Los que van quedando en el camino es una obra de teatro chilena escrita por la dramaturga Isidora Aguirre. Está basada en hechos reales sobre la historia de campesinos sobrevivientes a la masacre de Ránquil. La obra fue producida por el Departamento de Teatro de la Universidad de Chile bajo la dirección de Eugenio Guzmán, musicalizada por Luis Advis. Posteriormente se estrena en el Teatro Antonio Varas en el año 1969.

La obra se conforma por dos actos. El primero tiene como nombre «Días buenos» y se divide en cuatro actos, luego el segundo llamado «Días malos». En 1971 la autora gana el Premio Municipal de Literatura de Santiago.

Argumento Esta obra es un homenaje a los Campesinos de Ranquil, hecho que ocurrió en la década de los treinta en localidad de Ránquil, novena región de la Araucanía, Chile. En consecuencia de la reforma agraria bajo el régimen de Arturo Alessandri Palma. Esta obra gira en torno al Año 1934 con la masacre de Ránquil  Y en 1969, aun con el enfrentamiento de los campesinos y el gobierno continuando con  la regularización de esta reforma. Reflejando la dura lucha de campesinos y mapuches por defender su tierra.

En comentario que muestra una visión clara de lo que significa la obra, Volodia Teitelboim explica el sentido brechtiano y afecto que realmente se siente al ser lector y espectador destacando la genialidad de la autora.

Es un drama social, apto para ser representado en la plaza. Agitador y político, en el sentido brechtiano. Es decir, parte de la exposición critica de la realidad para transformarla, una vez que los hombres tomen conciencia de que pueden y deben destruir lo insoportable.

La autora se inspiró en una frase del libro “Pasajes de la guerra Revolucionaria” de Ernesto Che Guevara para darle nombre a su obra ya que la protagonista da a ilusión que se olvida a los muertos que lucharon y a los que quedaron vivos y no siguieron luchando por sus ideales.

El prólogo introduce a la dramatización que se inspira  en la batalla de Ránquil, comenzando como lugar en el Valle de Lonquimay y el Alto del Biobío. Luego del incumplimiento de esta promesa, los terratenientes y el gobierno ignoraron aún más la apelación de sus tierras a los campesinos. Como consecuencia los campesinos se organizaron haciendo un sindicato y se alzaron saliendo a luchar. El gobierno prosiguió por haberse relevado esto conllevó a que los campesinos lo pagaran con la muerte, fusilándolos a las orillas de río Biobío, apresando, persiguiendo y reprimiéndolos por un largo tiempo.

Cambia al año 1969, con una protesta que marcha hacia la capital y se enfoca con el personaje de Lorenza Uribe una rebelde campesina y una sobreviviente de la masacre ya anciana, cuidando a su sobrino nieto Juanucho. Cuenta la historia de cómo se efectúa la revolución de los lugareños de Lonquimay. Aconteciendo en los años 1928 y 1934.

A continuación La obra se divide en dos actos, el primero es llamado “Días Buenos”. Inicialmente avanza con el recuerdo de una Lorenza Uribe anciana, llevándola a una especie de túnel del tiempo junto con sus hermanos y madre sobre la vida cotidiana. El aprendizaje del telar, los “dones Uribe” valores del respeto y el amor. Acto seguido entra Pedro hermano de Lorenza, que llega de la ciudad trayendo novedades. Pedro cuenta que salió una ley que el estado permite dar tierras a los pobres para que la trabajen, las tierras son del fisco pero los dueños de los fundos la han inscritos para agrandar sus tierras y hacerse más ricos

Recordando que tiene una conversación con su familia,  Se abren al debate entre sus historias de vida que trata de la pobreza del pasado y presente, la ignorancia del campesino, sobre leyes injustas que realiza el gobierno y en la posición actual en el que se encuentran. Continua centrándose en la formación del Sindicato Agrícola de Lonquimay que hará los lugareños se inscriban en el proyecto educacional.

