La historia de la poesía irlandesa comprende obras en irlandés (una de las lenguas gaélicas) y en inglés. La compleja interacción que se produjo históricamente entre ambas lenguas, así como entre la poesía autóctona y otras poesías en inglés, dio como resultado una obra rica, variada y difícil de categorizar.
Los poemas más tempranos que sobreviven del irlandés datan del y los primeros poemas conocidos en inglés de Irlanda datan del . Aunque siempre ha existido un cruce entre las dos tradiciones, la aparición de una poesía irlandesa en inglés que había absorbido temas y modelos de la irlandesa, no apareció hasta el . Todo ello culminó con el trabajo de los poetas del llamado Renacimiento céltico, a finales del y comienzos del .
En el último cuarto del , la poesía irlandesa moderna reviste una gran diversidad temática y estilística, que abarca desde la escuela norteña a la influida por la tradición del Modernismo anglosajón, y de esta a aquella otra que da en afrontar las nuevas cuestiones suscitadas en una sociedad cada vez más urbana y cosmopolita.
Poesía irlandesa temprana La poesía irlandesa representa la más vieja poesía vernácula en Europa. Los ejemplos más tempranos, como hemos visto, datan del , y consisten generalmente en obritas líricas cortas que tratan temas religiosos o naturalistas. Fueron compuestas frecuentemente por los escribanos en los márgenes de los manuscritos ilustrados que ellos mismos copiaban. Otra fuente de la poesía irlandesa temprana son los poemas que aparecen inscritos en los cuentos y las sagas antiguos, por ejemplo, el Táin Bó Cúailnge. Al contrario que otros ciclos épicos europeos, las sagas irlandesas fueron escritas mayormente en prosa, con interpolaciones en verso en los momentos de mayor intensidad lírica o dramática. Aunque perviven generalmente en reseñas datadas en la Edad Media tardía, estas sagas y en particular sus secciones poéticas, son lingüísticamente muy arcaicas, ofreciendo al lector un cierto vislumbre de la Irlanda precristiana.
El período medieval Poesía bárdica Los bardos irlandeses formaban una casta hereditaria y profesional altamente culta y experimentada. Conocían todos los entresijos de la historia y tradición del país, así como de la técnica del verso. Como empleados de la corte del rey o del cacique, desempeñaban algunos cargos oficiales. Eran cronistas y satiristas cuyo trabajo consistía en elogiar a sus patrones y condenar a sus enemigos. Una sátira bárdica bien construida, glam dicin en idioma irlandés, era capaz de levantar ampollas en la cara del blanco a que iba dirigida. Sin embargo, el lector moderno no consideraría la mayoría de su trabajo poesía en sí misma, al consistir en su mayor parte en extensas genealogías y relatos casi periodísticos de los hechos de sus señores y antepasados.
Los Metrical Dindshenchas Los Metrical Dindshenchas o Lore of Places ("Tradición de los Lugares"), es probablemente el principal monumento superviviente del verso bárdico irlandés. Se trata de una gran antología onomástica de leyendas tituladas con los nombres de los lugares más significativos en el paisaje irlandés, y comprende un total de 176 poemas. El más temprano de ellos data del . Es probable que al principio se recopilasen en un ámbito provincial. Esta compilación ha llegado a nuestros días en dos recensiones diferentes. El conocimiento de la historia real o supuesta de lugares formaba parte importante de la educación de la élite en la antigua Irlanda, de manera que es posible que los Dindshenchas fuesen en origen una especie de libro de texto.
Los poemas de Fionn Los cuentos en verso sobre Fionn (un guerrero mítico) y los Fianna (sus seguidores), a veces conocidos como poesía osiánica, eran extremadamente habituales en la Irlanda y Escocia de la época. Representan un paso adelante respecto a los anteriores cuentos en prosa con fragmentos en verso, pues se trata ahora de historias narradas totalmente en verso. Hay igualmente un destacado cambio de tono, pues estos poemas de Fionn están más cerca de la tradición del romance, opuesta a la naturaleza épica de las sagas. Los poemas de Fionn constituyen una de las fuentes celtas claves respecto a las leyendas arturianas.
