derecha|miniaturadeimagen|"El origen del mundo", pintura de 1866, realizada por Gustave Courbet. La vagina y la vulva han sido descritas en el arte desde la prehistoria hasta el arte contemporáneo del . Las formas de arte visual que representan los genitales femeninos han sido tanto bidimensionales (pinturas) como tridimensionales (estatuillas). Hace más de 35 000 años, los seres humanos ya esculpían figuras de Venus que exageraban la composición del abdomen, caderas, senos, muslos y vulva.

En 1866, Gustave Courbet pintó el retrato de una mujer desnuda en donde se describían sus genitales femeninos, titulado El origen del mundo. Entre los siglos y , artistas como Niki de Saint Phalle, Jean Tinguely, Megumi Igarashi y Anish Kapoor realizaron obras de arte en donde se manifiestan la vagina o la vulva. A veces, son explícitamente obras propias del arte feminista: Judy Chicago creó The Dinner Party, para homenajear a 39 mujeres míticas e históricas, cuya inmensa mayoría habían caído en el olvido. Otros artistas niegan que sus obras hagan alusión a los genitales femeninos, a pesar de que los críticos lo ven como tales; un ejemplo de ellos son las pinturas florales de Georgia O'Keeffe.

Durante mucho tiempo ha habido tradiciones folclóricas, como la vagina loquens ("vagina parlante") y la vagina dentata ("vagina dentada"). La dramaturga Eve Ensler escribió Los monólogos de la vagina, una obra de teatro popular que aborda muchos aspectos sobre la sexualidad de las mujeres. En algunos casos, el arte con temática de la vagina y la vulva han generado controversia, y ha habido problemas legales o ya de plano censurados, bajo la principal percepción de ser consideradas obscenas.

Aspectos culturales derecha|miniaturadeimagen|La vagina representa un poderoso símbolo como el ioni dentro de la filosofía hindú. En la imagen, se puede ver una piedra ionia encontrada en el santuario de Cát Tiên, en Lam Dong, Vietnam. A lo largo de la historia, han existido varias percepciones sobre la vagina, incluso la creencia de ser el centro del deseo sexual, una metáfora de la vida por nacimiento, inferior al pene, visualmente poco atractiva, inherentemente desagradable en su olor, y vulgar. La vagina ha sido conocida por numerosos nombres, incluyendo el antiguo vulgarismo coño, eufemismos ("jardín de la dama"), argot ("pussy"), y epítetos peyorativos. Algunas culturas ven la vulva cuando algo vergonzoso que debería ocultarse. Por ejemplo, pudendum, el término latino usado en la medicina inglesa para los genitales externos, literalmente significa cosa vergonzosa.

Las posturas positivas del uso de la vagina ha sido en representar la sexualidad femenina, su espiritualidad o vida, por ejemplo, como un poderoso símbolo de feminidad, apertura, aceptación y receptividad (...) el espíritu del valle interior. El hinduismo le ha otorgado al mundo el símbolo del ioni, y esto puede indicar el valor que la sociedad hindú ha concedido a la sexualidad femenina y la capacidad de la vagina para dar vida. Otras culturas antiguas celebraban e incluso adoraban la vulva, por ejemplo, en algunas religiones del Antiguo Oriente Próximo y obras de artes del paleolítico en el territorio apodado la Vieja Europa, por la arqueóloga Marija Gimbutas. Como un aspecto del culto a las diosas, tal reverencia puede ser parte de las creencias neopaganas modernas.

Historia

Prehistoria thumb|"Vulves gravées la Ferrassie".300.000-45.000 de antigüedad.. derecha|miniaturadeimagen|La escultura Venus de Hohle Fels, que tiene al menos 35 000 años de antigüedad, es uno de los ejemplos más antiguos de una vulva en el arte. Las representaciones bidimensionales y tridimensionales de la vulva, sean pinturas y estatuillas, existen desde hace decenas de miles de años. Son algunas de las primeras obras del arte prehistórico.

