Celeste Agustina Woss y Gil (Santo Domingo, 5 de mayo de 1891 – ibidem, 1985) fue una pintora, educadora, activista feminista y una mujer intelectual dominicana, con dominio del francés y el inglés, reconocida como una de las artistas más influyentes de principios del en la República Dominicana, además de una maestra de las artes plásticas dominicanas.Danilo de los Santos. Memoria de la Pintura Dominicana. Grupo León Jimenes. Santo Domingo, 2003. Vol. 2, p. 58.

Su estilo de carácter académico fusionó influencias postimpresionistas europeas y supo imprimir un marcado acento caribeño en varias de sus obras. Destacó por sus desnudos femeninos y masculinos, en los que demostró dominio de la anatomía, así como por escenas de mercados populares. En 1924 se convirtió en la primera mujer dominicana en realizar una exposición individual de su obra.

También es recordada por su labor docente. Fundó una escuela de arte en 1924 en la ciudad de Santo Domingo y, años más tarde, en 1931, una academia de dibujo y pintura. En 1942 fue llamada a integrar el cuerpo docente de la recién inaugurada Escuela Nacional de Bellas Artes de la República Dominicana, institución de la cual llegó a ser directora.

Biografía, Vida Familia y Formación thumb|Celeste Woss y Gil circa 1920 Celeste Woss y Gil pertenecía a una distinguida familia dominicana. Su padre, Alejandro Woss y Gil, se dedicó a la política durante el periodo conocido como la Segunda República, caracterizado por la inestabilidad y diversos episodios de violencia. Antes de que ella naciera, en 1885, asumió la presidencia de la República Dominicana con apenas 29 años de edad.

Un año antes, Alejandro Woss y Gil y su prometida, María Ricart (hija de Antonio Ricart y Celina Pou), residieron en Francia, donde ella estaba embarazada y dio a luz a su primer hijo, Sylvain Gil François Woss y Gil, nacido antes del matrimonio formal de la pareja. En febrero de 1884, en Saint-Denis, Francia, nació su primer hijo, Sylvain Gil François Woss y Gil. Ese mismo año, el 26 de octubre de 1884, la pareja contrajo matrimonio en la iglesia de Santa María de la Encarnación de Santo Domingo. El nacimiento en Francia y el matrimonio posterior respondieron a la necesidad de preservar la reputación familiar en un contexto social conservador de finales del . Quizás por esos vínculos tempranos con Francia, este país fue considerado más tarde como destino natural para el exilio de la familia tras la caída de Woss y Gil a principios del .

En 1903, en medio de una situación de crisis económica y bajo la amenaza de intervención estadounidense, Alejandro Woss y Gil encabezó un golpe de Estado que derrocó al general Horacio Vásquez. Tras varias semanas de combates, Vásquez renunció a la presidencia el 23 de abril de 1903. En las elecciones convocadas para junio de ese mismo año, Woss y Gil resultó electo como candidato único y asumió la presidencia constitucional el 1 de agosto de 1903. Sin embargo, tres meses después estalló en San Felipe de Puerto Plata una revolución encabezada por el gobernador Carlos Morales Languasco, líder de la Revolución Unionista y respaldado por los Estados Unidos. Ante esta situación, Woss y Gil abandonó el país el 24 de noviembre de 1903.

Este exilio permitió que Celeste y sus hermanos recibieran educación en París, algo excepcional para una familia dominicana de la época. La capital francesa era entonces un centro de intensa vida cultural y artística. Más tarde se trasladan a Cuba, donde su padre se dedicaba al comercio, según registros de la época, en 1910 la familia Woss y Gil residía en Santiago de Cuba, en la calle San Pedro Alta #12, en un país vecino que contaba entonces con una destacada comunidad dominicana.

En la ciudad de Santiago de Cuba, Celeste inició su formación artística junto a su hermana en la Academia de Pintura dirigida por José Joaquín Tejada, donde destacó desde el inicio y participó en su primera exposición.

