El Éxodo es el segundo libro de la Biblia. Se trata de un texto tradicional que narra la historia del éxodo en la que los israelitas abandonan definitivamente la esclavitud en Egipto por la fuerza de Yahveh (capítulos 1-12). Es una narrativa del Éxodo, el relato del origen de los israelitas que abandonan la esclavitud en el Egipto bíblico gracias a la fuerza de su deidad llamada Yahvé, quien, según la historia, los eligió no para otorgarles un privilegio, como se suele interpretar erróneamente, sino para cumplir con el pacto de llevar adelante la palabra de Dios, sus mandamientos y preceptos. Es decir que el pueblo elegido no es por privilegio, sino para hacerse cargo de aplicar la ley.

Los israelitas viajan entonces con el legendario profeta Moisés al monte Sinaí, donde Yahvé da los Diez Mandamientos y ellos entran en un pacto mosaico con Yahvé, quien promete hacerlos una «nación santa y un reino de sacerdotes» a condición de su fidelidad. Él les da sus leyes e instrucciones para construir el Tabernáculo, el medio por el cual él vendrá del cielo y morará con ellos y los guiará en una guerra santa para conquistar Canaán (la «Tierra Prometida»), que anteriormente, según la narración de la creación del Génesis, había sido prometida a la «descendencia» de Abraham, el legendario patriarca de los israelitas.Describe cómo Dios envía las diez plagas de Egipto para que el Faraón libere a los israelitas. Los israelitas viajan entonces con el profeta Moisés al monte Sinaí (capítulos 13-18), donde Yahvé les promete la tierra de Canaán (la Tierra Prometida) a cambio de su fidelidad. Allí, entran en un pacto mosaico con Yahveh, y la redacción de los Diez Mandamientos y otras normas legales (caps. 19-24). Las instrucciones para construir el Tabernáculo, el medio por el que vendrá del cielo y habitará con ellos y los dirigirá en una guerra santa para poseer la tierra, y luego les dará la paz (caps. 25-31). El episodio del becerro de oro, donde se da la ley por segunda vez (caps. 32-34). Y por último, más sobre la construcción del tabernáculo, la vestimenta del sacerdote y otros objetos rituales (capítulos 35-40).

En el judaísmo, el libro del Éxodo forma parte del canon, encontrándose contenido en la Torá y formando uno de los cinco libros del Pentateuco, que forman la primera parte de la Biblia hebrea.Dentro del marco del judaísmo, a la versión hebrea de la Biblia se la conoce como Tanaj. En el cristianismo, el libro del Éxodo también forma parte del canon y se encuentra en el Antiguo Testamento.

El Éxodo se atribuyó tradicionalmente al propio Moisés, pero los eruditos modernos ven su composición final como un producto del exilio babilónico (), basado en tradiciones escritas y orales anteriores. El consenso entre los estudiosos sostiene que el Éxodo tal y como aparece en la Biblia es legendario y no describe con exactitud eventos históricos, aunque una mayoría simple mantiene la existencia de un núcleo histórico que dio sustancia a la tradición bíblica posterior.

Nombre Éxodo proviene del latín exŏdus, y este del griego ἔξοδος, éxodos, que significa ‘salida’.«Éxodo», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001.

En el judaísmo, el texto tradicional es conocido en hebreo como Shmot (שׁמות), término cuyo significado literal es ‘nombres’.Los israelitas conocen además al libro en función de dos palabras hebreas: ואלה שׁמות (we-'eleh shemoth—“y-estos [son los] nombres”).

Es en la Septuaginta donde se lo titula Éxodos. Al realizarse la traducción al latín, se adoptó dicho nombre, que fue entonces expresado como exŏdus.Éxodo Las diferentes transformaciones en la grafía, necesarias según cada idioma, dieron lugar, en español, al término “Éxodo”.