En las Cuevas La Ferrassie, Francia, la secuencia estratigráfica del gran lecho rocoso, de casi 10 m de altura, incluye una sucesión de capas del Paleolítico Medio y Superior. Desempeñó un papel importante en la definición de la sucesión cronológica de trabajos y expresiones manuales en el último período.

La base del yacimiento albergaba trabajos que dieron nombre a una de las facies del Paleolítico Medio, el "Mousteriense tipo Ferrassie" (despojos de Levallois, numerosos raspados laterales y puntas, denticulados atípicos, bifaces ausentes). Las capas mousterienses también han arrojado los restos de ocho neandertales, incluidos dos adultos, que han permitido proyectar que las expresiones gráficas encontradas puedan datarse entre los 400.000 y los 45.000 años.

El grafismo representando la vulva evidencia la visión mágica de la reproducción, como tal vez el hecho más relevante o misterioso de su entorno, también como la primera expresión geométrica y artística conocida, y aún lo hace más relevante se considera que este trazo, como lo indica el matemático y artista Ibo Bonilla, está relacionado con la vesica piscis y ésta con la génesis de toda la geometría y en especial de la geometría sagrada."Ibo Bonilla: Arte y vulva, vesica piscis y geometría sagrada

La cueva de Chufín localizado en la ciudad de Riclones en Cantabria (España), posee arte rupestre prehistórico que puede ser la representación de una vulva. La cueva ha sido ocupada en diferentes períodos, cuyo registro más antiguo es de alrededor de 20 000 años atrás. Junto con los grabados esquemáticos y las pinturas de animales, también existen numerosos símbolos, como los denominados ''palos''. También aparece un gran número de dibujos mediante puntos (puntillaje), incluyendo uno el cual ha sido interpretado como la representación de una vulva.

Una figura de Venus es una estatuilla del Paleolítico superior que retrata a una mujer. La mayoría han sido desenterradas en Europa, pero otras han sido halladas en lugares tan lejanos como Siberia, extendiendo su distribución en gran parte de Eurasia. La mayoría de ellos datan del período gravetiense (28 000–22 000 años de antigüedad), pero los ejemplos más arcaicos como la Venus de Hohle Fels, la cual data de al menos 35 000 años durante la cultura auriñaciense, y otros más recientes como la Venus de Monruz, que posee más de 11 000 años de antigüedad, en la cultura magdaleniense.

Estas figurillas fueron talladas en roca blanca (como esteatita, calcita o caliza), hueso o marfil, o formados y cocidos en arcilla. Estos últimos se encuentran entre las cerámicas más antiguas. En total, se han hallado más de cien figurillas; prácticamente todos de un tamaño modesto, entre 4 cm y 25 cm de altura. La mayoría de ellos tiene cabezas pequeñas, caderas anchas, y piernas que se estrechan hasta un punto. Varias figurillas exageran el abdomen, caderas, senos, muslos o vulva. En contraste, se ausentan los brazos y pies, y la cabeza suele ser pequeña y sin rostro.

Era antigua Los antiguos sumerios consideraban la vulva como sagrada, evidenciándose en una vasta cantidad sobreviviente de poemas sumerios, en donde se venera la vulva de la diosa Inanna. En la religión sumeria, la diosa Ninimma es la personificación divina de los genitales femeninos. Su nombre literalmente significa "dama de los genitales femeninos". Esta deidad aparece en una versión del mito de Enki y Ninhursag, en donde es la hija de Enki y Ninkur. Enki viola a Ninkur, y hace que dé a luz a Uttu, la diosa de los tejidos y la vegetación. El fluido vaginal es siempre descrito en los textos sumerios con un sabor dulce y, en un himno nupcial sumerio, una joven doncella se alegra de que en su vulva haya crecido pelo. Se han descubierto modelos de vulva en un templo de Inanna en Asur; estos modelos probablemente fueron usados como forma de amuletos, posiblemente para protegerse contra la impotencia sexual.

