miniatura|Grabado medieval de una edición de 1472 de la obra de Lucrecio, De rerum natura. Representa el sistema de los cuatro elementos de Empédocles. Los elementos son definidos según las palabras de Isidoro de Sevilla: acutus (afilado) contra obtusus (romo), tenuis (ligero) contra crassus (pesado), y mobilis (cambiante) contra immobilis (estable).
Los cuatro elementos de la naturaleza —agua (🜄), aire (🜁), fuego (🜂) y tierra (🜃)— eran, para muchas doctrinas antiguas, los constituyentes básicos de la materia y explicaban el comportamiento del mundo físico.Kirk, G. S., Raven, J. E., y Schofield, M. (2008). Los filósofos presocráticos. Editorial Gredos; Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción (Introducción y traducción de J. Trinidad). Editorial Gredos. El modelo estuvo vigente hasta que la ciencia moderna empezó a desentrañar los elementos y reacciones químicas.Isaac Asimov (2014): Breve historia de la química. Alianza Editorial; Robert Boyle (1661): The Sceptical Chymist (El químico escéptico); Antoine Lavoisier (1789): Traité Élémentaire de Chimie (Tratado elemental de química). Aristóteles añadió el quinto elemento, el éter,Aristóteles: Sobre el cielo, I 2-3 (269a 30 - 270b 25) denominado quintaesencia en la alquimia medieval europea.Edward Grant (2005): La naturaleza física en la Edad Media. Cambridge University Press. Documenta cómo la escolástica medieval unificó la cosmología aristotélica con las prácticas protocientíficas de la alquimia europea.
La teoría de los cuatro elementos se mantuvo en Europa y Asia. El sistema clásico europeo se originó en la antigua Grecia del siglo V a.C., especialmente con los textos de Empédocles, Aristóteles y Galeno.Eggers Lan, C. y Juliá, V. E. (1978): Los filósofos presocráticos (Vol. II). Editorial Gredos; Edward Grant (2005): La naturaleza física en la Edad Media. Cambridge University Press; Mircea Eliade (2018): Alquimistas y herreros. Alianza Editorial. En Asia el budismo temprano de la tradición paliMajjhima-nikaya (Sutta 28 - Mahahatthipadopama Sutta); Dīgha Nikāya (Sutta 11 - Kevatta Sutta) y el zoroastrismo de Persia también sostenían los cuatro elementos.El Avesta (Especialmente el Vendidad o Videvdat): el libro de leyes rituales del Zoroastrismo dedica varios capítulos (Fargards) a las leyes de pureza. Prohíbe estrictamente contaminar el agua y la tierra con cadáveres o basura, y regula el mantenimiento del fuego sagrado (Atar) y la pureza del aire. Durante la Edad Media, los eruditos islámicos y europeos fusionaron la teoría griega con el misticismo, dejando las referencias que hoy inspiran la cultura popular.Yābir ibn Hayyān fue considerado el padre de la química, en sus tratados (como el Libro de las Piedras) reinterpretó a Aristóteles. Afirmó que los cuatro elementos griegos daban origen a dos principios intermedios en la corteza terrestre: el azufre (fuego/aire) y el mercurio (agua/tierra).Paracelso (1493–1541), en su obra Tratado de las Ninfas, Silfos, Pigmeos y Salamandras, asignó por primera vez un "ser espiritual" o elemental a cada uno de los cuatro elementos de la naturaleza
Los estados de la materia, según la ciencia moderna y, en menor grado, también la tabla periódica de los elementos y el concepto de combustión (fuego) pueden considerarse sucesores de aquellos primeros modelos.Bensaude-Vincent, B. y Stengers, I. (1997): Historia de la química. Addison-Wesley / Universidad Autónoma de Madrid; Scerri, Eric R. (2011): The Periodic Table: A Very Short Introduction. Oxford University Press; John Gribbin (2003): Historia de la ciencia: 1543-2001. Editorial Crítica. La tradición oriental siempre representa cinco elementos (una conceptualidad diferente a la cultura occidental). La filosofía hindú introduce el akasha (espacio o éter),En el Taitiriya-upanishad (II.1.1) se describe la emanación jerárquica y sucesiva de la naturaleza (los Pancha Mahabhutas) a partir del Absoluto (Brahman): «De ese Ser Supremo (Brahman), en verdad, surgió el espacio (Akasha); del espacio, el