Juan José Mariano Rocha, nacido como Juan José Mariano de Rocha Esparza Cabral de Melo y Alderete (Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata, 31 de mayo de 1781 – ib., 19 de julio de 1809), era un hacendado, oficial mayor de escribanía y militar hispano-criollo que llegaría al rango de capitán, al transformarse en un héroe de la reconquista y defensa de la ciudad de Buenos Aires ante las invasiones inglesas de los años 1806 y 1807, actuando entonces con el rango de subteniente.
Biografía hasta el trabajo en la escribanía familiar
Origen familiar y primeros años
Juan José Mariano RochaQuesada, Juan Isidro (op. cit., p. 72, año 2006).Cutolo, Vicente Osvaldo (op. cit., p. 257, año 1964). Según el autor, Juan José Mariano Rocha había nacido en el año 1782 [en vez de 1781 (op. cit.)] y había fallecido en 1808 [en vez de 1809 (op. cit.)]. había nacido el 31 de mayo de 1781 en la ciudad de Buenos Aires, la que sería capital de la gobernación homónima y al mismo tiempo del Virreinato del Río de la Plata del cual dependía.
Su padre era el escribano Juan José Romualdo de Rocha y de la Torre (Buenos Aires, 7 de febrero de 1754-ib., 13 de mayo de 1821) y su esposa Camila Esparza Cabral de Melo y AldereteCutolo, Vicente Osvaldo (op. cit., p. 258, año 1964). la cual era una chozna de los azorano-portugueses Amador Vaz de Alpoim y de la infanzona Margarita Cabral de Melo.Cutolo, Osvaldo Vicente (op. cit., pp. 254 y 257-258), y Juan Isidro Quesada (op. cit., p. 48, año 2006). Ambos autores coinciden en que Juan José Mariano Rocha era hijo de Juan José Romualdo de Rocha Melo-Coutinho y de la Torre y de su esposa Camila Esparza Cabral de Melo y Alderete quien fuera chozna de los portugueses Amador Vaz de Alpoim y de su mujer Margarita Cabral de Melo quien hizo Cartorio de Brasões, o bien su equivalente español pleitos de Hidalguía, en Lisboa el 15 de febrero de 1612. Esta última era hermana de Inés Nunes Cabral de Melo casada con Gil González de Moura.
Su sobrino era el futuro gobernador bonaerense Emilio Castro Rocha y los abuelos paternos eran el hidalgo Martín de Rocha de la Torre y Melo Gómez de SaraviaTrelles, Manuel Ricardo (op. cit., v. 4-5, p. 225, año 1890). El autor nombra a la esposa de Martín de Rocha como Pascuala de Latorre [en vez de Pascuala de la Torre (op. cit.)] y a la esposa de Victoriano de Rocha, el supuesto primigenio del linaje rioplatense [en realidad su padre Bartolomé (op. cit.)], la llama sencillamente como Antonia de Melo. (n. Buenos Aires, ca. 1724), escribano público de Buenos Aires desde 1769 hasta 1781, y su cónyuge María Pascuala de la Torre y Mena, una tataranieta del alcalde porteño Pedro de Izarra y de su segunda esposa Polonia Astor.
Por lo tanto, era bisnieto del hacendado Victoriano de Rocha y Rodríguez de la TorreQuesada, Juan Isidro (op. cit., pp. 46 y 50, año 2006). El autor cita que Victoriano de Rocha era hijo de Bartolomé de Rocha (f. después de 1726), el primigenio indudable del linaje rioplatense, y de su esposa Francisca Rodríguez de la Torre (n. 9 de mayo de 1678 - f. 1723), una hija de Mateo Rodríguez de la Torre (f. antes de 1723) y de su esposa María de Palacios (f. después de 1726), copropietaria de la estancia del Pago de Luján y viuda de su segundo esposo Martín Losano (f. 1726). (n. estancia del Pago de Luján, ca. 1708 - villa de Luján, 5 de marzo de 1772),Quesada, Juan Isidro (op. cit., p. 48, año 2006). El autor expresa que Antonia de Melo era hija de Cristóbal de Melo Obejero y de su esposa María Gómez de Saravia (una hermana de fray Domingo Gómez de Saravia), nieta de Cristóbal de Melo y de su cónyuge María de Ávalos Mendoza —cuyos padres eran Mateo Ávalos de Mendoza y su esposa Lorenza de Barrios, siendo ambos de ilustre ascendencia— y bisnieta de Cristóbal de Obregoso (n. Santiago del Estero) y de su mujer Petronilla de Gerez. propietario de ganado vacuno, mularTrelles, Manuel Ricardo (op. cit., v. 4-5, p. 226, año 1890). y de una estancia poblada en el «Pago de Luján» desde 1723 y uno de los dieciséis vecinos fundadores y regidor del Cabildo de la nueva villa de Luján desde el 4 de marzo de 1755, y de su mujer desde el 22 de abril de 1730, Antonia de Melo Coutiño y Gómez de Saravia Rocha Lobo, la cual era a su vez una tataranieta del encomendero asunceno Miguel Gómez de la Puerta y Saravia, vecino fundador de la segunda Buenos Aires en 1580, y de su esposa luso-hispano-criolla Beatriz Luyz de Figueroa y Hernández de los Reyes.
