miniaturadeimagen|Inundaciones en el medio oeste de Estados Unidos, junio de 2008 Los efectos del calentamiento global impactan sobre los sistemas geológicos, biológicos y ecológicos de la Tierra, incluyendo a la población humana mundial. Los efectos del calentamiento global como el clima extremo, el agotamiento del ozono, el aumento de los incendios forestales, la pérdida de biodiversidad, las tensiones en los sistemas de producción de alimentos, el acceso al agua potable y la propagación mundial de enfermedades infecciosas representan un peligro ambiental que impactan sobre la salud humana, la seguridad alimentaria, y la estabilidad política, social y económica. Se estima que el cambio climático causa más de 150.000 muertes anualmente.

Las personas y comunidades pobres y de bajos ingresos en todo el mundo son las más afectadas por los efectos del cambio climático. Tienen niveles mucho más altos de vulnerabilidad a los determinantes ambientales de la salud y la riqueza, menor acceso a los servicios de salud, y menos capacidad disponible para enfrentar los efectos del cambio climático. Un estudio de 2009 estimó que más de 300.000 muertes inducidas por cambio climático y alrededor de $125 mil millones en pérdidas económicas anuales se produjeron en países en desarrollo, debido al agravamiento de las sequías e inundaciones.

Salud Las tres categorías principales de riesgos para la salud debido al cambio climático incluyen:  

efectos de acción directa (por ejemplo, debido a las olas de calor, un aumento de la contaminación atmosférica, y los fenómenos climáticos extremos), los impactos mediados por cambios relacionados con el clima en los sistemas y las relaciones ecológicas (por ejemplo, el rendimiento de cultivos, la propagación de enfermedades infecciosas, la productividad marina, o los problemas derivados de la desertificación, la sequía e inundaciones), y las consecuencias más difusas relacionadas con el empobrecimiento, el desplazamiento, los conflictos de recursos (por ejemplo, el agua) y los problemas de salud mental posteriores al desastre.

Estos riesgos aumentarán en las próximas décadas si el cambio climático global continúa en su trayectoria actual.

El cambio climático amenaza con frenar, detener o revertir el progreso internacional hacia la reducción de la desnutrición infantil, las muertes por enfermedades diarreicas y la propagación de otras enfermedades infecciosas. El cambio climático exacerba los problemas de salud existentes en las partes más pobres del mundo. Las variaciones actuales en las condiciones climáticas ya tienen muchos impactos adversos en la salud de las personas pobres en las naciones en desarrollo, y es probable que estos también se multipliquen por las tensiones adicionales del cambio climático.

Un clima más cálido y más variable conduce a niveles más altos de algunos contaminantes del aire. También aumenta las tasas y los rangos de transmisión de enfermedades infecciosas a través de aguas sucias y alimentos contaminados, y al afectar a los organismos vectores (como los mosquitos) y a las especies hospedadoras intermedias o reservorias que albergan el agente infeccioso (como el ganado, murciélagos y roedores). Por ejemplo, Bangladés ha experimentado un aumento de enfermedades sensibles al clima como la malaria, el dengue, la diarrea infantil y la neumonía, entre las comunidades vulnerables.Kabir, M. I., Rahman, M. B., Smith, W., Lusha, M. A. F., & Milton, A. H. (2016). Climate change and health in Bangladesh: a baseline cross-sectional survey. Global Health Action, 9, 29609. doi:10.3402/gha.v9.29609 Los cambios en el suministro de alimentos y agua debido al cambio climático puede causar indirectamente aumentos en una gama de resultados adversos para la salud, que incluyen desnutrición, diarrea, lesiones, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y aumento de enfermedades transmitidas por el agua y transmitidas por insectos.

Los cambios en la temperatura, las precipitaciones y la estacionalidad comprometen la producción agrícola en muchas regiones, incluidos algunos de los países menos desarrollados, lo que pone en peligro la salud y el crecimiento infantil, la salud en general y la capacidad funcional de los adultos. El informe de la Comisión de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS señala que es probable que las comunidades desfavorecidas asuman una parte desproporcionada de la carga del cambio climático debido a su mayor exposición y vulnerabilidad a las amenazas para la salud. Más del 90 por ciento de las muertes por malaria y diarrea ocurren en niños de 5 años o menos, principalmente en países en desarrollo. Otros grupos de población gravemente afectados incluyen mujeres, ancianos y personas que viven en pequeños estados insulares en desarrollo y otras regiones costeras, megaciudades o áreas montañosas.

Impactos psicológicos

Un artículo de 2011 en la revista American Psychologist identificó tres clases de impactos psicológicos del cambio climático global:

Directos: "Efectos agudos o traumáticos de eventos climáticos extremos y un entorno cambiado". Indirectos: "Amenazas para el bienestar emocional basadas en la observación de impactos y preocupaciones o incertidumbre sobre riesgos futuros". Psicosociales: "Efectos sociales y comunitarios crónicos del calor, la sequía, las migraciones y los conflictos relacionados con el clima y el ajuste posterior al desastre". Se muestra un impacto psicológico a través de los comportamientos de las personas y cómo actúan frente a la situación real. El tema del cambio climático es muy complejo y difícil de entender para las personas, lo que afecta la forma en que actúan sobre él. Ranney y Clark (2016) han demostrado que informar a las personas sobre la ciencia del clima promueve el cambio de comportamiento hacia la mitigación del cambio climático.

