El santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta (también, Santuario de la Fuensanta) es un templo católico situado en el término municipal de Villel, provincia de Teruel (Comunidad de Aragón, España). thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. Construido en la segunda mitad del (1561), sobre otro edificio anterior del , en su interior se venera la imagen de la Virgen de la Fuensanta, «aparecida» o hallada por un pastor en un monte próximo en la tercera década del (1238).
Tradición, leyenda y devoción El motivo por el que el Santuario de la Fuensanta recibe este nombre se debe a que tras la «aparición» o el hallazgo de la imagen de la Virgen, y atendiendo su petición, las autoridades y moradores de Villel, decidieron construir un templo en su honor. Como el lugar del hallazgo de la imagen era muy escabroso para su erección, pensaron levantarlo en un punto más accesible, para favorecer las visitas y su veneración. Mientras duraran las obras pensaron trasladar la imagen a la iglesia parroquial. Durante el traslado, los que portaban la imagen hicieron un descanso, siendo aquí donde tuvo lugar el prodigio de la «fuente de aceite», que comenzó a manar de la misma roca del monte; de ahí el nombre de la advocación «Virgen de la Fuente-Santa»:
Observado el prodigio de la «fuente de aceite», las autoridades y lugareños entendieron que este era el lugar donde debían construir el santuario para venerar la imagen de la Virgen. Bajaron después hasta la villa y colocaron la sagrada imagen en la iglesia parroquial, mientras durase la construcción del templo. A tenor de la tradición, se colige que en los gastos de la fábrica debieron contribuir mucho los caballeros templarios, «porque el Santuario ha quedado en calidad de Casa Regular, perteneciente a la Encomienda de las Ordenes Militares que sucesivamente han posehido á la Villa. Y para memoria perpetua de tan maravillosos sucesos, edificaron también una especie de Adoratorio, ú Hermita muy pequeña» en el lugar donde tuvo lugar el hallazgo de la imagen.
La pequeña ermita construida en el lugar del hallazgo de la imagen es conocida como «La Aparecida», y se halla próxima al templo, «á distancia de un tiro largo de bala por línea visual, aunque para subir desde la Hermita grande de abaxo será menester media hora por lo escabroso del terreno».
El templo o «Hermita grande» se construyó a la vista de «La Aparecida», y concluidas las obras se trasladó la imagen de la Virgen a este lugar, desde la iglesia parroquial:
thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019.
Reseña histórica Consta la figura de Mosen Pedro Gil (1560-1646), primero beneficiado y luego rector de la Iglesia del Salvador (Tramacastiel), autor de una breve obra -Historia de la Virgen de la Fuente-Santa (ca.1640)-, seguida de otra escrita por Mosen Sebastián Alegre (1602-1650), asimismo rector de la parroquial de Tramacastiel. Ambos autores recogieron en sus obras la existencia de «unas tablas pendientes ó clavadas en la pared (de la Hermita primitiva de la Virgen de la Fuensanta), donde se referia la Aparicion de la Sagrada Imagen, y todo los prodigios que dejo dichos, con individuacion del año y dia en que sucedieron». Los textos de aquellos eclesiásticos nunca se publicaron, guardándose en los archivos del Santuario, mas «perecieron en el año 1709, en que consta, que los Soldados voluntarios, llamados comunmente Micaletes, incendiaron, y quemaron dicho Archivo enteramente».Los «migueletes» fueron un cuerpo armado, mercenario o voluntario, que actuó durante la Guerra de sucesión española (1701-1713), de carácter declaradamente austracistas, partidarios del archiduque Carlos de Austria, pretendiente a la corona del Reino de España a la muerte de Carlos II el Hechizado. De hecho, la falta de documentación antigua relativa al Santuario de la Fuensanta se achaca básicamente a la destrucción por una partida de Migueletes de sus archivos, a principios del (1709).
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1813), el Santuario y la Casa del Prior fueron saqueados en varias ocasiones, teniendo lugar en la zona dos sangrientos enfrentamientos entre las tropas españolas de Villacampa y las francesas: en una ocasión contra el mariscal Suchet y otra contra el general Klopicki.
Mediado el (1851), la plaza del Prior de la Fuensanta dejó de proveerse, instituyéndose en su lugar la figura del «ermitaño», encargado del mantenimiento (cuidado y limpieza) del Santuario. El ermitaño vivía con su familia en la Casa Hospedería, atendía a los visitantes y se sustentaba con los donativos que le ofrecían, y del huerto y el corral del Santuario.
Durante la Revolución española (1936) y Guerra Civil (1936-1936), el Santuario fue de nuevo saqueado: los archivos fueron destruidos y la imagen de la Virgen desapareció, junto con otras que había (san Joaquín, san José, san Lamberto y Virgen de los Dolores); en la posguerra se reparó lo dañado, labrándose la «capilla de santa Teresa», situada a los pies, lado de la epístola. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. thumb|Santuario de la Fuensanta (Villel, Teruel), 2019. Otras noticias históricas La fundación y dotación del Santuario corrió a cargo de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén (). A su cargo se hallaba un sacerdote de la orden con el título de Prior, encargado del mantenimiento, cuidado y administración de las limosnas de los fieles -y con obligación de rendir cuentas a los responsables de su Religión-, «presentando su lista de cargos y descargos correspondientes á cada un año».
