Del socialismo utópico al socialismo científico o Socialismo utópico y socialismo científico (original en francés: Socialisme utopique et Socialisme scientifique; en alemán: Die Entwicklung des Sozialismus von der Utopie zur Wissenschaft) es un breve libro publicado por primera vez en 1880 por el socialista alemán Friedrich Engels.
El libro explica las diferencias entre el socialismo utópico y el socialismo científico, que el marxismo considera encarnar. Mientras que el socialismo utópico es idealista, refleja las opiniones personales de los autores y afirma que la sociedad puede adaptarse en función de estas opiniones, el socialismo científico se deriva de la realidad. Se centra en la concepción materialista de la historia, que se basa en un análisis sobre la historia, y concluye que el comunismo sigue naturalmente al capitalismo.
La obra se extrajo principalmente de un trabajo polémico más largo publicado en 1876, titulando Anti-Dühring. Primero apareció en el idioma francés en 1880 como Socialisme utopique et Socialisme scientifique traducido por Paul Lafargue. Pensado como una divulgación de las ideas marxistas para los lectores de la clase trabajadora, el libro fue una de las publicaciones fundamentales del movimiento socialista internacional a fines del y principios del , vendiendo decenas de miles de copias.
Trasfondo miniaturadeimagen|298x298px|Friedrich Engels.|izquierda A lo largo de la década de 1860, Karl Marx, amigo personal cercano y socio político de Friedrich Engels, se dedicó al estudio de la economía y culminó con la publicación del primer volumen de El capital en 1867. El largo y pesado volumen de Marx fue extremadamente difícil para el lector promedio, lo que llevó a Engels a sugerirle a Marx en una carta del 16 de septiembre de 1868 que se necesitaba con urgencia una versión popular corta de El capital para una audiencia de clase trabajadora.W.O. Henderson, The Life of Friedrich Engels. In Two Volumes. London: Frank Cass, 1976; vol. 2, pg. 406. «Si no está escrito, algún "Moisés" u otro vendrá y lo hará y lo arruinará», advirtió Engels."Engels in Manchester to Marx in London, 16 Sept. 1868," in Karl Marx and Frederick Engels, Marx-Engels Collected Works: Volume 43: Marx and Engels, 1868-1870. New York: International Publishers, 1988; p. 100. izquierda|miniaturadeimagen|312x312px|Paul Lafargue. Marx estuvo de acuerdo con la evaluación de Engels, sugiriendo que «sería muy bueno que tú mismo escribieras un pequeño folleto explicativo popular»."Marx in London to Engels in Manchester, 16 Sept. 1868," Marx-Engels Collected Works: Vol. 43, p. 102. Engels preparó un breve resumen de los puntos centrales de Das Kapital, pero el folleto nunca fue publicado.W.O. Henderson, The Life of Friedrich Engels. In Two Volumes. London: Frank Cass, 1976; vol. 2, pg. 406. Sin embargo, la necesidad de popularización de la prosa frecuentemente turbia de Marx se mantuvo, una necesidad finalmente abordada por Engels con la publicación del breve trabajo Del socialismo utópico al socialismo científico más de una década después. En lugar de una obra completamente nueva, Del socialismo utópico al socialismo científico fue un extracto de una obra polémica más grande escrita en 1876, Umwälzung der Wissenschaft de Herrn Eugen Dühring (La revolución de la ciencia del Sr. Eugen Dühring), comúnmente conocida como Anti-Dühring. Frederick Engels, "Introduction," Socialism: Utopian and Scientific. Chicago: Charles H. Kerr Publishing Co., 1908; p. 11. Tres capítulos fueron seleccionados y arreglados por Engels y traducidos al francés por Paul Lafargue.
El folleto resultante se publicó finalmente en París en 1880 como Socialisme utopique et Socialisme scientifique (Socialismo utópico y socialismo científico). Esta traducción al francés proporcionó la fuente de múltiples versiones en otros idiomas, incluidas las ediciones en polaco y español. miniaturadeimagen|Portada de la primera edición española Socialismo utópico y Socialismo científico. Traducción de Antonio Atienza (1886). miniaturadeimagen|315x315px|El Socialista N° 198 (1889). Contiene el primer fascículo de la obra de Socialismo utópico y Socialismo científico de Engels.|izquierda Destacan la traducción de Antonio Atienza y Medrano de Socialismo utópico y Socialismo científico para la editorial de Ricardo Fé en 1886 y para el periódico El Socialista entre 1889 y 1890.El Socialista. Madrid, N° 198, 20 de diciembre 1889; N°199, 27 de diciembre de 1889; N°200, 3 de enero de 1890; N°205, 7 de febrero de 1890; N°206, 14 de febrero de 1890; N°238, 26 de septiembre de 1890; N°240, 10 de octubre de 1890; N°246, 21 de noviembre de 1890; N°247, 28 de noviembre de 1890 y N°249, 12 de diciembre de 1890. Fue un texto que "ha contribuido fuertemente a la formación de una lectura del marxismo en España".
El folleto finalmente se publicó en el alemán original en 1883. La edición alemana proporcionó la fuente para traducciones adicionales en italiano, ruso, danés, holandés y rumano. El lanzamiento tardío de una edición en inglés en 1892 por Swan Sonnenschein & Co. marcó así el décimo idioma al que se había traducido el libro.Engels, "Introduction," pp. 11-12.
La primera edición estadounidense de la obra fue publicada por el Partido Socialista Laborista de América (Socialist Labor Party of America) en 1895 como parte de su "People's Library", con una nueva traducción de Daniel De León. De León empleó un nuevo título, Desarrollo del socialismo de la utopía a la ciencia."Development of Socialism from Utopia to Science," D. de Leon, trans. New York: National Executive Committee of the Socialist Labor Party, 1900. OCLC no. 942875791. Esta edición se reeditó por primera vez en febrero de 1900 y se volvió a emitir en varias fechas posteriores.
