thumb|450px|Radiación adaptativa de las piezas bucales de los insectos. A. Piezas masticadoras de saltamonte. B. Piezas lamedoras de abeja. C. Piezas sifonadoras de mariposa. D. Piezas chupadoras de mosquito. lr (rojo): labro, md (verde): mandíbulas, mx (amarillo): maxilas, lb (azul): labio.
Los insectos tienen una gran variedad de piezas bucales, adaptadas a distintos tipos de alimentación. Los insectos más tempranos tenían piezas masticatorias. Las especializaciones han sido principalmente para perforar y succionar; si bien hay muchas variaciones dentro de estos tipos. Por ejemplo los mosquitos y los pulgones tienen piezas perforadoras chupadoras, pero las partes involucradas no son homólogas. Además la función es diferente, los mosquitos chupan sangre y los pulgones, la savia de plantas.
La estructura primitiva de las piezas bucales de los insectos consta de los siguientes elementos:
Labro (labrum o labio superior). Esclerito dorsal impar que recubre las demás piezas de la boca. Mandíbulas. Piezas pares con el margen interno cortante y a veces dentado que sirven para sostener y desmenuzar el alimento. Maxilas. Primer par de maxilas (= maxílulas de los crustáceos). Piezas pares provistas de un pequeño apéndice formado por varios artejos, llamados palpos maxilares. Labio (labium). Pieza impar, resultado de la fusión del segundo par de maxilas, dos piezas pares similares a las maxílulas; también existen palpos articulados, llamados palpos labiales.
Evolución Como la mayoría de las partes externas de los artrópodos, las piezas bucales de los insectos son muy derivadas. Tienen una multitud de mecanismos funcionales en la gran diversidad de especies de la clase Insecta. Normalmente se conservan importantes homologías. Pero también se dan casos de evolución convergente, en que partes no homólogas tienen apariencias similares y realizan funciones similares.
Cabe destacar que en insectos holometábolos, las piezas bucales de las larvas generalmente difieren profundamente de las del adulto o imago, por ejemplo orugas masticadoras y mariposas adultas con una espiritrompa sifonadora. Su dieta alimentaria es también muy diferente.
Piezas bucales masticadoras
Los escarabajos, saltamontes y libélulas tienen aparatos masticadores. Las larvas de muchos insectos tienen aparatos masticadores aunque los adultos tengan otro tipo de piezas bucales. Un ejemplo son las orugas de mariposas.
Mandíbula El par de mandíbulas se encuentra detrás del labro y delante de las maxilas. En insectos masticadores son las piezas bucales más robustas y grandes; sirven para cortar, machacar o triturar los alimentos. Los músculos abductores separan las mandíbulas lateralmente y los músculos aductores las juntan en el plano medio. Además de su uso en alimentación, las mandíbulas pueden ser usadas como herramientas o como armas de defensa o ataque.
Maxila El par de maxilas está situado detrás de las mandíbulas. Manipulan el alimento. Están compuestas de los siguientes segmentos: cardo, estipes, palpígero, palpo maxilar, lacinia y galea.
Labio El labio es una pieza impar, generalmente de forma cuadrangular. Está formado por la fusión de un par de maxilas secundarias. Es el componente principal del piso de la boca. Junto con las maxilas ayuda en la manipulación de la comida.
El labio está adaptado a otras funciones en algunos insectos. Uno de los casos más notables es el de las ninfas de Odonata. El labio es grande, fuerte y se mantiene plegado bajo la cabeza y el tórax. El insecto puede lanzarlo contra una presa, atrapándola e inyectándole veneno. Luego lo retrae para que las otras piezas bucales procedan a la preparación del alimento.
En la abeja doméstica y otras especies de abejas, el labio es alargado formando un tubo o lengua. En estos insectos las piezas bucales se clasifican como masticadoras, chupadoras.
La mariposa silvestre de la seda (Bombyx mandarina) es un ejemplo de un insecto con pequeños palpos labiales y sin palpos maxilares.
Hipofaringe La hipofaringe tiene forma más o menos globular, ubicada en una posición medial. En muchas especies es membranosa y está asociada a las glándulas salivares. Así ayuda a tragar el alimento.
Piezas bucales perforadoras chupadoras
Los mosquitos y los hemípteros (chinches, etc.) tienen piezas bucales que perforan y luego chupan fluidos. Algunos son herbívoros como los pulgones y los saltahojas, otros son carnívoros como las chinches asesinas y los mosquitos hembras.
Pico
El rasgo característico de Hemiptera es su pico o rostro en que las mandíbulas y las maxilas modificadas forman un estilete dentro de una vaina formada por el labio. Las mandíbulas y maxilas están modificadas formando una probóscide dentro de una vaina formada por el labio. Usan estas piezas bucales para perforar, ya sea tejidos vegetales o animales y luego chupar los fluidos.
Estilete Los mosquitos hembras adultos tienen una probóscide en forma de estilete que usan para perforar la piel y para chupar sangre. Los mosquitos inyectan una saliva con anticoagulantes con este órgano. El estilete está formado principalmente por el labro y por las mandíbulas y maxilas. Ordinariamente lo guardan dentro de una vaina o estuche formada por el labio que se pliega cuando el estilete está perforando la piel.
