miniaturadeimagen|Douglas A-4B "Skyhawk" C-207 en el MNA de Morón La historia de la Fuerza Aérea Argentina como fuerza armada independiente y en pie de igualdad con el Ejército y la Marina, comenzó el 4 de enero de 1945 con la creación de la Secretaría de Aeronáutica, aunque la Aviación Militar hinca sus raíces en la Escuela de Aviación Militar fundada en 1912.
En 1947 fue la primera fuerza aérea de América Latina en tener aviones de caza a reacción, al recibir aviones Gloster Meteor de la Real Fuerza Aérea y experimentó un notable crecimiento que le permitió ser una de las fuerzas aéreas más importantes de América Latina. La Revolución de 1930 había dado paso a su intervención en la política nacional, aunque en una menor medida con respecto al Ejército y la Marina. En 1982 tuvo una preponderante actuación en la guerra del Atlántico Sur, destacándose en el enfrentamiento aeronaval contra la Marina Real. Desde 1983 ha recuperado como su misión principal la custodia del espacio aéreo argentino en defensa de la soberanía argentina.
Primeros pasos (1912-1944) La historia de la Fuerza Aérea Argentina se remonta a la creación de la Escuela de Aviación Militar del Ejército Nacional, alojada en los terrenos de El Palomar por un decreto del presidente de la Nación Roque Sáenz Peña, inaugurando el primer instituto aeronáutico militar de Iberoamérica.
En el período previo, destacan los pioneros y precursores de la Aeronáutica Argentina como Aarón de Anchorena y Jorge Newbery, quienes el 25 de diciembre de 1907 cruzaron el Río de la Plata en el globo aerostático «Pampero», que había sido traído de Francia por Aarón de Anchorena. Esto propició nuevas iniciativas, que culminaron en la creación del Aero Club Argentino en 1913, primera entidad aérea de Iberoamérica. Otros pioneros de la aeronáutica militar fueron Manuel Félix Origone y el soldado conscripto Pablo Teodoro Fels. . Origone fue la primera víctima militar de la Aeronáutica Argentina, fallecido el 19 de enero de 1913. Fels, a bordo de su monoplano Blériot XI, cruzó el Río de la Plata en la madrugada del 1 de diciembre de 1912 con rumbo a la ciudad de Montevideo, donde llegó dos horas después, batiendo el récord mundial en vuelo sobre agua; por esa hazaña, Pablo Teodoro Fels fue felicitado y homenajeado por el Ejército Nacional pero también fue sancionado por haber contravenido las reglamentaciones militares: tras cumplir su arresto, fue ascendido a cabo.
Luego de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la aeronáutica militar argentina comenzó a adquirir una organización amplia que integró las diferentes ramas de la aeronáutica (militar, civil, deportiva y comercial): así surgieron, por ejemplo, el Servicio Aeronáutico del Ejército (1920-1927) y la Dirección General de Aeronáutica (1927-1936). En 1927 se fundó en la ciudad de Córdoba la Fábrica Militar de Aviones, que se convertiría en el corazón de la industria aeronáutica argentina.
La conciencia sobre la importancia del poder aéreo, especialmente fortalecida con las dos guerras mundiales, contribuyó al progresivo proceso de autonomía de la aeronáutica respecto al Ejército y su transformación en una Fuerza Armada independiente. Así se crearon, por ejemplo, el Comando de las Fuerzas Aéreas del Ejército (1936-1938), el Comando de Aviación de Ejército (1939-1944) y finalmente el Comando en Jefe de Aeronáutica (1944-1945). Estas iniciativas desembocarán en la creación de la Secretaría de Aeronáutica (4 de enero de 1945), lo que significó la constitución de nuestra aeronáutica en una nueva Fuerza Armada independiente: la Fuerza Aérea Argentina.
Independencia institucional y crecimiento (1944-1970) Por decreto 3.629 del 11 de febrero de 1944 se creó el Comando en Jefe de Aeronáutica, bajo la dependencia del Ministerio de Guerra, y en pie de igualdad con el Comando en Jefe del Ejército, para reunir bajo un solo comando todos los elementos aéreos de la Nación, con excepción de aquellos relacionados con la Marina. Su primer titular fue el brigadier Bartolomé de la Colina.
Bajo su dependencia directa se creó la Escuela de Especialidades de Aeronáutica (actual Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Córdoba) con asiento en Córdoba para la formación del personal militar subalterno de la Aeronáutica en el escalafón técnico.