En Santiago de Cuba residía el pintor dominicano Luis Desangles (1861-1940), exiliado desde la década de 1890 y quien fue director de la Academia Municipal de Bellas Artes. Mantenía trato con la familia Woss y Gil y en 1903 realizó un lienzo con motivo de la toma de posesión presidencial de Alejandro Woss y Gil, lo que documenta el vínculo entre el artista y el entorno familiar de Celeste.

El contexto cubano ofrecía además antecedentes de participación femenina en el campo artístico. La dominico-cubana Adriana Billini desarrolló allí su carrera y fue la primera mujer en Cuba en ejercer la docencia de artes plásticas en instituciones cubanas, contribuyendo a la visibilización del trabajo de las mujeres en ese ámbito.

La etapa francesa y la cubana colocaron a Woss y Gil en medios urbanos con instituciones artísticas consolidadas (academias, salones y prensa especializada) y con presencia de redes dominicanas en el exterior, factores que ampliaron su horizonte formativo y su comprensión del lugar de la mujer en la vida cultural de comienzos del . Las experiencias vividas en Francia y Cuba permitieron a Celeste Woss y Gil construir una visión más amplia sobre el papel de la mujer en la sociedad moderna de la época, a lo que se sumó también su experiencia en Estados Unidos.

Regreso de la familia y viaje a Nueva York

Aprovechando que la República Dominicana se encontraba bajo un gobierno militar de ocupación estadounidense (1916-1924), la familia Woss y Gil regresó al país en torno a 1920, al considerar que el contexto político podía ofrecer mayor seguridad para Alejandro Woss y Gil, su padre. Durante este periodo, y en atención al talento artístico de Celeste, la familia decidió enviarla a los Estados Unidos. A finales de diciembre de 1920, su madre emprendió viaje junto a ella desde Santo Domingo con destino a Nueva York, para que continuara su formación artística. El 29 de diciembre de 1920 ambas embarcaron a bordo del S.S. Marina, iniciando así la etapa de estudios de Woss y Gil en la Art Students League.

Entre 1921 y 1923 residió en la ciudad de Nueva York . En 1923 su obra se exhibió por primera vez en Estados Unidos, en una muestra colectiva de la Art Students League. Esta etapa norteamericana le permitió ampliar su formación, establecer vínculos en el medio artístico y comenzar a ganar reconocimiento fuera de su país.

También en 1923, su padre, Alejandro Woss y Gil, fue designado como el primer presidente de la Junta Central Electoral (JCE) de la República Dominicana, con la responsabilidad de organizar las elecciones de 1924, en las que resultó electo Horacio Vásquez.

El retorno de Celeste a Santo Domingo thumb|Celeste Woss y Gil en su taller circa 1924 thumb|Obras Celeste Woss y Gil circa 1924 miniaturadeimagen|Retrato masculino, 1922 miniaturadeimagen|Retrato de un Gitano miniaturadeimagen|Retrato de un hombre escocés En 1924 Celeste Woss y Gil, luego de completar sus estudios, regresó a su patria con una visión diferente a la de muchas mujeres dominicanas de su época. Al llegar, inició de inmediato aportes significativos en la ciudad de Santo Domingo, tras un exilio forzado que, sin embargo, resultó decisivo para su formación y proyección artística. Ese mismo año abrió su Estudio-Taller en la calle Arzobispo Meriño e inmediatamente inauguró el espacio con una exposición individual. Este hecho la convirtió en la primera mujer dominicana en realizar una muestra dedicada exclusivamente a su obra. Hasta entonces, ninguna artista se había atrevido a organizar una exposición individual, ni a fundar una escuela, y mucho menos a abrir un taller de arte propio, como solían hacerlo los varones de su época.

