Se denomina embalsado a un tipo de isla flotante formado de manera natural en ambientes de agua dulce de la cuenca del Plata, en el centro de Sudamérica, bajo un clima tropical o subtropical. Constituye un hábitat particular para muchas especies de la biota terrestre e hidrófila, a la vez que desempeña un rol fundamental, durante las inundaciones excepcionales, en el transporte de numerosos organismos río abajo. 250px|thumb|right|Esteros del Iberá. Detrás de las plantas acuáticas flotantes se observan embalsados.
Denominación
El término “embalsado” es de amplio uso en los países de América del Sur en donde ocurre la formación de estas estructuras flotantes. No refiere al participio del verbo transitivo “embalsar” (Retener o acumular agua en una depresión del terreno o en un embalse) sino deriva de la palabra “balsa”, la cual define a una embarcación chata y muy expandida sobre la superficie del agua, es decir, de aspecto muy semejante a estas estructuras naturales.Tur, N. M. (1972). Embalsados y camalotales de la región isleña del Paraná Medio. Darwiniana, 397-407.
Características
El embalsado difiere notablemente de los tradicionales agrupamientos densos de plantas acuáticas, ya que en estos casos el agua es siempre visible desde arriba y nunca se llega a la consistencia necesaria para soportar el peso de varias personas o el crecimiento de árboles. Estos conjuntos de plantas acuáticas suelen formar un manto continuo en arroyos, ríos, esteros, lagunas, etc. Etapas iniciales de la asociación y durante grandes inundaciones, son arrastradas por las aguas y llegan a los grandes ríos, alcanzando el Río de la Plata, junto con ramas y troncos. En dichas ocasiones, si bien es llamado “embalsado” no corresponde al estadio final (el embalsado propiamente dicho), el cual presenta rasgos edáficos y biotópicos muy diferentes.Fontana, J. L. (2017). Guía de la Vegetación de los Esteros del Iberá, Corrientes, Argentina. Serie "Publicaciones Didácticas de la Cátedra de Ecología Vegetal", Vol.2. 84 p. Corrientes.Fontana, J. L. (2010). Plantas del Iberá, una guía para su reconocimiento. Edit. Vida Correntina. Corrientes, Argentina. 92 p.
La sucesión que lleva a su formación comienza con heterogéneos conjuntos de vegetales acuáticos, pero se desencadena una progresión de fases posteriores, las que permiten que finalmente evolucione ese conjunto a un embalsado, etapa final y culminante de las distintas sucesiones vegetales que integran dicha hidrosere. Dependiendo del lugar donde se desarrolla, las especies intervinientes serán distintas. El embalsado es una gran masa flotante (si bien está sumergida casi por completo), la que está compuesta exclusivamente por detritus orgánicos vegetales o histosol, acumulación que posee un espesor de entre 60 y 150 cm, sobre la cual crece una densa vegetación hidrófila. La parte inferior de dicha masa no está en contacto con el suelo del humedal, sino con un espacio de aguas claras y libres de no menos de 80 cm, medida que es mayor en épocas de lluvias intensas, las que elevan el nivel de las aguas de la laguna y con ello la del propio embalsado flotante.Correa, M. N. (1953). Un nuevo género y cuatro especies nuevas de orquídeas argentinas. Darwiniana, 10(2), 157-168.
Los embalsados de la cuenca del Plata
Si bien en toda la porción cálida de Sudamérica se registra la formación natural de islas flotantes (por ejemplo en Colombia),Rial, A. (2018). Nuevos registros de plantas acuáticas para la región Guayana y notas sobre las islas flotantes en el río Guaviare, Guainía, Colombia. Biota Colombiana, 19(Sup. 1), 191-204. el embalsado que se describe es el que se presenta en aguas tranquilas correspondientes a la cuenca del Plata, ocurriendo desde la región del pantanal de Mato Grosso (en el centro de Brasil) por el norte hasta el frente de avance del delta del Paraná, por el sur.Varela, D. (2003). Distribución, abundancia y conservación del ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus) en el bajo delta del Río Paraná, provincia de Buenos Aires, Argentina. Licentiatethesis, University of Buenos Aires.
Se registran embalsados en lagunas y madrejones de la cuenca del río Paraguay y en la cuenca media del río Paraná, prolongándose por el valle de inundación de este curso fluvial hasta algunos sectores del delta inferior. En la provincia del Chaco (nordeste argentino) el embalsado es típico de esteros y lagunas que no son frecuentemente alcanzados por las crecientes de los ríos, permitiendo su consolidación al través de muchos años. También se forman en algunos ríos y arroyos de escasa corriente y curso tortuoso.Schulz, A. (1961). Nota sobre la vegetación acuática chaqueña. Esteros y Embalsados. Bol. Soc. Argent. Bot, 9, 141-150.
