La Controversia antinomiana, o Controversia de gracia libre, fue una controversia religiosa y política en la Colonia de la Bahía de Massachusetts desde 1636 hasta 1638. La mayoría de los ministros y magistrados de la colonia se oponían a la teología de gracia libre del ministro puritano John Cotton. Los defensores de gracia libre más notables, con frecuencia llamados los «antinomianos», fueron la carismática Anne Hutchinson, su cuñado el reverendo John Wheelwright y el joven gobernador de la colonia Henry Vane. La controversia fue un debate teológico acerca del «pacto de gracia» y el «pacto de obras».
Históricamente, Anne Hutchinson es colocada en el centro de la controversia como una mujer decidida en el movimiento puritano, que había crecido bajo el consejo religioso de su padre Francis Marbury, maestro y clérigo anglicano. En Inglaterra, abrazó la opinión religiosa del ministro puritano John Cotton, quien se convirtió en su mentor; Cotton fue obligado a salir de Inglaterra, y Hutchinson lo siguió a Nueva Inglaterra.
En Boston, Hutchinson tenía influencia entre las mujeres del asentamiento y las recibía en su casa para discusiones sobre los sermones semanales. Ocasionalmente, a estas reuniones se unieron hombres como Henry Vane el joven gobernador de la colonia. Durante las reuniones, Hutchinson criticaba a los ministros de la colonia, acusándolos de predicar «un pacto de obras» en lugar del «pacto de gracia» defendido por el reverendo Cotton. Los ministros ortodoxos de la colonia se reunieron con Cotton, Wheelwright y Hutchinson en el otoño de 1636. No lograron un consenso, y las tensiones religiosas aumentaron.
Para aliviar la situación, se anunció un día de ayuno y penitencia el 19 de enero de 1637. Sin embargo, Cotton invitó a Wheelwright a hablar en la iglesia de Boston durante los servicios ese día, y su sermón creó un furor que amplió la división. Wheelwright fue acusado por la corte de desprecio y sedición, pero no fue sentenciado. Sus partidarios, por la mayoría de la iglesia de Boston, circularon una petición en su nombre.
La controversia religiosa tuvo efectos inmediatos. Durante la elección de mayo de 1637, los defensores de la gracia libre sufrieron dos retrocesos importantes cuando John Winthrop derrotó a Vane en la elección gubernativa, y los magistrados que apoyaban a Hutchinson y a Wheelright fueron derrotados. Vane volvió a Inglaterra en agosto de 1637. En la corte de noviembre de 1637, Wheelwright fue sentenciado al destierro, y Anne Hutchinson fue juzgada. Se defendió bien contra el fiscal, pero afirmó en el segundo día de su audiencia que poseía la revelación personal de Dios, y profetizó la ruina en la colonia. Fue acusada de desprecio y sedición, y fue desterrada de la colonia. Su salida de la colonia terminó la controversia. Los eventos de 1636 a 1638 son vitales para el emprendimiento de la sociedad y religión de las colonias tempranas de Nueva Inglaterra.
Antecedentes El antinomianismo literalmente significa ‘estar en contra de la ley’, y fue un término usado por los críticos de los colonos de Massachusetts, quienes apoyaban la predicación de «gracia libre». El término implicaba el comportamiento inmoral y heterodoxo, fuera de los límites de la ortodoxia religiosa. Los defensores de gracia libre también fueron llamados anabaptistas y familistas, grupos considerados heréticos en Nueva Inglaterra. John Winthrop usó todos estos términos en su cuenta de la controversia llamada Cuento Corto.
El conflicto inicialmente se trataba de una diferencia de opiniones acerca de «obras religiosas» o el comportamiento, y la presencia y papel del Espíritu Santo. Por ejemplo, la mayoría puritana consideraba que la salvación individual es demostrada por comportamiento justo, o «buenas obras», mientras que los antinomianos argüían que la condición espiritual del individuo no afectaba su comportamiento externo. Sin embargo, el debate cambió rápidamente, cuando los antinomianos empezaron a decir que la revelación personal era equivalente a la Escritura, bajo la influencia del aprendizaje de Anne Hutchinson, mientras que la mayoría puritana creía que la Biblia era la autoridad final, más importante que cualquier opinión personal.
