Las leyendas de Nicaragua, al igual que en todos los países, son un conjunto de relatos y tradiciones folclóricas de Nicaragua, ubicadas dentro del folclor narrativo popular, referidas a algún suceso maravilloso irreal, pero con huellas de realidad, donde se determinan temas heroicos, de la historia patria, de seres mitológicos, de almas en pena, de pactos con el diablo, de seres sobrenaturales o sobre los orígenes de hechos o lugares, los cuales se considera que realmente sucedieron y en los cuales se cree.

También se componen de historias o cuentos relacionados con lo histórico, magia, brujería o creencias indígenas. La mayoría de ellas, por lo general, se originan y se cuentan en los campos y pueblos, siendo éstas una de las creencias más relevantes y populares hasta nuestros tiempos; como lo son: la Mocuana de Sébaco; los Cadejos de Monimbó; el barco negro del Gran Lago; el Padre sin cabeza de León Viejo y León; La Carretanagua (Carreta Nagua o Carreta Nahua);La Paz Centro Digital. La Carretanagua - La Carreta Nagua, leyenda nicaragüense. https://www.lapazcentro.org/2019/07/la-carretanagua-leyenda-nicaraguense.html La serpiente iracunda de Catedral; el punche de oro de Sutiaba; el espanto del cerro Roldán en Cosigüina; la Teodora Coyota en El Viejo; entre otras más.Arellano, Jorge Eduardo. Leyendas nicaragüenses. El Nuevo Diario, edición impresa del 15 de noviembre de 2015, sección Sumplemto Cultural. Managua, Nicaragua. https://www.elnuevodiario.com.ni/suplementos/cultural/376911-leyendas-nicaraguenses/

También son recurrentes las leyendas sobre brujos que se transforman en espanto. Tienen un objetivo positivo, que, al igual que con otras leyendas de otras culturas, forman parte de la educación de la gente; otras están solamente para pasar un rato entretenido, un ejemplo son las historias de duendes.

Leyendas En esta categoría solamente están las que contienen historias de espantos, brujos, brujería o hechicería, fantasmas, venganza del más allá, etc. Alguno de estos, como se mencionó antes, se enfocan en mejorar la gente que le encanta la mala vida. Algunas de ellas son impresionantes, y son de mayor tradición.

La Mocuana

La Mocuana es también otra leyenda de Nicaragua, que se cuentan en algunas regiones. Se dice que esta fue víctima del falso amorío de un español, a quien le había mostrado el oro que ocultaba el padre de esta en una cueva. Este,... La Taconuda

La Taconuda es una mujer joven de gran estatura (más de 7 metros), delgada, de cara seca, ojos hondos, labios pronunciados pintados y risueños, gustos refinados, pelo largo que le llega hasta la rodilla, usa zapatos de tacón altos y rectos, chalina negra, vestido blanco con un fajín de plata y hebilla cuadrada grande y un cintillo dorado en el pelo. Se dice que era hija de español criollo de apellido Sánchez, dueño de haciendas llamadas Corinto y Las Mercedes entre Managua y Masaya; su padre le heredó todas sus riquezas por ser su única

El Padre sin cabeza

La leyenda del Padre sin cabeza se encuentra íntimamente ligada al asesinato de Fray Antonio de Valdivieso, Obispo de Nicaragua y Costa Rica, religioso dominico y uno de los defensores de los derechos de los indígenas durante la colonización española de América, quien fuese atacado a puñaladas el Miércoles de Ceniza (26 de febrero de 1550) en León de la provincia de Nicaragua,Roa Romero, Gabriela. Historia relegó a Fray Valdivieso. La Prensa, 20 de febrero de 2001. incluso la leyenda se trasladó hacia la actual ciudad de León. Sobre el asesinato de Fray Valdivieso existen dos versiones, los escritos de contemporáneos dicen que fue apuñalado, y la otra, asesinado en el atrio de la Iglesia de un machetazo que le cercenó la cabeza, la cual rodó el lago y levantó una inmensa ola que sumergio en el agua a la ciudad.

Cuenta la historia que en el año 1550, alentados por su madre María de Peñalosa (hija de Pedrarias Dávila), los hermanos Hernando y Pedro, hijos del gobernador de Nicaragua Rodrigo de Contreras, planearon la muerte del obispo.

