Se trata de una obra sobre la vida del personaje histórico Miguel Lucas de Iranzo. Fue un caballero de la corte de Enrique IV que nació en una familia humilde y poco a poco fue consiguiendo ascender socialmente. Empezó a servir al rey con cargos menores, hasta alcanzar los cargos de barón, conde y condestable de Castilla. En ese momento las diversas disputas con sus rivales que querían ocupar su lugar en la Corte le hicieron marchar de allí y combatir para el rey desde Jaén. Allí se dedicó a defender los intereses de la ciudad y organizar las tareas administrativas. En la narración de estos Hechos se indaga en el funcionamiento de la Corte de Enrique IV, así como de la forma de ascender de los nobles y los diferentes destinos de combate en el Reino. Además, importantes estudiosos y literatos se interesaron por la figura de Iranzo por su capacidad de obtener logros y rebajar obstáculos en la Castilla de la segunda mitad de .

Miguel Lucas de Iranzo Don Miguel Lucas de Iranzo es el protagonista de la crónica los Hechos del Condestable.

Lucas de Iranzo es natural de Belmonte, hijo de Alonso Álvarez de IranzoEra un pobre labrador natural de Guipúzcoa. Mata Carriazo habla de Teresa de Solier en Colección de Crónicas Españolas. Ref. la pp 37: Nieta del Adelantado de Andalucía y prima del conde don Pero Fernández de Velasco. “muger muy rica, el padre de la cual era el mayor hombre que en aquella çibdad había, en cuyos bienes esta sola hija sucedió, lo cual fizo contra voluntad de todos sus parientes”. Finalmente, la condesa se hizo monja en el monasterio de Santa Isabel en la ciudad de Granada, donde hizo santa vida. El doctor Lorenzo Galíndez de Carvajal habla del padre de Teresa de Solier en sus Adiciones genealógicas a los «Claros varones de Fernán Pérez Guzmán» denomina al padre como Carlos de Torres y omite el apellido Solier denominando a la mujer Teresa de Torres. Además, confunde el nombre de su madre, Guiomar (como se narra en la Crónica), por Leonor Carrillo. y casado con doña Teresa de Solier, hija de Pedro de Torres y Guiomar, con la cual tuvo dos hijos, doña Luisa y don Luis de Torres.

Se educó en el seno de una familia humilde, de poco estado y bajo linaje hasta que el marqués de Villena, don Juan Pacheco,Miguel Lucas de Iranzo fue vasallo del marqués de Villena. le acomodó en la corte de Juan II, sirviendo como paje al príncipe don Enrique (que más tarde se convertiría en Enrique IV). De este modo, llegó a convertirse en privado del rey, halconero mayor, corregidor y alcalde mayor de la ciudad de Baeza, entre otros títulos.

Fue quinto condestable de Castilla (1458-1473)Precedido por Álvaro de Luna sucedido por Pedro Fernández de Velasco y Manrique de Lara y recibió las villas de Baños y Linares. Además, siguió y apoyó al rey en la guerra civil.

Se asentó en Jaén y desde allí guerreó contra el reino Nazarí de Granada, por ello, se afirma que la imagen de don Miguel recuerda más a la de un monarca que a la de un caballero, se presenta más como un caudillo militar asemejándose a la figura de gobernador o príncipe.

Finalmente fue asesinado en una iglesia de Jaén en 1473.

Los Hechos del Condestable se escribieron, casi en su totalidad, a medida que iban ocurriendo; desde luego en vida de Miguel Lucas. No se sabe por qué la Crónica se detiene en finales de 1471 y no alcanza la muerte del Condestable en 1473.Según Mata Carriazo en Colección de Crónicas Españolas. Ref. la pp 49: “probablemente por la ingratitud del rey, reflejada en el episodio del capítulo LXIX del Memorial de Valera” o “tal vez no ocurrieron después a Miguel lucas sucesos agradables y dignos de ser relatados”.

