miniaturadeimagen|Sinagoga en Cataluña. Haggadá de Sarajevo (ca. 1350). Judaísmo catalán (en hebreo: יהדות קטלוניה) es la comunidad judía que vivió en la península ibérica, en las tierras de Cataluña, Valencia y MallorcaVéase: Yitzhak Baer, Historia de los judíos en la España cristiana, Barcelona: Editorial Riopiedras, 1998. hasta la expulsión de 1492. Su esplendor fue en los siglos XII al XIV, en los cuales prosperaron dos centros importantes de enseñanza de la Torá en Barcelona y Gerona. La comunidad judía catalana desarrolló características únicas, que incluyen costumbres, un rito de oración (Núsaj Cataluña),Según rabí Yitsjaq Luria Ashkenazi (Arizal), el núsaj Cataluña es uno de los 12 nusajim que existen y que se corresponden a las 12 tribus de Israel (rabí Jayim Vital, Séfer Shaar ha-Kavanot, núsaj ha-tefilá, el secreto de las 12 puertas). En cuanto a las diferentes tradiciones y costumbres, el Arizal divide el pueblo de Israel en cuatro grandes familias: Sefarad, Ashkenaz, Cataluña e Italia (Shené Lujot ha-Berit, Torá she-bijtav, Bemidbar). y una tradición propia en la emisión de dictámenes legales (halajá).Rabí Shimón ben Tsémaj Durán (Rashbats) menciona en varias ocasiones que en Cataluña la tradición se regía según los dictámenes de rabí Shelomó ben Adret (Rashba) mientras que en Sefarad se seguían los dictámenes de rabí Asher ben Yejiel (Rosh), rabí Yaaqov ben Asher (Baal ha-Turim) y rabí Moshé ben Maymón (Rambam): «En Cataluña se siguen los dictámenes de la halajá del Rashba, mientras que en Sefarad se sigue al Baal ha-Turim y al Rambam» (referencia: Tashbets, vol 3, 257, vol 3, 327, véase también: Tashbets vol 2, 141, vol 3, 86, vol 3, 118, vol 4, columna 3, 10). Aunque los judíos de Cataluña tenían costumbres y un rito de oración diferentesRecientemente se ha publicado el Sidur Catalunya, que constituye la primera reconstrucción del antiguo núsaj Cataluña. El Sidur está basado en seis manuscritos hebreos medievales (de los siglos XIV al XVI) e incluye también una serie de comentarios, leyes y costumbres que fueron compilados por un discípulo de rabí Yona Girondi en la academia talmúdica de Barcelona. a los de Sefarad,En la literatura halájica y de Responsa de los Rishonim se hace una clara diferenciación entre Sefarad y Cataluña (diferente al uso actual de estos términos), tanto a nivel de costumbres como por lo que respecta al rito de oración. Véase Responsa de rabí Avraham ben David (Raabad) 131, Responsa de rabí Shelomó ben Adret (Rashba) nuevas 345, Responsa de rabí Yitsjaq bar Séshet (Ribash), 79, 369. Responsa de rabí Shimón ben Tsémaj Durán (Rashbats), vol. 3, 118; vol. 4 (Jut ha-Meshulash), columna 3, 10; vol 3, 257; vol 2, 141, vol 3, 86, vol 3, 118; vol 4, columna 3, 10. Para más información sobre las diferencias entre las costumbres de Cataluña y las de Sefarad véase: Aharón Gabbai, «Hanajat Tefilín be-jol ha-moed». Haotzar 16 (5778), pp. 366-379 (en hebreo). Aharón Gabbai, «Núsaj Jatimat birkat ha-erusín», Moriá año 36, 1-2 (5778), pp. 349-369 (en hebreo). hoy en día se les suele incluir en la comunidad de los judíos sefardíes.
A raíz de los disturbios de 1391 y la expulsión de 1492, los judíos que no se convirtieron al cristianismo se vieron obligados a emigrar a Italia, al Imperio Otomano, al norte de África y a la Tierra de Israel.
Historia temprana Los historiadores afirman que los judíos llegaron a la península ibérica antes de la destrucción del Segundo Templo, aunque por lo que respecta a restos arqueológicos, las lápidas funerarias más antiguas que se han encontrado, y que testimonian la existencia de comunidades judías, datan del .