Son señalados de ser ejecutores del hecho, Hernando de Contreras y el capitán Juan Bermejo, este último había sido expulsado del Perú luego de la muerte de Gonzalo Pizarro. Después de la muerte del religioso, el primero cometido contra un prelado en tierra firme, los asesinos se repartieron la Provincia de Nicaragua, su población indígena, los objetos de valor y las joyas episcopales del Obispo.

Tras este suceso funesto, los indígenas comenzaron a reportar la aparición de un bulto negro que se perdía en la oscuridad de la noche: la figura de un sacerdote con sotana y zapatos negros, sin cabeza, de su cuello cuelga un rosario y de su cintura prende un cordón del cual cuelga una campana que no deja de sonar mientras camina por las calles empedradas de la ciudad buscando su cabeza los jueves y viernes santos; mientras que en otra versión se afirma que no la ha perdido y que es una señal de arrepentimiento.Palma, Milagros. Senderos míticos de Nicaragua. Editorial Nueva América, 1987. ISBN 9589-03-914-6. p.45. Otros dicen que visita los templos de la ciudad buscando su iglesia y que cuando llega a una hace reverencias frente a la Puerta del Perdón.Nicaragua Lesson: El Padre Sin Cabeza y León Viejo. Center for Latin American Studies. University Center for International Studies. Universidad de Pitssburgh. https://www.ucis.pitt.edu/clas/content/nicaragua-lesson-el-padre-sin-cabeza-y-le%C3%B3n-viejo

Su muerte como primer obispo mártir en tierra firme tuvo un fuerte impacto en su época y comenzó desde ese mismo momento una leyenda que considera a la ciudad como lugar maldito, en justo castigo por esta muerte.Bravo-García, Eva. La muerte anunciada del Obispo Valdivieso (y IV). Español en América, fechado el 19 de julio de 2015. https://ebravo.es/la-muerte-anunciada-del-obispo-valdivieso/ Así lo cuenta Vázquez de Espinosa: "«La ciudad desde que se fundó había ido en aumento y opulencia, y desde el gran sacrilegio que cometió el Contreras matando a su prelado, comenzó a sentir el castigo del cielo con grandes plagas y desastradas muertes: las mujeres no parían a luz sus hijos, y los que nacían, no se lograban; el volcán vecino dio grandes truenos y bramidos […] teniendo el Santísimo Sacramento sacado en medio de la plaza, pidiendo a Dios misericordia y que aplazase su justa ira, que para aplacarla dejarían aquel lugar maldito, donde tan gran homicidio y sacrilegio se había cometido, matando violentamente a su prelado y pastor»."

En este caso, la leyenda surgiría como una forma velada de recordar al sacerdote entre el pueblo llano. Su fantasma se levantaría en la oscuridad reclamando por una justicia que no le ha sido dada todavía. La eterna presencia de la aterradora imagen del padre sin cabeza es tal vez el testimonio lejano del aborigen y el eco remoto de aquellas voces expresando el terror vivido con la muerte de uno de sus primeros defensores, considerado sin duda como la cabeza de un pueblo completamente desmembrado. Parece que la comunidad aborigen que por tanto tiempo permaneció acéfala, desarticulada, trastornada y sin esperanza, guardó horrorizada el recuerdo de un verdadero guía en toda su dimensión y creó el mito del padre sin cabeza a partir de la analogía basada en su propia visión de la realidad. Con la imagen del alma en pena del Obispo Valdivieso que dio la vida por sus siervos, se ilustra la tragedia de un pueblo que pierde a un caudillo que es en fin de cuentas como un cuerpo privado de la cabeza. Es decir, que un pueblo sin guía es como un cuerpo acéfalo que camina sin rumbo cierto por los caminos de la vida.

En el "Museo de Leyendas y Tradiciones" Coronel Joaquín de Arrechavala"Inauguración del Museo de Leyendas de León, La Prensa, diciembre de 2000. de la ciudad de León se exhibe una representación artística (estatua) del Padre sin cabeza.

El espanto del cerro Roldán La finca San Cayetano ubicada en el cerro Roldán (departamento de Chinandega) es conocida por la leyenda "El espanto del Roldán".

