La Atenas antigua o antigua Atenas (griego antiguo: Ἀθῆναι [romanización: Athḗnai]; griego moderno: Αθήνα, [romanización: Athína]; latín: Athenae) está situada en una península que estuvo ya habitada en el Neolítico. En la Edad del Bronce formó parte de la cultura micénica. Tras un proceso de sinecismo en el que se unificó toda la región del Ática en torno a la ciudad de Atenas, su importancia fue incrementándose paulatinamente a lo largo de la época arcaica. La culminación de su larga y fascinante historia llegó en el periodo clásico, especialmente durante el bajo el arcontado de Pericles, cuando sus valores y su civilización se extendieron más allá de los límites geográficos de la ciudad y se hicieron universales. El pensamiento político, el teatro, las artes, la filosofía, la ciencia, la arquitectura y muchos otros aspectos del pensamiento llegaron a su épico apogeo en una coincidencia temporal; con una plenitud intelectual únicas en la historia de la humanidad. Su acrópolis fue uno de los principales centros religiosos helénicos y principal exponente de su riqueza artística. A partir del periodo helenístico, el auge de Macedonia primero y de la Roma republicana después hizo que perdiera poder político, aunque continuó siendo un gran centro intelectual durante gran parte de este período.miniatura|Dibujo de de una reconstrucción de la antigua Atenas (1897).
Orígenes
thumb|500px|Reconstrucción del frontón occidental del Partenón que simboliza la disputa entre Atenea y Poseidón.
Nombre Athḗnai (Ἀθῆναι), nombre antiguo de la ciudad, es una forma plural, un fenómeno similar al de otras ciudades griegas como Tebas (Θῆβαι, Thêbai) y Micenas (Μυκῆναι Μukênai), si bien en algunos textos antiguos aparece en singular como Ἀθήνη (Athḗnē).Por ejemplo Homero, Odisea.7.80. Es posible que en este, como en los demás casos, refleje un pasado de sinecismo, mitificado en la historia de la federalización del Ática atribuida a Teseo. El origen es probablemente no indoeuropeo, quizás una supervivencia de la población prehelénica del Ática a juzgar por el tema pre griego *-ān-.Beekes, Robert S. P. (2009), Etymological Dictionary of Greek, Leiden and Boston: Brill, p. 29 La relación del nombre de la ciudad con Atenea, su diosa protectora, ha sido debatida desde la Antigüedad, actualmente el consenso es que la diosa tomó su nombre de la ciudad, pues el elemento final ḗnē (ήνη) es propio de los topónimos y raro en los nombres propios.Burkert, Walter (1985), Greek Religion, Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, p. 139, ISBN 0-674-36281-0
La diosa Atenea (en ático Ἀθηνᾶ, Athēnâ; en jónico Ἀθήνη, Athḗnē; y en dórico Ἀθάνα, Athā́nā) era probablemente la diosa protectora del Palacio y del rey, aparece en una inscripción en lineal B de Cnossos como 𐀀𐀲𐀙𐀡𐀴𐀛𐀊 a-ta-na po-ti-ni-ja /Athana potnia/ es decir : "La Señora Atena" o bien "La Señora de Atenas".Hurwit, Jeffrey M. (1999), The Athenian Acropolis: History, Mythology, and Archaeology from the Neolithic Era to the Present, Cambridge, England: Cambridge University Press, ISBN 978-0-521-41786-0 página 14. Una tablilla en lineal A, escrita en el lenguaje minoico, menciona a a-ta-no-dju-wa-ja que puede significar "Atenea de Zeus" o, mejor, "Divina Atenea"Ventris, Michael; Chadwick, John (1973) , Documents in Mycenaean Greek, Cambridge, England: Cambridge University Press, ISBN 978-1107503410 página 126 (aunque no todos están de acuerdo con esta interpretaciónBest, Jan (1989), Fred Woudhuizen (ed.), Lost Languages from the página 30). Lo cierto es que al tratarse de un nombre prehelénico, es difícil de traducir. Se ha intentado relacionarlo con la diosa semítica Anat y con la egipcia Neit.Bernal, Martin (1987), Black Athena: The Afroasiatic Roots of Classical Civilization, New Brunswick: Rutgers University Press, pp. 21, 51 ss.