Primer trabajo como oficial mayor de escribanía
thumb|277px|El Virreinato del Río de la Plata en 1783 —creado en 1776, luego de ser separado del Virreinato del Perú— al cual se le adjudicaron las islas africanas de Fernando Poo y Annobón desde 1778 hasta 1782, las reducciones chaqueñas del Bermejo hasta 1793, la intendencia de Puno hasta 1796, el corregimiento de Arica hasta 1784, las Misiones Orientales hasta 1801, el litoral pacífico hasta 1803 (en que volvió al Perú, y desde 1813 a 1826, año que pasaría a Bolivia), el desierto y Puna de Atacama (hasta 1826), los establecimientos coloniales de la Patagonia atlántica desde 1779 y la comandancia de las Islas Malvinas.
Desde muy joven, hacia 1801, Juan José Mariano Rocha se desempeñó como oficial mayor en la escribanía paterna y cuatro años después, ante una inminente invasión inglesa, comenzaría a plantear alistarse en alguna milicia para defender al Virreinato del Río de la Plata de las garras del Imperio británico.
Héroe de la defensa ante las invasiones inglesas
La primera invasión británica al Río de la Plata
Durante el gobierno del virrey Rafael de Sobremonte, en diciembre de 1805 circulaba la posibilidad de que una invasión inglesa a Buenos Aires era cada vez más inminente, ya que esta capital virreinal sudamericana contaba con unos 45.000 habitantes, por lo que se había convertido en uno de los puertos más prósperos de América.
Diversos testigos contaban en Buenos Aires que el Reino Unido de la Gran Bretaña estaba preparando apoderarse de los dominios españoles de América —empezando por el Río de la Plata— por lo cual las fuerzas británicas volvieron a conquistar la colonia sudafricana holandesa del Cabo de Buena Esperanza el 9 de enero de 1806, y haciendo escala en la pequeña isla atlántica inglesa de Santa Helena consumada el 29 de abril, preparaban el posterior ataque.
thumb|277px|right|Las ciudades del Río de la Plata en 1806.
Luego de la primera invasión británica al Virreinato del Río de la Plata, en la mañana del 27 de junioQuesada, Juan Isidro (op. cit., p. 61, año 2006). el virrey-marqués Rafael de Sobremonte entregó la ciudad y abandonó la capital virreinal para retirarse a Córdoba de la Nueva Andalucía, capital de la entonces rioplatense intendencia de Córdoba del Tucumán, junto con algunos centenares de milicianos que no tardarían en desertar.
Los porteños hacía tiempo que estaban descontentos con la Corona española por su falta de apoyo y por el monopolio comercial impuesto, y aunque se había flexibilizado un poco con el Reglamento de libre comercio con América del año 1778 dentro de un marco de protección y vigilancia, en un primer momento los británicos fueron bien recibidos, ya que una de las primeras medidas fue decretar una verdadera libertad de comercio y la reducción de aranceles.
Pero cuando los invasores británicos demandaron la entrega de los caudales del virreinato, advirtieron a los comerciantes porteños que en caso contrario retendrían las embarcaciones de cabotaje capturadas, por lo cual afectaría a la empresa naviera de Martín José de Monasterio, entre otros comerciantes navales, y que pretendían convertir al Río de la Plata en una colonia, los porteños comenzaron a agruparse para preparar la reconquista.
