El Aiguabarreig es un espacio natural de gran trascendencia como área de reproducción, invernada y descanso de fauna migratoria ubicada en Mequinenza (Aragón). Constituye la mayor confluencia fluvial de la península ibérica (con la unión de los ríos Ebro, Segre y Cinca), una de las más grandes de Europa y una de las que tiene mayor interés biológico y ambiental en España.
Topónimo El término "Aiguabarreig" proviene de la palabra de origen catalán que designa la mezcla de aguas en el lugar en el que dos o más corrientes de aguas se unen y forman una sola. El Aiguabarreig Segre-Cinca-Ebro se forma en el momento que el río Cinca junta sus aguas con las del río Segre, en el término municipal de Masalcorreig y de Granja de Escarpe, y a su vez estas son aportadas al río Ebro, ya en Mequinenza.
La actual imagen del Aiguabarreig es reciente, fruto del resultado de cambios introducidos por la acción del hombre. El Aiguabarreig natural quedó sepultado con la construcción de los embalses de Mequinenza y Ribarroja, que inundaron las frondosas orillas y muchísimas islas que salpicaban el lecho entre el Segre y el Ebro frente a la villa de Mequinenza. Con el paso de los años y entre otras cosas, gracias al aporte de sedimentos del Cinca y del Segre, que ya no llegan a alcanzar el Delta del Ebro e inmovilizados por el freno que imponen las presas en la dinámica fluvial, las masas forestales y carrizales del Aiguabarreig han ido recuperando el aspecto de antaño, con una nueva característica, sus aguas son ahora mansas por el efecto de cola de embalse.Chacón, G i F. Carceller, 2002. “El Aiguabarreig. La unión de los ríos Segre, Cinca y Ebro”. Naturaleza Aragonesa, 9: 49-59.Escuer, J. L. (1998): L’aiguabarreig dels rius Cinca i Segre: Cartografia del paisatge vegetal. Institut d’Estudis del Baix Cinca-IEA. Fraga.
Marco Geográfico Territorialmente se encuentra en el centro de la Depresión media del Ebro. Limita al oeste con los Monegros, al este con los Tossals de Montmeneu y Almatret y hacia el sur con la cola del embalse de Ribarroja. Este gran espacio natural está dividido entre dos comunidades autónomas (Aragón y Cataluña) y sus extremidades en dos comarcas; Segriá para Cataluña y Bajo Cinca en Aragón. El Segre y el Cinca forman un primer Aiguabarreig entre las poblaciones de Granja de Escarpe, Masalcorreig y Torrente de Cinca, las dos primeras en territorio de la comunidad de Cataluña y la tercera en el territorio de la comunidad de Aragón, a pocos kilómetros convergen con las aguas del Ebro, ya en el término municipal de Mequinenza.
El Aiguabarreig de Mequinenza está controlado por la ZEPA Matarraña-Aiguabarreig,” de 36.821 ha, de las que 7.417.26 ha se sitúan en el municipio de Mequinenza. La ZEPA engloba la zona central del Aiguabarreig, desde el sur de Torrente de Cinca, todo el espacio fluvial de Mequinenza hasta la unión con el río Matarraña en la comarca homónima. Para la cuenca del Matarraña, la ZEPA incluye los municipios de Fayón, Nonaspe, Fabara y Maella.MATA-PERELLÓ, J.M. y COLLDEFORNS i CHERTÓ, B. (2001). Itinerario Minero y Geológico entre Serós y Mequinenza (Segrià-Baix Cinca, Depresión Geológica del Ebro). Los Itinerarios Minero-Geológicos, una forma práctica para el aprendizaje de las Ciencias y Técnicas de la Tierra. Actas del Primer Simposio Ibérico sobre Geología, Patrimonio y Sociedad. Tarazona.