Neolítico
Los primeros habitantes se establecieron en la llanura ateniense, al pie de la Acrópolis, atraídos por los manantiales y cursos de agua. Un fenómeno similar tuvo lugar en el resto del Ática. La llanura ateniense estaba bordeada por macizos montañosos calcáreos elevados: el Parnés (1413 m), el Pentélico (1106 m), el Himeto (1037 m), al norte y al este. Estaba limitada al oeste por las colinas del Egaleo,Egaleo: Αιγάλεω. que la separaban de la llanura de Eleusis y recorrida por la «espina dorsal» formada por la Acrópolis (157 m), el Licabeto (277 m) y el Anquesmo.
Atenas comienza su historia en el Neolítico como un baluarte sobre la Acrópolis (“ciudad alta”), en algún momento durante el tercer milenio a. C. La Acrópolis es una posición defensiva natural que se eleva sobre la planicie circundante. El asentamiento distaba unos 20 km del mar, del golfo Sarónico, en el centro de la Planicie Cefisia, una zona fértil rodeada por ríos. Limitaba al este con el monte Himeto, y al norte con el monte Pentélico.
Durante la Antigüedad, el río Cefiso fluía a través de la ciudad y ésta ocupaba un área pequeña comparada con la extensa metrópoli de la actual ciudad. La antigua ciudad amurallada, comprendía un área de unos dos kilómetros de longitud de este a oeste y algo menos de norte a sur, aunque en su momento más brillante, tenía suburbios que se extendían fuera de las murallas. La Acrópolis estaba situada al sur en el centro de esa área amurallada. El Ágora, el centro comercial y social de la ciudad, estaba a unos 400 metros de la Acrópolis, en lo que es hoy el barrio Monastiraki. La colina Pnyx, donde se reunía la Asamblea ateniense, estaba en la parte ponentina de la ciudad.
Uno de los lugares religiosos más importantes de Atenas era el templo de Atenea, conocido hoy en día como el Partenón, situado en la parte superior de la Acrópolis, donde aún existen sus evocadoras ruinas. Otros dos lugares religiosos importantes, el templo de Hefesto (que aún permanece casi intacto) y el templo de Zeus Olímpico u Olimpeion (fue el mayor templo de Grecia, pero ahora está en ruinas) también estaban dentro de las murallas.
En su época de mayor esplendor, en los siglos V y IV a. C., Atenas y sus suburbios tenían una población de unos 300.000 habitantes. De esos, muchos eran esclavos o residentes extranjeros, conocidos como metecos, que no disfrutaban de derechos políticos pero sí se beneficiaban de garantías en el plano judicial y pagaban un impuesto especial: el μeτoíkoν (metoíkion). Quizá solamente el 1 o el 2 % de la población estaba compuesto por ciudadanos masculinos adultos, que pudieran votar en la asamblea y ser elegidos. La población de Atenas comenzó a disminuir tras la guerra del Peloponeso.
Micénico
Para el año 1400 a. C., la acrópolis se había convertido en un centro poderoso de la civilización micénica. A diferencia de otros centros micénicos como Micenas y Pilos, Atenas no fue saqueada y abandonada en los tiempos de la invasión dórica de 1200 a. C., y los atenienses siempre mantuvieron que ellos eran jónicos puros sin contener elementos dóricos. Sin embargo, Atenas perdió la mayor parte de su poder, convirtiéndose de nuevo en una pequeña fortaleza.
Edad del Hierro y Reino de Atenas
En el , Atenas había emergido de nuevo, gracias a su posición central en el mundo griego, su seguro emplazamiento sobre la Acrópolis y sus accesos al mar, lo que le proporcionaba una ventaja natural sobre rivales potenciales como Tebas y Esparta. Durante el primer milenio, Atenas fue una ciudad-estado independiente, gobernada primero por reyes (véase la Lista de reyes de Atenas). Los reyes pertenecían a la clase más poderosa, la de los propietarios de tierras, la "aristocracia", conocidos como los Eupátridas (los "bien-nacidos"), cuyo instrumento de gobierno era un Consejo, que se reunía en la colina de Ares, llamado el Areópago.
