Peter Ferdinand Drucker (Viena, 19 de noviembre de 1909-Claremont, 11 de noviembre de 2005) fue consultor y profesor de negocios, tratadista austriaco, y abogado de carrera, considerado el mayor filósofo de la administración (también conocida como management) del . Fue un líder en el desarrollo de la educación en gestión y contribuyó a la popularización de los conceptos conocidos como gestión por objetivos y autocontrol  Se le ha descrito como «el defensor de la gestión como disciplina seria».Beatty 1998, p. 1. Drucker fue autor de 39 libros, y sus ideas fueron decisivas en la creación de la Corporación Moderna. Sus obras son reconocidas a nivel mundial, sobre temas referentes a la gestión de las organizaciones, sistemas de información y sociedad del conocimiento, área en la cual es reconocido como padre y mentor en conjunto con Fritz Machlup. Drucker dejó en sus obras la huella de su gran inteligencia y su incansable actividad. Hoy es considerado el padre del management como disciplina y sigue siendo objeto de estudio en las más prestigiosas escuelas de negocios.

Biografía Drucker nació en Viena en 1909, en una pequeña población llamada Kaasgraben. De ascendencia judía, sus padres se convirtieron al cristianismo, él mismo describía como un hogar luterano protestante «liberal» en Austria-Hungría. Su madre, Caroline Bondi, había estudiado medicina y su padre, Adolf Drucker, era abogado y alto funcionario público. Creció en un ambiente en el que intelectuales, altos cargos del gobierno y científicos se reunían en casa de sus padres a discutir nuevas ideas.Beatty 1998 , págs. 5–7. Entre los invitados habituales de los Drucker se encontraban los economistas Schumpeter, Hayek y Mises. Hans Kelsen era su tío. Ya a una edad temprana a Peter se le permitió participar. "En realidad, esa fue mi educación", afirmaría más tarde.

Tras graduarse en el Döbling Gymnasium en 1927, Drucker se mudó a Hamburgo, en Alemania, donde trabajó como aprendiz en una empresa algodonera y posteriormente como periodista, escribiendo para el Der Österreichische Volkswirt (El Economista Austríaco). Se mudó después a Frankfurt, donde trabajó para el Daily Frankfurter General-Anzeiger Allí trabajó como periodista, mezclando su actividad con la política desde el año 1930 hasta la caída de la República de Weimar. Obtuvo un doctorado en Derecho Internacional y derecho público por la Universidad Goethe de Francfort, en 1931.

En 1933, Drucker era profesor en Fráncfort cuando el régimen nazi tomó el poder. Tras el despido de todos los profesores judíos por parte del comisario nazi encargado de supervisar la universidad, Drucker abandonó Alemania en 48 horas rumbo a Inglaterra. En Londres, trabajó como analista de valores para una compañía de seguros y posteriormente como economista jefe en un banco privado.Beatty 1998 , pág. 16. Durante su estancia en Londres, Drucker asistió con regularidad a los seminarios de John Maynard Keynes en la Universidad de Cambridge, donde descubrió que le interesaba «el comportamiento humano», mientras que Keynes y otros estudiantes se centraban en «el comportamiento de las mercancías».Beatty 1998 , pág. 17.

Anteriormente, en Bonn, había sido discípulo de Joseph Schumpeter. Fue la última persona que, en vida, tomó clases con estas dos grandes figuras.

En 1937, tras cuatro años en Londres, el auge del nazismo lo forzó a emigrar a los Estados Unidos, donde se convirtió en profesor y escritor. Su primera labor como consultor fue en 1940. Después de enseñar en el Sarah Lawrence College de Nueva York, desde 1939 hasta 1949, y en Bennington College de Vermont, desde 1942 hasta 1947. Con la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Drucker también se convirtió en consultor de política económica internacional para la Junta de Guerra Económica.Beatty 1998 , págs. 39–40.  En 1943, Drucker se naturalizó ciudadano estadounidense. De 1950 a 1971, dio clases de Administración de Empresas en la Universidad de Nueva York. En 1954, escribió The Practice of Management, un libro que se propuso escribir tras constatar la falta de libros específicos sobre administración de empresas en la biblioteca de General Electric en Crotonville, Nueva York. Saturday Review y Business Week elogiaron The Practice of Management como una obra innovadora.Beatty 1998 , págs. 101–103.

Fue asiduo colaborador de revistas como The Atlantic Monthly y fue columnista de The Wall Street Journal desde 1975 hasta 1995. Desde entonces trabajó prolíficamente en los Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia, para grandes empresas, agencias gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro, haciéndose rico en poco tiempo.

En 1971 se trasladó a California, donde desarrolló uno de los primeros programas de MBA ejecutivo del país para profesionales en activo en la Claremont Graduate University (entonces conocida como Claremont Graduate School). Desde 1971 hasta su fallecimiento, fue catedrático Clarke de Ciencias Sociales y Administración en Claremont. En 1999, fundó el Archivo Drucker en la Claremont Graduate University, que se convirtió en el Instituto Drucker en 2006. Drucker impartió su última clase en 2002 a los 92 años. Continuó trabajando como consultor para empresas y organizaciones sin ánimo de lucro hasta bien entrados los noventa.Beatty 1998 , págs. 20–21.

Drucker (como padre de la dirección)

Su carrera como pensador del mundo de la empresa despegó en 1943, cuando sus primeros escritos sobre política y sociedad le dieron acceso a las entrañas de la General Motors, que se había convertido en una de las mayores compañías del mundo de aquel momento. Sus experiencias en Europa le dejaron fascinado con el problema de la autoridad. Compartió dicha fascinación con Donaldson Brown, la cabeza pensante detrás de los controles administrativos en General Motors. Esta experiencia derivó en un libro titulado El Concepto de Corporación (un estudio de General Motors Internacional), que originó muchos artículos y trabajos posteriores. Gracias a él se popularizó la estructura multidivisional de GM.Drucker con la publicación de The Practice Of Management en 1954.

