La mara patagónica (Dolichotis patagonum patagonum), también denominada comúnmente marra, liebre patagónica, liebre patagona, liebre criolla, liebre de las pampas, etc., es la subespecie típica de la especie de roedor cávido D. patagonum. Habita preferentemente en llanuras áridas y semiáridas de la parte austral del Cono Sur de Sudamérica. 250px|thumb|right 250px|thumb|right 250px|thumb|right 250px|thumb|right

Taxonomía Descripción original

Este taxón fue creado por tautonimia absoluta al ser la subespecie típica de la especie Dolichotis patagonum, la cual fue descrita originalmente en el año 1780 por el zoólogo, geógrafo y filósofo alemán Eberhard August Wilhelm von Zimmermann, con el nombre científico de Cavia patagonum.

Holotipo y localidad tipo

No existe un ejemplar tipo para la especie y, por consiguiente, tampoco para su forma típica. La mara parece haber sido basada por primera vez sobre la escueta descripción que de este animal hizo el contraalmirante de la Marina Real británica Sir John Narborough, al encontrar “liebres” el capitán John Wood (otro marino inglés) en la zona de Sandy Bay, al sur de Puerto Deseado (su localidad tipo, cuya ubicación corresponde al nordeste de la provincia de Santa Cruz, Patagonia argentina), cuando permaneció allí desde febrero hasta septiembre del año 1670, como parte de su expedición a los mares del sur de América.Narborough, J. (1694). Voyage to the Streights of Magellan. Londres. (descripción en página 33).Wood, J. (1669). A description of the Straits of Magellan by Captain John Wood, in HMS Sweepstakes, under command of Captain John Narbrough. En rigor, habría que considerar como tipo al dibujo que se realizó a un ejemplar que Narborough había llevado a Londres y que se conservaba embalsamado un siglo después, en el museo de Sir Ashten Lever (la Colección Leverian); dicha figura fue publicada por el naturalista y anticuario galés Thomas Pennant en el año 1793.Pennant, Thomas (1793). History of Quadrupeds, 3a ed., 2; Londres.Cabrera, A. (1953). Los roedores argentinos de la familia Caviidae. Publicaciones de la Escuela Veterinaria, Universidad de Buenos Aires 6:1-93.

Etimología

Etimológicamente, el término genérico Dolichotis se construye con palabras en el idioma griego, en donde: dolichos significa ‘largo’ y ōt, ous, otos, es ‘orejas’. El epíteto específico (y el subespecífico) patagonum es un topónimo que refiere a la región donde este animal habita: la Patagonia argentina.Mouchard, Alex (2011). Significado y origen de los nombres científicos de los mamíferos de Argentina. Buenos Aires.

Historia taxonómica

Desde que fue dada a conocer y hasta mediados del , al taxón hoy reconocido como la subespecie típica de la mara le fue modificada numerosas veces su denominación científica, tanto genérica como específica y, por lo tanto, también subespecífica. Paralelamente, por sus hábitos y apariencia, también fue asociada a la liebre europea, inicialmente por los primeros navegantes que se toparon con este animal, luego por algunos hombres de ciencia y hoy día por los pobladores de las regiones con los cuales convive. Ya en su descubrimiento, los marinos ingleses John Narborough y John Wood la creyeron una especie de liebre. Casi un siglo después, otro marino inglés, John Byron, volvió a encontrarla en Puerto Deseado y a considerarla una liebre, indicando que tiene: “…la carne blanca y de un gusto muy agradable”.Anónimo (1767). A Voyage round the World in his Majesty’s Ship the Dolphin commanded by the honourable Commodore Byron. J. Newbery. London. En el año 1781, el zoólogo Thomas Pennant advirtió que no se relacionaba a los lagomorfos (donde se incluye a liebres y conejos) sino al grupo de roedores que contiene a los cuises, apereás y agutíes, por lo que la llamó Patagonian Cavy (Cavia patachonica).Pennant, Thomas (1781). History of quadrupeds. Vol II p. 363. London: B. White. En el año 1796, el español Félix de Azara realizó un viaje de reconocimiento a un área que hoy se corresponde con la provincia de Buenos Aires, donde observó numerosos ejemplares de lo que él llamó “liebre Patagona”, indicando: “He visto y cogido muchas entre los 35 y 36 grados, y se extiende por toda la tierra patagona”.Azara, F. de (1802). Apuntamientos para la historia natural de los quadrúpedos del Paragüay y Río de la Plata. Vol II. Imprenta de la Viuda de Ibarra, Madrid.

