El Mikoyan-Gurevich MiG-23 (en ruso: МиГ-23, designación OTAN: Flogger) es un avión de caza con ala de geometría variable para misiones en todo tipo de condiciones meteorológicas. Fue diseñado por la empresa Mikoyan-Gurevich en la Unión Soviética y se considera que pertenece a la tercera generación de cazas, junto a cazas similares soviéticos de la misma época como el MiG-25 "Foxbat". Fue el primer avión de combate soviético con radar look-down/shoot-down y misiles con capacidad operativa más allá del alcance visual, conocidos como BVR.

Su producción comenzó en 1967 con los prototipos y ejemplares de preserie, hasta alcanzar su nivel operativo allá por 1970. Más de 5000 aparatos fueron fabricados. En 1994 fue retirado completamente de servicio en Rusia, sin embargo en 2015, el MiG-23 continúa en servicio limitado en algunos países a los que fue exportado.

Desarrollo y diseño

Su desarrollo comienza en 1961, en plena Guerra Fría. Sus requerimientos técnicos supusieron un gran salto tecnológico para la industria aeronáutica soviética. Dentro de los requisitos de la VVS (Aviación Táctica de la Fuerza Aérea Soviética) y la IA-PVO (Aviación de Defensa Aérea soviética), estaba: poder despegar desde pistas reducidas gracias a la tecnología STOL, en reciente desarrollo, llevar el doble de carga del MiG-21 a la misma distancia o tener el doble de alcance del MiG-21, llevar un radar con capacidad de mirar y disparar por debajo del caza, poder realizar intercepciones volando a máxima velocidad a unas 200 km de distancia de su base. Realizar misiones de superioridad aérea, intercepción, ataque al suelo e interdicción naval. Además de superar a los cazas europeos en servicio en aquel entonces, F-4E/F/M Phantom II, F-104 Starfigther, Mirage-3/5, Mirage F.1, y hacer frente a la nueva generación de cazas de cuarta generación Mirage 2000, F-16A Fighting Falcon, F/A-18A Hornet, F-15A Eagle y al formidable caza naval F-14B Tomcat. El Buró de Mikoyan respondió con varios proyectos: el MiG-23-31, basado en el MiG-21; el Ye-8, con entrada de aire inferior; otros con más innovaciones, como el 23-01 de despegue vertical y el 23-11 con alas de geometría variable. Varios de estos proyectos fueron vistos en vuelo durante la feria aérea de Domodedovo en junio de 1967. Finalmente, fue escogido el 23-11, llamado MiG-23, al que la OTAN designó "Flogger". Sus primeras pruebas revelaron algunos problemas de control y estabilidad en maniobras a altas velocidades. Se introdujeron drásticas correcciones en el diseño antes de su producción en serie. Ya presentaba las líneas típicas de construcción, con dos grandes tomas laterales que permitían la instalación de un gran radar, las secciones alares externas accionadas hidráulicamente desde los 16° hasta los 72­° de aflechamiento, superficies traseras en flecha y un complicado tren retráctil en el fuselaje.

Tras arreglarse sus problemas principales, su producción comenzó en 1969, y en los años 70 era incorporado en masa al arsenal de la URSS y de sus aliados, hasta que se dio fin a su producción en 1985, luego de fabricarse 5.607 ejemplares.

El armamento principal para las tareas de combate aéreo estaba constituido por misiles R-23 (alcance 33 km para ambas versiones R-23R SAR y R-23T IR) o R-24 (disponible a partir del MiG-23MLA, alcance de hasta 50 km en ambas versiones SAR e IR) de alcance medio, y por el R-60, primer misil de tercera generación en entrar en servicio en el mundo. Disponible desde 1973 y a partir del MiG-23M (URSS) y MiG-23MF (Pacto de Varsovia y aliados), como nota el primer misil occidental de tercera generación, el AIM-9L, entró en producción recién en la década de 1980, por lo tanto en Europa la ventaja nuevamente estaba a favor de los cazas soviéticos armados con el pequeño pero mortal R-60, pensando además que los combates aéreos en Europa habrían sucedido a menos de 20 km, debido a la cercanía de las bases tanto de la OTAN, como del Pacto de Varsovia, entonces la guerra aérea se habría decidido en las famosas "pelea de perros".

