thumb|Retrato del líder del ILP, Keir Hardie, pintado en el momento de la fundación de la organización en 1893. El Partido Laborista Independiente (ILP) fue un partido político británico de izquierda, fundado en 1893, cuando los liberales se mostraron renuentes a patrocinar candidatos de clase obrera, que representasen los intereses de la mayoría. Un diputado entonces independiente y relevante organizador sindical, Keir Hardie, se convirtió en su primer presidente.
El partido estaba posicionado a la izquierda del Comité de Representación Laborista de Ramsay MacDonald, fundado en 1900 y pronto renombrado Partido Laborista, al cual estuvo afiliado entre 1906 y 1932. En 1947, los tres parlamentarios de la organización desertaron al Partido Laborista, y la organización reingresó en el mismo como Publicaciones Laboristas Independientes en 1975.
Historia Orígenes Mientras el llegaba a su final, la representación de la clase obrera en la política institucional se convertía en una gran preocupación para muchos británicos. Muchos de quienes buscaban la elección de trabajadores y sus defensores en el Parlamento del Reino Unido veían al Partido Liberal como el principal vehículo para conseguir este propósito. Tan pronto como en 1869, había sido constituida una Liga de Representación Laborista para registrar y movilizar a votantes de clase obrera en nombre de candidatos liberales escogidos.
Muchos sindicatos se preocuparon por sí mismos de ganar representación parlamentaria y avanzar en sus objetivos legislativos. Desde la década de 1870 una serie de candidatos de clase obrera apoyados financieramente por los sindicatos fueron aceptados y respaldados por el Partido Liberal. La federación de sindicatos británicos, Trades Union Congress (TUC), formó su propio comité electoral en 1886 para avanzar más lejos en sus metas electorales.
Muchos intelectuales socialistas, particularmente aquellos influidos por el socialismo cristiano y nociones similares de la necesidad ética de una reestructuración de la sociedad, también veían a los liberales como el medio más obvio para obtener representación de clase obrera. Dentro de los dos años posteriores a su fundación en 1884, la gradualista Sociedad Fabiana se comprometió oficialmente a sí misma en una política de penetración en el Partido Liberal. Cierto número de candidatos denominados Lib-Lab fueron posteriormente elegidos diputados mediante esta alianza de sindicatos e intelectuales radicales trabajando dentro del Partido Liberal.Henry Pelling, The Origins of the Labour Party. London: Macmillan, 1954, p. ??.
La idea de trabajar con el Partido Liberal de clase media para alcanzar representación de clase obrera en el parlamento, sin embargo, no estaba universalmente aceptada. Los socialistas marxistas, creyendo en la inevitabilidad de la lucha de clases entre la clase obrera y la clase capitalista, rechazaban la idea de que los trabajadores hiciesen causa común con los liberales pequeñoburgueses a cambio de migajas de caridad de la mesa legislativa. Los ortodoxos marxistas británicos establecieron su propio partido, la Federación Socialdemócrata (SDF), en 1881.
Otros intelectuales socialistas, a pesar de no compartir el concepto de lucha de clases, estaban no obstante frustrados con la ideología e instituciones del Partido Liberal y la prioridad secundaria que parecía otorgar a sus candidatos de clase obrera. De estas ideas y actividades llegó una nueva generación de activistas, incluido Keir Hardie, un escocés que se había convencido de la necesidad de una política obrera independiente mientras trabajaba como liberal gladstoniano y organizador sindical en la cuenca minera de Lanarkshire. Trabajando con miembros de la SDF como Henry Hyde Champion y Tom Mann, fue crucial en la fundación del Partido Laborista Escocés en 1888.
En 1890, los Estados Unidos impusieron un arancel sobre el textil extranjero que llevó a recortes generalizados de los salarios a lo largo de toda la industria textil británica. A esto siguió una huelga en Bradford, la huelga de las fábricas de Manningham, que produjo como subproducto la Unión Laborista de Bradford, una organización que buscaba funcionar políticamente de forma independiente a cualquiera de los principales partidos políticos. Esta iniciativa fue replicada por otras en el valle de Colne, Slaithwaite y Salford. Tales desarrollos mostraban que el apoyo de clase obrera para la separación del Partido Liberal estaba creciendo en fuerza.
Se encontrarían argumentos adicionales para la formación de un nuevo partido en el periódico de Robert Blatchford, The Clarion, fundado en 1891, y en el Workman’s Times, editado por Joseph Burgess. Este último recabó la firma de unas 3500 personas en favor de crear un partido del trabajo independiente de las organizaciones políticas existentes.
En las elecciones generales de 1892, celebradas en julio, fueron elegidos tres trabajadores sin el apoyo de los liberales: Keir Hardie por la circunscripción de West Ham Sur, John Burns, por la de Battersea y Havelock Wilson, por Middlesbrough, debiendo enfrentarse estos últimos a oposición liberal. Hardie no debía nada al Partido Liberal por esta elección, y su estilo crítico y de confrontación en el Parlamento causó que emergiese como la voz nacional del movimiento obrero.
Conferencia fundacional En una reunión del TUC de septiembre de 1892, se acordó convocar un llamamiento a un encuentro de defensores de una organización laborista independiente. Se estableció un comité gestor y se convocó una conferencia para el siguiente mes de enero. Esta conferencia fue presidida por William Henry Drew y se celebró en Bradford el 14-16 de enero de 1893. Resultó ser la conferencia fundacional del Partido Laborista Independiente y el diputado Keir Hardie fue elegido como su primer presidente.David Howell, British Workers and the Independent Labour, 1888–1906, Manchester: Manchester University Press, 1984, pp. 471–484.