aire (Vayu); del aire, el fuego (Agni); del fuego, el agua (Jala); de las aguas, la tierra (Prithvi)...» la filosofía japonesa el vacíoToshihiko Izutsu (2019): Filosofía del Budismo Zen. Editorial Trotta. Explica la dimensión metafísica del vacío (Kū) dentro del sistema elemental japonés (Godai). Demuestra que no se trata de un simple espacio físico geográfico, sino de la matriz espiritual de impermanencia y potencial puro de donde brotan el viento, el fuego, el agua y la tierra. y la filosofía china la madera y el metal.Joseph Needham (1956): Science and Civilisation in China (Vol. 2: History of Scientific Thought). Cambridge University Press. El mayor estudio histórico sobre la ciencia y el pensamiento chino. Analiza en profundidad el sistema Wu Xing (Las Cinco Fases) detallando por qué la cosmología china prescindió del aire independiente e introdujo de forma fija la madera (mù) y el metal (jīn) como vectores dinámicos de la energía de la naturaleza. Algunas culturas hablan del aire,Anaxímenes y Aristóteles definen el aire como una sustancia física tangible con cualidades de calor y humedad. En India se clasifica el aire como la materia gaseosa que ocupa los espacios internos y rige la descompresión. otras del vientoAlgunas culturas se refieren explícitamente al viento y no al aire. No les interesa el aire estático, sino el elemento como un vector de movimiento, energía, dirección o aliento sagrado. En Mesoamérica es una fuerza viva y divina en circulación que limpia los caminos y otorga el hálito vital. En China es el motor climático invisible que transporta la energía (Qi), íntimamente ligado a la fase Madera. En Japón representa la libertad, el crecimiento y el movimiento expansivo de la mente. y otras más no los diferencian.Los indígenas norteamericanos, en la Rueda de la Medicina, usan aire y viento indistintamente. Físicamente le llaman "Aire" al cuadrante del Este, pero en los rituales invocan a los "Vientos" de esa misma dirección como mensajeros espirituales. En la alquimia medieval europea: Al traducir los textos griegos (Aēr) y árabes, los alquimistas terminaron unificando ambos conceptos. Definían el Aire como el elemento matriz, pero afirmaban que su estado activo y su "espíritu en movimiento" era el Viento.
En Occidente miniatura|Diagrama de las cualidades de Aristóteles: cada elemento está compuesto por dos cualidades: el principio activo —cálido (expansión) o frío (contracción)— y el principio pasivo —húmedo (adaptable) o seco (rígido)—.
El arjé y los filósofos monistas Los filósofos presocráticos atribuyeron un arché o ‘principio de todas las cosas’ en un contexto cosmogónico: Tales de Mileto propuso el agua (todo surge del agua),Aristóteles: Metafísica I, 3, 983b Anaxímenes consideró el aire (se transforma en todas las cosas)Aristóteles: Metafísica I, 3, 984a; Simplicio: Comentario a la Física de Aristóteles, 24, 26 y Heráclito creyó que el fuego era el principio (πάντα ῥεῖ, ‘todo fluye’, el fuego simboliza el cambio constante).Aristóteles: Metafísica I, 3, 984a; Clemente de Alejandría: Stromata, V, 104, 2; Platón: Crátilo, 402a Jenófanes, aunque no desarrolla el principio teórico del arché, dice que «todo surge de la tierra y el agua», según un comentario de Simplicio.Simplicio: Comentario a la Física de Aristóteles, 22, 26-27 Aecio y Sexto Empírico a ello se refieren en un fragmento de un texto de Jenófanes.Fragmento B27 de Jenófanes; Aecio: Placita (Opiniones de los filósofos), IV, 5; Sexto Empírico: Adversus Mathematicos (Contra los profesores / los dogmáticos), X, 313 Además Aristóteles había dicho que ningún pensador había atribuido a la tierra el carácter de elemento primordial.Aristóteles: Metafísica, 988a 25-30. «En todo caso, ninguno de los que dicen que el principio es uno afirmó que lo fuera la tierra, evidentemente a causa de la gruesa magnitud de sus partículas; en cambio, cada uno de los otros tres elementos ha tenido su defensor, pues unos dicen que es el fuego, otros que el agua y otros que el aire».