Por retrasos técnicos en cuanto a la construcción de la electrónica, los primeros ejemplares recibieron el radar limitado S-21, que también equipaba a los MiG-21 de última producción. Estos aparatos son conocidos como MiG-23S, y se utilizaron principalmente para probarlos en los escuadrones de caza de primera línea y así ver todo lo referente al uso del nuevo aparato. A partir del MiG-23M, se comenzó a utilizar el radar Sapfir-23L o D (Código OTAN: "High Lark") que le permitía detectar objetivos hasta una distancia de 55 kilómetros y emplear los misiles R-23R. También estaban dotados de un buscador infrarrojo pasivo (IRST) tipo TP-23 (30 km de alcance máximo), para detección calórica de blancos. Es importante mencionar la combinación radar + buscador IR, pues el único caza occidental que operaba con un buscador de tal tipo era el F-14, que agregaba a sus sistemas una cámara de TV y más adelante un buscador IR. El buscador IR TP-23, podía ser utilizado tanto para detectar blancos enemigos de forma paralela como independiente, así como para la navegación en caso de fallo del radar.

Variantes

thumb|250px|MiG-23ML de la Fuerza Aérea de la República Democrática Alemana. thumb|250px|MiG-23MLA "Flogger-G".Con su producción en masa, se desarrollaron diferentes versiones mejoradas:

23-11: Prototipo. MiG-23S "Flogger A": Primera preserie. Fabricados alrededor de cien ejemplares, enviados a los escuadrones de caza de la VVS para medir la operatividad en los propios escuadrones frontales. Estos cazas serían rápidamente reemplazados por los MiG-23M o transformados a MiG-23U, los que fueron reemplazados fueron exportados a países del tercer mundo (cuba, siria, Irak, libia) como MiG-23MS. MiG-23UB "Flogger C": Versión biplaza de entrenamiento. MiG-23-1971: Versión de preserie anterior al MiG-23M, que fue presentada con todo su equipo electrónico de serie, además de una configuración inicial de misiles propuesta por la OKB-MiG, que incluía 2 misiles R-23R instalados en los puntos duros internos de las alas y dos R-23T instalado cada uno semiempotrado debajo de la entrada de aire del motor. se fabricaron alrededor de 50 ejemplares. MiG-23M "Flogger B": Motor de mayor potencia R-29B-300, misil R-60, a partir de 1972. La producción se inició a partir de 1972 para entrar en servicio un año más tarde. se trata de la principal variante fabricada. Poseía una velocidad máxima de Mach 2.3 y un factor de carga de 8g limpio y 7.5 g cargado. MiG-23MS "Flogger E": Versión de exportación, basada en el MiG-23S. MiG-23MF "Flogger B": Variante de exportación a los países del Pacto de Varsovia y aliados. entró en producción a partir de 1975, y fue exportado a casi todas las naciones del Pacto de Varsovia, incluida Alemania, Polonia, República Checa, Hungría, Rumania y no alineados como Yugoslavia. En Europa en 1980 había no menos de 100 aparatos en servicio solo en el Pacto de Varsovia, sin considerar los ejemplares en servicio en la URSS. Si hubiese estallado la guerra, las fuerzas de este habrían alcanzado la cifra no menor de más de 300 MiG-23M/MF operativos en entrar en combate contra los cazas de la OTAN, la mayoría conformada por cazas de segunda generación F-4, F-104, Mirage 3/5, F-5, F-105, A-7, F-8 y un puñado de cazas de tercera generación en servicio en los países bajos F-16A (armado tan solo con misiles AIM-9L), y los cazas de la USAFE, la principal amenaza soviética, que habría incluido: F-16A, F-4G, F-15A, A-10A, Harrier, todos pertenecientes a los experimentados pilotos de la USAF en Europa. MiG-23ML "Flogger A": Versión aligerada para la superioridad aérea, fue quitado el depósito de combustible situado debajo del motor y tuvo mejoras aerodinámicas. Fue reducida la sección del timón de cola. Esto mejoró las prestaciones aerodinámicas del MiG-23ML, hasta alcanzar un factor de carga de 8.5g limpio y 8G cargado con cuatro misiles AAM y combustible interno. Además el MiG-23ML, podía volar a 200 m del suelo a máxima velocidad hasta una distancia de 900 km, podía ascender hasta los 17000 metros con 4 AAM y entablar combate a esa altura, la razón de ascenso aumento hasta los 230 m/s y permitía superar con creces las prestaciones del F-4 que poseía un factor de carga de apenas 7.5 g limbio, mientras que el Kfir israelí apenas podía sostener 6.7g cargado. El MiG-23 tanto en versiones MF como ML en adelante, podía sostener velocidades supersónicas por más tiempo, a diferencia de sus contrapartes occidentales como el F-15A, que en teoría puede volar a Mach 2.54, pero a baja altura la carga alar se vuelve insoportable para el aparato y las vibraciones pueden terminar rompiendo el ala, en cambio el diseño compacto del MiG-23, en especial la versión ML y siguientes le permitía al piloto sostener velocidades supersónicas volando a bajo nivel de Mach 2.3, algo muy importante a la hora de combatir, pues al piloto experimentado permite realizar ataques rápidos y romper el contacto con el enemigo volando a una alta velocidad. hay que tener en cuenta que según la experiencia de las guerras entre Siria e Israel, los combates siempre fueron a menos de 5000 metros de altura, incluso volando a altura de los cerros y montañas y a distancias de menos de 30 km de hecho casi todos los reportes hablan de combates a distancias de entre 25 a 5 km. Fue instalado la variante mejorada del Radar Sapfir-23ML de 85 km de alcance. Tren 175 mm más alto, timón vertical modificado. Nuevo motor más potente. además en la versión MLA podía disparar el misil R-24R/T con mayor alcance y mejores sistemas ECCM.