Propósito El principal propósito del Éxodo es mantener vivo en la memoria del pueblo hebreo el relato fundacional de dicho grupo como nación, a partir de la salida de Egipto, una vez libre y dirigiéndose hacia la Tierra Prometida, el pueblo israelita adquirió por primera vez conciencia de su unidad étnica, filosófica, religiosa y nacional, dado que el Libro del Éxodo se refiere a la esclavitud de los hebreos en Egipto y la epopeya que condujo a liberarlos de tal condición, haciendo de ellos un grupo libre, con identidad nacional propia y a su vez provisto de Ley.Para un debate acerca de estos aspectos, explórense las numerosísimas explicaciones y exégesis, tanto judías como cristianas, que fueron desarrolladas a partir del relato bíblico. Para un debate acerca del tema, consúltese el artículo titulado "People of Israel" ('pueblo de Israel', entendido como sinónimo tanto de 'israelita' como de 'pueblo judío'), considérese no obstante que se trata de un texto no editado de 1906, por lo que el mismo presenta ciertas inexactitudes incluyendo aquellas propias de la época en que fue redactado; en particular: « "Israel" is the national name of the people who are known racially as "Hebrews." », donde "racialmente" responde a una noción decimonónica totalmente especulativa y propia de esos tiempos. Considerando el contexto en que la citada oración se manifiesta, queda claro que su sentido se refiere a la idea de que '"Israel" es el nombre nacional de quienes [ya desde antes] son conocidos como los "hebreos"'. Es decir, el Am Israel (עם ישראל—Pueblo de Israel), término que para el judaísmo designa a los israelitas, entendiéndose por ellos a todos los descendientes de Jacob, ya sean del tiempo de antaño o de cualquiera de los tiempos subsiguientes, de modo tal de llegar a comprender también a todo el pueblo judío actual (עם ישראל חי). Significativas, en este contexto fue aquello que Moisés dijo al pueblo israelita:

A partir del citado pasaje bíblico que el pueblo de Israel ha considerado —y aún considera— su obligación el narrar el relato del Éxodo a lo largo de cada celebración pascual."Haggadah shel Pesah", Jewish Encyclopedia, 1901-6 (accedido 6 de junio de 2014). Ello tiene lugar cada Séder de Pésaj, cuando el pueblo de Israel lee y rememora los contenidos que se encuentran expresados en la Hagadá pascual.

El Libro del Éxodo establece también las bases de la liturgia y del culto del pueblo Israel; el libro en cuestión está a su vez dominado en toda su extensión por la figura del patriarca Moisés, quien se desempeñó como líder, conductor y legislador del pueblo de Israel.

El Libro del Éxodo no es exclusivamente narrativo, sino que contiene también leyes, himnos y oraciones.Luego del capítulo 20, donde Yahvé establece y otorga los Diez Mandamientos, varios capítulos son dedicados a leyes e instrucciones acerca de la vida diaria y la liturgia; célebres son los cánticos de Moisés y Miriam en el capítulo 15; la composición también incluye alabanzas a Jehová por la victoria sobre el faraón (Ana Fermin, "Éxodo" , About.com, accedido 3 de junio de 2014).

Estructura "La historia comienza con un pueblo esclavizado en medio de la idolatría egipcia y termina con un pueblo redimido morando en la presencia de Dios".Luis E. Llanez, "Libro del Éxodo", Estudios en el Pentateuco, 3 de mayo de 2009; accedido 3 de junio de 2014. 1. Opresión en Egipto 1,1-11,10 Esclavitud en Egipto 1,1-22 Preparación del Libertador 2,1-4,31 Lucha contra el opresor 5,1-11,10 2. Liberador de Egipto 12,1-14,31 Redención por sangre 12,1-51 Institución de la Pascua 12,1-28 La décima plaga, muerte de los primogénitos 12,29-51 Redención mediante la poderosa ayuda divina 13,1-14,31 Consagración de los primogénitos 13,1-16 Cruce del mar Rojo 13,17- 14,31 3. Educación de los redimidos en el desierto 15,1-18,27 Canto triunfal de los redimidos 15,1-21 Los redimidos puestos a prueba 15,22-17,16 Prueba amarga 15,22-27 Hambre 16,1-36 Sed 17,1-7 El conflicto 17,8-16 Gobierno de los redimidos 18,1-27 4. “Consagración de Los Redimidos en el Sinaí” 19,1-34-35 Aceptación de la Ley 19,1-31,18 Directivas dadas a Moisés 19,1-25 Los mandamientos de carácter moral 20,1-26 Las ordenadas de carácter social 21,1-24,11 Reglamentos de carácter religioso 24,12-31-18 Infracción de la Ley 32,1-14 El becerro de oro 32,1-14 Rompimiento de las tablas 32,15-35 Restauración de la Ley 33,1-34,35 Visión renovada 33,1-34,35 Las segundas tablas 34,1-35 5. La adoración de los redimidos en el tabernáculo, sacerdocio y ritual 38,1-40,38 Ofrendas y obreros para el tabernáculo 35,1-40,38 Construcción del tabernáculo y nombramiento de quienes participaron 36,1-39,43 Se erige el tabernáculo y desciende la gloria divina 40,1-38