Winthrop había dado el primer aviso público de este problema hacia el 21 de octubre de 1636, y ocupó a él y a los líderes de la colonia de la bahía de Massachusetts durante la mayor parte de los dos años siguientes. Escribió en su diario: Una señora Hutchinson, una miembro de la iglesia en Boston, una mujer de ingenio listo y espíritu audaz, trajo consigo dos errores peligrosos: 1.Que la persona del Espíritu Santo more dentro de una persona justificada. 2.Que ninguna santificación [obras] pueda ayudar a demostrar nuestra justificación. Entonces elaboró estos puntos. Esto es considerado el inicio de la Controversia Antinomiana, la que más recientemente se llama la Controversia de Gracia Libre.
Defensores de «gracia libre» Anne Hutchison pasó a estar cerca del centro de la controversia. Emery Battis sugiere que ella instó «una tempestad teológica que sacudió hasta los fundamentos de la joven colonia de Massachusetts. John Wheelwright, familiar de Hutchinson por el matrimonio, también fue involucrado íntimamente». Fue un ministro con un «comportamiento vigoroso y polémico». Escritores tempranos culpaban la mayoría de las dificultades a Hutchinson y Wheelwright, pero el ministro bostoniano John Cotton y el magistrado Henry Vane también eran cómplices en la controversia.
Cotton había sido mentor a Hutchinson, y los otros ministros de la colonia sospechaba a él y a sus parroquianos debido a sus enseñanzas sobre la importancia relativa del comportamiento externo del cristiano. Vane fue un aristócrata joven quien trajo su propia teología poca convencional a la colonia, y posiblemente animó a Hutchinson a guiar las mujeres de la colonia y desarrollar su propia teología heterodoxa. Eventualmente, Hutchinson y Wheelwright fueron desterrados de la colonia con muchos partidarios, y Vane salió a Inglaterra durante el punto crítico de la controversia. Cotton, sin embargo, fue pedido a permanecerse en Boston, donde siguió ministrando hasta su muerte.
Anne Hutchinson Anne Hutchinson (1591-1643) fue hija de Francis Marbury, un maestro y clérigo anglicano en Inglaterra con tendencias puritanas. Como niña estaba rodeada de teología, pero como muchacha desconfiaba de los sacerdotes de la Iglesia de Inglaterra, quienes parecían no comportarse conforme a sus principios. Su opinión religiosa se acercaba al ateísmo cuando alegó oír la voz de Dios. Desde entonces, la voz interna era la fuente de su orientación.
Hutchinson se convirtió en seguidora de John Cotton, quien predicaba en la iglesia de San Botulfo en Boston, Lincolnshire, a unos 34kilómetros de su pueblo natal de Alford, Lincolnshire, en Inglaterra oriental. Es verosímil que Cotton la enseñó a cuestionar la predicación de la mayoría de los clérigos ingleses de principios del sigloXVII.
Poco después de su llegada a Boston en el Nuevo Mundo, Hutchinson empezó a invitar a mujeres a su casa para discutir sermones recientes y teología dos veces a la semana. Se reunían en estos conventículos para discutir sermones y escuchar ofrecer a Hutchinson sus explanaciones espirituales, pero también para criticar a ministros de la colonia. Hutchinson empezó a dar su propia opinión sobre la religión, diciendo que una «intuición del espíritu» en lugar de comportamiento externo era la única indicación de que Dios había elegido a alguien. Su opinión teológica era muy distinta de la de la mayoría de los ministros de la colonia.
