La cueva del Lloviu o cueva de Peón es una cueva ubicada en el concejo de Villaviciosa, en Asturias (España). Su única entrada conocida se localiza a orillas del río España, entre los núcleos de población de El Puente Arroes (parroquia de Arroes) y Peón (en la parroquia homónima). Tiene una superficie de 68 ha y cuenta con una galería principal que se divide en dos, dando lugar a un desarrollo total topografiado de 1841 m.

La cueva del Lloviu destaca por ser la de mayores dimensiones sobre rocas calizas del Jurásico asturiano. Está considerada como Lugar de Interés Geológico por el Instituto Geológico y Minero de España. No obstante, se trata de una cueva con abundantes derrumbes, lo que la hace bastante peligrosa para su exploración. Resulta asimismo interesante desde el punto de vista biológico por la presencia de un buen número de especies de murciélagos. Debido a su interés geológico y biológico, la cavidad y sus alrededores fueron declarados Reserva Natural Parcial en 1995.

La cueva también es conocida por dar nombre a un virus emparentado con los del Ébola y de Marburgo, ambos causantes de enfermedades de alta letalidad en humanos. El virus Lloviu lleva el nombre de la cavidad debido a que se describió por primera vez en 2011 tras haberse aislado de cadáveres de murciélagos, los cuales procedían de un episodio de muertes masivas ocurrido en la cueva en 2002. A raíz del hallazgo, los investigadores implicados en él pidieron que se cerrase el acceso a la cueva por precaución. Pese a ello, el Gobierno del Principado de Asturias no tomó esta medida, alegando que el cartel de «prohibido el paso» colocado en la entrada de la cavidad ya es suficiente.

Interés geológico La cueva del Lloviu es una cavidad kárstica, es decir, originada por la meteorización o descomposición de rocas calizas. De hecho, y como ya se ha mencionado, es la mayor de las cavidades formadas en calizas del Jurásico asturiano. Concretamente, estas rocas pertenecen a una formación geológica llamada Formación Gijón, la cual se originó en un medio marino hace entre 100 y 170 millones de años. En la actualidad se pueden ver aflorando en zonas como la playa de La Griega y los acantilados de Huerres, en el vecino concejo de Colunga, lugares donde estas mismas rocas contienen famosos yacimientos de huellas de dinosaurios.

Aparte de esto, también resulta interesante desde el punto de vista geológico por ser un importante punto de descarga de un acuífero. Este es el miembro superior de la Formación Gijón. El nacimiento del río España, que pasa por las cercanías de la entrada a la cueva, está vinculado a una surgencia del mismo acuífero. En la cueva del Lloviu, el agua del miembro superior de la Formación Gijón forma dos cauces subterráneos que parten de dos sifones, pasajes de la cavidad completamente sumergidos. Cada uno de estos cauces recorre uno de los dos ramales en que se divide el interior de la cueva, formando luego un único curso que, curiosamente, acaba confluyendo con las aguas del río España.

Interés biológico Fauna En la cueva pueden encontrarse hasta seis especies diferentes de murciélagos. Dos de ellas forman grandes colonias: el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii) y el murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale). Además, pueden encontrarse otras especies como el murciélago ratonero grande (Myotis myotis), el murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum), el murciélago pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), o el murciélago ratonero gris (Myotis nattereri). Dos de estas especies, M. schreibersii y M. myotis, están recogidas en el Catálogo Regional de la Fauna Vertebrada Amenazada de Asturias. La primera está catalogada como de Interés Especial, mientras que la segunda está catalogada como Sensible a la Alteración de su Hábitat. Sin embargo, la cueva es más bien un refugio que estos animales utilizan durante sus migraciones, con menor interés para la cría o la hibernación.

Por otro lado, en la cueva se recolectó por primera vez una especie de coleóptero: Quaestus diegoi (=Speogeus diegoi). Asimismo, en la cueva hay una gran riqueza de otros animales invertebrados como arácnidos, miriápodos y más coleópteros.

Virus Lloviu El virus Lloviu es un filovirus, es decir, un virus perteneciente a la misma familia en la que se clasifican los virus del Ébola y de Marburgo, ambos muy conocidos por la alta letalidad de las enfermedades que producen en los humanos. El virus Lloviu es, además, el único miembro del género Cuevavirus. Fue descrito por primera vez en el año 2011, tras haberse detectado en el año 2002 episodios de muertes masivas de murciélagos de la especie M. schreibersii en cuevas de Francia, Portugal y España. Entre ellas se encontraba la del Lloviu, de la cual se recogieron cadáveres para realizar análisis anatómicos, microbiológicos y toxicológicos. Fue así como, tras examinar muestras de tejido de diversos órganos de los animales al microscopio, se vio que los pulmones eran los más afectados, concretamente por una supuesta neumonía vírica. Análisis más específicos acabaron llevando a la secuenciación del genoma vírico completo.

El descubrimiento en el año 2014 de la potencialidad del virus Lloviu para infectar células humanas, así como su posterior detección en el año 2018 en cadáveres de M. schreibersii procedentes de Hungría, preocuparon a la comunidad científica. No obstante, en 2019 se logró demostrar que la infección de los murciélagos por el virus es frecuente y no siempre deriva en la muerte de los animales. Asimismo, se pudo comprobar que en personas que capturan y manipulan habitualmente ejemplares de la especie M. shcreibersii no hay signos de infección por parte del virus. Estos últimos descubrimientos, unidos a la publicación en el año 2022 de los hallazgos realizados en Hungría en la prestigiosa revista Nature Communications, llevaron a los autores del artículo en el que se describía el virus Lloviu y a la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU) a escribir sendos artículos en los que descartan que el virus Llovius sea un peligro para la salud humana y que pueda causar una pandemia similar a la del COVID-19.

Como ya se ha mencionado, y pese a la falta de evidencias de que el virus Lloviu sea contagioso para los humanos, los científicos que lo descubrieron solicitaron que se cerrase la cueva como medida de precaución. Explicaron esta petición también como una forma de conservar unas colonias de murciélagos que, por ser aquellas en las que se detectó por primera vez el virus, son dignas de protección. El Gobierno del Principado de Asturias, en cambio, no creyó que esto fuese necesario, aunque el Plan de Uso y Gestión de la Reserva Natural Parcial de la Cueva del Lloviu contempla cerrar el acceso a la cavidad «mediante sistemas para los que se haya demostrado que no suponen impedimento a la circulación de los murciélagos». Por el momento, lo único que impide la entrada a la cueva es un cartel de «prohibido el paso», lo cual la Administración cree suficiente.

Enlaces Situación geográfica de la cueva

Referencias

Categoría:Reservas naturales de Asturias LLoviu Categoría:Geografía del concejo de Villaviciosa Categoría:Áreas protegidas de España establecidas en 1995