El término Aspamia deriva del nombre Hispania y se refiere a la península ibérica en la época romana.Siglo III a. C. – siglo V d. C. A principios del , la dominación romana de la península cayó en manos de los visigodos. Durante el periodo visigodo se emitieron numerosos decretos contra los judíos y, a veces, fueron obligados a convertirse al cristianismo o ser expulsados.
En el año 711 los musulmanes comenzaron la conquista de la península ibérica. Las zonas conquistadas que quedaron bajo dominio del Islam fueron llamadas al-Ándalus (en árabe: الأندلس ). No sabemos mucho sobre la historia de los judíos al comienzo del dominio islámico, pero tenemos constancia de que los judíos comenzaron a emplear el término SefaradEl nombre Sefarad aparece por primera vez en el libro de Abdías: «Los deportados israelitas que se encuentran aquí se establecerán desde el territorio de los cananeos hasta Tsarefat, y los deportados de Jerusalén que están en Sefarad se establecerán en el Néguev». Rashi se basó en el Targum Yonatán, que tradujo el nombre Sefarad por el término Aspamia: «Sefarad, tradujo Yonatán: Aspamia». para referirse a estas tierras.De la carta de rabí Jasdai ibn Shaprut al rey de los Kuzarim, podemos deducir que el nombre Sefarad se refería a le tierras que estaban bajo dominio del Islam, es decir, al-Ándalus: «Sepa el señor Rey, que el nombre de nuestra tierra en la que vivimos, en la lengua sagrada es Sefarad y en la lengua de los ismaelitas (árabes) que la habitan es al-Ándalus, y el nombre de su capital es Córdoba». La carta fue escrita por rabí Yehudá ha-Leví, y por tanto, la frase sólo refleja el tiempo del autor.
En un proceso de reocupación territorial llamado reconquista, los reinos cristianos fueron conquistando de norte a sur todos los territorios islámicos. Con la reconquista cristiana, los territorios ocupados por los reinos de Castilla y Portugal también fueron llamados por los judíos Sefarad, mientras que Cataluña y los otros reinos del norte fueron llamados Edom o Esaú.Así escribe rabí Moshé ben Maymón (Maimónides) en su libro Mishné Torá: «Las sinagogas y las casas de estudio deben ser tratadas con respeto y deben ser desempolvadas (limpiadas). En Sefarad y en occidente (Marruecos), en Babilonia y en Tierra Santa, es habitual encender las luminarias en las sinagogas y extender esteras en el suelo sobre las que se sientan los feligreses. En las tierras de Edom (tierras cristianas) en las sinagogas la gente se sienta en sillas [o bancos]» (Hiljot tefilá, 11, 5).
El proceso de reconquista de Cataluña comenzó bajo los auspicios de los reyes francos, que hicieron retroceder a los musulmanes que habían conseguido atravesar los Pirineos en la batalla de Poitiers en el año 732. Todas las tierras liberadas de los musulmanes se convirtieron en condados y permanecieron bajo la organización administrativa de los francos. Los condados catalanes, liderados por los condes de Barcelona, se fueron desligando poco a poco de los francos y comenzaron a gobernar de forma independiente. Cataluña la vieja se convirtió en una zona de contención (Marca Hispánica) contra la propagación del islam. Los judíos se trasladaron a menudo de Sefarad (la zona musulmana) a las tierras del norte (los reinos cristianos), y viceversa. El hecho de que muchos hablaran la lengua árabe y también las lenguas romances les ayudó a servir de intérpretes y adquirir posiciones importantes tanto en los gobiernos islámicos como en los cristianos. Los judíos poseían campos y viñedos y muchos se dedicaban a la agricultura.
En este período temprano, los sabios judíos de Cataluña que querían completar sus estudios talmúdicos solían ir a estudiar a las academias talmúdicas (yeshivot) del sur. También los que querían estudiar ciencias o lingüística solían ir a Sefarad, tal y como hizo rabí Menajem ben Saruq (920-970), que nació en la ciudad catalana de Tortosa y se trasladó con toda su familia a Córdoba para estudiar y dedicarse a la lengua hebrea bajo el patrocinio del gobernador Hasday ibn Shaprut.