Por decreto 288 del 4 de enero de 1945 se creó la Secretaría de Aeronáutica, marcando el nacimiento de la Aeronáutica como fuerza armada independiente y en pie de igual con el Ejército y la Marina. Su primer titular fue el brigadier Bartolomé de la Colina entre 1945 y 1949.
Por decreto 3.088 del 9 de febrero de 1945 se creó el Comando de la Fuerza Aérea, bajo la dependencia de la Secretaría de Aeronáutica, asumiendo la conducción de los elementos de la Aeronáutica. Por decreto 27.469 del 9 de septiembre de 1947 se crearon el Estado Mayor General de la Fuerza Aérea y el Comando en Jefe de la Fuerza Aérea.
La Fuerza Aérea Argentina recibió aviones Gloster Meteor, Avro 694 Lincoln y Avro 683 Lancaster oriundos de Reino Unido, como parte de pago de la deuda tenida por este país con Argentina tras la Segunda Guerra Mundial.
El 4 de marzo de 1949 se creó el Ministerio de Aeronáutica. Su primer titular fue el brigadier mayor César Raúl Ojeda entre 1949 y 1951.
Por decreto 6.433 del 15 de marzo de 1949 se crearon las brigadas aéreas que asumieron el comando de las bases aéreas militares y de los elementos operativos. La Aeronáutica se organizó con las siguientes unidades: I Brigada Aérea. Asiento: El Palomar. II Brigada Aérea. Asiento: Paraná. III Brigada Aérea. Asiento: Reconquista. IV Brigada Aérea. Asiento: El Plumerillo. V Brigada Aérea. Asiento: Villa Reynolds. Por decreto 112 del 9 de enero de 1951 se amplió la organización de paz, la cual quedó con la siguiente organización: I Brigada Aérea. Asiento: El Palomar. II Brigada Aérea. Asiento: Paraná. III Brigada Aérea. Asiento: Reconquista. IV Brigada Aérea. Asiento: El Plumerillo. V Brigada Aérea. Asiento: Villa Reynolds. VI Brigada Aérea. Asiento: Tandil. VII Brigada Aérea. Asiento: Morón. Posteriormente el 24 de junio de 1952 se creó el Destacamento Aeronáutico Militar Río Gallegos (actual X Brigada Aérea).
Los Gloster Meteor Después de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Juan Domingo Perón resolvió en 1946 adquirir cien (100) aviones Gloster Meteor FMK IV al Reino Unido, volviendo a la Aeronáutica Argentina la primera fuerza aérea de América Latina en tener aviones de caza a reacción. El lote incluía la compra de cincuenta (50) aviones a la Gloster Aircraft Company y otros cincuenta (50) a la RAF de segunda mano. El primer vuelo fue una realidad desde una avenida de Buenos Aires el 11 de julio de 1947.
Todos fueron concentrados en la base aérea militar de Tandil constituida en VI Brigada Aérea en 1952. En 1960 fueron designados cazabombarderos con la letra "C-".
Los Gloster Meteor terminaron su vida operativa con el último vuelo registrado el 17 de marzo de 1971, y su baja oficializada el 30 de diciembre de 1971.
