El Libro de Oseas (abreviado Os) (), es un texto bíblico de la Biblia judía y el Antiguo Testamento cristiano. Se recoge como uno de los doce profetas menores de los Nevi'im («Profetas») en el Tanaj, y como un libro independiente en el Antiguo Testamento cristiano, donde tiene catorce capítulos. Según el orden tradicional de la mayoría de las Biblias en hebreo, es el primero de los Doce. Para los católicos y protestantes se trata del primer libro de los profetas menores. Tanto en las Biblias protestantes como en las católicas se encuentra ubicado entre Daniel y Joel.

Contexto histórico Ambientado en torno a la caída del Reino del Norte de Israel, el Libro de Oseas denuncia la adoración de otros dioses distintos de Yahvé (el Dios de Israel), comparando metafóricamente el abandono de Yahvé por parte de Israel con la infidelidad de una mujer hacia su marido. Según la narración del libro, la relación entre Oseas y su esposa infiel Gomer es comparable a la relación entre Yahvé y su pueblo infiel, Israel: este texto describe «por primera vez» esta última relación en términos de un matrimonio.Biblia de Jerusalén (1966), «Introducción a los Profetas», p. 1135, Londres: Darton, Longman & Todd Ltd y Doubleday and Co. Inc. La reconciliación final de Oseas y Gomer se trata como una metáfora esperanzadora de la reconciliación final entre Yahvé e Israel.

Oseas profetizó durante los años de decadencia del reino del norte. Luego del reinado de Jeroboam II se presentaron tiempos difíciles, en los cuales las revueltas, golpes militares y asesinatos de reyes eran episodios comunes, a tal punto que se cometieron cuatro regicidios en un término de quince años escasos.Cook, Stephen L., Harper Collins Study Bible; New Revised Standard Version With the Apocryphal? Deuterocanonical Books Student Edition (San Francisco: Harper Collins Publishers, Meeks, Wayne A. ed., (1989), pg. 1193.Coogan, Michael David Coogan, A Brief Introduction to the Old Testament: The Hebrew Bible in Its Context (New York: Oxford University Press, 2009), 265.

La anarquía cubrió el país, mientras que el pueblo era víctima de la inseguridad, el robo, la violencia y otros males.

Ante la gravedad de la situación, la corona pidió ayuda, como había sucedido en el pasado, a los grandes poderes imperiales de la región: Asiria y Egipto.

Algunos estudios críticos de la redacción de Oseas realizados desde la década de 1980 han postulado que la unidad teológica y literaria fue creada por los editores, aunque los estudiosos difieren significativamente en sus interpretaciones del proceso de redacción, las etapas y el alcance de las contribuciones originales del profeta del . Sin embargo, muchos estudiosos coinciden en que la mayor parte del libro fue probablemente compuesta en la época de Jeroboam II de Israel (c. 793-753 a. C.). Oseas es la fuente de la frase «reap the whirlwind»,sembrar vientos, cosechar tempestades que ha pasado a ser de uso común en inglés y otros idiomas.

Antecedentes y contenido miniatura|El profeta Oseas, de Duccio di Buoninsegna, en la Catedral de Siena (c. 1309-1311) miniatura|derecha|Ilustración de Oseas y Gomer de la Biblia Historiale, 1372.

Oseas profetizó durante una época oscura y melancólica de la historia de Israel, el periodo de declive y caída del Reino del Norte en el Según el libro, la apostasía del pueblo era rampante, habiéndose alejado de Dios para servir tanto a los becerros de Jeroboam y Baal, un dios cananeo.

El Libro de Oseas dice que, durante la vida de Oseas, los reyes del Reino del Norte, sus partidarios aristocráticos y los sacerdotes habían alejado al pueblo de la ley de Dios, tal y como se establece en el Pentateuco. Dice que abandonaron el culto a Dios y adoraron a otros dioses, especialmente a Baal, el dios de las tormentas cananeo. Según el libro, siguieron otros pecados, entre ellos el homicidio, el perjurio, el robo y el adulterio. Oseas declara que, a menos que se arrepientan de estos pecados, Dios permitirá que su nación sea destruida y el pueblo será llevado al cautiverio por Asiria, la nación más grande de la época.

