La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) es una organización indígena ecuatoriana, la más grande a nivel nacional. Precedida por el Consejo Nacional de Coordinación de Nacionalidades Indígenas, fue fundada el 16 de noviembre de 1986 en Quito. Está conformada por tres organizaciones filiales, las mismas que pertenecen a las tres regiones del país (excluyendo las islas Galápagos, donde no existen pueblos o territorios ancestrales), las mismas que aglutinan a todos los pueblos y nacionalidades indígenas de Ecuador.
La Conaie funge como el principal representante social de la población indígena ecuatoriana, siendo una de las organizaciones sociales más destacadas en la política nacional. Además ejerce una gran influencia sobre el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, el cual es su representante político en los procesos electorales. Actualmente, el presidente de la Conaie es Marlon Vargas Santi.
Historia
Orígenes La población indígena fue históricamente marginada de la política ecuatoriana, es así que a inicios del , se empiezan a organizar en pequeñas agrupaciones, asesorados por el Partido Socialista Ecuatoriano y el Partido Comunista del Ecuador. En agosto de 1944 se realiza el Primer Congreso Ecuatoriano de Indígenas, en la Casa del Obrero, en Quito. En aquella reunión, líderes indígenas como Jesús Gualavisí, Dolores Cacuango, Tránsito Amaguaña, Agustín Vega, Ambrosio Lasso fundaron la Federación Ecuatoriana de Indios (FEI). Posteriormente, el 9 de marzo de 1965 surgió la Federación de Trabajadores Agropecuarios (FETAP), como organización filial a la Confederación Ecuatoriana de Obreros Católicos (CEDOC); la misma que era adherente al Partido Conservador Ecuatoriano (PCE). En noviembre de 1968, la FETAP se transformó en la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas (FENOC), con una pequeña, pero cada vez mayor participación indígena en sus filas.
En junio de 1972, nació la Ecuador Runakunapak Rikcharimuy (Ecuarunari), con la asistencia de más de 200 delegados de organizaciones indígenas de Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo y Cañar. Dicha organización se fundó en base en las nuevas corrientes ideológicas dentro de la Iglesia Católica, surgidas de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y el Concilio Vaticano II. El carácter clerical se evidenció en la presencia de sacerdotes como asesores en las organizaciones provinciales. En la Amazonía, el proceso es más lento, el 24 de agosto de 1980 se realiza el Primer Congreso Regional de las Nacionalidades Indígenas de la Amazonía ecuatoriana, al que asistieron la Federación de Nacionalidades Indígenas del Napo (FOIN), la Federación de Centros Shuar, Organización de Pueblos Indígenas de Pastaza (OPIP), Asociación Independiente del Pueblo Shuar Ecuatoriano (AIPSE), y Jatun Comuna Aguarico (JCA), los mismos que tras el evento, fundan la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae).
Para aquel entonces, la estructura de las organizaciones indígenas era claramente descentralizada; coexistiendo a través de hegemonías regionales y cooperaciones puntuales, pero ninguna organización tenía una representatividad a nivel nacional. La creciente colaboración entre Ecuarunari y Confeniae llevó a planes de fundar una coordinadora nacional de organizaciones indígenas. Posteriormente, el 25 de octubre de 1980, se realizó en Sucúa, el Primer Encuentro de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, en el que surgió el Consejo Nacional de Coordinación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONACNIE). Dicho organismo tuvo un segundo congreso en abril de 1984, en Quito, en el mismo que se declaró independiente de todo partido político. Finalmente, en el tercer encuentro de la CONACNIE, se llevó a cabo la creación de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), el 16 de noviembre de 1986, en Quito.
Crecimiento y consolidación derecha|miniaturadeimagen|250px|Luis Macas lideró la Conaie durante el Levantamiento Indígena de 1990. Sus primeras apariciones en la coyuntura política nacional, se dieron con la participación en las huelgas nacionales de 1987 y 1988, contra los gobiernos de León Febres-Cordero Ribadeneyra y Rodrigo Borja Cevallos. En 1990, la Conaie protagonizó el primer levantamiento indígena nacional, iniciado el 28 de mayo con la toma de la iglesia de Santo Domingo, en el centro histórico de Quito. La madrugada del 4 de junio, los indígenas realizaron bloqueos viales en Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar, Chimborazo y Cañar; además paralizaron la capital por varios días. Esto tomó por sorpresa al gobierno y a toda la población, principalmente en las ciudades donde se realizaron las manifestaciones, ya que fue la primera ocasión en que la población indígena realizaba una paralización de magnitud nacional. En días posteriores se incrementaron los cortes de carreteras, extendiéndose a las provincias de Azuay, Loja y toda la región Amazónica, además de la toma de haciendas y algunos edificios públicos en las capitales provinciales. Tras la mediación de la Iglesia Católica, el gobierno de Borja y la Conaie comenzaron una serie de diálogos, el levantamiento concluyó el 8 de junio. Aquel levantamiento catapultó a la Conaie como protagonista en la política nacional, además de convertirla en la vocera más poderosa de la población indígena ecuatoriana.
Posteriormente, se realizó la marcha indígena encabezada por la Organización de Pueblos Indios de Pastaza (OPIP) en mayo de 1992, con la cual se logró el reconocimiento de miles de hectáreas a favor de los indígenas amazónicos, además la Conaie consiguió la personería jurídica. Para las elecciones presidenciales de 1992 las organizaciones indígenas llamaron a sus seguidores a la abstención electoral y promovieron un discurso anti-institucional, al no sentirse identificados con ninguna candidatura. En el gobierno de Sixto Durán-Ballén, la Conaie protagonizó un nuevo levantamiento indígena en junio de 1994, en contra de la aprobación de la Ley de Desarrollo Agrario, que suprimía la reforma agraria y paralizaba el reparto de la tierra. La movilización fue similar a la de 1990, pero de menor intensidad, los indígenas bloquearon carreteras y provocaron desabastecimiento de víveres en las principales ciudades, logrando que el gobierno desistiera de dicha ley.
