Para más información, ver Fútbol en España.

El fútbol femenino en España es un deporte regulado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y, desde 2022, por la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF) en su máxima categoría (Liga F). Tras la prohibición de facto vivida en la época franquista, su presencia en los estadios tardó en ser representativa y durante años fue un deporte con pocos seguidores."Por qué España está ausente de la Copa del Mundo". Fox Soccer. Consultado el 5 de agosto de 2012."Las mujeres de España se suman a la euforia de La Roja". FIFA Consultado el 7 de diciembre de 2012.Haisley, Billy. "El equipo femenino de España es una catástrofe y no tiene por qué serlo". Deadspin.com. Consultado el 13 de julio de 2017."Las futbolistas españolas desean desarrollar su potencial". Sbs.com.au. Consultado el 13 de julio de 2017.Ashton, Timothy J. (12 de septiembre de 2013). "Fútbol en España: política, literatura y cine". Espantapájaros de prensa. Consultado el 13 de julio de 2017.DOYLE, JOHN (12 de junio de 2015). "Doyle: respeto a Brasil, España y su lucha por la promoción del fútbol femenino". Theglobeandmail.com. Consultado el 13 de julio de 2017."Las jugadoras juegan segundo violín en el fútbol gigante de España". Magdalene.co. 02/04/2015. Consultado el 13 de julio de 2017."Fútbol: las futbolistas españolas quieren desarrollar su potencial: The Star Online". Thestar.com.my. Consultado el 13 de julio de 2017.

El espectáculo vivió un crecimiento importante a partir del 2015 y un aumento exponencial a partir de 2023. En junio de 2026, las españolas sumaban 127.242 licencias, según datos oficiales de La Liga F. Estas deportistas federadas ocupan todas las categorías, desde el fútbol base hasta el profesional.

La selección absoluta se proclamó campeona del mundo en 2023 y ha sido número uno del ranking FIFA en diferentes momentos.

El crecimiento sostenido en licencias y los éxitos de la selección se traducen en una creciente asistencia a los estadios de Liga F. La media de asistentes por partido en la temporada 2025/26 se situó en 1.357 espectadores, con un acumulado de 324.359 en la temporada. Sin embargo, y pese a que las mujeres federadas están en todas las categorías, se puede observar una gran dependencia de los clubes de élite, pues la asistencia a los partidos entre los tres primeros clasificados de Liga F es, de media, 18 veces superior a la de los encuentros de la segunda mitad de la tabla. El FC Barcelona es el equipo que recibe más asistentes.

Durante 2025/26 se celebraron 71 partidos en grandes estadios (un 30% más que la temporada anterior) y esa misma temporada la audiencia televisiva acumulada creció un 11,2% hasta los 7,5 millones de espectadores, impulsada por la emisión en abierto durante la segunda vuelta.

La estructura competitiva El sistema de competición del fútbol femenino en España se articula en cuatro niveles:

Liga F (Primera División Femenina de España). Es la competición de élite, organizada por la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF) desde la temporada 2022-23, primera con reconocimiento profesional pleno. Primera Federación Femenina (1ª RFEF): segunda división, con formato de temporada regular y playoff de ascenso. Segunda Federación Femenina (2ª RFEF): tercer nivel, de carácter semiprofesional. Tercera Federación Femenina y ligas territoriales: base del sistema piramidal, con competiciones infantiles, cadetes y juveniles organizadas por las federaciones territoriales.

Es también destacable la Copa de la Reina de fútbol, un torneo fundado en 1983 aunque tuvo su germen en 1981, en un homenaje a la Reina Sofía. Dos años después, la Real Federación Española de Fútbol oficializó el torneo, siendo el Karbo Club de Fútbol el primer campeón. En la temporada 2026/27 permite la participación de 48 clubes de distintas divisiones. La Supercopa de España Femenina es torneo que reúne a los cuatro principales clubes del año anterior.

Palmarés de la Liga (1988-2026) Desde la primera Liga Nacional celebrada en 1988, el campeonato ha cambiado de nombre, formato y dimensión. En este tiempo, doce clubes diferentes se han proclamado campeones, siendo el FC Barcelona femenino es el más laureado, enlazando hasta siete ligas consecutivas (de la 2019/20 a la 2025/26). Es la racha más larga registrada en la élite femenina española. El primer equipo campeón oficial fue la Peña Barcelonista Barcilona.

La selección nacional absoluta El recorrido de la selección española absoluta ha estado marcado por una clara mejora en cuanto a resultados a partir de la década de 2020:

2023: La selección española se proclamó campeona del Mundo por primera vez en la cita de Australia yNueva Zelanda, superando en las eliminatorias a Suiza, Países Bajos y Suecia antes de jugar la final de Sídney contra Inglaterra. Aitana Bonmatí conquistó el Balón de Oro del torneo. 2023 (diciembre): España se colocó por primera vez en el puesto número uno del ranking FIFA, adelantando a las tradicionales grandes potencias como Estados Unidos, Francia, Inglaterra o Suecia. Solo cuatro selecciones han ocupado ese liderazgo históricamente: Estados Unidos, Alemania, Suecia y España. 2024: España organizó en Sevilla la Final Four de la primera Nations League de la historia y se llevó el título, derrotando en la final a Francia.En los Juegos Olímpicos de París 2024 acabó en cuarta posición.

2025: España ganó cinco de sus seis partidos de la Nations League y alcanzó la final de la Eurocopa de ese año, perdiendo en los penaltis ante Inglaterra. Cuatro de sus jugadoras fueron elegidas en el once ideal del torneo. En abril de 2026, España lidera el ranking FIFA mundial.