Viaje a Nueva York y especialización en anatomía (1928-1931) Celeste Woss y Gil regresó a la ciudad de Nueva York en 1928 con el propósito de estudiar anatomía artística, una disciplina de difícil acceso para las mujeres porque el desnudo estaba socialmente vedado. Sin embargo, en la National Academy of Design pudo realizar esta especialización trabajando con modelos desnudos. Allí fortaleció sus conocimientos de la anatomia humana esto permitió a Celeste iniciar un nueva etapa en sus trabajos, la del desnudo artístico, muy controversial para la época en un contexto isleno. Tras permanecer en Nueva York hasta finales de 1930, Celeste Woss y Gil regresó a Santo Domingo el 8 de enero de 1931 a bordo del S.S. San Lorenzo. Poco después abrió una nueva Academia de Dibujo y Pintura, en la que introdujo por primera vez en el país el uso de modelos desnudos en la enseñanza artística, práctica que marcaría un cambio fundamental en la formación de los jóvenes artistas dominicanos. Testimonios de antiguos alumnos como Enrique Coiscou Weber permiten ubicar con precisión la sede de su Academia de Dibujo y Pintura en la calle Luperón de Santo Domingo, en la Ciudad Colonial.

Las ganas de aprender todo sobre arte la llevaron a conversar con su colega Abelardo Rodríguez Urdaneta, considerado un maestro en el modelado en arcilla, para que le transmitiera nociones de escultura. Es posible que realizara ejercicios de aprendizaje en arcilla como parte de su formación, aunque no llegó a desarrollar obras escultóricas de carácter monumental ni una producción reconocida en ese género. Sin embargo, esos conocimientos le sirvieron para ampliar su formación en las artes plásticas y fortalecer su visión integral de la creación artística.

Tras la muerte de Abelardo Rodríguez Urdaneta en 1933, su academia pasó a convertirse en el principal centro de enseñanza artística de Santo Domingo hasta la creación de la Escuela Nacional de Bellas Artes una década más tarde. A partir de ese momento, Celeste Woss y Gil pudo compartir su visión cosmopolita junto a colegas europeos —con quienes estaba a la par en formación y nivel— y reorientó la enseñanza artística mediante métodos innovadores, entre ellos el dibujo y la pintura de la figura humana del natural, alejados de los prejuicios sociales de la época. Durante el régimen de Rafael Leónidas Trujillo, Celeste Woss y Gil contó con cierta protección oficial, pues el dictador mantenía simpatía hacia su familia. En ese contexto, el régimen la tomó en consideración para participar en los principales eventos culturales de la época.

Su producción pictórica es muy variada y abarca desde retratos, paisajes, desnudos y escenas de la vida cotidiana. En 1939 presentó la obra El vendedor de andullos en la Exposición Mundial de Nueva York, donde recibió una Medalla de Honor. También participó en exposiciones en Cuba, México, España y Estados Unidos, durante la dictadura trujillista, la cual apoyó a varios artistas dominicanos a través de sus políticas culturales nacionalistas. Sin embargo, esto no significaba que dichos artistas fueran simpatizantes del régimen.

Activismo social miniaturadeimagen|Obra de Celeste Woos y Gil El vendedor de Andullo, 1939 miniaturadeimagen|Celeste Woss y Gil, mujer fumando miniaturadeimagen|New York desde la ventana miniaturadeimagen|Autorretrato miniaturadeimagen|Obra de Celeste Woos y Gil miniaturadeimagen|Obra de Celeste Woos y Gil Mujer reposo Participó activamente en el movimiento feminista dominicano. En 1927 cofundó el Nosotras Club junto a Abigaíl Mejía, Delia Weber y otras intelectuales, primer organismo feminista del país.Danilo de los Santos. Memoria de la Pintura Dominicana. Grupo León Jimenes. Santo Domingo, 2003. p. 24. Este espacio fue fundamental porque abrió debates y conferencias sobre la emancipación de la mujer dominicana y marcó un hito en la organización de mujeres en torno a causas sociales y políticas.