Los poemas de Kildare El manuscrito "Harley 913", conservado en la Biblioteca Británica, recoge un grupo de poemas escritos en Irlanda a comienzos del . Normalmente se les llama poemas de Kildare debido a su relación con dicho condado. Tanto los poemas como el propio manuscrito muestran fuertes asociaciones franciscanas y están repletos de ideas de la más amplia tradición cristiana de la Europa occidental. También representan las primeras etapas de la segunda tradición de poesía irlandesa, la de la poesía en idioma inglés, pues están escritas en inglés medio.
Spenser e Irlanda thumb|Visión de Briton Rivière de una escena del poema de Edmund Spenser titulado La reina de las hadas Durante la reconquista isabelina, dos de los más significativos poetas ingleses de la época prestaron servicio en las colonias irlandesas. Sir Walter Raleigh tuvo escaso impacto en la literatura irlandesa, pero el tiempo que pasó en la provincia de Munster Edmund Spenser, el segundo poeta, tuvo serias consecuencias tanto para sus propios escritos como para el futuro del desarrollo cultural en Irlanda.
La relación de Spenser con Irlanda es hasta cierto punto ambigua. Por un lado, el paisaje de un Munster idealizado forma el telón de fondo de gran parte de la acción de su obra maestra, La reina de las hadas. Por otro, condenó a Irlanda y todo lo irlandés considerándolo bárbaro en su polémico escrito A View of the Present State of Ireland ("Una perspectiva sobre la situación actual de Irlanda").
En A View, Spenser describe la conducta de los bardos irlandeses: "instruyen a los jóvenes tan poco en la disciplina moral, que ellos mismos merecen más ser disciplinados con dureza, pues rara vez suelen elegir las acciones de hombres buenos como ornamento de sus poemas, sino más bien las de aquellos que encuentran más licenciosos, más groseros y perversos en sus actos, más peligrosos y desesperados en todas las formas de desobediencia y de disposición rebelde. A esos es a los que eligen y glorifican en sus rimas, a esos ensalzan ante la gente, y ponen de ejemplo para que los jóvenes los sigan."
Dado que los bardos dependían de la aristocracia para sobrevivir, y que este poder y patrocinio estaba cambiando hacia los nuevos dirigentes ingleses, esta profunda condena de sus valores morales puede muy bien haber contribuido a su desaparición como casta.
Poesía gaélica en el Para contexto histórico, véase Primera Irlanda Moderna 1536-1691
La batalla de Kinsale en 1601 vio la derrota de Hugh O'Neill, a pesar de su alianza con los españoles, y la victoria definitiva en la conquista isabelina de Irlanda vino con su rendición ante la autoridad real en 1603. En consecuencia, el sistema de educación y patronazgo que apuntaló las escuelas bárdicas profesionales se vio presionado, y los poetas hereditarios con el tiempo se vieron involucrados en una disputa conocida como la controversia de los bardos, que marcó el fin de su influencia ancestral. A principios del arraigó una nueva poesía en gaélico. Este nuevo modo buscó su inspiración en los márgenes de una sociedad desposeída que hablaba irlandés. El idioma de ésta poesía es llamado hoy en día irlandés moderno temprano.
Aunque algunos poetas del continuaron disfrutando de cierto grado de mecenazgo, muchos, cuando no la mayoría de ellos, eran escritores a tiempo parcial que también trabajaban la tierra, o como profesores, y en cualquier lugar en que pudieran obtener unos ingresos con los que mantenerse. Su poesía también cambió, apartándose del verso silábico de las escuelas y optando por metros acentuado, reflejando la poesía oral del periodo bárdico. Una buena parte de la poesía de esta época se refiere a temas políticos e históricos que refleja el sentido de los poetas sobre un mundo perdido.