Paisaje miniaturadeimagen|Mar de Aragón en Mequinenza. En el Aiguabarreig encontramos cientos de metros de anchura de agua, con numerosas islas fluviales y bosques de ribera, de las más extensas del Ebro, grandes masas de carrizal, playas de guijarros, pozas y galachos. Es también punto de confluencia de la flora esteparia, proveniente de la zona árida de Monegros y la flora mediterránea que asciende por el valle del Ebro, incluyendo algunos elementos propios de la montaña. La entrelazada conexión de las riberas fluviales y las lagunas con un entorno árido y mediterráneo donde abundan riscos verticales (escarpes) y a la vez planas de frutales le otorgan esta riqueza biológica excepcional.
El paisaje es de un gran contraste entre el gran humedal que forman la unión de los ríos Ebro, Segre y Cinca y la aridez circundante, circunstancia que hace de este lugar un punto estratégico para muchas aves, ya sea para invernar, para reproducirse o como punto de parada en el largo recorrido migratorio. El hecho de estar ubicado en plena depresión del Ebro y la proximidad del Parque natural del Delta permiten al Aiguabarreig convertirse en un extraordinario conector biológico.Carceller, F. & Chacon, G. 2003. L’aiguabarreig on s’uneixen els rius més cabalosos. Mètode 38: 52-59 (en catalán).
Vegetación El Aiguabarreig de Mequinenza se enmarca en el dominio de la vegetación esclerófila mediterránea, que aquí aparece sobre los terrenos terciarios que bordean los ríos. Por otra parte, la vegetación de ribera tiene carácter eurosiberiano, ya que se trata de comunidades relativamente independientes de la precipitación, gracias a su conexión directa con el nivel freático. Asimismo tiene un interés ecológico excepcional, ya que sus especiales condiciones microclimáticas (baja temperatura media, alta humedad y baja intensidad de luz) durante los periodos estivales retrasa el desarrollo fenológico de las plantas presentes, y provee de flores, frutos y biomasa verde los ecosistemas de los alrededores, justo en un período en que éstos tienen un bajo estado productivo. También ofrecen excelentes condiciones para la prevención de la deshidratación de las poblaciones de insectos que viven de manera ocasional o permanente. Sin olvidar el importante papel ecológico que tienen como corredores biológicos para un gran número de especies.
Entre las comunidades de ribera encontramos alamedas, formaciones caracterizadas por el dominio del chopo y el álamo, con la presencia esporádica de algún aliso y en menor medida fresnos . En un segundo estrato encontramos sauces (Salix alba, S. fragilis, S. purpurea) y tamarindos. El estrato arbustivo lo constituyen sobre todo las zarzas, que forman masas de cierto volumen, y el roldón, no muy frecuente. También encontramos la típica regaliz. Las salcedas sobre los limos y sobre las gravas de arrastre son la orla natural de las alamedas y choperas. El sauce y la mimbrera dominan esta asociación que representa un papel muy importante en la retención de sedimentos procedentes de las riadas debido a su estructura tridimensional y de su elasticidad. También se encuentra vegetación repoblada de Pinus halepensis, romerales caracterizados por la presencia de Salvia rosmarinus y algunas especies termófilas, siendo frecuente que en su seno aparezcan pies diversos o pequeñas masas de Quercus coccifera o Juniperus phoenicea. Existen también algunas especies helófitas como Phragmites australis o Typha domingensis.
El carrizal cubre una banda muy ancha de las gleras a menudo de un centenar de metros a lo largo del curso fluvial en canales laterales y charcas. Es una comunidad de aspecto totalmente diferente a cualquier otra; el carrizo y las eneas que dominan alternativamente, forman masas apretadas y monótonas que siguen la orilla. Sus rieles se hunden en el cieno ejerciendo una competencia que no deja prácticamente oportunidad a otras especies debido a su estrategia de reproducción a partir de tallos modificados que se extienden bajo tierra (rizomas) y que llegan hasta cien cañizos para metro cuadrado. A principios de verano el nivel del río se retira a su cama de estiaje y aparece una banda de arena y limo con un elevado contenido de humedad. En este sustrato se desarrollan comunidades higronitrófilas (Xanthio-Polygonetum) con especies de características centroeuropeas como la cachurrera, Polygonum persicaria y Paspalo-Polypogonetum viridis. Estas comunidades desaparecen en otoño con el ascenso del nivel del agua.