Los seguidores de Hutchinson no tardaron en incluir a Henry Vane, el gobernador de la colonia, y mercantes y artesanos atraídos por la idea que el comportamiento externo no influye la posición con Dios. El historiador Emery Battis escribe: Dotada de un raro magnetismo tuvo, hasta su caída, adeptos leales que superaban mucho en número a sus enemigos, y las autoridades debilitaron su influencia en la comunidad sólo por maniobra hábil.
Creencias Hutchinson modificó las enseñanzas de Cotton sobre el Espíritu Santo, y «se consideraba una participante mística en el poder trascendente del Dios Todopoderoso». Su teología de revelación personal y directa se oponía a la creencia que la Biblia era la última autoridad de revelación divina, la que era una creencia básica en las doctrinas reformadas de los colonos ingleses. También adoptó la opinión de Cotton de que obras, comportamiento, y crecimiento personal no son demostraciones válidas de salvación. Fue más allá de esto, sin embargo, y apoyaba opiniones más radicales, devaluando el mundo material y sugiriendo que una persona puede unirse con el Espíritu Santo. También abrazaba la idea heterodoxa del mortalismo, la creencia de que el alma muere cuando muere el cuerpo, y se creía una profetisa. Había profetizado que Dios destruiría Inglaterra, y profetizó durante su juicio que Dios destruiría Boston.
Antecedentes a la lucha teológica Hutchinson cuestionó una enseñanza principal de los protestantes por alegar recibir revelación directa igual en la autoridad a la Escritura. La teología ortodoxa decía que la Biblia tenía la última autoridad, no la revelación personal, una posición llamada sola scriptura. También enseñaba que la libertad cristiana permitía que un cristiano ignorara las enseñanzas bíblicas, directamente oponiéndose a las enseñanzas de la fe reformada.
La lucha entre Hutchinson y los magistrados fue un eco de una lucha mayor por todo el mundo cristiano entre los que creían en revelación directa, personal, y continua de Dios (el anabaptismo) y los que creían que la Biblia representaba la autoridad final sobre la revelación (el calvinismo, el luteranismo y el anglicanismo). El primer grupo consideraba las revelaciones continuas iguales en la autoridad con la Escritura, mientras que el segundo grupo consideraba la Escritura completamente autoritativa.
El núcleo del debate fue donde yace la máxima autoridad. La Iglesia católica creía que la máxima autoridad yacía tanto en la Escritura como en la Iglesia. La revelación general se acabó en el fin de la época apostólica, y «la verdad llena de revelación se contiene en la doctrina de los apóstoles»; esto, en la enseñanza católica, se preserva en la iglesia «no falsificada mediante la sucesión ininterrumpida de los obispos».St. Irenaeus, Adv. haer III 1 ; IV 35, 8 En contraste, los reformadores alegaban que la autoridad yacía en la Escritura sola. En vista de esto, la aserción de Hutchinson que recibió revelaciones autoritativas que otros cristianos debían obedecer no era un asunto de género: más bien, fue un punto doctrinal de discordia. Muchos reformadores ingleses fueron martirizados por defender doctrinas como sola scriptura, incluyendo a Hugh Latimer y Nicholas Ridley.https://thecripplegate.com/strange-fire-the-puritan-commitment-to-sola-scriptura-steve-lawson/
Veinte años después de la controversia antinomiana, en 1659, el teólogo puritano John Owen escribió una crítica de otro movimiento conocido como los cuáqueros. Las palabras iniciales de Owen en Una Defensa de la Escritura Sagrada en contra de los Fanáticos muestran las creencias de los reformados sobre la autoridad y suficiencia de la Escritura: Las Escrituras son la regla resuelta, ordinaria, perfecta, y inquebrantable para el culto divino y obediencia humana, de tal modo que no hay cupo para otra, y no hay ámbito para nuevas revelaciones con las que hombre pudiere ser mejor informado del conocimiento de Dios y de nuestros deberes obligados. En este contexto reaccionaron los magistrados a la reclamación de Anne Hutchinson de recibir revelaciones divinas y autoratativas.
John Wheelwright