Piezas bucales sifonadoras
Las mariposas y polillas tienen una lengua en forma de probóscide formada por las maxilas profundamente modificadas. Esta probóscide funciona como un sifón para absorber líquidos. No tienen partes perforadoras. Se alimentan solo de fluidos disponibles sin tener que perforar algo primero. La excepción son unas pocas especies (Serrodes y Achaea) que pueden perforar la piel de las frutas. Algunas mariposas y polillas adultas carecen de piezas bucales o solo tienen partes vestigiales, no funcionales. Tienen una vida muy corta y no se alimentan. La gran mayoría de especies de Lepidoptera carecen de mandíbulas, excepto por unas pocas en la superfamilia Micropterigoidea que tienen mandíbulas, además del sistema de sifón o proboscis.
Piezas bucales chupadoras lamedoras La mosca doméstica y muchos otros dípteros pueden lamer fluidos encontrados en la superficie. Las mandíbulas y maxilas están presente pero muy reducidas y no son funcionales. El labio es articulado y termina en una parte esponjosa, llamada labelo. El labelo tiene diminutos canales que actúan por capilaridad, llevando fluidos hacia el esófago. El insecto necesita convertir los sólidos a líquidos para ingerirlos. Inyecta su saliva en alimentos sólidos y las enzimas presentes inician la digestión antes de ingerir los alimentos.
Mandíbulas
El labro es un amplio lóbulo que forma el techo de la cavidad preoral, suspendido del clípeo en frente de la boca y que forma el labio superior. En su lado interior, es membranosa y puede ser producido en un lóbulo medio, el epifaringe, teniendo algunos sensilias. El labrum se levanta lejos de las mandíbulas por dos músculos que surgen en la cabeza y se inserta medialmente en el margen anterior del labrum. Está cerrado contra las mandíbulas en parte por dos músculos que surgen en la cabeza y se inserta en los márgenes laterales posteriores en dos pequeños escleritos, la tormae, y, al menos en algunos insectos, por un resorte de resilina en la cutícula en la unión de la labrum con el clípeo. <-. Uso diferencial de los músculos -> Hasta hace poco, el labrum en general se considera asociada con el primera segmento de la cabeza. Sin embargo, estudios recientes de la embriología, la expresión génica, y la inervación del labrum muestran que está inervado por el tritocerebrum del cerebro, que son ganglios fusionados del tercer segmento de la cabeza. Este se forma a partir de la fusión de partes de un par de apéndices ancestrales que se encuentra en el segmento de tercera cabeza, mostrando su relación. Su ventral, o interior, de la superficie es generalmente membranosa y forma el lóbulo-. como epifaringe, que lleva mechanosensilla y chemosensilla
Los insectos masticadores tienen dos mandíbulas, una a cada lado de la cabeza. Las mandíbulas están colocadas entre el labro y las maxilas. Las mandíbulas cortan y trituran los alimentos, y pueden ser utilizados para la defensa; en general, tienen un borde de corte apical, y la zona de los molares más basales muele la comida. Pueden ser extremadamente duras (alrededor de 3 en Mohs, o una dureza de penetración de alrededor de 30 kg / mm 2 ). Por lo tanto, muchas termitas y escarabajos no tienen ninguna dificultad física en perforar a través de láminas fabricadas con metales comunes como el cobre, el plomo, el estaño y el zinc. Suelen reforzarse mediante la adición de zinc, manganeso, o rara vez, el hierro, en cantidades de hasta un 4% del peso seco. Por lo general son las piezas bucales más grandes de los insectos masticadores, que se utilizan para masticar (corte, desgarro, aplaste, mastique) productos alimenticios. Se abren hacia el exterior (a los lados de la cabeza) y se unen medialmente. En insectos masticadores carnívoros, las mandíbulas pueden ser modificados para ser más similar a un cuchillo, mientras que en los insectos masticadores herbívoros son más típicamente ancho y plano en sus caras opuestas (por ejemplo, orugas). En los escarabajos ciervo machos, las mandíbulas se modifican en un grado tal que no sirven ninguna función de alimentación, sino que se utilizan para defender los sitios de apareamiento de otros machos. En hormigas, las mandíbulas también cumplen una función defensiva (en particular en las castas de soldado). En las hormigas toro, las mandíbulas son largas y dentada, utilizadas como apéndices para la caza y defensa.
Situadas debajo de las mandíbulas, a la par maxilar e manipular alimentos durante la masticación. Los maxilares pueden tener pelos y "dientes" a lo largo de sus márgenes interiores. Al margen exterior, la galea es una forma de copa o de la estructura de la cucharada-como, que se sienta sobre el borde exterior del labio. También tienen palpadores, que se utilizan para detectar las características de los alimentos potenciales. Los maxilares ocupan una posición lateral, uno a cada lado de la cabeza detrás de las mandíbulas. La parte proximal del maxilar superior consta de un cardo basal, que tiene una única articulación con la cabeza, y una placa plana, las estipes, articuladas al cardo. Tanto el cardo como las estipes están débilmente unidas a la cabeza por la membrana por lo que son capaces de movimiento. Distal sobre los estipes son dos lóbulos, un lacinea interior y una exterior Galea, uno o ambos de los cuales puede estar ausente. Más lateralmente en los estipes hay un compuesto articulado por un número de segmentos; en ortópteros hay cinco que se insertan en el cardo, y los músculos aductores ventrales surgidas en la tienda del cerebelo se insertan tanto en cardo y estípites. Con origen en los estípites son los músculos flexores de lacinea y galea y otro flexor lacineal surge en el cráneo, pero ni el lacinea ni la galea tiene un músculo extensor. El palpo tiene elevador del ano y músculos depresores que se plantean en los estípites, y cada segmento del palpo tiene un solo músculo que causa la flexión del siguiente segmento.