Siglos y miniaturadeimagen|La famosa figurilla sheela na gig, que data del siglo XII, se encuentra en la Iglesia de Santa María y San David en Kilpeck, Herefordshire, Inglaterra Sheela na gigs son unos tallados figurativos de los siglos y , en el que representan a mujeres desnudas mostrando una vulva exageradamente grande. Son grutescos arquitectónicos que se encuentran en iglesias, castillos y otras edificaciones, particularmente en Irlanda y Gran Bretaña, a veces junto con figuras masculinas. Uno de los mejores ejemplos se pueden encontrar en la torre irlandesa en Ballyduff, en el Condado de Kerry, Irlanda. Existe una réplica de la torre con el tallado en el museo del condado, en la ciudad de Tralee. Otro ejemplo bien conocido se puede ver en Kilpeck, Herefordshire, Inglaterra.

Se dice que aquellos tallados sirven para evitar ser víctima de la muerte y el mal. Otro grutescos, como gárgolas y hunky punks, era frecuentemente parte de las decoraciones en la iglesia de toda Europa. Se dice comúnmente que su propósito era mantener alejados a los espíritus malignos, mediante el uso de la magia apotropaica. A menudo se instalan sobre puertas y ventanas, supuestamente para proteger estas aberturas.Andersen, Jorgen The Witch on the Wall (1977) Rosenkilde & Bagger Weir, Anthony & Jerman, James Images of Lust: Sexual Carvings on Medieval Churches, London: B. T. Batsford Ltd, 1986

Weir y Jerman argumenta que su localización en iglesias y la apariencia grotesca de las figuras, bajo estándares medievales, sugieren que representaban la lujuria femenina como un pecado horrible y corrupto. Otra teoría, adaptada por Joanne McMahon y Jack Roberts, es que los tallados son los restos de una fertilidad precristiana o de una religión de una diosa madre. El libro Sheela na gig: The Dark Goddess of Sacred Power, escrito en 2016 por Starr Goode, rastrea estas imágenes a lo largo de la historia, y contribuye en la discusión sobre la universalidad de la ''exhibición sagrada femenina'' en sus significados y funciones, desde los orígenes de la cultura como se ve en el arte rupestre paleolítico, así como en la inclusión de la imagen dentro del arte contemporáneo, particularmente en el arte feminista.McMahon, J. & Roberts, J. The Sheela-na-Gigs of Ireland and Britain: The Divine Hag of the Christian Celts – An Illustrated Guide, Mercier Press Ltd. (2000)

Tradiciones folclóricas La vagina loquens, o "vagina parlante", es una importante tradición dentro del arte y la literatura, que se remonta desde antiguos ritos folclóricos. Usualmente, en estos relatos implica el diálogo con una vagina, mediante el efecto de la magia u encantos, y usualmente admiten su castidad.

Otro relato popular hace referencia a la vagina dentata. La implicación de estos relatos era que el tener relaciones sexuales podrían provocar lesiones, emasculación, o la castración para el hombre involucrado. Estas historias eran frecuentemente relatando como cuentos de advertencias, ante los peligros de una mujer desconocida, así como en desaconsejar la violación.

En la isla de Rapa Nui, en medio de un proceso de renacimiento artístico y cultural hacia mediados del , se realizaron numerosos petroglifos, entre ellos los komari, que poseían forma de vulva, las cuales representaban la fertilidad. Dentro de la cultura rapanui, los komari emanaban maná, es decir, un poder sobrenatural que influenciaba en la producción agrícola y pesquera de la isla.

Arte contemporáneo derecha|miniaturadeimagen|Mientras las pinturas de Georgia O'Keeffe han sido interpretadas por algunas artistas feministas como una descripción estilizada de la vulva, la misma O'Keeffe ha negado rotundamente estas interpretaciones en sus obras (Blue and Green Music, obra realizada en 1921).