Hacia 1819, Anselme Gaëtan Desmarest, profesor de anatomía de la Escuela de Veterinaria de Alfort (Francia), estudió 4 pieles de este roedor que provenían de Buenos Aires (a pesar de eso lo llamó “Liebre de Brasil”). Si bien coincidió en incluirlo en los cávidos, ante las diferencias observadas, concluyó en crearle un género propio: Dolichotis (Dolichotis patachonica).Desmarest, A. G. (1819). Journal de Physique, de Chimie et d'Histoire Naturelle. Vol 88. Paris. Este nombre genérico quedó como válido, por más que al poco tiempo su autor se arrepintió y la volvió a transferir, esta vez la ubicó en el mismo género que los agutíes: Dasyprocta (Dasyprocta patachonica), empleando el nombre común francés de agouti des Patagons (agutí de los patagones). En 1823, Charles des Moulins la transfiere al género Chloromys (Chloromys patagonicus), lo que no es tenido en cuenta por Heinrich Rudolf Schinz ni por John Edward Gray, los que la mantienen en Dasyprocta. En la década de 1830, René Primevère Lesson la transferirá primero al género Mara y luego cambiará su epíteto por el de magallanica (Mara magallanica);Lesson, R. P. & Prêtre, J. G. (1830-1832). Centurie zoologique. F.G. Levrault. Bruxelles. el cambio genérico fue desestimado, comenzando por Johann Andreas Wagner en 1844 (quien recuperó el olvidado Dolichotis de Desmarest) mas el epíteto específico propuesto fue continuado por algún autor, hasta el año 1929 en que lo utilizó por última vez Oldfield Thomas. En el año 1940, José Yepes cambia otra vez (al parecer, por error) su epíteto por el de australis, pero casi no fue imitado por otros autores, quedando ya estable la combinación de Dolichotis patagonum patagonum a partir del año 1941.

Características

Posee un tamaño grande (con promedios de 7 a 8 kg),Vaughan, Terry A.; Ryan, James Michael; and Czaplewski, Nicholas J. (2011). «Part II: Mammalian diversity». En Steinbach, Molly; Stone, Dan. Mammalogy. Sudbury, Estados Unidos: Jones and Bartlett Publishers. p. 228. cabeza voluminosa y redondeada, ojos grandes, orejas bastante largas, cola muy corta, pelada, aunque oculta por los pelos de la grupa. La coloración presenta tonalidades que varían en extensión e intensidad entre los ejemplares. El pelaje del dorso —desde el hocico hasta la grupa— es grisáceo a pardo-grisáceo, con pelos entremezclados de color blanco, negro y agutí; en las partes inferiores es amarillento-acanelado, con tonos más canelas en el área desde la boca hasta el pecho —a veces también hasta las orejas—, así como en los lados del vientre y, en especial, en la parte trasera de la base de sus miembros posteriores; hacia la región abdominal, genital y anal pasa a blancuzco, al igual que en la parte interna de las patas, donde también puede tomar un tono ante, siendo ocre pálido en las caras externas y sombreadas de negruzco en los extremos y dedos. La densidad y longitud del pelaje disminuye mucho en los miembros. Sus patas son bastante largas —con tarsos bien desarrollados—, adaptadas para huir veloz a la carrera, en tanto que el galope es a saltos, como los lepóridos, aunque por apariencia y forma de correr tienen más aspecto de un pequeño ciervo o antílope que de un roedor. En caso de estar acorralada, como medio de defensa lanza hacia el rostro del amenazante un pequeño chorro de orina, pero esta no es corrosiva ni posee un olor repugnante, por lo que es un arma endeble, evolucionada para las disputas entre machos.Chebez, J. C., Pardiñas, U. F., & Teta, P. (2014). Mamíferos terrestres Patagonia: sur de Argentina y Chile. FHN, Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