La profecía de Oseas se centra en el amor infinito de Dios hacia un Israel pecador. En este texto, se expresa la agonía de Dios por la traición de Israel. Stephen Cook afirma que los esfuerzos proféticos de este libro pueden resumirse en este pasaje: «Yo he sido el Señor tu Dios desde la tierra de Egipto; no conoces a ningún otro dios fuera de mí, y fuera de mí no hay salvador». El trabajo de Oseas era pronunciar estas palabras en una época en la que habían sido prácticamente olvidadas. Esquema general Capítulos 1-2: Se describe biográficamente el matrimonio de Oseas con Gomer («El Señor dijo a Oseas»), que es una metáfora de la relación entre Dios e Israel. Capítulo 3: Se describe el matrimonio de Oseas de forma autobiográfica («Entonces el Señor me dijo): posiblemente se trate de un matrimonio con diferentes mujeres. Capítulos 4-14:9/14:10: Oráculo juzgando a Israel, en particular a Efraín, por no cumplir el pacto. No hay un desglose más claro de las ideas en 4–14:9/14:10.Coogan, Michael (2009). A Brief Introduction to the Old Testament. Oxford University Press. pp. 262–63 A continuación, se profetiza que algún día todo esto cambiará y que Dios se apiadará de Israel. El capítulo dos describe un divorcio. Este divorcio parece ser el fin del pacto entre Dios y el Reino del Norte. Sin embargo, es probable que se tratara de nuevo de un acto simbólico, en el que Oseas se divorció de Gomer por infidelidad y aprovechó la ocasión para predicar el mensaje del rechazo de Dios al Reino del Norte. Termina esta profecía con la declaración de que Dios renovará algún día el pacto y volverá a amar a Israel.

En el capítulo tres, por orden de Dios, Oseas busca a Gomer una vez más. O bien ella se ha vendido como esclava para pagar una deuda, o bien está con un amante que exige dinero a cambio de liberarla, por lo que Oseas tiene que comprarla. La lleva a casa, pero se abstiene de mantener relaciones sexuales con ella durante muchos días, para simbolizar el hecho de que Israel estará sin rey durante muchos años, pero que Dios lo recuperará, incluso a costa de sí mismo.

Los capítulos 4-14 explican la alegoría con detalle. Los capítulos 1-3 hablan de la familia de Oseas y de los problemas con Gomer. Los capítulos 4-10 contienen una serie de oráculos, o sermones proféticos, que muestran exactamente por qué Dios rechaza al Reino del Norte (cuáles son los motivos del divorcio). El capítulo 11 es el lamento de Dios por la necesidad de renunciar al Reino del Norte, que constituye una gran parte del pueblo de Israel, al que Dios ama. Dios promete no renunciar a ellos por completo. Luego, en el capítulo 12, el profeta implora el arrepentimiento de Israel. El capítulo 13 predice la destrucción del reino a manos de Asiria, porque no ha habido arrepentimiento. En el capítulo 14, el profeta insta a Israel a buscar el perdón y promete su restauración, al tiempo que exhorta a la máxima fidelidad a Dios.

La capital del reino del norte cayó en el año 722 a. C. Todos los miembros de las clases altas y gran parte del pueblo fueron capturados y llevados cautivos para vivir como prisioneros de guerra.

Resumen de la historia de Oseas En primer lugar, Dios ordenó a Oseas que se casara con una mujer promiscua, de mala reputación, y él lo hizo. El matrimonio aquí es simbólico de la relación de alianza entre Dios e Israel. Sin embargo, Israel ha sido infiel a Dios al seguir a otros dioses y romper los mandamientos que son los términos del pacto, por lo que Israel está simbolizado por una ramera que viola las obligaciones del matrimonio con su marido.

