Glorfindel (traducido del sindarin como «cabellos dorados») es un personaje ficticio que forma parte del legendarium creado por el autor británico J. R. R. Tolkien y que aparece en sus novelas El Silmarillion y El Señor de los Anillos.
Es un elfo del clan Noldor, capitán del reino de Gondolin y señor de la Casa de la Flor Dorada durante la Primera Edad del Sol. Si bien murió durante la destrucción de dicho reino, se le permitió volver reencarnado en su propio cuerpo y a partir de entonces habitó en Rivendel. En la Tercera Edad del Sol, participó en la guerra contra el Rey Brujo de Angmar y siglos después desempeñó un pequeño papel en la Guerra del Anillo.
Fue uno de los primeros personajes creados por J. R. R. Tolkien para su legendarium, pues su origen se remonta a la primera historia que escribió: el cuento «La caída de Gondolin» (1917). En un principio participaba más en la historia, pero su papel se fue reduciendo conforme se resumía el cuento, de forma que tan solo aparece brevemente en la versión definitiva de la historia que fue publicada por Christopher Tolkien en El Silmarillion.
Aunque el personaje no ha aparecido en ninguna de las adaptaciones cinematográficas que se ha realizado sobre El Señor de los Anillos, sí lo ha hecho en un videojuego basado en la trilogía del director neozelandés Peter Jackson La batalla por la Tierra Media II, donde desempeña el papel de protagonista junto al enano Glóin en la campaña dedicada al bando del bien.
Descripción y etimología Glorfindel es uno de los calaquendi, los elfos que llegaron a la tierra de Aman en las Edades de los Árboles, y más concretamente un noldor del pueblo de Turgon. La única descripción que J. R. R. Tolkien ofrece de él aparece en El Señor de los Anillos:
También en El Silmarillion se hace referencia al color rubio de su cabello, más propio de los Vanyar que de los Noldor, y de ahí el nombre que lleva, cuya traducción de la lengua élfica sindarin es «cabellos dorados»: glor-, sufijo para glaur, «luz dorada», y -findel, «cabello trenzado». En la primera versión de «La caída de Gondolin», contenida en El libro de los cuentos perdidos, Tolkien ofrece una descripción de su vestimenta en Gondolin:
Historia ficticia Primera Edad del Sol
De origen desconocido, Glorfindel era capitán del reino y ciudad de Gondolin y señor de una de sus siete casas, la Casa de la Flor Dorada. En el año 473 de la Primera Edad del Sol participó en la Nírnaeth Arnoediad, la quinta de las Batallas de Beleriand, de la que pudo huir ante la inminente derrota de su bando y junto con el resto del ejército gondolindrim gracias a la defensa de los hermanos Huor y Húrin.
thumb|left|175px|Representación de la caída de la torre de Turgon, durante la destrucción de Gondolin. Años después, en el 510 de la Primera Edad del Sol, Glorfindel presenció la caída de Gondolin y huyó junto con el resto de supervivientes hacia las montañas. A pesar de ello, un balrog y una tropa de orcos les tendieron una emboscada en el desfiladero de Cirith Thoronath; las águilas gigantes, encabezadas por su señor Thorondor, acudieron en ayuda de los supervivientes y mataron a todos los orcos, pero Glorfindel cayó por el precipicio en su lucha contra el balrog. Thorondor recogió el cuerpo del elfo y lo sepultó bajo un montículo de piedras, donde después crecieron hierba y flores amarillas a pesar de la esterilidad del lugar. A pesar de ello, el espíritu de Glorfindel se reencarnó tras pasar un tiempo en las Estancias de Mandos y años después regresó a la Tierra Media.