Destrucción de servicios de salud Los eventos climáticos extremos, además de ser vectores de propagación de enfermedades infecciosas, provocan la destrucción de infraestructuras esenciales para la provisión de servicios sanitarios, empeorando los tiempos de respuesta frente a las crisis sanitarias. Los huracanes y las inundaciones provocan la destrucción de hospitales, servicios de saneamiento y carreteras. Por ejemplo, el ciclón Idai en las costas de Beira ocasionó que la infraestructura de los servicios de salud sufriera pérdidas irrecuperables.

Enfermedades infecciosas miniaturadeimagen|Test de detección rápida para la malaria. El cambio climático puede conducir a aumentos dramáticos en la prevalencia de una variedad de enfermedades infecciosas. A partir de mediados de los años 70, ha habido una "aparición, resurgimiento y redistribución de enfermedades infecciosas". Las razones de esto son probablemente causales múltiples, dependiendo de una variedad de factores sociales, ambientales y climáticos, sin embargo, muchos sostienen que la "volatilidad de las enfermedades infecciosas puede ser una de las primeras expresiones biológicas de inestabilidad climática". Aunque muchas enfermedades infecciosas se ven afectadas por los cambios climáticos, las enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria, el dengue y la leishmaniasis, presentan la relación causal más fuerte. Una de las principales razones por las que el cambio climático aumenta la prevalencia de las enfermedades transmitidas por vectores es que la temperatura y la lluvia juegan un papel clave en la distribución, magnitud y capacidad viral de los mosquitos, que son vectores primarios para muchas enfermedades transmitidas por vectores. La observación y la investigación detectan un cambio de plagas y patógenos en la distribución desde el ecuador hacia los polos de la Tierra. Una herramienta que se ha utilizado para predecir esta tendencia de distribución es el Proceso dinámico de simulación de mosquitos (DyMSiM). DyMSiM utiliza datos y prácticas epidemiológicas y entomológicas para modelar las distribuciones futuras de mosquitos en función de las condiciones climáticas y los mosquitos que viven en el área. Esta técnica de modelado ayuda a identificar la distribución de especies específicas de mosquito, algunas de las cuales son más susceptibles a la infección viral que otras. Más allá de la distribución, el aumento de las temperaturas puede disminuir el tiempo de incubación viral in vivo en vectores, lo que aumenta la transmisibilidad viral y conduce a aumentos en las tasas de infección.

Malaria El aumento de las precipitaciones como la lluvia podría aumentar el número de mosquitos indirectamente al expandir el hábitat de las larvas y el suministro de alimentos. La malaria, que mata a aproximadamente 300,000 niños menores de 5 años anualmente, representa una amenaza inminente a través del aumento de la temperatura. Los modelos más conservadores sugieren que el riesgo de malaria aumentará entre 5 y 15% para 2100 debido al cambio climático. Solo en África, de acuerdo con el Proyecto MARA (Mapping Malaria Risk in Africa), hay un aumento proyectado de 16 a 28% en las exposiciones mensuales de personas a la malaria para 2100. miniaturadeimagen|Aedes aegypti, el mosquito que es el vector para la transmisión del dengue.

Dengue La fiebre del dengue se transmite por la picadura del mosquito hembra conocido como Aedes aegypti. Esta especie de mosquito puede viajar hasta 400 metros en busca de agua para poner sus huevos, pero a menudo permanece más cerca de las poblaciones humanas.   

El hábitat del mosquito Aedes aegypti y la cantidad de mosquitos en una población están fuertemente influenciadas por la cantidad de recipientes que contienen agua o bolsas de agua estancada en un área, temperatura diaria y variación de temperatura, humedad y radiación solar.Patz, J. A., Campbell-Lendrum, D., Holloway, T., & Foley, J. A. (2005). Impact of regional climate change on human health. Nature, 438(7066), 310-317. doi:10.1038/nature04188 Si bien la fiebre del dengue se considera principalmente una enfermedad tropical y subtropical, los rangos geográficos del aedes aegypti se están expandiendo debido al aumento global de las temperaturas.Ebia, K.L. & Nealon, J. (2016). Dengue in a changing climate. Environmental Research, 151, 115-123.

Cambios ambientales El cambio climático afecta drásticamente la pérdida de hábitats y asentamientos humanos. La desertificación, las sequías, las inundaciones y los eventos climáticos extremos ocasionan que las personas pierdan sus medios económicos y deban desplazarse de su lugar de origen.

Temperatura

Una temperatura de bulbo húmedo sostenida superior a los 35 °C es el umbral en el que el sistema de regulación de la temperatura de los humanos empieza a experimentar dificultades para enfriar la piel. Un estudio realizado en el 2013 concluyó que el estrés por calor reducirá la capacidad laboral considerablemente en los escenarios de emisiones actuales. Hay evidencias que muestran que las altas temperaturas pueden aumentar las tasas de mortalidad entre los fetos y los niños. Las temperaturas más altas reducen el aprendizaje y la productividad de los trabajadores, lo que puede afectar la economía y el desarrollo de un país.

Bajas temperaturas extremas