Unos 130 delegados asistieron a la conferencia, incluidos, además de Hardie, socialistas y laboristas de la relevancia de Alderman Ben Tillett, el escritor George Bernard Shaw y Edward Aveling, yerno de Karl Marx."Labour Politics: Conference at Bradford," Glasgow Herald, vol. 111, no. 12 (14 January 1893), p. 9. Estuvieron representadas unas 91 agrupaciones locales del Partido Laborista Independiente, a las que se unieron 11 sociedades fabianas, cuatro agrupaciones de la Federación Socialdemócrata y representantes individuales de cierto número de otros grupos laboristas y socialistas. Se permitió brevemente al líder socialista alemán Eduard Bernstein dirigirse a la reunión para presentar los mejores deseos de éxito en nombre del Partido Socialdemócrata de Alemania.
Un delegado escocés, George Carson, presentó una propuesta para llamar a la nueva organización Partido Laborista Socialista, pero fue derrotada por amplio margen por una contrapropuesta reafirmando la denominación de Partido Laborista Independiente, movida por la lógica de que había un gran número de trabajadores que aún no estaba preparado para aceptar formalmente la doctrina del socialismo, los cuales no obstante desearían unirse y trabajar por una organización constituida con el propósito de obtener la representación independiente del trabajo.
A pesar de la aparente timidez en la denominación de la organización, la conferencia inaugural aceptó abrumadoramente que el objeto del partido debía ser asegurar la propiedad comunal y colectiva de los medios de producción, distribución y cambio. El programa del partido apelaba a todo un grupo de reformas sociales progresistas, incluidas educación no sectaria gratuita hasta las universidades, la provisión de tratamiento médico y programas de alimentación escolar para los niños, reforma de viviendas, el establecimiento de medidas públicas para reducir el desempleo y proveer ayuda a los desempleados, una ley de salario mínimo, programas de bienestar social para huérfanos, viudas, ancianos, discapacitados y enfermos, la abolición del trabajo infantil, la abolición de las horas extraordinarias y el destajo, y la jornada laboral de ocho horas diarias.Donald F. Busky, Democratic Socialism: A Global Survey.
El discurso fundamental de la conferencia fundacional lo pronunció Keir Hardie, que planteó que el Partido Laborista no era una organización sino más bien 'la expresión de un gran principio', ya que 'no tenía ni programa ni estatutos. Hardie enfatizó la reivindicación fundamental de la nueva organización, que era la consecución de la libertad económica, y apeló a una estructura de partido que diese plena autonomía a cada localidad, buscando solo vincular a estos grupos a tales principios centrales y generales que sean indispensables para el progreso del movimiento.
La conferencia estableció además la estructura organizativa básica del nuevo partido. Las conferencias anuales, compuestas de delegados de cada unidad local de la organización, fueron declaradas como la autoridad suprema y gubernamental del partido. Sería elegido un secretario, para ejercer bajo el control directo de un órgano central conocido como Comité Administrativo Nacional (NAC). Este NAC sería en cambio conformado por delegados nombrados a escala regional, quienes en teoría estarían restringidos a actuar conforme a las instrucciones dadas por las conferencias de las agrupaciones locales.Howell, British Workers and the Independent Labour Party, pp. 301–327.
Primeros años El nuevo partido fue fundado en un ambiente social de gran esperanza y expectación. Sin embargo, los primeros años fueron difíciles. La dirección del partido, su liderazgo y organización, eran fuertemente disputadas y el progreso electoral esperado no emergía.
Al partido no le fue bien en su primera prueba importante de apoyo nacional, las elecciones generales de 1895. Con el NAC asumiendo el liderazgo de organizar las contiendas electorales del partido, y con unas escasas finanzas, solo 28 candidatos se presentaron bajo la enseña del ILP. Una conferencia especial decidió que podría darse apoyo tanto a los candidatos del ILP como de la SDF, lo que implicaría cuatro contiendas electorales más en el panorama. Ninguno fue elegido, incluso el popular líder del partido Keir Hardie, que fue derrotado en una enconada lucha con los conservadores. La debacle electoral de 1895 marcó el final del desenfrenado optimismo que había presidido la fundación del partido.
Desde sus inicios, el ILP nunca fue una unidad homogénea, sino que en su lugar intentó actuar como un partido atrapalotodo de la clase obrera, abogando por una agenda socialista un tanto vaga y amorfa. El historiador Robert E. Dowse ha observado que:
"Desde el principio el ILP intentó influir en los sindicatos para que respaldasen un partido político de clase obrera: buscaban, como afirma Henry Pelling: 'colaboración con sindicalistas con el objetivo último de aprovechar los fondos sindicales para la obtención de poder parlamentario.' El socialismo del ILP era ideal para lograr esta meta; faltándole como le faltaba cualquier base teórica marxista auténtica podía acomodar en la práctica cualquier asunto que un sindicalista reivindicase. Ferviente y emocional, el socialismo del ILP podía dar cabida, con solo una pequeña tensión, a la reforma de la templanza, la identidad nacional escocesa, el metodismo, el marxismo, el gradualismo Fabiano, e incluso una variedad de conservadurismo burkeano. Aunque la mezcla era curiosa, tenía la abrumadora virtud de no excluir a nadie sobre bases dogmáticas, una circunstancia, en la izquierda de aquella época, que no puede ser rechazada a la ligera."Dowse, Left in the Centre, pp. 6–7.