Los clubes españoles en Europa En 2021 y por primera vez en la historia, un equipo español, el FC Barcelona, consiguió la Liga de Campeones Femenina de la UEFA, imponiéndose al Chelsea en la final. El mismo equipo logró, en 2023 y 2024, su segundo y tercer título. Es el club más exitoso de la historia reciente del fútbol de clubes femenino europeo junto al Olympique de Lyon, con 8 títulos acumulados.

Profesionalización y marco laboral La profesionalización formal de la Liga F en la temporada 2022-23 supuso un punto de inflexión. A partir de ese momento, la Federación dejó de organizar las competiciones y fueron los clubes los que comenzaron a tener competencias, entre otros asuntos, para gestionar y disponer de los derechos comerciales y audiovisuales.

En materia laboral, el Boletín Oficial del Estado publicó el acuerdo del segundo convenio colectivo del fútbol femenino profesional, suscrito entre Liga F y los sindicatos FUTPRO, Futbolistas ON y Comisiones Obreras. Según sus firmantes, este convenio sitúa al fútbol femenino español entre las ligas más avanzadas a nivel mundial, incluso por delante en muchas materias de países como USA, Inglaterra o Alemania. No obstante, el sindicato AFE sostiene que el actual marco resulta insuficiente y apuesta por un convenio más ambicioso que permita avanzar de forma real en la profesionalización.

La diferencia salarial La brecha económica entre el fútbol femenino y el masculino sigue siendo uno de los debates abiertos en el sector, pues la diferencia salarial entre quienes juegan en Liga F y en LaLiga alcanza el 744% : el salario mínimo convencional en la liga femenina es de 22.500 euros anuales, frente a los 190.000 de la primera división masculina. La diferencia se extiende también a los ingresos por derechos audiovisuales.

Historia del fútbol femenino en España

Orígenes El fútbol femenino en España nació en un contexto difícil: en un momento histórico que no reconocía a las mujeres ni autonomía legal ni derecho al voto y cuando este deporte comenzaba a afianzarse como práctica y como espectáculo, pero ligado a la masculinidad. En ese escenario, el exfutbolista del RCD Espanyol y del FC Barcelona Paco Bru organizó el primer equipo femenino del país, el Spanish Girl's Club, cuyo primer partido se disputó el 9 de junio de 1914 en el campo del RCD Espanyol con una finalidad benéfica —recaudar fondos contra la tuberculosis— ya que no encontraron ningún equipo masculino dispuesto a enfrentarse a ellas. [cita] El equipo se dividió en dos combinados internos, el Monserrat y el Giralda. Llegó a disputar varios partidos con notable expectación de público, pero el club desapareció sin dejar estructura institucional alguna. A pesar de ello, estas primeras incursiones de las mujeres en el fútbol funcionaron como símbolo de transformación social en un contexto marcado por las demandas del movimiento feminista europeo del primer tercio del siglo XX. Es decir, jugar al fútbol era ya en 1914 un gesto político.

La Segunda República La Segunda República supuso un contexto más favorable para el deporte femenino. En Cataluña se consolidaron equipos y competiciones informales en torno al Club Femení i d'Esports de Barcelona y la Federació Universitaria Escolar (FUE), que empujaron el deporte femenino desde los círculos de clase media hacia una mayor visibilidad. Incluso así, en algunos sectores de la época republicana se alegó que el fútbol era perjudicial para la salud de las mujeres y atentaba contra la moralidad pública. El estallido de la guerra civil en 1936 cortó en seco cualquier desarrollo institucional.

El franquismo La práctica del fútbol femenino no desapareció del todo durante el franquismo, pero fue apartada hacia los márgenes, dejándola sin recursos, sin federación, sin árbitros reconocidos y, en muchos casos, bajo la burla pública. La gran paradoja es que cuando a finales de los años 60 empezaron a surgir equipos en Cataluña, Valencia y Madrid, algunos llegaron a reunir miles de espectadores, lo que desmiente la narrativa de desinterés social hacia este deporte. El 21 de febrero de 1971, en el estadio de La Condomina de Murcia, la selección española disputó su primer partido internacional de fútbol femenino frente a Portugal, con un resultado de empate a tres. El contexto fue muy adverso para las jugadoras: el presidente de la Federación de Fútbol de Murcia intentó boicotear el encuentro en la puerta del estadio, el colegio arbitral presionó al árbitro designado para que no se presentara, y este acabó dirigiendo el partido en chándal, sin uniforme oficial. Las jugadoras salieron al campo sin himno, sin escudo y sin reconocimiento federativo, porque la RFEF, presidida por José Luis Pérez Payá, había prohibido expresamente los símbolos nacionales: algunos los llevaban cosidos a mano en gorras de visera, única forma de burlar la norma. Y, sin embargo, en las gradas había miles de espectadores. Esa circunstancia deja claro el mecanismo de control desplegado contra el fútbol femenino en España: la discriminación por medio de la ausencia de oportunidades y del ridículo, que llegaba hasta el NODO.

La Transición Tras la muerte de Franco, la RFEF aún tardó algunos años en incorporar formalmente el fútbol femenino. Solo a finales de 1980 se constituyó el Comité Nacional de Fútbol Femenino. En 1981 se celebró la primera Copa de la Reina (todavía no oficial) y en 1983 la RFEF reconoció oficialmente la práctica y se disputó el primer Campeonato de España, que ganó el Karbo Deportivo en el Estadio de Las Margaritas de Getafe. También en ese año la selección oficial disputó su primer partido reconocido.

La Liga Nacional Femenina arrancó finalmente en la temporada 1988-89, con nueve equipos. A lo largo de las décadas siguientes cambió de nombre varias veces: División de Honor (1996), Superliga (2001), Primera División (2011), buscando una identidad propia.

El despegue lento