Las primeras evidencias de un importante asentamiento judío en Barcelona y Gerona son del . Sabemos que en los siglos y en Barcelona había un tribunal rabínico (Bet Din) y un importante centro de enseñanza de la Torá. En este periodo Barcelona se convirtió en un eslabón en la cadena de transmisión de las enseñanzas de los GueonimEl período de los Gueonim va de finales del siglo VI a mediados de siglo XI..
Los rabinos que conocemos de esta época son rabí Yitsjaq ben Reuvén al-Bargeloní (1043-?), rabí Yehudá ben Barzilay ha-Barceloní , llamado Yehudá ha-Nasí de Barcelona (finales del , comienzo del ) y rabí Avraham bar Jiyya (finales del , primera mitad del ), Nasí.Barcelona era conocida como la ciudad de los Nesiím (patriarcas), debido a la gran cantidad de prohombres que disponían de este título honorífico. Sabemos que dos de los grandes sabios de Provenza, rabí Yitsjaq ben Abba Mari (1122-1193) y rabí Avraham ben rabí Yitsjaq (1110-1179), se trasladaron a Barcelona.
Cataluña se unió con Provenza el año 1112 y con Aragón del año 1137, y de esta manera Barcelona se convirtió en la capital del reino unificado que se llamó Corona de Aragón. Los reyes de la Corona de Aragón extendieron sus dominios a los países occitanos.
Siglos y alt=|miniaturadeimagen|148x148px|Sello atribuido al Rambán, copia del Museo de Historia de los Judíos de Gerona. En los siglos y prosperaron las academias talmúdicas. En la ciudad de Gerona se destacaron los grandes rabinos y cabalistas Ezra y Azriel bené Shelomó (finales del , principios del ) alumnos del famoso rabí Yitsjaq el Ciego (1160-1235), hijo de rabí Avraham ben David (Raabad) de Posquières (1120-1198). También podemos incluir a rabí Yaaqov ben Shéshet () entre los cabalistas gerundenses de este periodo. De Gerona también fue rabí Avraham ben Yitsjaq he-Jazán (siglos XII-XIII) autor del piyyutPoema litúrgico. Ajot qetaná'. De la ciudad de Gerona surgió el más grande de los sabios de Cataluña, rabí Moshé ben Najmán (Rambán, o Najmánides) (1294/70), el nombre catalán del cual era Bonastruc ça Porta.
Aunque la ciudad de Gerona fue un importante centro de Torá donde había un Bet Midrash dedicado al estudio de la Cábala, la ciudad principal era Barcelona, donde el Rambán ejerció como jefe de la comunidad. Durante este periodo ejercieron en Barcelona rabí Yoná Girondi (1210-1263) y sus famosos alumnos rabí Aharón ben Yosef ha-Leví de Barcelona (Reah) (1335-03) y rabí Shelomó ben Adret (Rashba) (1235-1310). También ejercieron en Barcelona rabí Asher ben Yejiel (Rosh) (1250-1327), su hijo rabí Yaaqov ben Asher (Baal ha-Turim) (1269-1343), y rabí Yom Tov ben Avraham ha-Sevilli (Ritba) (1250-1330), alumnos del Rashba y del Reah. Se puede decir que en aquella época Barcelona se convirtió el centro de estudios rabínicos más importante de toda la judería. alt=|miniaturadeimagen| Heqdesh del rabino Shemuel ha-Sardí en la ciudad vieja de Barcelona. En la Cataluña del los judíos fueron víctimas de libelos de sangre, y se les obligó a vestir una señal distintiva (Rodella). Las autoridades prohibieron a los judíos ejercer cargos públicos y se les obligó a participar en disputas públicas con representantes del cristianismo, como por ejemplo la Disputa de Barcelona del año 1263 en la que participó el Rambán como representante del judaísmo. Los judíos eran propiedad privada de los monarcas que los cobraban impuestos a cambio de protección.
Los reyes de la Corona de Aragón expandieron los dominios catalanes y conquistaron Mallorca, Valencia, Ibiza y Menorca. El 1258 firmaron el tratado de Corbeil con el rey franco y renunciaron a sus derechos sobre las tierras occitanas. A cambio, los francos renunciaron a sus demandas sobre las tierras catalanas.
miniaturadeimagen| Lápida conmemorativa de la sinagoga de Gerona ().