Los poetas aceptaron el nuevo orden, dominado por el inglés de varias maneras. Algunos de ellos continuaron buscando el patronazgo entre los irlandeses gaélicos y la aristocracia inglesa antigua. Algunos terratenientes ingleses que se instalaron en Irlanda después de la Colonización de Irlanda también apoyaron a poetas irlandeses, por ejemplo George Carew y Roger Boyle. Otros miembros de las familias bárdicas hereditarias enviaron a sus hijos a los nuevos colegios irlandeses que se habían establecido en la Europa católica para la educación de los católicos irlandeses, a quienes no se permitía fundar escuelas o universidades en su hogar. Mucha de la poesía irlandesa del fue por lo tanto compuesta por clérigos católicos y la sociedad irlandesa cayó progresivamente bajo la influencia de la Contrarreforma.
A mediados del siglo, la subordinación de las clases superiores nativas irlandesas en Irlanda rebosó en la rebelión irlandesa de 1641. Muchos poetas en lengua irlandesa escribieron una poesía altamente politizada en apoyo de los católicos irlandeses organizados en la Irlanda confederada. Por ejemplo, el clérigo poeta Padraigin Haceid escribió, Eirigh mo Duiche le Dia (Alza mi país con Dios) en apoyo a la rebelión, que aconsejaba que
("Todos los irlandeses desde una sola persona a todas las personas deben unirse o caer")
Otro de los poemas de Haceid Moscail do mhisneach a Banbha ("Reúne toda tu valentía, oh Irlanda") en 1647 animó el esfuerzo de guerra católico irlandés en las guerras confederadas irlandesas. Expresaba la opinión de que los católicos no debían tolerar el protestantismo en Irlanda,
(La religión de Cristo con la religión de Lutero es como cenizas en la nieve")
Después de la derrota de los católicos irlandeses en la conquista de Irlanda por Cromwell 1649-53, y la destrucción de las antiguas clases terratenientes irlandesas, muchos poetas escribieron enlutados por el orden caído o lamentando la destrucción y la represión de la conquista cromwelliana. El poema anónimo an Siogai Romanach decía,
("Esta es la guerra que acabó con Irlanda e hizo que miles tuvieran que mendigar, la plaga y el hambre fueron juntos")
Eamonn an Duna escribió poemas en una extraña mezcla de irlandés e inglés. Después de este periodo, los poetas perdieron la mayor parte de sus patronos y protectores.
Durante la Guerra Guillermita de Irlanda, los jacobitas irlandeses intentaron recobrar su posición apoyando a Jacobo II frente a Guillermo de Orange. Daibhi O Bruadair escribió muchos poemas alabando el esfuerzo de guerra jacobita y en particular a su héroe, Patrick Sarsfield. Los poetas veían la guerra como una venganza contra los colonos protestantes que habían llegado a dominar Irlanda, tal como evidencia el siguiente fragmento de un poema,
("Tú vagabundo papista" no se dice, pero "perro cromwelliano" es nuestra contraseña, "¿Quién va ahí?" no provoca temor, "Yo soy Tadhg" [un irlandés] es la respuesta que se da") De Diarmuid Mac Cairthaigh, Cead buidhe re Dia (Un centenar de victorias con Dios).
La derrota jacobita en la guerra, y en particular la ignominiosa huida de Jacobo II después de la batalla del Boyne, dio lugar al siguiente verso burlón,
("El mierda de Jacobo ha perdido Irlanda, con su par de zapatos, uno inglés y otro irlandés")
Los principales poetas de este periodo incluyen a Dáibhí Ó Bruadair (David O Bruadair) (1625?–1698), Piaras Feiritéar (1600?–1653) y Aogán Ó Rathaille (1675–1729). Ó Rathaille pertenece tanto al como al XVIII y su obra, incluida la introducción del género aisling, marca una especie de transición hacia una Irlanda posterior a la batalla del Boyne.
El
El quizá marque el punto en el que las dos tradiciones del lenguaje alcanzan igual importancia. En Swift, la tradición inglesa tiene su primer escritor genial. La poesía en irlandés refleja ahora el paso del orden gaélico antiguo y el patronazgo del que dependían los poetas para vivir. Es, pues, un periodo de transición.