José Guillermo Hernández Aponte (Valledupar, 9 de octubre de 1965-Uberaba, 2 de mayo de 2019), alias "Ñeñe", fue un empresario y ganadero colombiano.

Hernández era conocido públicamente como un empresario, ganadero de la alta sociedad vallenata, casado en segundas nupcias en 2009 con la famosa exreina de belleza María Mónica Urbina, Señorita Guajira y Señorita Colombia 1985. Sin embargo, las autoridades colombianas lo investigaban por tres atentados contra su vida, y por un homicidio en 2011, y es a raíz de esta investigación que sus conversaciones telefónicas estaban siendo grabadas.

Hernández fue asesinado en Brasil en mayo de 2019, luego de ser víctima de un atraco a bordo de un taxi. El abogado de la parte acusatoria en el homicidio en 2011, Miguel Ángel del Río, descubrió las interceptaciones de la Fiscalía y las dio a conocer en los medios de comunicación colombianos.

Todavía hoy, investigadores colombianos, tratan de establecer la veracidad de las acusaciones del abogado Miguel Ángel del Río, las cuales Hernández habría estado a cargo de lavar grandes sumas de dinero para el narcotraficante Marquitos Figueroa, las Bacrims de "Los Urabeños" y el Clan del Golfo, a pesar de ser un reconocido miembro de la alta sociedad de Valledupar que manejaba conexiones con el alto Gobierno colombiano. Gonzalo Guillen y su prensa, Hernández y Armando de Jesús Gnecco Vega alias "Mandarino" habrían sido los dos principales lavadores de activos (operadores financieros) de la organización de Figueroa, "Los Curicheros". la versión divulgada por el abogado del extraditado a USA, Carlos Rodríguez, Hernández "mezclaba dineros del narcotráfico y de la venta ilegal de gasolina venezolana con plata lícita, en una millonaria operación de lavado de activos". de las grabaciones que no coinciden con las transcripciones de la Dijin sacaron a relucir una compra de votos en Cesar y La Guajira primero en favor de Germán Vargas Lleras y el partido Cambio Radical, y luego del entonces candidato a la presidencia de Colombia Iván Duque (quien resultó elegido Presidente de Colombia y luego se demostrò ser amigo personal del reconocido narcotraficante) en la que se alega una orden proveniente del líder del partido Centro Democrático, Álvaro Uribe para cometer el delito electoral. Hernández participó activamente en su campaña de la mano de su amiga y asesora de Uribe, María Claudia Daza, y sin que ella tome parte en la conversación, involucran a Prisilla Cabrales, a quien pretenden convertir ante el público en interlocutora ausente en las grabaciones. Además de las grabaciones, Hernández se ufanaba en redes sociales de sus relaciones cercanas con políticos, funcionarios del gobierno, empresarios, comerciantes, y la farándula colombiana.

Los medios colombianos empezaron a llamar al escándalo político generado por Hernández como "La Ñeñepolítica" o "'ñeñegate", palabras que fueron incluidas por la Fundéu BBVA entre sus palabras y expresiones recientes, curiosas, recuperadas, dudosas o que les llamaron la atención.

Familia Hernández nació en el hogar del ganadero cesarense y político conservador Aristides Hernández Fernández, conocido como el "Capi" o "Capitán Hernández" y su esposa Beatriz Aponte. Tuvo dos hermanos; José Gregorio "Goyo" y Rosalía "Chalia" Hernández Aponte. Lo apodaron Ñeñe en alusión a la pronunciación de la jerga expresiva coloquial de los bebés cuando dicen nene y su gran corpulencia.

Hernández es primo hermano del músico vallenato Iván Villazón Aponte y del político José Antonio Murgas Aponte por vía materna. Su primaria la cursó en el colegio Récord de Bogotá en la casa de Crispín Villazón de Armas y su hijo Iván Villazón, quien era su acudiente.