En las fuentes contemporáneas Los cronistas contemporáneos lo consideraron un hombre de dudosa reputación e insisten en la relación homosexual que mantuvieron el rey, Enrique IV, y el Condestable. Sin embargo, don Miguel es definido como una persona profundamente religiosa.Alonso de Plasencia afirma que era “un joven muy observador de los preceptos religiosos, que, desatendiendo a las causas de aquella inclinación y avergonzado del continuo afán que producía, huyó de la Corte y se refugió en el reino de Valencia”; sin embargo, se afirma que varios emisarios le siguieron para pedirle que volviera a la Corte por orden del Rey.

Diego de Valera le define literalmente como un hombre cruel y tirano que siempre favorecía a los populares, por ello los principales caballeros e hidalgos de Jaén lo detestaban. Además, siempre es mencionado superficialmente, sin que se le dedique mucha atención.

Por otro lado, Diego Enríquez del Castillo, capellán y cronista del Rey, tiene una postura acerca de Lucas de Iranzo muy similar a la de Valera, aunque expone un episodio sobre la llegada de Enrique IV a Jaén en 1469 que se desemeja ligeramente de la versión de los Hechos.

Pedro de Escavias asigna algunas páginas de su obra Repertorio de Príncipes a la figura de Miguel Lucas, en las que explica la envidia que había despertado su persona en el Marqués de Villena y en el Maestre de Calatrava, quienes eran considerados sus enemigos, debido a su extraordinaria personalidad y buena fortuna.

El doctor Lorenzo Galíndez de Carvajal,En su obra define al Condestable como hijo de “un pobre labrador”. en las Adiciones genealógicas a los Claros varones de Fernán Pérez de Guzmán habla sobre su matrimonio con Teresa de Torres y comete ciertos errores, mencionados anteriormente. Además, hace padre de Miguel Lucas a su padrastro, don Alonso Álvarez de Iranzo, y relata la muerte del Condestable.

Debido a la creciente prosperidad de Lucas de Iranzo se formaron dos partidos diferenciados: por un lado, Lope de Barrientos y el Duque de Medinasidonia, junto a Miguel Lucas; y por otra, Pacheco (quien no soportaba que alguien de bajo linaje le arrebatara el maestrazgo de Santiago.

y Pedro Girón, su hermano. Por último, las notas adicionales relatan que en 1458 Miguel Lucas de Iranzo partió de la corteDebido a la envidia que le generaba el amor que estaba mostrando el rey por un criado suyo, llamado Francisco de Valdés y Enrique IV lo encerró durante dos meses en una torre del Alcázar de Madrid; finalmente, salió para ser nombrado barón, conde y condestable.

Sobre las causas de su muerte hay dos versiones: la versión de Mosén Diego de Valera, quien acusa al Condestable por cobarde durante un conflicto en tierra de moros, por lo que los caballeros de Jaén decidieron trabar una conspiración y atacarle en la Iglesia Mayor hasta darle muerte; y la versión, más convincente, de Floranes, en sus notas a los Anales breves de Galíndez de Carvajal.“Su muerte fue el día de San Benito, 21 de marzo, en Jaén, donde vivía, inhumana y sacrílegamente, por la canalla del pueblo, estando oyendo misa en la iglesia mayor, a pretexto de que volvía por los conversos de judíos, a quienes el pueblo quería oprimir para arrebatarles los bienes; como por ese tiempo se hizo también impunemente en Andújar, Córdoba y otros pueblos de Andalucía”. También se hace referencia en el códice del Marqués de Pidal.

La poesía política de tipo satírico contribuyó en la crítica hacia Miguel Lucas, la más punzante se encuentra en las Coplas del Provincial [aproximadamente entre 1465-1474], obra coetánea de los Hechos, en la que se hace referencia a la condición homosexual y villana del Condestable, que había sido elevado socialmente solo por sus relaciones con Enrique IV.

Por el contrario, Antón de Montoro, en su poema «Defensa nota de nos»,Se encuentra en “el Ropero de Córdoba”, en su poema 145. enalteció la figura de Lucas de Iranzo.