Participación en las urnas y golpes de estado La consulta popular de 1994 convocada por Durán-Ballén comenzó a dar una idea a las organizaciones indígenas para realizar una participación electoral, algo que sería más tarde aceptado por la Conaie. Fue así como el 5 de junio de 1995, nace el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik - Nuevo País En este proyecto se integrarían, además de la Conaie: la Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS), los trabajadores petroleros, el Movimiento de Ciudadanos por un Nuevo País, y además pequeños grupos de izquierda ecuatoriana. Se auspiciaría la candidatura presidencial del entonces periodista Freddy Ehlers en las elecciones de 1996, consiguiendo con este binomio el tercer lugar en la elección. En las legislativas, Pachakutik alcanzó 8 escaños en el Congreso Nacional con una lista liderada por el dirigente de la Conaie, Luis Macas, quedando como primera fuerza de izquierda en la cámara.
La Conaie fue parte de la oposición al efímero gobierno de Abdalá Bucaram, siendo una de las principales organizaciones que protagonizaron las movilizaciones sociales, formando el "Frente Patriótico de Defensa del Pueblo". Una vez más, realizaron el cierre de carreteras y luego marchas sobre la ciudad de Quito, en las que participaron múltiples organizaciones políticas, que desembocaron en el derrocamiento de Bucaram, el 6 de febrero de 1997.
Tras las elecciones presidenciales de 1998, formaron parte de la oposición al gobierno de Jamil Mahuad, en cuyo periodo se dio la crisis financiera de 1999. Fueron activos participantes de manifestaciones y paralizaciones, siendo la Conaie uno de los principales protagonistas de la caída del gobierno de Mahuad, el 21 de enero de 2000, después de haber marchado desde la Amazonía y el norte del país, exigiendo la interrupción del proceso de dolarización, el retorno al sucre, y la renuncia de Mahuad, marcha a la cual se adhirió el coronel Lucio Gutiérrez junto a otros militares. Para el mediodía, la marcha ocupó el Congreso y el Tribunal Supremo al retirarse la policía. Lucio Gutiérrez, Carlos Solórzano, expresidente de la Corte Suprema de Justicia y cercano al Partido Roldosista Ecuatoriano de Abdalá Bucaram, y el presidente de la Conaie, Antonio Vargas, formaron un triunvirato simbólico llamado "Junta de Salvación Nacional", posesionándose dentro del ocupado Congreso, pero sin más poder que dentro de las instalaciones del edificio tomado. Las Fuerzas Armadas del Ecuador aprovecharon la conmoción causada para retirar el apoyo militar a Mahuad, controlar a la agrupación Junta de Salvación Nacional, intentar establecer un gobierno militar; no obstante, luego de no obtener apoyo internacional, organizaron el traspaso de poder al entonces vicepresidente, Gustavo Noboa el 22 de enero.
Llegada al poder y primeras fricciones left|miniaturadeimagen|300px|Marcha de la Conaie contra el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en 2002. Tras la toma simbólica del poder en el golpe de Estado del 2000, empezarían las primeras pugnas dentro de la Conaie y Pachakutik, en vísperas de las elecciones de 2002. Es así que dirigentes indígenas, como Antonio Vargas, se pasarían hacia el Movimiento Indígena Amauta Jatari, el cual lanzó a Vargas como candidato presidencial. Por su parte, Pachakutik y la Conaie apoyarían la candidatura de Lucio Gutiérrez; su apoyo fue fundamental para que Gutiérrez alcanzara la presidencia. Tras la posesión de Gutiérrez, la Conaie, a través de Pachakutik, formó parte de la coalición de gobierno. No obstante, Gutiérrez estructuró un gabinete diverso pero contradictorio: el frente económico y político se encontraba en manos de los sectores tradicionales de la derecha. Por otro lado, entregó 4 ministerios a Pachakutik, entre los que destacaban los de Relaciones Exteriores y Agricultura, cuyos ministros eran Nina Pacari y Luis Macas, históricos dirigentes de la Conaie.
Pronto las discrepancias políticas con quienes lo habían ayudado a acceder al poder también se hicieron latentes y los movimientos indígenas, empezaron a presionar al mandatario hasta que el acuerdo se rompió a los seis meses, después de los cuales, se sumaron a la oposición culpando a Gutiérrez de romper con el mandato popular expresado en su elección al dar un viraje en su política, dejando de lado las propuestas de corte izquierdista originales, teniendo acercamientos con el Partido Social Cristiano y Estados Unidos. Sin embargo, ciertos dirigentes indígenas, como Antonio Vargas, prefirieron quedarse en el gobierno de Gutiérrez, a pesar de su evidente viraje hacia la derecha. Es así que surgen las primeras fisuras dentro de la Conaie y Pachakutik, principalmente en la amazonía, bastión político de Gutiérrez. Es así que, como parte de la oposición a Lucio Gutiérrez, participaron y organizaron varias manifestaciones, destacándose la de enero del 2005, en la que mostraron su rechazo al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que Gutiérrez pretendía firmar. Fueron partícipes de la caída del gobierno de Gutiérrez, en la Rebelión de los forajidos del abril de 2005, no obstante, en aquella ocasión los protagonistas del golpe de Estado serían los quiteños, mientras la Conaie tuvo una participación minoritaria.