Contrajo matrimonio con Lina de López con quien tuvo dos hijos; José Miguel y Juan David Hernández López. Luego se divorció y contrajo matrimonio con la ex-reina nacional de la belleza, María Mónica Urbina. El exesposo de Urbina, fue Freddy Vélez Beltrán (referido en algunos medios como John Fabián Vélez Beltrán), quien fue un socio del jefe del cartel del Norte del Valle, Wílber Varela, alias "Jabón". Aunque Vélez y María Mónica llevaban años separados (desde 1997), Vélez fue asesinado en 2010 a manos de sicarios. Vélez y María Mónica tuvieron dos hijos, Nicolás y Manuela Vélez Urbina, de los que Hernández se convirtió en padrastro.

Entre sus parientes Hernández por lado paterno están los Hernández Sierra del Cartel de La Guajira, casa liderada por Franca Sierra alias "Mamá Franca", madre de Marta Hernández Sierra "La Chachi o Chacha Hernández", y abuela de Víctor Iván Ojeda Hernández. También tiene parentesco con la familia de Paul Corrales Figueroa, sobrino del narcotraficante Marquitos Figueroa. Es primo del narcotraficante Jorge Luis Hernández Villazón, alias "Boliche". Además de esto existe la una probabilidad que ayudó con una compra de votos para la campaña presidencial de la República de Colombia de la que saldría electo, Iván Duque.

Ganadería Se inició como empresario ganadero bajo la tutela de su padre, el ganadero y dirigente político conservador Aristides Hernández Fernández. Se fue independizando de su padre al iniciar negocios con la importación y exportación de ganado e insumos ganaderos entre Colombia y Venezuela. Empezó a exportar ganado al Líbano y Venezuela durante la presidencia de Hugo Chávez, luego Nicolás Maduro.

Su principal empresa ganadera la conformó en 2014, bajo el nombre de "La Gloria Ganadería", en la que aparecen como representantes sus hijos. 18 de las propiedades que forman parte de esta empresa están ubicadas en el departamento de Santander, de las cuales 15 están en el corregimiento de Sabana de Torres en el municipio de Barrancabermeja. Otra propiedad está en el municipio de Piedecuesta, dos en la región de la Mesa de los Santos y otra en el valle de Guatiguará.

Homicidio de Óscar Eduardo Rodríguez Pomar (2011) Hernández era investigado por la Fiscalía General de la Nación de Colombia por el homicidio de Óscar Eduardo Rodríguez Pomar, de 28 años de edad e hijo de Carlos Rodríguez Gómez dueño de la extinta Boutique y Sastrería GQ en Barranquilla. El asesinato ocurrió el 18 de agosto de 2011 en Barranquilla.

Según investigaciones preliminares de la fiscalía colombiana, un exmiembro del Cartel de La Guajira y ciudadano venezolano, llamado Edmundo "Peco" González, residenciado en Estados Unidos, sería el responsable del dinero por el que discutieron Hernández y el prestamista Carlos Rodríguez. Rodríguez había acabado de ser deportado de Estados Unidos a Colombia, luego de haber pagado una condena por lavado de activos al narcotráfico.

Debido a estas diferencias, en agosto de 2011, la casa de la mamá de Hernández en Valledupar fue objeto de un atentado con una granada incendiaria luego de que desconocidos en una motocicleta la arrojaran a la entrada de la vivienda. Ese mismo año, alias "Peco" habría huido a Estados Unidos para no pagar la deuda de COP$ 1000 millones de pesos que Rodríguez le había prestado y Hernández habría sido el intermediario.

En conversaciones telefónicas interceptadas por las autoridades colombianas, Rodríguez le reclama a Hernández que le pague el dinero que Rodríguez le prestó en 2009 a González ya que Hernández lo había recomendado y lo veía como codeudor:

En otras conversación se escucha a Hernández hablando con una persona desconocida en la que sugiere que "Peco" González le pague a Rodríguez con propiedades:

En 2011, Hernández presentó audios con Rodríguez Gómez ante la unidad del Gaula del Ejército de Colombia y la Fiscalía General de la Nación, denunciando las presuntas amenazas que recibía.

Luego fue asesinado el hijo de Rodríguez, Óscar Eduardo Rodríguez Pomar, en Barranquilla, al parecer por error del sicario quien pensó que quien manejaba el vehículo era Carlos Rodríguez. El sicario al servicio de la Bacrim "Los Rastrojos", fue luego capturado e identificado como Diego Acuña Carvajalino, alias "Dieguito", quien confesó el crimen e incriminó en la investigación al narcotraficante Marcos Figueroa, al "Ñeñe" Hernández, al cantante Alberto "Beto" Zabaleta, un contrabandista de carros robados en Venezuela residenciado en Maicao llamado "Beto" López y al exalcalde de Tenerife (Magdalena) -extraditado a Estados Unidos por narcotráfico-, Omar Alejandro Vanegas.