El juicio del

En el ensayo histórico Gregorio Marañón, como muchos otros autores mencionados anteriormente, también aludió a la inclinación homosexual de Enrique IV, quien mostraba especial preferencia por Miguel Lucas, coincidiendo así en opinión con Alonso de Palencia. Del mismo modo, el historiador inglés Townsend Miller también expuso en su trabajo sobre el rey Enrique IV la lucha interna de don Miguel entre su religiosidad y su faceta homosexual.Soriano del Castillo cita en su tesis la p. 18 de Miller y también recuerda las dificultades de la Condesa para engendrar y dar a luz a sus hijos, y la poca descendencia del Condestable (sin que se conozcan más de dos hijos de su matrimonio y ningún bastardo, lo cual era muy común en la Edad Media). Además, afirma que el joven tenía una edad bastante aproximada a la del rey y que nunca se definió claramente.

Enrique Toral Peñaranda, en su estudio sobre Jaén y el Condestable,Enrique Toral Peñaranda: Jaén y el Condestable Miguel Lucas de Iranzo (Jaén: Instituto de Estudios Giennenses, 1987); incluye la “Galería de personajes de Jaén” que a su vez se mencionan en los Hechos (pp. 139-175). aclaró varios aspectos relevantes sobre la vida de Miguel Lucas y su familia, incluso después de su muerte. Confirmó que no hubo conspiración alguna en su muerte, debido a la pacífica convivencia en el Concejo de la ciudad. Aunque es probable que muchos caballeros se alegraran de su muerte. Sin embargo, su fallecimiento supuso la desaparición de una autoridad ilimitada.

En la literatura Algunas novelas publicadas reflejan al Condestable Iranzo como un personaje y no como protagonista.

Juan Eslava Galán presenta a Miguel Lucas como un perfecto caballero devoto cristiano, en su obra En busca del unicornio leal a su Rey incluso en la fantasía de buscar un cuerno de unicornio que, al final, no es más que el de un rinoceronte blanco africano.

Antonio Gala, ganador del premio Planeta (del mismo modo que Eslava Galán) con El manuscrito carmesí, en la que ofrece una visión personal acerca del Condestable. Hace referencia sobre su ataque al castillo de Arenas, Aldeire y La Calahorra. Además, también lo menciona en boca de su pintor de cámara Millán de Azuaga, quien lo describe como un hombre culto superior a su tiempo que no tenía buena relación con la gente. Asimismo, habla sobre las relaciones de don Miguel con el rey, aunque aparece descrito como heterosexual, e incluso se hace alusión a su relación con la Condesa. Finalmente, habla sobre su trágico final en el que, según Gala, murió lapidado en la catedral el día del Corpus.[Esto se trata de un error histórico que lleva a suponer que el autor no era conocedor del Estudio preliminar de Mata Carriazo y que quizás solo conociera referencias indirectas a la crónica.

Contenido de la crónica La crónica recoge la vida y los hechos de Lucas de Iranzo con detenimiento desde que obtuvo, el 25 de marzo de 1458, los títulos de barón, conde y condestable hasta llegada la fecha a finales de diciembre de 1471 de la conclusión de los Hechos del Condestable, unos meses antes de su muerte.

Miguel Lucas pasa a la vez en su vida por su mayor gloria y el más terrible desamparo. El rey Enrique IV le beneficia con honores mientras lo mantiene en el lugar donde quería, alejado el Condestable de su ámbito privado. Además, el ascenso de sus rivales y su forma de medrar en la corte hacen que voluntariamente decida marchar a Jaén para vivir entre festejos populares y costumbres de otro tipo. Esto derivado de un intento frustrado de acercar posturas con el rey.

Pasará ya en este nuevo destino lo que le queda de vida, con la labor administrativa y de protección fronteriza.

Su carácter más bien popular y accesible en la literatura hacen del relato un gran documento histórico ya que se ajusta más a la realidad y huye de un carácter épico o elevado. En definitiva, la crónica nos muestra muy bien el panorama histórico con multitud de ejemplos relativos a las tareas y los cargos del Condestable que nos lleva a sus labores fronterizas o a los banquetes y torneos, bodas, bautizados, funerales… También a hechos políticos y económicos, no solo de la ciudad fronteriza sino de la propia Castilla, al detalle, revelando incluso los secretos más íntimos.

Estructura