right|300px|thumb|Árbol sintáctico, para una oración compuesta (el niño que me saludó me odia) en la que la oración subordinada es una oración de relativo.
Su fin es destacar el hecho de que la oración, práctica o pragmáticamente, es el fragmento más pequeño del discurso que comunica una idea completa y posee autonomía e independencia (es decir, podría sacarse del contexto y seguir comunicando).
Una definición más exacta es la de que se trata del constituyente sintáctico independiente más pequeño capaz de informar o expresar por medio de un idioma la realización de un enunciado, esto es, revelar con palabras el contenido de una proposición lógica, un mandato, una petición, una pregunta o acto ilocutivo o de habla que incluya algún tipo de predicado o desarrollo sintáctico estructurado de sentido completo, como por ejemplo en Ese profesor ha enseñado bien la gramática a sus alumnos.
La oración se efectúa en un contexto y situación determinados y, con frecuencia, con el apoyo de otros códigos de signos no lingüísticos concurrentes, como los gestos y otros aspectos paralingüísticos.
Según la fonología, las oraciones están delimitadas prosódicamente por pausas y una entonación determinada. En las lenguas que usan la escritura latina, la pausa inicial suele señalarse en la escritura con una mayúscula y, la final, con un punto o, más raramente, con coma o punto y coma.
La oraciones se diferencian de las frases en su completitud descriptiva y en que poseen estructura compleja o analítica, ya que expresiones como ¡alto!, buenos días, sí, no, y las llamadas proformas, poseen un sentido completo, pero no pueden denominarse oraciones a causa de su estructura simplificada o sintética o de su carácter sustitutorio.
Por otra parte, se usan a veces también los términos cláusula, suboración o proposición (no en sentido lógico, sino gramatical) para designar un constituyente sintáctico semejante a la oración en su estructura, pero dependiente sintácticamente (las más de las veces a través de un nexo) de otra unidad oracional mayor en la que se inserta o con la que se une, respecto a la cual carece también de independencia semántica y fonológica, como en Ella me dijo que ese profesor había enseñado bien la gramática a sus alumnos, donde el nexo que subordina la cláusula posterior a la anterior (Ella me dijo... ) formando una unidad superior compuesta de ambas cláusulas denominada por ello oración compuesta. Esta falta de autonomía es la principal diferencia de la cláusula, suboración o proposición respecto de la oración, que es una unidad completa e independiente, ya que la cláusula necesita o reclama relacionarse con otras cláusulas dentro de la oración compuesta y principal.
Debe tenerse en cuenta que, técnicamente, términos como enunciado, proposición y oración no son completamente sinónimos, ya que el primero se refiere más a aspectos pragmáticos, el segundo más a lógicos y semánticos y solo el último a puramente gramaticales.
Introducción
thumb|500px|Copia digital de la primera oración húngara conocida. Manuscrito de 1055 de Tihany.
El concepto de «oración» es paradójicamente uno de los que más revisiones ha sufrido en los modelos gramaticales desde la aparición de la lingüística moderna y en particular la moderna teoría de la sintaxis. Tradicionalmente los gramáticos trataron la oración como una unión de «sujeto + predicado».
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pero ese análisis semánticamente simplista ha sido abandonado en sintaxis moderna, entre otras cosas porque no aclara la estructura interna, no permite hacer generalizaciones interesantes y parece ignorar las evidencias que llevaron a la hipótesis de endocentricidad generalizada. Además el esquema “sujeto + predicado” no puede explicar oraciones interrogativas como: (1) ¿Qué se ha comprado María esta tarde? Porque en ella la estructura claramente es más complicada, y el sujeto está rodeado de constituyentes sintácticos que la gramática tradicional considera parte del predicado. Tampoco la relación entre una oración en voz activa y en voz pasiva queda capturada por una atribución convencional al sujeto y al predicado: (2a) [Juan] [besó [a María]] (2b) [María] [fue besada [(por Juan)]] El análisis sujeto-predicado simple no puede aclarar porqué en (2a) María es parte del predicado, pero en la oración (2b) que tienen el mismo contenido proposicional es el sujeto, sin recurrir a argumentos circulares.
Los primeros análisis sintácticos en términos de constituyentes inmediatos de Leonard Bloomfield trataron la oración como una construcción exocéntrica en la que ninguno de los dos constituyentes básicos, el sintagma nominal sujeto y el sintagma verbal, eran el núcleo principal de la misma, y ambos, digamos, constituían elementos jerárquicos del mismo nivel. En el modelo de Noam Chomsky de 1986Chomsky: El conocimiento del lenguaje, su naturaleza, origen y uso, Madrid, Alianza, 1989. por el contrario el sujeto se trataba como el especificador de un sintagma de tiempo: 172px Este sintagma de tiempo sería una categoría funcional cuyo núcleo sería la inflexión de tiempo normalmente asociada a un verbo léxico conjugado a un verbo auxiliar. Además este análisis respalda la hipótesis de endocentricidad generalizada.
En cambio en el análisis del funcionalismo lingüístico no existe una definición formal de oración, sino que existen patrones recurrentes fonológicos, sintácticos y semánticos que permiten definir prototipos de oración (ver más abajo).
Enfoque funcional de oración En gramática tradicional, las categorías gramaticales eran vistas como unidades discretas. Esto implica dos cosas fundamentales: las categorías poseen límites precisos, o sea, un elemento pertenece a una categoría si posee las propiedades o características que definen a esta como tal, y, debido a esto mismo, los miembros de una categoría son equivalentes entre sí.
