La Iglesia católica caldea o Iglesia caldea (; ; , y en el Anuario Pontificio, ) es una de las veinticuatro Iglesias sui iuris que conforman la Iglesia católica. Se trata de una Iglesia católica oriental que sigue la tradición litúrgica caldea (o siria oriental), usando como lengua litúrgica el siríaco oriental y como lengua auxiliar el árabe peninsular. Está organizada como Iglesia patriarcal de acuerdo a la forma prescripta por el título IV del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales (CCEO),Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, can. 55-150 bajo supervisión del Dicasterio para las Iglesias Orientales, y es presidida por el patriarca-catolicós de Bagdad de los caldeos, cuya sede se encuentra en Bagdad, Irak.

Al igual que la Iglesia asiria del Oriente y la Antigua Iglesia del Oriente, los católicos caldeos son una rama de la Iglesia del Oriente, cuya sede patriarcal se estableció originalmente en Seleucia-Ctesifonte y a finales del fue trasladada a Bagdad por el patriarca-catolicós Timoteo I el Grande.

Desde mediados de julio de 2023 la sede patriarcal se trasladó temporalmente de Bagdad a Erbil, en el Kurdistán iraquí, como consecuencia del enfrentamiento del patriarca-catolicós Luis Rafael I Sako con una milicia cristiana pro-iraní y después de que el presidente de Irak revocara el decreto que lo reconocía como patriarca de los caldeos.

Historia Origen y cisma

Según la tradición, Persia y Mesopotamia fueron evangelizadas por los apóstoles Tomás y Bartolomé hacia el año 35, a quienes suceden Tadeo de Edesa (o Addai) y Mari. La diáspora judía facilitó la evangelización de la Mesopotamia superior y se formaron Iglesias en los primeros años del cristianismo en ciudades como Edesa. El primer obispo de Edesa en 66 fue Aggai, ciudad en donde se originó la liturgia de la Iglesia del Oriente. En el ya había comunidades cristianas en el Imperio parto desde Mesopotamia hasta la región de Guilán.

Los nestorianos de Chipre y la unión de 1445 Debido a su ubicación aislada que la separaba de los invasores sin tradición marítima árabes, turcos y mongoles, el Reino de Chipre disfrutó de un período de tranquilidad durante la dinastía francesa de la Casa de Lusignan (1192-1489). Grupos de cristianos de diferentes ritos se refugiaron allí, incluyendo a nestorianos y maronitas, durante la expulsión de los francos que concluyó con la caída de Acre en 1291. La pequeña comunidad nestoriana de Chipre tenía un metropolitano que usaba el título de Tarso. En 1326 el papa Juan XXII ordenó al patriarca latino de Jerusalén que extirpara en Chipre las herejías jacobita y nestoriana por el medio que eligiera. Algunos miembros del clero nestoriano expresaron el deseo de unirse con la Iglesia de Roma y en 1340 el metropolitano nestoriano Eliya de Chipre hizo una profesión de fe católica junto con los jefes de las otras Iglesias no católicas en la isla, a las manos del obispo latino de Nicosia. Sin embargo, subsistió una Iglesia nestoriana independiente en Chipre y la verdadera unión con la Santa Sede debió esperar hasta 1445, cuando durante el Concilio de Florencia en Roma, el 7 de agosto fue promulgada por el papa Eugenio IV la bula Benedictus sit Deus de unión con nestorianos y maronitas de Chipre. El metropolitano Timoteo de Tarso hizo entonces una profesión de fe católica. En la bula por primera vez se menciona el término "caldeo" para distinguir a los nuevos conversos con origen en la Iglesia nestoriana.Rodolfo Casadei, Il sangue dell'agnello, Guerini, Milano: 2008, pag. 143.Documenta Catholica Omnia

La unión duró muy poco y Timoteo no tuvo un sucesor, ya en 1450 una parte de los caldeos chipriotas regresó al nestorianismo. En 1472, debido a las disputas territoriales con la diócesis latina, la jurisdicción de los obispos de las Iglesias uniatas de Chipre fue reducida por el papa Sixto IV a las ciudades sedes episcopales, por lo que los misioneros latinos quedaron con las manos libres para pasar al rito latino a los caldeos del interior de la isla. En 1489 Chipre pasó a manos de la República de Venecia, que implementó una política estricta de latinización de las Iglesias uniatas. Esto determinó el final de las comunidades chipriotas caldeo-católicas, aunque una comunidad nestoriana independiente todavía existía cuando los otomanos capturaron Famagusta en 1571.

Patriarcado de Mosul

La tradición canónica de la Iglesia del Oriente estipulaba que solo los obispos metropolitanos podían elegir a un patriarca. Hacia la mitad del el patriarca nestoriano Simón IV Basidi y su sucesor designaron como metropolitanos únicamente a miembros de su familia, por lo que convirtieron a la sucesión patriarcal en hereditaria, normalmente de tío a sobrino o a hermano. El patriarca Simón VII Ishoyahb (1539-1558) causó una gran ofensa al comienzo de su reinado al designar a su sobrino de doce años, Hnanisho, como su sucesor. Varios años después, probablemente porque Hnanisho había muerto en el ínterin, designó como sucesor a su hermano Eliya de quince años, el futuro patriarca Elías VII (1558-1591). Además de considerar a estos dos nombramientos como provocativos, sus oponentes también lo acusaron de permitir el concubinato, vender puestos clericales y vivir intempestivamente.

