thumb|Recomendaciones de viaje de coronavirus en Tucumán

El 3 de febrero, González García mencionó que se encuentra «moderadamente» preocupado por la epidemia pero aseguró que «estamos preparados para detectar y aislar un caso, si lo hubiera, cosa que no ha pasado». Sin embargo, destacó que «hay un delicado equilibrio que debemos transitar entre decir lo que estamos haciendo y no alarmar o asustar a la población. En realidad estoy más preocupado por el dengue, que sí está en la Argentina, pero naturalmente de dengue no habla nadie» porque hasta el momento se detectaron unos 70 casos de dengue autóctono y otros 140 importados de países limítrofes.

El 4 de febrero, el crucero Diamond Princess, que hacía el tramo Tokio-Hong Kong, fue puesto en cuarentena en el puerto de Yokohama tras haber detectado diez casos positivos de coronavirus, entre ellos un hombre de 61 años de nacionalidad argentina que viajaba acompañado de su esposa y que no presentaba síntomas, siendo el primer latinoamericano infectado. El paciente fue trasladado a un hospital en Japón «para estudios y tratamiento». Los otros siete argentinos a bordo, entre ellas la esposa, permanecieron en el crucero en cuarentena hasta el 21 de febrero. El ministro González García se refirió al caso y afirmó que «no existe ningún tipo de peligro con el ciudadano argentino que contrajo coronavirus» y acotó que «cuando le den el alta estará curado y no existe posibilidad de contagio». El hombre se encontró en perfecto estado de salud y se le otorgó el alta el 17 de febrero; abandonó Japón el 24 de febrero y llegó a la Argentina el 26, trasladándose a su domicilio en la ciudad de Buenos Aires. En total hubo 712 infectados y 10 muertos de los 3711 pasajeros y tripulantes.

El 11 de febrero, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que en los próximos diez días, los 29 laboratorios nacionales de referencia para influenza en América Latina y el Caribe, entre ellos la Argentina, contarán con la capacidad técnica para confirmar o descartar casos sospechosos, y se les entregarán kits que aceleran el diagnóstico. El 15 de febrero, el gobierno informó que llegó a un acuerdo con el gobierno de Ucrania para evacuar a una parte de ciudadanos argentinos que viven en la provincia china de Hubei, la más afectada por la epidemia, en un vuelo que partirá el 18 de febrero y que regresará a Kiev, la capital ucraniana, donde permanecerán 14 días de cuarentena. De no tener el virus, podrán regresar a la Argentina.