Entra Lucila Naranjo, una joven entusiasta que se quiere inscribir en el sindicato para aprender a leer y escribir la descubre su papá, Naranjo, la persigue muy molesto tratando de golpearla físicamente negándose a que una al sindicato diciendo que es un grave error y su familia no necesita educarse. Una mujer la defiende al principio y después deja que Naranjo la atrape propinándole golpes con un cinturón, Lucila suplicando que no le pegue trata de hacerlo entrar en razón diciéndole que si sabe leer y escribir será conocimiento, con eso le podrá ganar la tierra a los hacendados.

También se menciona que todas esas acciones que hacen los patrones son para tenerlos atados trabajando para ellos y así tenerlos esclavizados.

Bajo esta nueva ley, campesinos y mapuches vivieron por un tiempo ilusionados ya que el gobierno les prometió la adquisición de tener sus propias tierras. Entra el secretario del sindicato, Pedro junto con Mañungo dando la noticia de que ganaron las tierras de Ránquil. Le entregan un documento al subdelegado donde comprueba que se repartirán la Hacienda, ya los presentes celebran. José grita sobre los terrenos de Nitrito y no hay aprobación de los presentes, el subdelegado los felicita diciendo que está orgulloso a una nación progresista y los aconseja que deben ser responsables, digno y con cultura sobre las nuevas leyes. Se va el subdelegado y los del sindicato hacen una fiesta popular campesina.

Acto segundo y último de la obra llamado Días Malos, aconteciendo en 1934 con el alzamiento de los campesinos de Lonquimay, ya que los terratenientes con los abusos mandando a sus guardias particulares desalojando a los pueblerinos que vivían allí, destruyendo sus domicilio, botando sus alimentos y muebles. violentándolos y tratando de obligarlos a desocupar dónde Vivían.

El alzamiento de Ránquil ocurrió en el año 1934, por el efecto de los hostigamientos, esclavitud y falsas promesas de parte del gobierno. Provocando protestas por parte de trabajadores de los lavaderos de oro, pelearon hasta que murieron por sus tierras.

Bajo la música de toda la obra por del compositor Chileno Luis Advis, con la canción final adaptado al discurso “Segunda Declaración de La Habana” de Fidel Castro en canción.

Recepción y Crítica La autora está muy comprometida con el pueblo chileno mostrando en "Los que van quedando en el camino" un nuevo desafío en producción teatral en los años sesenta con una postura estético-política del teatro transparentando  la tradición y relación con el compromiso político de aristas de una revolución teatral de masas. El director Guillermo Calderón da nueva puesta en escena que se hizo en 2010 sobre el dramatismo que realizó anteriormente Eugenio Guzmán repitiendo el mismo efecto en la conciencia de los espectadores. Esta obra no solo es un llamado a reflexionar los elementos brechtianos, también agrega que con esto es una afirmación a la posición revolucionaria a favor de la clase baja y que debería tener más cabida en la memoria de todos los ciudadanos.

Obra de teatro La obra se efectuó en 1969 realizado por el Teatro Experimental Popular Aficionado (TEPA) para alentar la cultura y educación sobre la propuesta y patrocinio la política de Salvador Allende como una forma de noción e información que la prensa omitía la sociedad.

Éxito y presentaciones Después de haberse estrenado la obra a nivel nacional en la dirección de Eugenio Guzmán en 1969 también se reestrenó en el año 2010 bajo la nueva dirección de Guillermo Calderón con algunos de los actores originales de la obra inicial en el Festival de Santiago a Mil.

Se conoció a nivel internacional estrenándose en América Latina, en países como México estrenándose en el Centro Libre de Experimentación Teatral (CLETA), Colombia en Teatro Experimental «La Mama». En Europa fue llevada en giras siendo traducida y adaptada por países como Alemania,Holanda y Austria.

Referencias

Categoría:Novelas de Chile Categoría:Novelas de 1969