Se cuenta que hace muchos años, siendo Jueves Santo, un hombre que vivía en dicha hacienda, subió hasta lo más alto del cerro en búsqueda de unas reses. Sin embargo, nunca volvió y a partir de ahí, se comenzaron a escuchar lamentos provenientes del cerro, principalmente en los días de la Semana Santa. Muchos afirman, que es el alma en pena del campistoRAE. Campisto: nicaraguanismo, es un jinete encargado de arrear y cuidar el ganado. https://dle.rae.es/campisto suplicando a Dios lo deje entrar al cielo. Otros dicen que se trata de un ánima que únicamente quiere espantar a las personas que no guardan los "días grandes" de la Semana Santa, el jueves y Viernes Santo. Por ello, se sugiere que si es Jueves Santo y el reloj marca la 01:00 de la tarde, lo mejor es no salir de casa; puesto que, en la lejanía del bosque se escucha un grito terrorífico que a los hombres les hace poner los cabellos de punta y a las mujeres, correr de inmediato a abrazar a sus hijos pequeños. Las personas creyentes dicen que para ahuyentar a este espanto, hay que encomendarse a la Santísima Trinidad.

Desde 2010, es posible hacer un recorrido turístico hacia la cumbre del cerro Roldán, en su mirador se tiene una vista panorámica del golfo de Fonseca y del estero e isla de Aserradores, lugar que fue usado a finales del como lazareto durante la administración de José Santos Zelaya.

El barco negro del gran Lago El Barco Negro, es una leyenda sobre un barco velero que en el navegaba en el lago Cocibolca con mercancías desde Granada hacia San Carlos. El barco y su tripulación están bajo una maldición por la cual navegan perdidos, sin ver tierra nunca. El barco, ya negro y con las jarcias y velas podridas por el tiempo, se le aparece a lancheros pescadores, y la tripulación pregunta "¿dónde está Granada o San Carlos?". Los pescadores se santiguan y sin dar respuesta, viran rumbo con sus lanchas alejándose del barco maldito para no correr la misma suerte que su tripulación.

El investigador folclórico Francisco Pérez Estrada recopiló la versión más difundida:Pérez Estrada, Francisco. Muestrario del folclore nicaragüense. Fondo de promoción cultural-Banco de América (series Ciencias Humanas N.º 9) Managua, 1978. "Cuentan que hace mucho tiempo, ¡tiempales hace! Cruzaba un lancha de Granada a San Carlos y cuando viraba cerca de la isla Redonda le hicieron seña con una sabana. Cuando los de la lancha bajaron a tierra solo ayes oyeron. Las dos familias que vivían en la isla, desde los viejos hasta las criaturas se estaban muriendo envenenadas. Sin saberlo, todos habían comido de una vaca muerta a causa de la mordida de una toboba."

"–¡Llévennos a Granada! –les dijeron. Y el Capitán preguntó:– ¿quién paga el viaje? –No tenemos centavos –dijeron los envenenados,– pero pagamos con leña, pagamos con plátanos. –¿Quién corta la leña? ¿quién corta los plátanos? –dijeron los marineros. –Llevo un viaje de chanchos a Los Chiles y si me entretengo se me mueren sofocados –dijo el capitán. –Pero nosotros somos gente –dijeron los moribundos. –También nosotros –contestaron los lancheros;– con esto nos ganamos la vida. –¡Por Diosito! –grito el más viejo de la isla;– ¿no ven que si nos dejan nos dan a la muerte? –Tenemos compromiso –dijo el Capitán. Y se volvió con los marineros y ni porque estaban retorciéndose, tuvieron lastima. Ahí los dejaron. Pero la abuela se levantó del tapescoSegún la RAE: Tapesco. Del náhuatl "tlapechtli". Especie de zarzo que sirve de cama, y otras veces, colocado en alto, de vasar. y a como le dio voz les echó la maldición: –¡A como se les cerró el corazón se les cierre el lago!. La lancha se fue. Cogió altura buscando San Carlos y desde entonces perdió tierra. Eso cuentan. Ya no vieron nunca tierra. Ni los cerros ven, ni las estrellas. Tienen años, dicen que tienen siglos de andar perdidos. Ya el barco está negro, ya tiene las velas podridas y las jarcias rotas.