thumb|250px|MiG-23MLD "Flogger-K".

MiG-23MLD "Flogger K": Versión de superioridad aérea y caza táctico propuesto como modernización de los cazas en servicio con la VVS y la IA-PVO. Estas modernizaciones fueron permitidas a unos 400 aparatos en servicio en la URSS. esta modernización, incluyó la actualización del radar, nuevo buscador IR TP-26Sh con alcance aumentado hasta 60 km en perfil de persecución. Fue agregado un nuevo paquete ECM y Jammer que incluía bengalas y chaff, instalados uno a cada lado sobre la parte trasera-media del fuselaje, con 60 alvéolos cada una. además fue incorporado el motor más potente R-35F-300 de 8640 kg de empuje en seco y 13000 kg de empuje con postcombustión. Como armamento incorporó a partir de 1985 el formidable misil de cuarta generación R-73B que eran llevados uno en cada punto duro bajo el fuselaje, más dos R-24R/T instalados en el punto duro subalar. Existe la creencia que igual podían utilizar el nuevo misil de tercera generación R-27R/T que ofrecía prestaciones superiores al misil AIM-7M de la USAF. Nuevamente con la puesta en servicio del MiG-23MLD y el misil R-73B la ventaja corría con suerte para los cazas de la VVS y la IA-PVO, más cuando fueron actualizados hasta 400 aparatos desde 1984. Recordemos que en 1986, los cazas más modernos en servicio en Europa, eran un puñado de Mirage 2000C en Francia y Grecia, los recién incorporados F-18A de España, los F-16A/B de los países bajos armados principalmente con misiles de guiado infrarrojo. Los demás eran todavía cazas de segunda generación o modernizaciones. Más si pensamos que en esos años ya había en servicio en la URSS otros 300 MiG-29 9.12, cerca de 200 MiG-31, 200 MiG-25PD más unos 400 MiG-23MLD/MF en servicio con la URSS y sus aliados. Aunque hay que tener en cuenta que Estados Unidos ya tenía un ala de F-15C asentada en el Reino Unido así como la task force 60 de la Sexta Flota, contaba con los F-14A Tomcat, ambos modelos de capacidades muy superiores en casi todos los aspectos. Por este desequilibrio a favor de la URSS, la OTAN se apresuró a firmar tratados de reducción de armas convencionales en Europa y obligar a la URSS, a definir sus aparatos como cazas o aviones de ataque, por esta razón los cazas soviéticos no operaron misiles Aire-Superficie hasta la llegada de los novedosos Su-30MS, MiG-29SMT, Su-35S y Su-34.