Tercera Edad del Sol En el año 1974 de la Tercera Edad del Sol, el Rey Brujo de Angmar invadió el reino de Arthedain y se asentó en su capital, Fornost. Un ataque combinado de las fuerzas de Gondor, comandadas por el rey Eärnur, y un ejército de elfos consiguieron derrotar a casi todas sus tropas en la llamada Batalla de Fornost. El Rey Brujo intentó huir hacia Angmar con los pocos que pudo reunir, pero la caballería de Gondor y un ejército enviado por Elrond de Rivendel al mando de Glorfindel le derrotaron por completo y huyó ante la presencia del elfo. El rey Eärnur intentó perseguirle, pero Glorfindel se lo impidió:
thumb|200px|Representación del Rey Brujo en Carn Dûm, su principal fortaleza en el reino de Angmar.
Esta predicción se vería cumplida siglos después cuando la dama Éowyn y el hobbit Meriadoc "Merry" Brandigamo dieron muerte al Rey Brujo en la Batalla de los Campos del Pelennor, durante la Guerra del Anillo.
En 9 de octubre del 3018 de la Tercera Edad del Sol, Elrond envió a aquellos elfos capaces de enfrentarse a los Nazgûl en busca del hobbit Frodo Bolsón, quien en esos momentos se encontraba viajando hacia Rivendel perseguido por ellos debido a que portaba el Anillo Único de su señor, Sauron. Glorfindel siguió el Camino del Este-Oeste y dos días después expulsó a tres Nazgûl del puente de Mitheithel. El día 16 del mismo mes encontró las huellas de Frodo y sus compañeros de viaje, siguiéndolas y encontrándoles por fin dos días después. De camino a Rivendel, los Nazgûl les dieron alcance y Glorfindel, sabiendo que habría una crecida del Bruinen y que los sirvientes de Sauron perseguirían solo al hobbit, ordenó a su caballo Asfaloth que llevara a Frodo hacia el vado de río. Una vez allí, el grupo encendió unas antorchas e iniciada la crecida corrieron hacia los Nazgûl, cuyos caballos, aterrorizados ante el fuego y el agua, arrojaron a sus jinetes al río y éste los arrastró.
Glorfindel participó poco después en el Concilio de Elrond, cuyo objetivo principal era buscar una solución a la amenaza que suponía Sauron para la Tierra Media. Cuando surgió la idea de confiar el Anillo a Tom Bombadil, Glorfindel apoyó a Gandalf al decir que no era buena idea, pues con ello tan solo evitarían por un tiempo que Sauron se hiciera con él, y propuso destruirlo o bien esconderlo arrojándolo a las profundidades del mar o llevándolo a la tierra de los valar, Aman; Elrond y Gandalf descartaron las ideas de esconderlo, por lo que tan solo les quedaba la opción de destruirlo. De esta forma, la Compañía del Anillo acabó siendo la encargada de llevar el Anillo al volcán Orodruin, lugar donde fue forjado por Sauron y el único donde se podría destruir. Posteriormente, destruido el Anillo y finalizada la guerra, Glorfindel acudió junto a varios elfos a la coronación del rey Elessar en Minas Tirith.
Creación y desarrollo En El Silmarillion
En 1917, cuando se encontraba de baja en Great Haywood a causa de una enfermedad contraída durante su servicio en la Primera Guerra Mundial, J. R. R. Tolkien escribió una historia sobre la destrucción del ficticio reino de Gondolin. En ella aparece por primera vez el personaje de Glorfindel como jefe de la casa de la Flor Dorada y se describe mucho más detalladamente que en la versión definitiva de El Silmarillion tanto la batalla que se libra en la ciudad como el papel que el elfo tuvo en ella.