El Cabildo de Buenos Aires envió una comisión al virrey para que entregara el tesoro a un destacamento inglés, el cual finalmente fue dado y llevado a Londres. El 14 de julio, el virrey-marqués declaró a la ciudad de Córdoba como capital provisoria del virreinato y al mismo tiempo instó a que se desobedecieran todas las órdenes provenientes de Buenos Aires, mientras durara la ocupación británica.
Después de la proclama del entonces capitán de navío Santiago de Liniers y Bremond del 6 de septiembre del mismo año, que había invitado voluntariamente a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo británico, fue que se consignó que los nacidos en Buenos Aires debían personarse secretamente en el fuerte porteño el 15 de septiembre, por lo cual se fueron presentando más de 4.000 hombres que por la gran cantidad debieron ser alistados también en otros cuerpos.
Así fue que nació la «Legión de Patricios Voluntarios Urbanos de Buenos Aires» que después sería conocido simplemente como Regimiento de Patricios, el cual se transformó en el cuerpo miliciano más grande y poderoso reclutado para la defensa de la ciudad y, como los demás cuerpos urbanos formados, Santiago de Liniers con la aprobación del virrey-marqués les concedió que pudieran elegir a sus oficiales.
thumb|200px|left|Uniforme de un soldado del Regimiento de Patricios.
La primera elección del Regimiento de Patricios se efectuó en el Consulado de Buenos Aires el 8 de noviembre del mismo año, y fue elegido Cornelio Saavedra como comandante del Batallón, Esteban Romero fue elegido comandante del 2.º Batallón y José Domingo Urien del Batallón.
Manuel Belgrano fue elegido sargento mayor de Patricios, pero luego fue reemplazado por Juan José Viamonte, y figuraron como oficiales Feliciano Chiclana, Vicente López y Planes, Martín Enríquez de Lacarra, Gregorio Perdriel, Eustoquio Díaz Vélez, Juan José Romualdo y su hijo Juan José Mariano de Rocha a quien se le había dado el grado de subteniente de la 6.ª Compañía del 2.º Batallón.
Posteriormente los Húsares de Pueyrredón y los Blandengues de la Frontera intentaron desalojarlos pero fueron derrotados por las fuerzas británicas en el Combate de Perdriel del 1.º de agosto de 1806. Poco después Beresford recibió en el fuerte al capitán Hilarión de la Quintana con una intimación para que se rindiera en quince minutos, informándole que el ejército estaba en las afueras de la ciudad pero respondió que resistiría, por lo que Liniers se lanzó al ataque.
Cuando la «Columna de Liniers» se reorganizó junto a los «Voluntarios de Álzaga» y a los «Voluntarios de Indios, Pardos y Morenos de Juan del Pino», lograron rodearla ya que seguía ocupada por el general William Carr Beresford quien fuera el efímero gobernador británico de Buenos Aires desde el 25 de junio del mismo año.
thumb|277px|right|Plano de la reconquista de Buenos Aires en 1806.
Las tropas inglesas fueron superadas rápidamente, y Beresford ordenó replegarse al fuerte, fue rápidamente rodeado y finalmente lograron que se rindiese. Se le permitió abandonar el fuerte con las banderas desplegadas y rendirse formalmente ante Liniers el 12 de agosto en medio de la «Plaza Mayor», la cual desde entonces pasaría a llamarse «Plaza de la Victoria» (actual Plaza de Mayo). Luego de la liberación por fuerzas rioplatenses liderada por el comandante bonaerense Liniers y unos cuantos subalternos como el entonces subteniente Martín Lacarra,<ref>Archivo General de la Nación Argentina en "Tomas de razón de despachos militares, cédulas de premio, retiros, empleos civiles y eclesiásticos, donativos, etc., 1740 a 1821"`` (p. 459, Ed. G. Kraft, 976 págs., año 1925).</ref> y varios voluntarios de la Banda Oriental como el luso-brasileño Pedro José Viera,Cutolo, Vicente Osvaldo (op. cit., p. 620, año 1964). lograron tomar prisionero al coronel Beresford (aunque más tarde se fugara y en Montevideo aconsejaría el siguiente ataque).