La Fuerza Aérea y la industria argentina La Fábrica Militar de Aviones (FMA), con creación del Instituto Aerotécnico (IA) en 1943, comenzó la investigación y desarrollo para diseñar y fabricar aviones con materiales alternativos, dada la escasez de materiales por la guerra. Fue diseñado el entrenador biplaza I.Ae. 22 DL («diente de león»), equipado con el motor I.Ae. 16 El Gaucho, y se fabricaron 202 unidades, que operaron en la Escuela de Aviación Militar (EAM) y unidades operativas de la Aeronáutica hasta 1958. También fue diseñado el bombardero bimotor I.Ae. 24 Calquín (en mapudungún, «águila»), que tuvo su primer vuelo el 5 de julio de 1947 y se fabricaron 100 unidades. Ambos diseños eran construidos totalmente en madera.Ib., pp. 103-104
Desde 1944 cobró impulso la idea de diseñar un avión a reacción. Por iniciativa del mayor ingeniero Juan Ignacio San Martín, en 1946 comenzó el diseño y desarrollo del caza interceptor I.Ae. 27 Pulqui (en mapudungún, «flecha»), diseñado por el ingeniero francés Émile Dewoitine. El avión tuvo su primer vuelo con éxito en la Escuela Militar de Paracaidistas (Córdoba) el 9 de agosto de 1946 al mando del primer teniente Edmundo Osvaldo Weiss, y estuvo en servicio durante diez años hasta el límite de su vida útil.Ib., pp. 105-106 Fue el primer avión a reacción construido en Argentina y América Latina y el noveno en el mundo.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno contrató a un grupo de ingenieros y técnicos alemanes, incluyendo al ingeniero y piloto de pruebas Kurt Tank y el ingeniero Reimar Horten. El caza I.Ae. 33 Pulqui II, diseñado por el ingeniero Tank inspirado en el diseño del Focke-Wulf Ta 183 y el aporte de los ingenieros argentinos Norberto Morchio y Humberto Ricciardi, tuvo su primer vuelo en la Escuela Militar de Paracaidistas el 16 de junio de 1950 al mando del jefe de pilotos de pruebas de la Fábrica Militar de Aviones, capitán Weiss. Tuvo su presentación oficial en el Aeroparque Metropolitano de Buenos Aires el 8 de febrero de 1951 con la asistencia del presidente de la Nación, teniente general Juan Perón.
La inestabilidad política y económica en Argentina de la década de 1950 y el rápido avance de la tecnología aeronáutica a nivel mundial hicieron que el Pulqui II fuera cancelado hacia 1960.
La ex FMA, con la creación de la Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas (DINFIA), continuó la construcción de aeronaves de diseño propio con la fabricación en serie del bimotor de transporte I.Ae. 35 Huanquero.Ib., p. 119 También se fabricaron bajo licencia 75 entrenadores Beechcraft T-34 Mentor (que junto con 15 fabricados en Estados Unidos totalizaron 90 unidades), y 48 entrenadores avanzados a reacción Morane Saulnier MS.760 Paris.
También se fabricó el bimotor de transporte liviano IA-50 Guaraní II, diseñado por el capitán ingeniero aeronáutico Héctor Eduardo Ruíz tomando como base al Huanquero, que voló por primera vez el 23 de abril de 1963. Para su presentación en el Salón Internacional de Le Bourget, el IA-50 TX-01 realizó entre el 21 y 25 de mayo de 1965 un vuelo directo de Buenos Aires a París, en el primer cruce del Atlántico por un avión construido en América del Sur.
Masacre de Rincón Bomba El 10 de octubre de 1947, el avión Junkers Ju-52 T-153 «Misiones» de la Fuerza Aérea atacó con fuego de ametralladora calibre 7,65 mm a 1500 o 2000 indígenas del pueblo pilagá en el paraje La Bomba, Territorio Nacional de Formosa. Simultáneamente abrió fuego personal de la Gendarmería Nacional en tierra. La Fuerza Aérea en la Antártida Desde 1949 la Secretaría de Aeronáutica llevó a cabo las planificaciones para proyectar la Fuerza Aérea hacia el Sector Antártico Argentino.
En 1951 se creó el Grupo de Tareas Antártico, formado por aeronaves Avro Lincoln, Avro Lancastrian y Douglas C-47.
El 19 de diciembre de 1951 cumplió un hito histórico al realizar el primer sobrevuelo de un avión de la Fuerza Aérea Argentina sobre el continente antártico. El Avro Lincoln LV-ZEI "Cruz del Sur" al mando del vicecomodoro Gustavo Argentino Marambio sobrevoló la base antártica «San Martín» del Ejército Argentino realizando por medio de lanzamiento aéreo un abastecimiento al personal militar y civil con destino en dicha base. Al aterrizar de vuelta en Río Gallegos completó 12 horas y 22 minutos de vuelo.
A fines de 1952 se creó la Fuerza Aérea de Tareas Antárticas (FATA) con asiento en Río Gallegos. Su primer jefe fue el vicecomodoro Marambio.
El 15 de marzo de 1961 fue creada la base conjunta «Teniente Matienzo» junto con el Ejército. Fue asignado un Escuadrón Aéreo formado por dos monomotores de Havilland Canada DHC-2 Beaver con esquíes.
El 2 de noviembre de 1962 el Douglas C-47 TA-33 realizó el primer aterrizaje de la Fuerza Aérea Argentina en el continente antártico, uniendo Río Gallegos con la base conjunta Matienzo.