Durante este período, Atenas consiguió poner bajo su gobierno a las otras ciudades de la Ática. Este proceso de sinoikismos –proporcionar juntos un hogar– creó el mayor y más próspero Estado de la península griega, pero también creó una gran cantidad de gente excluida por la nobleza de la vida política. Durante el se produjeron revueltas bastante generalizadas y el Areópago nombró al legislador Dracón para establecer un código legal más estricto (de ahí “draconiano”). Cuando esto también falló, nombraron a Solón con el mandato de crear una nueva constitución (594 a. C.).
Reforma y democracia
Las reformas de Solón incidieron en la política y la economía. El poder económico de los Eupátridas se redujo aboliendo la esclavitud como un castigo por deudas, partiendo las grandes propiedades y liberando las transacciones comerciales, lo cual produjo el nacimiento de una próspera clase comercial urbana. Políticamente, Solón dividió a los atenienses en cuatro clases, basadas en su economía y en su capacidad para hacer el servicio militar. La clase más pobre, los thetes, que constituían la mayoría de la población, recibieron por primera vez derechos políticos, pudiendo votar en la ἐκκλησία (ĕkklēsía, “asamblea”), pero sólo las clases superiores podían ser oficiales políticos. El Areópago continuó existiendo pero con poderes reducidos. thumb|El Partenón y los restos de la Acrópolis, vestigios de la Atenas antigua. thumbnail|Ruinas del Templo de Zeus Olímpico.
El nuevo sistema creó los fundamentos de lo que se convertiría en la democracia ateniense, pero al principio falló en su cometido de evitar los conflictos de clase y después de 20 años de revueltas, el partido popular liderado por Pisístrato, un primo de Solón, se hizo con el poder (). A Pisistrato se le denomina normalmente como tirano, pero en griego la palabra tirano no tiene el significado de gobernante cruel y despótico, sino del que se hace con el poder mediante la fuerza. Pisístrato, de hecho fue un gobernante muy popular, que convirtió Atenas en rica, poderosa y en un centro de la cultura, y fundó la supremacía naval ateniense en el mar Egeo y más allá. Preservó la constitución de Solón, pero asegurando que él y su familia retenían todo el poder del estado.
Pisístrato murió en 527 y le sucedieron sus hijos Hipias e Hiparco. Tenían menos seguidores y en 514 fue asesinado Hiparco después de una disputa privada sobre un joven. Esto indujo a Hipias a establecer una dictadura, que se hizo impopular y fue depuesto en con la ayuda del ejército espartano. Le sucedió un aristócrata de política radical, Clístenes, que fue quien estableció la democracia.
Las reformas de Clístenes reemplazaron las cuatro “tribus” (phylai) por diez nuevas, que tomaron el nombre de héroes legendarios, estas nuevas tribus no tenían una base clasista: de hecho eran electorados. Cada tribu estaba dividida en tres tritias y cada tritía en una o más demos, dependiendo de la población de estas. Las demos se convirtieron en la base del gobierno local. Cada tribu elegía cincuenta miembros para la Boulé, un consejo que gobernaba Atenas en el quehacer diario. La Asamblea estaba abierta a todos los ciudadanos y era, a la vez, corte legislativa y corte suprema, excepto en los casos de asesinato y de asuntos religiosos, que quedaron como las únicas funciones del Areópago. La mayoría de los oficiales militares eran cubiertos por lotes, aunque los estrategos (generales) eran elegidos, por razones obvias. Este sistema permaneció estable y, con breves interrupciones, siguió en uso durante más de 500 años, hasta la época romana, mucho más tiempo del que ha sobrevivido cualquier democracia moderna.
Atenas clásica
Historia militar
thumb|Plano de Atenas alrededor del