En segundo lugar, Oseas y su esposa, Gomer, tienen un hijo. Dios ordena que el hijo se llame Jezreel. Este nombre hace referencia a un valle en el que se había derramado mucha sangre en la historia de Israel, especialmente por parte de los reyes del Reino del Norte.Véase 1 Reyes 21 y 2 Reyes 9:21-35 El nombre de este hijo era una profecía contra la casa reinante del Reino del Norte, que pagaría por ese derramamiento de sangre. El nombre Jezreel significa «Dios siembra».

En tercer lugar, la pareja tiene una hija. Dios ordena que se le ponga el nombre de Lo-ruhamah, que significa «no amada», «piedad» o «compasión», para mostrar a Israel que, aunque Dios seguirá teniendo piedad del Reino del Sur, ya no tendrá piedad del Reino del Norte; su destrucción es inminente. En la traducción de la Nueva Versión Internacional, la omisión de la palabra «él» da lugar a especulaciones sobre si Lo-Ruhamah era la hija de Oseas o una de las amantes de Gomer. Sin embargo, James Luther Mays afirma que el hecho de no mencionar la paternidad de Oseas «difícilmente implica» el adulterio de Gomer.

En cuarto lugar, Gomer da a luz a un hijo. Es cuestionable si este niño era de Oseas, ya que Dios ordena que se le llame Lo-ammi, que significa «no es mi pueblo». El niño llevó este nombre vergonzoso para mostrar que el Reino del Norte también sería avergonzado, ya que su pueblo ya no sería conocido como el pueblo de Dios. En otras palabras, el Reino del Norte había sido rechazado por Dios.

Resumen El Libro de Oseas contiene una serie de profecías y mensajes tanto para Judá como para Israel del Norte (Samaria) que, según se dice (versículos 1:1, 1:2), provienen de Dios. Estas son transmitidas por el profeta Oseas. Su contexto se encuentra predominantemente en el Reino del Norte, pero hay varias referencias a Judá. Los editores de la Biblia de Jerusalén comentan que ha habido una tendencia entre los estudiosos de la Biblia a tratar todas las referencias a Judá como añadidos posteriores, pero argumentaron a partir de la década de 1960 que «hoy en día se están impulsando conclusiones más sobrias». En su opinión, aunque algunas referencias pueden haber sido añadidos, como Oseas 1:7, 2:1-3 y 14:10, otras pueden indicar que Oseas continuó predicando en el reino del sur después de la caída del norte.

Autor, fecha, lugar miniaturadeimagen|Oseas. El libro se atribuye al profeta Oseas, activo en Israel hacia el Según Os. 1:1 Oseas ya habría comenzado su ministerio profético tiempo antes bajo Jeroboam II (787-747 a. C.), y habría terminado durante el reinado del Ezequías de Judá.

Las indicaciones del libro son demasiado vagas y generales como para poder establecer más detalles respecto de la vida del hombre real que escribió el texto. En la obra se hacen referencia a algunos sucesos de la historia israelita de entonces: alianza con reyes extraños (7,16; 8,4), tributo de Menajem al rey de Asiria (5,13; 7,11-12) guerra siro-efraimita del año 735 (5,8-6,6) y recurso a Egipto en tiempos del rey Oseas de Israel (7,11; 9,6; 12,2).

Situación religiosa Este caos social, político y económico llevó también a la degradación moral y religiosa, a la que Oseas alude en forma permanente: la piedad judía se desvía de la verdad, llegando a adorar a un becerro de oro en lugar del Señor Yahvéh, vicios que se apoyaban en la prosperidad económica de los años previos. Ante la tribulación presente, el profeta echa en cara a los judíos su impiedad pasada.

La profecía La profecía de Oseas es una de las más oscuras y difíciles de interpretar de todo el Tanaj. Sus vaticinios son tan breves y escuetos que más parecen resúmenes de una obra más larga o "ayudamemorias" destinadas a auxiliar en la confección de un texto posterior más completo que, hasta donde sabemos, jamás llegó a escribirse.

Para colmo, el texto hebreo actual ha sufrido interpolaciones, resúmenes, correcciones y adiciones y fue influido por noticias provenientes de Judá que rompen su unidad cultural e intelectual.

Continuación de la profecía de Oseas El principio de la palabra de Yahveh por medio de Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de Fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Yahveh.