El padre de la víctima, Carlos Rodríguez aseguró que varios personajes cercanos a Hernández intentaron mediar en favor de Hernández, pero éste siempre se rehusó a pagarle el dinero. Entre las personas que se ofrecieron a mediar estuvieron el jefe del clan Gnecco Cerchar y jefe del narco Marquitos Figueroa, Nelson Gnecco Cerchar, y su hermano el exgobernador del Cesar, Lucas Gnecco Cerchar. El exgobernador de La Guajira Kiko Gómez Cerchar (primo de los Gnecco Cerchar) le enviaba mensajes amenazantes para que no molestara a Hernánez a través de un individuo llamado Gustavo Gómez Maya. A las reuniones también asistieron un abogado de nombre Amadeo Tamayo y el acordeonero de música vallenata Emilianito Zuleta, según Rodríguez.

Hernández realizó declaraciones ante la Fiscalía y denunció que estaba siendo amenazado por miembros de la banda Los Rastrojos, y aseguró que ese era el grupo con el que andaba Rodríguez y les tenía la deuda pendiente.

Según confesión del sicario, el plan de "Marquitos" Figueroa era el de asesinar a Rodríguez y secuestrar a su hijo Óscar, para luego exigirle a la madre que entregara "todas las propiedades de la familia".

En una de las interceptaciones telefónicas entre Hernández y uno de sus primos, Hernández le asegura que él no participó en el homicidio, ni Marquitos Figueroa, o el sobrino de Marquitos, Paul Corrales Figueroa.

El crimen del hijo de Rodríguez continúa sin esclarecerse por lo que el abogado de los Rodríguez alega que se debió a la amistad de Hernández con Iván Duque.

Fotos en Instagram

A pesar de que la sociedad vallenata se rumoraba que Hernández estaba inmerso en situaciones irregulares debido a los tres atentados en Valledupar de los que había sido objeto, Hernández continuó su vida de empresario, ganadero y socialite.

En su Instagram montó numerosas fotografías con prominentes funcionarios del gobierno, políticos, empresarios, militares, y gente de la farádula colombiana. Incluso aparece en una foto social de diciembre de 2016 con el entonces director anti-narcóticos de la Policía Nacional de Colombia, el general Ricardo Restrepo y en otra foto con el jefe de comando de transformación del Ejército, general Adolfo Hernández, quien estuvo adscrito al Batallón "La Popa" de Valledupar y tiene investigaciones por ejecuciones extrajudiciales. También se tomó fotografías con el comandante del Ejército de Colombia Jorge Humberto Jerez y fue transportado en helicópteros oficiales ese día. También aparece con un personaje involucrado en el caso Odebrecht, Carlos Raúl Mendoza Fortich, y la extorsión a un testigo clave en el caso Odebrecht, Otto Bula.

En su red social tiene fotos con Delis Corrales, la madre del artista vallenato Silvestre Dangond, y el hermano del cantante, Carlos Iván ‘Cayito’ Dangond. Hernández también fue objeto de saludos vallenatos en las canciones grabadas por Dangond y en conciertos en vivo como ha hecho con el capo Marquitos Figueroa. Dangond es ahijado del cantante Jorge Oñate, quien también aparece desde 2014 en el organigrama de la banda criminal de Figueroa.

Montó fotos a borde un helicóptero con el empresario del entretenimiento y mánager de artistas Fernán Martínez.

En las fotos de Instagram también aparecen el hijo del parapolítico Hernando Molina Araújo "Nando Kike" Molina Carvajal, Álvaro De Castro Paz (quien sufrió un atentado sicarial el 20 de noviembre de 2019), el actual alcalde de Valledupar Mello Castro González, y un hijo del exalcalde de Valledupar Fausto Cotes Núñez el acordeonero Enrique Manuel "Mono" Cotes Maya.

Campaña política en favor del Centro Democrático (2017-2018)