Yosseph "Yossi" Ghinsberg (; Tel Aviv, 25 de abril de 1959) es un aventurero, autor, empresario, humanitario y orador motivacional israelí residente en Australia. Se le conoce principalmente por su historia de supervivencia cuando estuvo perdido en una parte desconocida de la selva amazónica boliviana durante tres semanas en 1981. Ghinsberg es un emprendedor tecnológico y fundador de las aplicaciones móviles Headbox, diseñado para integrar toda la actividad de las redes sociales en un feed, y Blinq, que proporciona actualizaciones de las redes sociales y la actividad en directo.
La historia de supervivencia de Ghinsberg fue la base para la película de suspense psicológico Jungle, de 2017, protagonizada por Daniel Radcliffe en el papel de Ghinsberg. Su historia también apareció en la serie documental Sobreviví, de Discovery Channel.
Viaje a la amazonía En Israel, después de completar su servicio en la Armada israelí, Ghinsberg, inspirado en el libro Papillon de Henri Charrière, que detallaba las experiencias del autor como un convicto fugitivo, se decidió a encontrar a Charrière y pedir su bendición para seguir sus pasos. Ghinsberg había llegado hacía poco a México de un viaje por África y anhelaba la experiencia de inmersión en la selva tropical. Trabajó en varios empleos para ahorrar dinero para viajar a Sudamérica, donde soñaba con explorar el corazón deshabitado de la selva amazónica. Cuando finalmente pudo viajar a Sudamérica, Charrière ya había fallecido, y las tribus que estaba interesado en descubrir habían sido «civilizadas».
Ghinsberg hizo autoestop de Venezuela a Colombia, donde conoció a Marcus Stamm, un joven maestro de Suiza, en medio de sus expediciones; los dos se convirtieron en buenos amigos y viajaron juntos a La Paz, Bolivia. Allí, Ghinsberg conoció a Karl Ruprechter, un misterioso austriaco que afirmaba ser geólogo. Ruprechter le dijo a Ghinsberg que estaba planeando una expedición al inexplorado Amazonas en Bolivia, en busca de oro en una remota aldea indígena del pueblo Tacana.
Ghinsberg, que deseaba explorar las áreas ignotas de la amazonía, se unió de inmediato a Ruprechter en su viaje, junto a sus dos nuevos conocidos: Marcus Stamm y Kevin Gale, un fotógrafo estadounidense. Los cuatro, que nunca habían tenido contacto previo entre ellos, se adentraron en una aventura boliviana en busca de oro.
Ghinsberg, de veintiún años de edad, y sus dos amigos siguieron a Ruprechter en avión a Apolo, en el departamento de La Paz, y desde allí bajaron al río Tuichi y a una aldea local llamada Asariamas, en la confluencia de los ríos Tuichi y Asariamas. Allí, reabastecieron alimentos y suministros. Luego, según las historias de Karl sobre haber visitado una antigua aldea indígena escondida en las profundidades de la selva tropical, habitada por primitivos que habían visto muy pocos hombres blancos en su vida, el grupo comenzó a viajar río arriba por Asariamas y cruzó las montañas en su camino hasta allí. Finalmente, con pocos suministros, tuvieron que comer monos. Stamm se negó a comer e inevitablemente se debilitó físicamente. En estas condiciones, decidieron abandonar su viaje y regresar a Asariamas.
De vuelta en Asariamas, Karl les habló de su nuevo plan: navegar en una balsa por el río Tuichi hasta una pequeña cantera de oro llamada Curiplaya, en el lecho del río, y desde allí río abajo hasta Rurrenabaque, cerca del río Beni, y luego regresar a La Paz.
Con la ayuda de los lugareños, construyeron una balsa, y siguieron su nueva ruta río abajo hasta llegar a la confluencia de los ríos Tuichi e Ipurama. Allí, Ruprechter les habló del peligroso Cañón de San Pedro, una serie de rápidos, cascadas y rocas no aptas para la navegación, y de que él no sabía nadar, por lo que se negó a continuar el viaje. Su engaño y traición generó desconfianza dentro del grupo, que terminó separándose: Gale y Ghinsberg decidieron continuar navegando río abajo hacia Rurrenabaque, mientras que Ruprechter y Stamm decidieron caminar siguiendo el río Ipurama hasta la aldea de Ipurama, cerca del nacimiento del río, y desde allí regresar a Apolo. Los cuatro acordaron reunirse antes de Navidad en La Paz.