Aunque se tienen noticias de un sacerdote residente en el Santuario a comienzos del (1519), el primero que residió con el título de Prior fue Mosen Pedro Magallon, nombrado y presentado por frey Gerónimo Lacavellería, Comendador de Villel a comienzos de la segunda mitad del (1568). Desde entonces y hasta principios del (1802) se conservó la lista de los priores. Por su posterior trayectoria destacaron los siguientes: Frey Don Gerónimo Molina y Aragonés, natural de Fortanete, nombrado en 1654. Tras doce años residiendo en el Santuario fue elegido Inquisidor de Barcelona, después Obispo de Malta y posteriormente de Lérida, donde falleció en 1698.
Frey Don Juan Josef Castillo, natural de Daroca y maestro en artes. Residió en el Santuario por espacio de quince años, siendo después promovido a la Canonjía de la Colegial de Daroca, pasando posteriormente a la metropolitana de Zaragoza, donde falleció a principios del .
Frey Don Lamberto Culla, regentó el Santuario durante cuatro décadas, fue el promotor de la obra Historia de Nuestra Señora de la Fuente-Santa (1802), escrita por un devoto anónimo.
Ubicación y descripción El santuario actual se halla en la margen izquierda del barranco de la Fuensanta, a la vista de la pequeña Ermita de «La Aparecida», situada en la parte alta del monte, margen izquierda de la barranca. La primera descripción corresponde al autor anónimo de la Historia de Nuestra Señora de la Fuente-Santa (1802):
Respecto a su solidez, comenta que el edificio no ha sufrido ni sufre con las riadas, «por mas que las avenidas del barranco, no solo lamen, sino que azotan terriblemente la una de las paredes colaterales de esta iglesia». En cuanto a la distribución de los altares, refiere que entrando por la puerta de occidental, situada a los pies del templo, a la derecha (epístola) hay «un primoroso retablo de San Lamberto Martyr, de muy buen gusto en la idea y escultura», y a la izquierda (evangelio), frontero al retablo, «se ve la Fuente-Santa». Hacia la cabecera del templo, sobrepasada la puerta oriental «hay otro Altar dedicado á la Virgen de los Dolores». Refiere también la existencia de un espacioso coro alto, sobre la entrada de los pies. En cuanto a la Santa Capilla, situada en la cabecera, refiere:
Dentro de la Santa Capilla hay tres altares, relativos a los arcos del frontispicio: el de medio corresponde a la Virgen, de buena calidad, bien dorado, mientras que los laterales son de menor tamaño y próximos al rejado, correspondientes a san José y a san Joaquín. Destaca que «la Santa Capilla tiene tambien en medio su media naranja de bastante altura, formada sobre un anillo poligono ú ochavado».
De la misma forma que el primer templo se supone construido por los Templarios (), el actual se presume que se erigió a expensas de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, «aunque no dejarian de contribuir tambien los Pueblos por su mucha devocion». En cualquier caso, a principios del los Hospitalarios tenían reservada la propiedad del templo y la obligación de mantener (cuidar, gobernar y administrar) el santuario. La fábrica del nuevo templo, iniciada a mediados del (1561) se concluyó a finales del mismo siglo (1590). Con motivo de finalizar las obras se procedió al traslado de la imagen de la Virgen -presumiblemente desde la iglesia parroquial, donde estuvo mientras duraron las obras. El traslado de la Santa Imagen tuvo lugar «con mucha solemnidad, fiestas, y demostracion de universal regocijo, asistiendo nueve Pueblos, cuyo concurso con las nueve Cruces Parroquiales se veía figurado en el antiguo frontispicio» -cuya renovación tuvo lugar a finales del (1784).
Frente al templo, margen derecho del barranco, se halla la «casa habitacion del Santuario», que se comunica con la iglesia mediante un puente cubierto, sobre dos arcos. A principios del , la «casa habitacion» ya tenía capacidad para albergar a doscientas personas. La preparación de los solares para la construcción de la casa de hospedaje supuso el desmonte del terreno, con muchos trabajos. Además, a la cabecera del templo se dispuso un pequeño estanque (donde hoy se halla el merendero con mesas de asiento) para recoger el agua de las fuentes, para el riego de un huerto situado al otro lado de la rambla, por debajo de la «casa habitacion del Santuario».
A mediados del (1850), Madoz refiere que «A ½ legua del pueblo se encuentra el célebre santuario de Ntra. Sra. de Fuensanta, rodeado de encrespadas montañas, en las cuales sostuvo el general Villacampa en la guerra de la Independencia dos reñidos y sangrientos encuentros con los franceses».
Se trata de edificio de notables proporciones (37,50 metros de largo, 13 metros de ancho y 14,70 metros de alto), orientado de este(cabecera)-oeste(pies) con muros de mampostería ordinaria y cobertura a dos aguas, una obra levantada en estilo gótico tardío, bien evidente en las nervaduras estrelladas de la nave, erigido a comienzos de la segunda mitad del (1561). El muro del evangelio se alza directamente sobre la roca viva del monte, pudiendo observarse restos de un muro anterior. En ese mismo lado, dentro de la iglesia, se halla la Fuente Santa, donde según la tradición manaba aceite, y que dio nombre al Santuario.
Lo más notable del Santuario, además de las nervaduras góticas de la cúpula es la Capilla Santa, que alberga el Camarín de la Virgen, obra del , con cúpula octogonal. Sobre la puerta de los pies, que posee arco de medio punto con dovelas, se alza el coro, al que se accede por una escalera situada en el lado del evangelio.