Es posible diferenciarla de la subespecie típica (Dolichotis patagonum centricola)Thomas, O. (1902). On mammals collected at Cruz del Eje, central Cordoba, by Mr. P. O. Simmons. Annals and Magazine of Natural History, London, Series 7, 9:237-245. por la coloración del pelaje. Según el descriptor de esta última, en la subespecie austral el color dorsal es de un tono menos claro y azulado, el leonado de las mejillas, los costados y los muslos es menos pálido, los pelos de las orejas son menos rubio rojizos, más negros, las garras son poco quilladas y comprimidas y, por último y principalmente, se distingue porque entre el color dorsal y la franja blanca se interpone un amplio sector muy oscuro, siendo decididamente negro junto al borde blanco —en fuerte contraste—; en la subespecie septentrional, el color dorsal no termina en un área negra, pasa el gris casi sin oscurecerse a encontrar el blanco de la franja horizontal.Chebez, J. C. (2008). Los que se van. Fauna argentina amenazada. Tomo 3: Mamíferos. 336 páginas. Editorial Albatros, Buenos Aires. ISBN: 978-950-24-1256-6.

Costumbres

Este roedor tiene dieta estrictamente herbívora, consumiendo hojas, flores, semillas y frutos. Es un animal monógamo pero de hábitos sociales que vive en colonias estructuradas con jerarquías.Taber, A. W., and D. W. MacDonald (1992). Spatial organization and monogamy in the mara, Dolichotis patagonum. Journal of Zoology, London 227:417-438. Se alimenta en superficie y busca refugio en cuevas. En reposo, se sienta de la forma en que lo hace un perro, o se echan apoyando el pecho en el piso, con los miembros anteriores extendidos hacia adelante y los posteriores hacia un lado. Ante el peligro, no dudan en huir a la carrera, estimándose en que se trata tal vez de los roedores vivientes más veloces, si bien, con la energía apenas suficiente para alcanzar sus cuevas, ya que pronto se cansan. No hiberna, manteniendo todo el año una actividad diurna o crepuscular.Cabrera, A. (1961). Catálogo de los mamíferos de América del Sur. Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia 4: 309-732.Parera, A. (2002). Los mamíferos de la Argentina y la región austral de Sudamérica. El Ateneo, Buenos Aires.

Pare una camada de entre 1 y 3 crías (excepcionalmente hasta 4),Holmberg, E. L. (1893). La liebre patagónica o marra. Rey. del Jardín Zoológico de Buenos Aires, 1, p. 352; Buenos Aires. las que ya nacen con los ojos abiertos y pelaje denso; a las pocas horas pueden correr y tomar alimentos sólidos, aunque son amamantadas durante varias semanas. En cada colonia, las crías de varias parejas (hasta de 29 madres) son mantenidas todas juntas en una misma cueva, sin embargo, al momento de amamantar, cada pequeño lo hace con su madre correspondiente.Taber, A. W., and D. W. MacDonald (1992). Communal breeding in the mara, Dolichotis patagonum. Journal of Zoology, London 227:439-452.

Las crías son presas de mamíferos carnívoros —como mustélidos, zorros grises y felinos en general— así como por aves de presa, (como el aguilucho comúnBaldi, R. (2007). Breeding success of the endemic mara Dolichotis patagonum in relation to habitat selection: Conservation implications. Journal of Arid Environments, 68(1), 9-19.Taber, A. B. (1987). The behavioural ecology of the Mara, Dolichotis patagonus (Doctoral dissertation, University of Oxford). y el águila coronada),Sarasola, J. H., Santillán, M. Á., and Galmes, M. A. (2010). Crowned eagles rarely prey on livestock in central Argentina: persecution is not justified. Endangered Species Research, 11(3), 207-213. mientras que los adultos son cazados, entre otros, por el zorro colorado (Lycalopex culpaeus), el puma (Puma concolor), la boa de las vizcacheras (Boa constrictor occidentalis) y antiguamente también el yaguareté (Panthera onca).Palermo, M. A. –Ed.– (1983). Fauna Argentina. La mara. Buenos Aires: CEAL.

Distribución y hábitat