Ya en el río, Ghinsberg y Gale perdieron el control de la balsa cuando se acercaron a una cascada y se separaron. Gale llegó a la orilla, pero a Ghinsberg le arrastró la corriente río abajo sobre la cascada. Pasó cuatro días viajando río arriba en busca de Gale antes de asumir que estaba solo en la jungla, a pesar de haber creído que esa era la aventura que quería.
Gale fue rescatado por unos pescadores locales después de haber estado varado durante cinco días. De vuelta a la civiliación Gale fue a La Paz, donde acudió a los consulados de Israel y Austria para solicitar ayuda para preparar misiones de rescate para sus amigos. Gale se sorprendió al ser informado por las autoridades del consulado austriaco de que Ruprechter era un alborotador y criminal austríaco buscado por la Interpol.
Ghinsberg por su parte pasó las siguientes tres semanas perdido y aislado, sin suministros ni equipo en una parte inexplorada de la Amazonía. Sobrevivió completamente solo y estuvo al borde de la muerte, ya que casi fue comido vivo por bestias de presa y hormigas rojas gigantes, y su cuerpo había comenzado a deteriorarse.
En la segunda semana Ghinsberg casi se ahoga en una inundación de la zona en la que se encontraba. Se hundió en una ciénaga dos veces. Durante los cinco días siguientes, Ghinsberg no tenía nada para comer, estaba completamente exhausto y sus pies comenzaron a pudrirse por los hongos. En ocasiones encontró huevos o comió bayas y frutas del bosque, esperando incluso a que se le cayeran a un mono para poder comerlas, ya que significaba vida o muerte para Ghinsberg. En ese tiempo sufrió alucinaciones sobre una mujer a la que ayudaba y con la que dormía por las noches. En numerosas ocasiones Ghinsberg perdió la esperanza y le pidió a Dios misericordia para terminar con su vida y poder descansar en paz.
Al escuchar el sonido de un motor, Ghinsberg regresó a la orilla del río y se encontró con Gale y los indígenas, que habían organizado una misión de búsqueda y rescate dirigida por un explorador local llamado Abelardo "Tico" Tudela. Encontraron a Ghinsberg tres semanas después de su desaparición tras tres días de búsqueda, justo cuando la misión de búsqueda estaba a punto de darse por vencida. Ghinsberg pasó los tres meses posteriores a su rescate recuperándose en un hospital.
Ruprechter y Stamm desaparecieron en la selva y, a pesar de varios intentos de misiones de rescate, nunca más se supo de ellos. En Suiza, actualmente Marcus Stamm está oficialmente registrado como desaparecido (no muerto).https://www.shn.ch/region/kanton/2018-01-27/er-brach-zu-einer-reise-auf-und-kam-nie-wieder
Adaptación al cine En 2014, Arclight Films anunció que adaptarían la novela de Ghinsberg Jungle: A Harrowing True Story of Survival. La película, renombrada Jungle, fue lanzada el 17 de octubre de 2017 después de seis semanas de rodaje entre abril y mayo de 2016, en los sitios colombianos de Tobia, Guaduas y Honda. Fue calificada con un reembolso en efectivo del 20-40% por la Comisión de Cine Colombiano.
Jungle narra el encuentro de Ghinsberg con sus tres compañeros de viaje y las tres semanas que pasó en la selva boliviana sin ningún tipo de suministros o ayuda. Daniel Radcliffe interpreta a Yossi Ghinsberg, junto con Thomas Kretschmann y Alex Russell, entre otros miembros del reparto. La película fue dirigida por Greg McLean y escrita por Justin Monjo, y recibió $9.2 millones de dólares de fondos de la agencia Screen Australia. Arclight Films empaquetó la película y gestionó las ventas mundiales en EFM.