En cuanto a la vegetación mediterránea típica de esta zona, destacan claramente la coscoja, el lentisco y el espino negro . También en ocasiones tiene un estrato arbóreo el pino carrasco. Allí donde las tierras son carbonatadas aparecen matorrales de romero como la formación más abundante. Otros matorrales menos frecuentes son Genista biflora y Cistus clusii. En cuanto a los herbazales, encontramos Brachypodium retusum. En las áreas de areniscas y lutitas, con suelos limosos, hay espartales como el albardín . Donde afloran las tizas crecen comunidades gipsícolas con el Gavoi Ononis tridentata, y los cortes y zonas muy frecuentadas por los rebaños aparecen las comunidades más nitrófilas como la Artemisia herba-alba, Salsola Vermiculata o salado blanco.
Geología Desde el punto de vista geológico, la región que acoge el enclave se ubica en la cuenca del Ebro, cuenca sedimentaria terciaria, limitada al norte por los Pirineos, la Cordillera Costera Catalana al este y la Cordillera Ibérica al sur y sureste. Durante el terciario (Oligoceno inferior y Mioceno superior), los sistemas aluviales procedentes de estas tres cordilleras vertían sus aguas hacia la cuenca del Ebro, que, en aquellos tiempos, tenía un carácter endorreico. Así las aguas cargadas de sedimentos se acumulaban en las partes centrales formando lagos inmensos de aguas someras. Es el caso de Mequinenza, donde había una serie de lagos y áreas palustres con una sedimentación carbonatada asociada a un gran aporte de materia orgánica, con presencia de abundantes gasterópodos (Planorbis sp.), caráceas, ostrácodos, tortugas, cocodrilos, pequeños roedores, etc. como lo demuestran las investigaciones paleontológicas de la zona, que hacen del Bajo Cinca uno de los puntos de hallazgos de roedores más importantes de Europa.Agustí, J., Cabrera, L., Aanadón, P. i S. Arbiol, 1988. “A late Oligocene-early Miocene rodent biozonation from SE Ebro Basin (NE Spain): A potential mammal stratotype”. Newsletter Stratygraphy, 18: 81-97.
Los materiales que afloran en la zona, desde el punto de vista litológico, están integrados por gruesos paquetes de calizas lacustres con estratificación horizontal, que alternan con niveles más delgados de margas y lutitas, areniscas fluviolacustres y localmente lignitos de un espesor de 20 a 70 cm de media. Estos materiales de las proximidades del río se encuentran recubiertos de terrazas y depósitos aluviales formados por cantos, gravas, arenas y arcillas cuaternarias.
Biodiversidad y avistamiento de aves miniaturadeimagen|340x340px|Confluencia fluvial de Ebro, Segre y Cinca en Mequinenza. En cuanto a los pájaros, de las aproximadamente 280 especies presentes a lo largo del ciclo anual, hay anidan más de 140, tanto en los ambientes fluviales como los originados por el paso de los ríos o su entorno. Gracias a estas características conviven especies de ambientes bien opuestos donde las aves son el grupo más destacado, abarcando desde colonias de ardeídas, en las islas fluviales, a todo tipo de rapaces, así como aves propias de ambientes desérticos, incluyendo una extensa representación de especies escasas y amenazadas en Europa. Otros grupos faunísticos bien representados son: reptiles, anfibios y mamíferos, estos últimos, con una extraordinaria representación de diferentes especies de murciélagos, una abundante población de ciervos, corzos, presencia de la sigilosa nutria y la cada vez más abundante cabra salvaje, pudiéndose llegar a observar desde el mismo pueblo o en el castillo de Mequinenza. Los endemismos son notables en la entomofauna y dentro de las aguas, junto con las náyades, subsisten con dificultad (por los efectos de los embalses y la introducción de especies piscícolas con fines deportivos) poblaciones de peces autóctonos como el fraret o zorro de río.