Tras iniciarse la invasión de Gondolin y con la intención de sorprender al enemigo, Glorfindel y los elfos de la Flor Dorada habían dado un rodeo para llegar hasta la puerta de la ciudad. No obstante, una hueste de orcos y balrogs les tendió una emboscada al llegar al Gran Mercado de Gondolin y allí libraron una cruenta batalla de varias horas que finalmente se decidió con la aparición de un dragón que derrotó a los elfos. Glorfindel y unos pocos lograron escapar y, a pesar de ser perseguidos, pudieron librarse de los enemigos gracias a la actuación de los elfos de la casa del Arpa y se dirigieron a la plaza del palacio del rey Turgon. Junto a Tuor, Glorfindel logró despejar la plaza y vallaron los pasos con el fin de impedir la entrada del enemigo, pero de nuevo la aparición de varios dragones provocó la retirada. El resto de la historia, que continúa con la huida de los supervivientes por el paso de Cristhorn (después llamado Cirith Thoronath), es muy similar a la que aparece en El Silmarillion, aunque la lucha entre Glorfindel y el balrog se narra detalladamente: el elfo derrota al balrog gracias a su porra y a una daga que le clava en el vientre, haciéndole caer por el precipicio; no obstante, mientras caía, el balrog agarró el cabello que se le salía a Glorfindel del yelmo y de esta forma le arrastró con él. Su cuerpo también es rescatado por Thorondor, pero no es él quien le entierra, sino por los supervivientes siguiendo las órdenes de Tuor.
En 1926 Tolkien elaboró un resumen de su poema La balada de los hijos de Húrin con el fin de enseñárselo a su antiguo profesor en Birmingham, Richard W. Reynolds. Dicho resumen, al que tituló «Esbozo de la mitología», incluía además el de otras historias de los Cuentos perdidos para que Reynolds entendiese el contexto del poema. El personaje de Glorfindel tan solo aparece al final de la parte dedicada a la caída de Gondolin, donde se cuenta como los supervivientes del reino pudieron salvarse gracias a él y al águila Thorondor. Pocos años después, en 1930, Tolkien reescribió y amplió el esbozo, titulando esta vez al manuscrito Quenta. La historia de Glorfindel fue ligeramente ampliada con el material de los Cuentos perdidos, añadiendo el rescate de su cuerpo por parte de Thorondor y su posterior entierro, aunque no se menciona quien lo realiza.
En El Señor de los Anillos J. R. R. Tolkien decidió incorporar al personaje de Glorfindel en El Señor de los Anillos desde la primera versión de «Huyendo hacia el Vado», capítulo datado de mediados de 1938 que por entonces no tenía título y estaba unido al anterior (posteriormente llamado «Un cuchillo en la oscuridad») en uno solo bajo el número VIII. La narración es muy parecida a la de la versión definitiva de La Comunidad del Anillo, aunque tiene algunas pequeñas diferencias: cuando Glorfindel encuentra al grupo, Frodo no le ve en ningún momento como una figura brillante y las palabras que el elfo dirige a Aragorn en sindarin son distintas debido a que él aún se llamaba Trotter (‘Trancos’); la conversación que mantienen todos también varía ligeramente, pues Tolkien aún no tenía claro el número de Nazgûl que iba a crear y en esta versión Gandalf sí había llegado ya a Rivendel. Finalizado lo que más tarde sería el libro I de El Señor de los Anillos, Tolkien planteó en unas notas sobre la continuación de la historia que Glorfindel hablara en el Concilio de Elrond sobre su pasado en Gondolin, pero ante una serie de dudas surgidas y cambios que veía necesarios, comenzó a reescribir la historia desde el principio.
Las escenas que involucran a Glorfindel en la reescritura de los capítulos son muy similares a las de la primera versión, pero el texto cada vez se acerca más al de la versión definitiva de La Comunidad del Anillo. Además, esta vez Frodo sí ve al elfo como una figura brillante y aparece la explicación posterior de Gandalf, en la que le cuenta al hobbit que vio a Glorfindel tal y como es en Aman. En las primeras ideas para el Concilio de Elrond, Tolkien barajó la posibilidad de que Glorfindel formara parte de la Compañía del Anillo, aunque lo descartó tras escribir la primera versión del capítulo. A finales de 1939 revisó de nuevo el libro I, cambiando las palabras que Glorfindel dirige al grupo cuando lo encuentra, pues esta vez Gandalf no había llegado a Rivendel antes de la partida del elfo, al igual que la versión definitiva.
Identidad