La primera edición estadounidense de la traducción autorizada por Edward Aveling fue publicada en 1900 por Charles H. Kerr & Co.Charles H. Kerr, "Publisher's Note," Socialism: Utopian and Scientific. Chicago: Charles H. Kerr Publishing Co., 1908; pp. 7-8. Según Kerr, su firma vendió "no menos de 30,000" copias del libro entre su primer lanzamiento y una nueva reedición en junio de 1908.
El Grupo para la Emancipación del Trabajo lo tradujo al ruso y lo divulgó clandestinamente en Rusia. Se publicó oficialmente allí en 1902 con un prólogo de Gueorgui Plejánov. "No estoy al tanto de que cualquier otra obra socialista, ni siquiera nuestro Manifiesto comunista de 1848 o El capital de Marx, haya sido traducida tan a menudo", señaló orgullosamente Engels en el momento del lanzamiento de la edición inglesa de 1892.Engels, "Introduction," p. 12.
Según Terrell Carver, el panfleto era "el Manifiesto Comunista de su época, pero, posiblemente... aún más influyente", calificándolo como "la obra de la que se hicieron millones de conversiones al marxismo".
Resumen
Prólogo En 1892 Engels explica en un prólogo que este texto formaba parte de una serie de tres capítulos de su obra Anti-Dühring que formó a modo de panfleto a petición de Paul Lafargue. Empieza con la historia del pensamiento materialista. Dice: "Esta obra defiende lo que nosotros llamamos el «materialismo histórico», y en los oídos de la inmensa mayoría de los lectores británicos la palabra materialismo es una palabra muy malsonante [...] Y sin embargo, la patria primitiva de todo el materialismo moderno, a partir del siglo XVII, es Inglaterra". Engels retoma el materialismo al pensamiento de filósofos como Duns Escoto, Francis Bacon, Thomas Hobbes y John Locke. Critica ferozmente el deísmo como "un modo cómodo y fácil de deshacerse de la religión" y el agnosticismo neokantiano que "in abstracto reconoce la posibilidad del espiritualismo, in concreto no quiere saber nada de él", siendo así materialista en práctica.
A continuación, expone la historia de la burguesía. Explica que durante la Edad Media empezó a surgir la industria artesana, la manufactura y la moderna industria; lo que permitió el libre desarrollo de la clase media, la burguesía, haciéndola incompatible con el feudalismo. De ello surge la Reforma protestante, siendo el dogma calvinista de la predestinación "la expresión religiosa del hecho de que en el mundo comercial, en el mundo de la competencia, el éxito o la bancarrota no depende de la actividad o de la aptitud del individuo, sino de circunstancias independientes de él". Fueron las revoluciones burguesas europeas (la «Revolución Gloriosa» en Inglaterra y la Revolución francesa) cuando la burguesía empieza a volverse la clase dominante, pero con ello empezó a surgir el pensamiento intelectual materialista que "hería los píos sentimientos de la clase media". Fue la Revolución francesa "la primera que se despojó totalmente del manto religioso" y "llevó realmente la batalla hasta la destrucción de uno de los dos combatientes, la aristocracia, y el triunfo completo del otro, la burguesía." Mientras tanto en Inglaterra comenzaba una revolución industrial, que desplazó la aristocracia terrateniente y dio a la burguesía una posición fuerte y reconocida en el parlamento.
Pero con el alzamiento de la burguesía "se presentó en escena el nuevo rival: la clase obrera" en el movimiento cartista y las revoluciones de 1848, cuyas exigencias "fueron haciéndose irresistibles". Por ello, la burguesía empezó a "tener al pueblo a raya mediante recursos morales", volviendo a usar la religión y a la tradición en su favor. "Sin embargo", dice Engels, "me temo mucho que ni la estupidez religiosa del burgués británico ni la conversión post festum del burgués continental, consigan poner un dique a la creciente marea proletaria". Engels termina diciendo que para asegurar el triunfo de una revolución proletaria se debe asegurar "la cooperación, por lo menos, de Inglaterra, Francia y Alemania. En estos dos últimos países, el movimiento obrero le lleva un buen trecho de delantera al de Inglaterra. En Alemania, se halla incluso a una distancia ya mesurable del triunfo".
Capítulo 1 miniaturadeimagen|209x209px|Henri de Saint-Simon. miniaturadeimagen|220x220px|Charles Fourier. miniaturadeimagen|189x189px|Robert Owen. "El socialismo moderno es, en primer término, por su contenido, fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado, de la anarquía que reina en la producción". Engels comienza el libro haciendo una crónica del pensamiento socialista. Primero la burguesía en sus luchas contra la nobleza se apropió el derecho de representar los intereses de las clases trabajadoras. "Tal fue en la época de la Reforma y de las guerras campesinas en Alemania la tendencia de los anabaptistas y de Tomás Münzer; en la Gran Revolución inglesa, los «levellers», y en la Gran Revolución francesa, Babeuf." A partir de entonces empezaron a surgir descripciones utópicas de un régimen ideal de la sociedad. Fueron los pensadores ilustrados los originarios de las teorías políticas revolucionarias, pero estos pensadores que pretendían instaurar un Estado racional no podían "romper las fronteras que su propia época les trazaba", por lo que "El contrato social de Rousseau venía a tomar cuerpo en la época del terror, y la burguesía, perdida la fe en su propia habilidad política". De aquí surgieron tres pensadores socialistas utópicos que "pusieron de relieve el desengaño y que surgieron en los primeros años del siglo XIX". Estos son Saint-Simon, Charles Fourier y Robert Owen. A continuación, Engels expone el pensamiento de cada uno de ellos.