miniaturadeimagen|Euforbo (a la derecha) y Menelao luchan (Plato de Euforbo, c. 600 a.C.) En la mitología griega Euforbo (en griego Εὔφορβος), fue un héroe troyano y dárdano, al que se conoce sobre todo por la Ilíada. Unos dicen que era hijo de «Pántoo y la divina Fróntide»,Homero: Ilíada XVII, 40 otros aseguran que nació de Abarbárea y Bucolión.Tzetzes: Quilíadas, 1,8 línea 229 y 13,37 línea 575; Lapidario órfico, 461 Homero lo describe como «de cabellos ensortijados y sujetos con anillos de oro y plata»,Ilíada XVII 51-52 en tanto que Tzetzes dice que era un hombre apuesto con los mechones hermosos entre su pelo rizado, y que se trenzaba el pelo con adornos de oro.Tzetzes: Quilíadas, 1,8 líneas 230-234

Euforbo era aún joven e inexperto en la guerra. Era hermano de Polidamante e Hiperenor «domador de caballos» y logró herir en la espalda entre los hombros a Patroclo después de que lo hiciera Apolo en el curso del asedio de Troya, aunque murió de una lanzada en la garganta luchando contra Menelao cuando desafió a este por haber dado muerte a su hermano Hiperénor:

Menelao no logró despojarlo de su armadura, porque Héctor lo ahuyentó. El episodio está ilustrado en un ejemplar de cerámica de Rodas llamada Plato de Euforbo, del Museo Británico.

Pitágoras creía que su alma se había reencarnado en él, y lo demostró reconociendo el broquel o escudo de Euforbo en el templo de Apolo en Bránquidas, según afirma Heráclides Póntico, citado por Diógenes LaercioDiógenes Laercio, Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, lib. VIII, 3: "Refiere que Pitágoras decía de sí que «en otro tiempo había sido Etálides y tenido por hijo de Hermes; que el mismo Hermes le tenía dicho le pidiera lo que quisiese salvo la inmortalidad, y él le había pedido que vivo y muerto recordase cuanto sucediese». De forma que mientras estuvo vivo se acordó de todo y después de muerto conservó esa memoria. «Que tiempo después de muerto, pasó al cuerpo de Euforbo y fue herido por Menelao. Y que, siendo Euforbo, dijo había sido en otro tiempo Etálides y que había recibido de Hermes el don de la transmigración del alma, como efectivamente transmigraba y circuía por todo género de plantas y animales; y conocer lo que padecería su alma en el Hades y lo que las demás allí también. Que después que murió Euforbo, su alma pasó a Hermótimo, el cual, queriendo también dar fe de ello, marchó a Bránquidas, y entrando en el templo de Apolo, enseñó el escudo que Menelao había consagrado allí»; y decía que «cuando volvía de Troya consagró a Apolo su escudo, y que ya estaba podrido, quedándole sólo la cara de marfil. Que después que murió Hermótimo se pasó a Pirro, pescador delio, y se acordó de nuevo de todas las cosas, a saber, cómo primero había sido Etálides, después Euforbo, luego Hermótimo y en seguida Pirro». Y finalmente, que «después de muerto Pirro, vino a ser Pitágoras, y se acordaba de todo cuanto hemos mencionado». y los escolios.

En recuerdo suyo uno de los asteroides troyanos del planeta Júpiter lleva su nombre, el número 4.063.

Véase también

(4063) Euforbo Anexo: Figuras de la mitología griega

Referencias

Categoría:Personajes de la guerra de Troya Categoría:Personajes de la Ilíada Categoría:Combatientes en la guerra de Troya