Sin embargo, el funcionalismo lingüístico entiende la oración como un continuum dentro del cual una serie de rasgos o propiedades, cuyo fin es identificar no la pertenencia sino la gradación, confluyen y tienden a coincidir según una determinada probabilidad. Esto provoca que dentro de una categoría existen miembros que pueden llegar a ser mejores ejemplos que otros, a los cuales se les llama prototipos.
De esta manera, para establecer la definición de la oración, se propone una caracterización de su prototipo y no un conjunto de condiciones necesarias y suficientes para identificarla. Los principales aspectos que se toman en cuenta para definir el ámbito de la oración son los siguientes:
Desde el punto de vista de la entonación, está delimitado por dos pausas (una al inicio y otra al final). Desde el punto de vista semántico, transmite un mensaje con sentido cabal para un determinado contexto, o sea, no precisa nada más para ser interpretada. Desde el punto de vista sintáctico, es autónoma. Esto significa que la oración no está incluida dentro de otra unidad gramatical. También es importante señalar que toda oración posee un verbo conjugado.
Enfoque generativista de oración El análisis de la estructura interna de las oraciones que ha hecho la escuela generativista ha ido variando con el tiempo desde las reglas de reescritura sintagmática en que la oración se analizaba como una construcción exocéntrica en la que se unen un sintagma nominal, que en esencia se comportaba como un sujeto, con un sintagma verbal, y sobre los que luego actuaban desplazamientos sintácticos, pasándose de una estructura profunda a una estructura superficial. Es la hipótesis de endocentricidad generalizada, que trataba en pie de igualdad las categorías funcionales y las léxicas. En este modelo se presupone que las oraciones en esencia se ajustan al esquema estructural:
right|218px|thumb|Esquema de una oración maximal, modelizada como sintagma de tiempo con la estructura ampliada para el complementador.
SC(complementador) [=O'] / \ SX C' / \ Cº ST(tiempo) [=O] / \ SN T' / \ Tº SV
Donde SN sería en sintagma nominal sujeto, Cº la partícula que introduce una oración que podría no existir,Como en las oraciones simples, en las oraciones condicionales y de relativo aparece una partícula introductoria de la oración SX sería un especificador del sintagma complementante (en las oraciones interrogativas parciales estará ocupado por el pronombre interrogativo y su complemento), Tº sería un verbo auxiliar o un verbo en forma finita (que aparece solo en algunas oraciones), y SV el sintagma verbal que en la gramática tradicional se identificaba con el predicado. Cada uno de estos sintagmas constituyentes además podía tener su propia estructura interna.
Cláusulas, oraciones, enunciados y proposiciones
Los términos oración, cláusula, enunciado y proposición son usados informalmente como sinónimos, aunque conviene usar cada término para un conjunto de aspectos diferentes. En principio, el término proposición se refiere al contenido lógico-semántico de una oración, aunque el término es usado de manera ligeramente diferente por diferentes autores. El término enunciado se refiere a una unidad pragmática, que frecuentemente coincide con el contenido oración sintáctica, pero no siempre. Los términos oración y cláusula se usan con un sentido eminentemente gramatical, siendo esencialmente sinónimos. Ocasionalmente cláusula es más usado para referirse a una oración que forma parte de una oración compuesta más grande.
En algunas gramáticas se prefiere el término oración transpuesta dentro de una oración compleja, antes que hablar de oración principal o de oraciones subordinadas.* Otras incluso prefieren hablar de oraciones subordinadas inyectadas o incrustadas, si bien estas no incluyen a las oraciones comparativas ni a las que establecen una relación de causa y consecuencia.*
Clasificación de las oraciones en español
En gramática tradicional del español y otras lenguas europeas es común clasificar las oraciones. Estas se pueden clasificar atendiendo a criterios sintácticos, semánticos y pragmáticos.
Criterios sintácticos La gramática tradicional trata las oraciones desde un punto de vista de componentes inmediatos y distingue en primer lugar entre oraciones simples y oraciones complejas o compuestas. Oraciones simples: Son aquellas en las que hay un solo verbo núcleo del predicado: "A Carlos le gusta el fútbol". Oraciones compuestas: Son aquellas en las que hay más de un verbo núcleo de predicado, por lo que dos o más oraciones forman una más grande; por ejemplo: A Carlos le gusta el fútbol, pero a María solo le gusta el tenis. Se distinguen tres clases: Oraciones coordinadas: Son aquellas que son intercambiables de posición sin que el significado global se altere en lo más mínimo: "María plancha y Pedro barre" = "Pedro barre y María plancha"; "María plancha, pero Pedro barre" = "Pedro barre, pero María plancha"; "¿Vienes o te quedas? = ¿Te quedas o vienes?". Oraciones compuestas coordinadas copulativas (que no deben ser confundidas con las oraciones simples copulativas o atributivas): Son aquellas que suman sus significados para formar uno mayor: "El día era soleado y no había nubes apenas". Oraciones compuestas coordinadas adversativas: Son aquellas que van precedidas por una conjunción adversativa (pero, sino, aunque, no obstante, mas, sino que). Contradicen el significado de la oración a la que se unen por la susodicha conjunción. (Ej.: "Llueve, pero no me mojo"). Oraciones compuestas coordinadas disyuntivas: Son aquellas que van precedidas por una conjunción disyuntiva (o, u). Expresan alternativas u opciones: "¿Vienes o te quedas?"; "Iré al cine o me quedaré en casa". Oraciones yuxtapuestas: Son aquellas que no se unen por nexo alguno, sino por algún signo de puntuación: "Era muy tarde. Nos fuimos".