Carrera Ghinsberg sirvió tres años en la Marina de Israel en el Mar Rojo. Durante estos años, se hizo amigo de los beduinos del desierto del Sinaí y aprendió más sobre su cultura nómada. Con el fin de recaudar dinero para viajar, Ghinsberg tuvo múltiples empleos, incluidos trabajos de construcción en Noruega, pesca en Alaska y carga y descarga de camiones en Nueva York.
Diez años después de casi perder su vida en la amazonía, regresó a la selva boliviana. Ghinsberg puso en contacto al pueblo tacana-quechua de la aldea de San José de Uchupiamonas con el Banco Interamericano de Desarrollo, que otorgó una subvención de $ 1.25 millones de dólares para construir un albergue ecológico alimentado por energía solar en la selva, y capacitar a la gente local para gestionarlo. Se quedó allí de 1992 a 1995 con los nativos y los ayudó a construir y operar Chalalán, un alojamiento ecológico en el parque nacional Madidi de Bolivia. También puso a la gente de San José en contacto con Conservation International, un grupo ambientalista de Arlington, Virginia, pionero en gran parte del campo del ecoturismo y fue instrumental en lograr que 4.5 millones de acres alrededor de San José fueran declarados como el parque nacional Madidi. Ghinsberg también trabajó en la protección de las propiedades intelectuales de los pueblos indígenas de esa región. Ghinsberg cofundó EthnoBios, una empresa de prospección de biodiversidad local de la cuenca del Amazonas, y enseñó a los pueblos indígenas cómo proteger sus propiedades intelectuales.
En 1995 Ghinsberg empezó a trabajar en el Centro de Investigación y Tratamiento de Adicciones Internacional (CITA) como vicepresidente de desarrollo. En este cargo, Ghinsberg fundó 12 centros para el tratamiento y la investigación de la adicción a los opiáceos en diferentes partes del mundo, desde México hasta China. En 1999, Ghinsberg dejó CITA International y se mudó a Australia para abrir su propio centro de tratamiento. Allí creó la Fundación Alma Libre, dedicada a ayudar a personas adictas a los opiáceos y a proporcionar opciones de rehabilitación para la reintegración en la sociedad. En 2001, en el apogeo de la segunda Intifada, organizó un festival de música en Israel para promover la reconciliación israelí-palestina.
En 2009, Ghinsberg regresó a Israel y creó Collecteco, una marca para diseños de interiores y paisajes que muestra una galería de muebles hechos con materiales reciclados. Su equipo de desarrollo está basado en armonizar la coexistencia de la ecología contemporánea con el conocimiento indígena. Fundó éste proyecto en Ramala para crear lazos de paz entre israelíes y palestinos por medio del ecodiseño.
También cofundó Headbox, una empresa emergente que creó una aplicación móvil para integrar la actividad de las redes sociales y las redes de comunicación en una sola fuente. En 2013, Headbox aparece como un pequeño punto blanco que proporciona un resumen de toda la actividad de las redes sociales en un meta gráfico social.
Ghinsberg es cofundador y actual director ejecutivo de Blinq.me, una empresa tecnológica con sede en Silicon Valley financiada por el programa de aceleración 500 Startups. En 2015, Ghinsberg lanzó la aplicación móvil Blinq, que agrega una capa de información contextual a las aplicaciones de mensajería móvil y se deriva de Headbox. Una vez instalado, Blinq aparece como un pequeño punto blanco que aparece dentro de las aplicaciones de mensajería móvil como Facebook Messenger, WhatsApp y SMS, alertando al usuario sobre nueva información sobre la persona con la que se está comunicando. Esta información adicional se obtiene de una variedad de otras redes, incluidas Facebook, Twitter y LinkedIn.
Ghinsberg ha sido un orador motivacional desde el 2001 y ha contado sus experiencias y dificultades durante sus tres semanas en la selva amazónica. Ha hablado sobre temas que giran en torno a sus experiencias en The Power to Survive, Sailing the Seas of Change y WEvolution, aplicando su historia de supervivencia en un discurso motivador. Actualmente habla sobre The Power to Survive - Bringing Amazon Survival Skills to Business.
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