En 1552 Simón VII Ishoyahb se había vuelto tan impopular que sus oponentes se rebelaron contra su autoridad. Los rebeldes, principalmente de los distritos de Amida (hoy Diyarbakır), Siirt y Salmas, se reunieron en Mosul en un sínodo. Clérigos, monjes y tres o cuatro laicos delegados de cada una de diez regiones del patriarcado eligieron como patriarca Simón VIII a un monje llamado Yohannan Sulaqa, superior de monasterio Rabban Hormizd cerca de Alqosh, quien luego en Roma dijo tener el apoyo de los obispos de Erbil, de Salmas y de Adarbaigan (no parientes del patriarca y quienes al parecer convocaron al sínodo). Sin embargo, ningún metropolitano estuvo disponible para consagrarlo como se requería canónicamente (todos eran de la familia patriarcal) y los misioneros franciscanos que estaban trabajando entre los nestorianos persuadieron a los partidarios de Sulaqa para que legitimara su posición pidiendo la consagración episcopal al papa de Roma.

Sulaqa, junto con setenta delegados, viajó a Jerusalén para encontrarse con el custodio de Tierra Santa. El grupo logró persuadir a los frailes franciscanos de que estaban de acuerdo con la fe católica y expresó el deseo de que el papa confirmara a Sulaqa como patriarca. Los frailes les entregaron una carta de presentación al papa y Sulaqa viajó a Roma, en donde Andreas Masius lo ayudó como traductor. Llegó a Roma el 18 de noviembre de 1552 y presentó a la corte del papa Julio III una carta, redactada por sus partidarios del sínodo reunido en Mosul, que exponía sus pretensiones de ser reconocido como patriarca expresando que su elección había sido legítima ya que decían que Simón VII Ishoyahb había muerto en 1551, lo mismo que su sucesor de 8 años, lo cual no había ocurrido. Por esta razón, muchos historiadores como Eugène TisserantTisserant, Eugène (1931). "Église nestorienne". Dictionnaire de théologie catholique. 11. págs. 157-323. y Joseph TfinkdjiTfinkdji, Joseph (1914). "L 'église chaldéenne catholique autrefois et aujourd'hui". Annuaire Pontifical Catholique. 17: pp. 449-525. postularon la existencia de un patriarca Simón (VIII) que reinó en Alqosh desde 1552 hasta 1558. Eruditos más recientes como Joseph HabbiHabbi, Joseph (1966). "Signification de l'union chaldéenne de Mar Sulaqa avec Rome en 1553". L'Orient Syrien. 11: 99-132, 199-230. y Albert LamparLampart, Albert (1966). Ein Märtyrer der Union mit Rom: Joseph I. 1681–1696, Patriarch der Chaldäer. Einsiedeln: Benziger Verlag. sugirieron que Sulaqa le mintió al papa.

El 15 de febrero de 1553 Sulaqa hizo una profesión de fe católica ore et scriptu reconocida como ortodoxa por los cardenales reunidos en dos consistorios el 17 y el 20 de febrero. El 9 de abril de 1553, habiendo satisfecho a la Santa Sede de su fe católica, Sulaqa fue consagrado obispo en la basílica de San Pedro por el cardenal Juan Álvarez de Toledo, O.P. El 20 de abril (fecha indicada en el Anuario Pontificio) fue reconocido como patriarca de Mosul y Athur (es decir de Nínive y Aššur, la antigua Asiria) por el papa Julio III con la bula Divina disponente clementia y el 28 de abril recibió el palio de manos del papa en un consistorio secreto en el Vaticano, con la bula Cum nos nuper. Estos eventos, que marcaron el nacimiento de la Iglesia católica caldea iniciando la serie de patriarcas católicos caldeos de Babilonia (línea Shimun), crearon un cisma permanente en la Iglesia del Oriente.

La jurisdicción reconocida al nuevo patriarca en la bula Divina disponente clementia se extendía también a la India:Niccolò Marini (1807): Bessarione pubblicazione periodica di studi orientali. pp. 394-395.

Como el nuevo patriarca solicitó un consejero, el 23 de junio de 1553 el papa designó al obispo titular de Auria, el dominico maltés Ambrosius Buttigeg, como nuncio apostólico en Mosul.

En julio de 1553 Sulaqa partió para Constantinopla en búsqueda de la confirmación patriarcal por el sultán otomano, pero este había partido hacia Amida (hoy Diyarbakır en Turquía) y Sulaqa lo siguió hacia allí llegando el 12 de noviembre de 1553. En diciembre obtuvo documentos de las autoridades otomanas reconociéndolo como un patriarca caldeo independiente. En 1554, durante su estancia de cinco meses en Amida, consagró obispos metropolitanos para las eparquías de Gazarta (hoy Cizre) y Hesna d'Kifa (hoy Hasankeyf) y creó 3 nuevas eparquías consagrando a los obispos de Amida, Mardin y Siirt). Simón VII Ishoyahb, a quien en Roma creían muerto, respondió consagrando a dos miembros más menores de edad de la familia patriarcal como metropolitanos para Nísibis y Gazarta y también sobornó al gobernador otomano de Amadiya, quien invitó a Sulaqa a esa ciudad, lo encarceló durante cuatro meses y lo ejecutó en enero de 1555.