Aristotélico y pitagórico Para Aristóteles el éter o quinto elemento es la quintaesencia, razonando que el fuego, la tierra, el agua y el aire eran terrenales y corruptibles, y que las estrellas no podían estar hechas de ninguno de estos elementos, sino de uno diferente, inmutable, de una substancia celestial.Aristóteles: Sobre el cielo, I, 2 (269a - 269b); I, 3 (270a - 270b); II, 7 (289a). Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción, II, 1-4 Los pitagóricos utilizaban las letras inicialesComentarios de Félix Honorato Donato (siglo IV d.C.) y escolios a textos antiguos: Tradiciones posteriores explicaron el acrónimo combinando las letras de Ὑ- Γ-Ι-ΕΙ-Α con los elementos elementales de la materia, donde la Ύ (Ípsilon) representaba al agua (Hydōr / Ὕδωρ), la Γ (Gamma) a la tierra (Gaia / Γαῖα), la Ἰ (Iota) a la idea o el aire, la Theta o ‘EI’ al fuego o el éter, vinculando la armonía del cuerpo (salud) con el equilibrio de los elementos del cosmos de los cinco elementos para nombrar los ángulos de su pentagrama (salud platónica),Luciano de Samosata: Pro Lapsu inter salutandum (Sobre un desliz en el saludo), 5 y los identificaban con los sólidos platónicos.Proclo: Comentario al Libro I de los Elementos de Euclides; Aecio: Placita (Opiniones de los filósofos) II, 6, 5; Platón: Timeo, 53c - 56c
Empédocles: las cuatro raíces En el siglo V a.C., Empédocles postuló que el universo estaba compuesto por cuatro raíces eternas e indestructibles (fuego, tierra, aire y agua). Las cuatro raíces son eternas, no nacen ni mueren; lo que los humanos llaman ‘nacimiento’ o ‘muerte’ es simplemente la mezcla y la separación de estas piezas fundamentales en diferentes proporciones. Dos fuerzas motrices moldeaban las cuatro raíces: el amor (philía) las unía y el odio (neíkos) las separaba. El mundo físico existe en un punto intermedio de tensión entre ambas fuerzas. Empédocles personificó los cuatro elementos asignándoles nombres de dioses para describir su comportamiento arquetípico: Zeus y Hera, Aidoneo y Nestis. No especifica qué dios se corresponde a cada elemento, salvo Nestis (Perséfone) «que hace correr con sus lágrimas las fuentes de los mortales».Los filósofos presocráticos (Vol. II) (Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M., Editorial Gredos): Es el manual académico estándar en español. Contiene la recopilación analítica de los fragmentos de Empédocles (traducidos del catálogo clásico de Diels-Kranz) y explica detalladamente la mecánica de las cuatro raíces, el Amor y la Discordia.Fragmentos de los presocráticos (DK 31) (Hermann Diels y Walther Kranz): Es la fuente filológica de referencia universal. Las citas de Empédocles se clasifican bajo el número 31 (Testimonios "A" y Fragmentos "B"). El fragmento específico donde nombra las cuatro raíces a través de los dioses es el B 6
Aristóteles: las cuatro cualidades Más tarde, Aristóteles perfeccionó esto explicando que los elementos no son rígidos, sino el resultado de la combinación de cuatro cualidades primordiales:Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción, 329b 30 +cálidofríosecofuegotierrahúmedoaireagua Caliente (θερμόν, thermón) — el principio activo de expansión y movimiento ascendente. Frío (ψυχρόν, psychrón) — el principio activo de condensación y contracción. Húmedo (ὑγρόν, hygrón) — el principio pasivo de adaptabilidad, fluidez y unión. Seco (ξηρόν, xērón) — el principio pasivo de rigidez, delimitación y separación. Hipócrates y Galeno: los cuatro humores