En el Chaco oriental, un rol destacado en el comienzo de la formación lo desempeña, con sus raíces y residuos, Setaria magna, una gramínea de más de 2 m de alto.Parodi, L. R. (1943). Gramíneas austroamericanas nuevas o críticas II. Notas Mus. La Plata 8 (Bot. 40): 75-100.
Los embalsados mejor estudiados son los de la provincia argentina de Corrientes, entre los cuales se encuentran los del sistema del Iberá. Allí se han contabilizado 228 especies de plantas vasculares que crecen sobre embalsados. Estos forman una franja interpuesta entre la superficie despejada de las lagunas (hacia el centro) y las plantas palustres de los esteros (hacia los bordes del cuerpo de agua, cerca de la tierra firme). Los esteros están poblados por consociaciones que son reconocidas por la especie dominante: pehuajozales de Thalia geniculata y T. multiflora, pirizales (Cyperus giganteus), pajonales de pirí (Scirpus giganteus), totorales de Typha domingensis y T. latifolia, cataizales de Polygonum acuminatum y P. stelligerum, canutillares (Paspalum repens), achirales de Canna glauca y C. indica, etc. Todas estas especies suelen tener tallos cundidores y logran crecer en manchones sobre las primeras fases del desarrollo de los embalsados.Fontana, José Luis (2018). La vegetación del nordeste argentino. Las Comunidades vegetales del NW de Corrientes y E del Chaco, Parte 1. Serie “Publicaciones Didácticas de la Cátedra de Ecología Vegetal” Vol.3. ISBN 978-987-42-8131-9.
Las fases de su formación Primera etapa
El encadenamiento sucesional se inicia sobre la superficie de un cuerpo acuático léntico de aguas cálidas o templado-cálidas en sectores con profundidades que rondan los 150 cm o más.Neiff, P. J. J. (1982). Esquema sucesional de la vegetación en islas. Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, 21(1-4), 325-341. El comienzo es la aparición de una carpeta de hidrófitos natantes flotantes, especialmente un manto de lentejas de agua (Wolffia brasiliensis, Lemna minuta, L. valdiviana, Spirodela intermedia, Wolffiella lingulata, W. oblonga) y helechitos de agua (Azolla filiouloides, Salvinia biloba, S. minima y S. auriculata). Generalmente son acompañados por algunos ejemplares del “camalotal”, incluyendo plantas flotantes más robustas que poseen un acelerado crecimiento asexual gracias a tallos que producen rápidamente nuevas plantas, muchas gracias a la alimentación proporcionada por la planta madre que mantiene la unión, por lo que ayudan a generar el entramado base. Estas son los camalotes (Eichhornia crassipes y E. azurea), otros camalotes (Pontederia rotundifolia y P. subovata), repollitos (Pistia stratiotes), la cucharita del agua (Limnobium laevigatum), Utricularia gibba, Hymenachne amplexicaulis, Enydra anagallis, Alternanthera aquatica, Myriophyllum aquaticum, Phyllanthus fluitans, Ricciocarpus natans, etc. En esta etapa el viento puede disolver la protounión.
Segunda etapa
En la siguiente etapa, intervine una ciperácea que desempeña un rol clave: Oxycaryum cubense, la cual germina y comienza a crecer sobre las plantas flotantes. Sus raíces se van entrelazando con las hojas radiciformes sumergidas que posee Salvinia y con las raíces de los Eichhornia, formando así un entramado continuo que, como una red, retiene sobre sí la materia vegetal muerta (con fuerte proporción de tallos con aerénquima y rizomas), formando con esta un sustrato lodoso que permite la colonización de hierbas y gramíneas. Si bien la estructura sigue siendo floja (solo pueden caminar sobre ella aves acuáticas) su vegetación ya está estabilizada y unida, solo puede ser desarmada por acción de vientos fuertes.
Fase variante turbera
Algunas particulares condiciones ambientales, que se presentan en muy pocos embalsados, determinan que se formen verdaderas turberas subtropicales, como una etapa intermedia en la sucesión vegetal. Se desarrollan sobre alto contenido de materia orgánica pero reducida disponibilidad de nutrientes, debido a que la descomposición vegetal ocurre en un ambiente embebido en agua, bajo contenido de oxígeno y elevada acidez (pH inferior a 4). Estas turberas poseen abundancia de musgos Sphagnum (S. recurvum y S. perichaetiale),Fuertes E., S. Jiménez and S. Oliver (2012). Contribution to the bryological flora of Argentina. Sphagnum perichaetiale Hampe and S. recurvum P. Beauv. (Sphagnaceae). Bryologist 115: 178-182. Syngonanthus caulescens, el helecho Osmunda cinnamomea, más otros helechos en sus bordes (Dryopteris gongylodes, D. rivularioides, Blechnum serrulatum, Pityrogramma calomelanos), Boehmeria cylindrica, etc.Vanni, R. O., & Gabriela López, M. (2014). Sobre la presencia de Turberas en la Laguna del Iberá (Corrientes, Argentina). Boletín de la Sociedad Argentina de Botánica, 49(3), 341-346.
Tercera etapa