Marco histórico El libro del Éxodo no pretende ser una crónica exacta de los acontecimientos, sino una narración de salvación que muestra cómo Dios convirtió a los descendientes de Jacob en su pueblo. La elección, la Alianza y la providencia divina son presentadas con un lenguaje épico y teológico que reviste los hechos históricos, dificultando en ocasiones reconstruirlos con precisión. Sin embargo, incluso desde una mirada puramente histórica, el relato conserva elementos esenciales e indiscutibles: los descendientes de los patriarcas padecieron opresión en Egipto; lograron escapar de manera extraordinaria; en el desierto forjaron su identidad como pueblo bajo la guía de Yahvé, reconocido como único Dios; y todo este proceso estuvo marcado por la figura decisiva de Moisés, conductor, legislador y guía espiritual de Israel.Facultad de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (p. 3867-68). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.

Resumen

Los hijos de Jacob se unen a su hermano José en Egipto con sus familias, donde su pueblo comienza a crecer en número. Cuatrocientos años después, el nuevo Faraón de Egipto, que no recuerda cómo José había salvado a Egipto de la hambruna, teme que los israelitas puedan convertirse en una quinta columna. Los obliga a la esclavitud y ordena arrojar a todos los niños recién nacidos al Nilo, para reducir la población. Una mujer levita (Jocabed, según otras fuentes) salva a su bebé al ponerlo a la deriva en el río Nilo en un arca de juncos. La hija del Faraón encuentra al niño, le pone el nombre de Moisés y, por simpatía hacia el niño hebreo, lo cría como si fuera suyo. Consciente de sus orígenes, un Moisés adulto mata a un capataz egipcio que golpea a un esclavo hebreo y huye a Madián para escapar del castigo. Allí se casa con Séfora, hija de un sacerdote madianita Jetró, y de repente se encuentra con Dios en una zarza ardiente. Moisés pregunta a Dios por su nombre, a lo que Dios responde "Yo soy el que soy", la explicación del libro sobre el origen del nombre Yahvé, como se conoce a Dios a partir de entonces. Dios le dice a Moisés que regrese a Egipto y conduzca a los hebreos a Canaán, la tierra prometida a Abraham en el Libro del Génesis. En el viaje de vuelta a Egipto, Dios intenta matar a Moisés por no haber circuncidado a su hijo, pero Séfora le salva la vida.

Moisés se reúne con su hermano Aarón y, de vuelta a Egipto, convoca a los ancianos israelitas, preparándolos para ir al desierto a adorar a Dios en una fiesta de primavera. El faraón se niega a liberar a los israelitas de su trabajo para el festival, por lo que Dios maldice a los egipcios con diez terribles plagas, como un río de sangre, una plaga de ranas, y la espesa oscuridad. Moisés recibe la orden de Dios de fijar el primer mes de Aviv a la cabeza del calendario hebreo, y ordena a los israelitas que tomen un cordero el día 10 del mes, sacrifiquen el cordero el día 14, embadurnen su sangre en sus mezuzá y dinteles, y celebren la Pascua esa noche, durante la luna llena. La décima plaga llega esa noche, causando la muerte de todos los primogénitos egipcios, y provocando que el Faraón ordene una persecución final de los israelitas a través del Mar Rojo mientras escapan de Egipto. Dios asiste al éxodo israelita abriendo el mar y permitiendo que los israelitas lo atraviesen, antes de ahogar a las fuerzas del Faraón.