Drucker se interesó por la creciente importancia de los empleados que trabajaban con sus mentes más que con sus manos. Le intrigaba el hecho de que determinados trabajadores llegasen a saber más de ciertas materias que sus propios superiores y colegas, aun teniendo que cooperar con otros en una gran organización. Drucker analizó y explicó cómo dicho fenómeno desafiaba la corriente de pensamiento tradicional sobre el modo en que deberían gestionarse las organizaciones.

Curiosamente siempre se menciona a Drucker como investigador y autor sobre el tema del liderazgo, pero de alguna manera también se le podría considerar como uno de los líderes más influyentes del , ya que definió cierta cosmovisión de todos los administradores de empresas, administradores públicos, administradores de organizaciones sin ánimo de lucro y de todos los ejecutivos de marketing del mundo entero. Conceptos desarrollados por Drucker como "privatización", "emprendimiento", "dirección por objetivos","sociedad del conocimiento" o "postmodernidad", son hoy en día términos globalmente aceptados.

En su obra Las nuevas realidades, pone de relieve la insuficiencia del Estado como agente de "redención social" y evidencia que sólo la productividad de una nación puede generar equidad entre su pueblo.

Drucker y las sociedades de la información y el conocimiento

En 1969, en La era de la discontinuidad, su libro más conocido, Drucker escribió una sección sobre “la sociedad del conocimiento”, basándose en los datos y proyecciones de Machlup. Drucker añadió que, a finales de los '70, el sector del conocimiento generaría la mitad del PIB. En 1970, el tema del encuentro anual de la American Society for Information Science era “la Sociedad de la Información-Consciente”, y un artículo presentado trató sobre “el Advenimiento de la Sociedad de la Información”.

Para Drucker, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, que acompañan a la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento, están transformando radicalmente las economías, los mercados y la estructura de la industria, los productos y servicios, los puestos de trabajo y los mercados laborales. El impacto es mayor, según él, en la sociedad y la política, y, en conjunto, en la manera en que vemos el mundo y a nosotros mismos. No olvidemos que nos encontramos, en estos momentos (2012), en los albores del modelo de empresa (mal llamada) multinacional (transnacional), que atraviesa fronteras, que se extendería por todo el globo como paradigma de la economía más avanzada. Según Mattelart,Historia de la Sociedad de la Información Armand Mattelart (ed.Paidós 2002) el discurso el de las empresas de talla mundial se apoya en el auge de las industrias, las redes de información, liberando del peso de las fronteras a los gestores de la producción, consumidores y productos, interconectándolos en un mercado único que se autorregula para decretar la irracionalidad del Estado-Nación, y por consiguiente de 'la caducidad de las políticas públicas'.

Drucker y la filantropía

A lo largo de su carrera, Drucker se interesó en las organizaciones sin ánimo de lucro y en aportar a la tarea de mejorar la manera en que se administraban hospitales, iglesias, escuelas y organizaciones de la sociedad civil en general. Como cristiano devoto, unió los valores morales de un líder a su eficacia como gestor del desarrollo social sostenible.

Obra fundamental

El fin del hombre económico (1939). Este es el primer libro extenso de Drucker. En él expone sus razones sobre las causas del fascismo y analiza las fallas de las instituciones establecidas. Aduce vigorosos razonamientos a favor de la necesidad de un nuevo orden social y económico. "Recapacitando, lo único que hacía bien era observar fenómenos y preguntarme lo que significaban. En 1933 ya sabía cómo terminaría Hitler, y entonces empecé mi primer libro, El fin del hombre económico, que no pudo ser publicado hasta 1939, porque ningún editor quería aceptar tan horribles visiones. Para mí estaba perfectamente claro que Hitler acabaría matando a los judíos y también estaba claro que terminaría firmando un tratado con Stalin". El análisis de Drucker obtuvo una respuesta amplia y positiva, incluso de Winston Churchill, quien elogió el libro y a su autor en el Times Literary Suplemento. Hayek, en su propio análisis del totalitarismo, The Road to Serfdom, se refirió en dos lugares al libro de Drucker

El futuro del hombre industrial (1942). El autor se pregunta, ¿puede la libertad individual conservarse en una sociedad industrial? El predominio de las grandes empresas, el poderío de los administradores, la automatización y los peligros del monopolio y del totalitarismo son temas importantes tratados en este libro. “En mi segundo libro, El futuro del hombre industrial, llegué a la conclusión, que el principio integrador de la sociedad moderna había pasado a ser la organización a gran escala. En ese momento, sin embargo, solo existía la organización de empresa. En este país, la empresa comercial fue la primera institución moderna que emergió. Decidí que necesitaba estar adentro, estudiar realmente una gran compañía desde adentro; como una organización humana, social, política -como un mecanismo integrador”.

El concepto de corporación (1946). El autor da a conocer cómo por medio de la descentralización, la General Motors llega a ser una de las mayores corporaciones estadounidenses. Drucker dijo que la descentralización fue buena porque creó pequeños grupos donde la gente sentía que su contribución era importante. El éxito de esta obra demostró que en esos años había un enorme interés en la gestión. Alfred Sloan Jr., presidente de GM de 1923 a 1956, contaría también sus experiencias en la empresa que dirigió en su obra: “My years with General Motors” (1962).