Agüeybaná II (c. 14701511), nacido con el nombre de Güeybaná también conocido como Agüeybaná El Bravo, fue uno de los más poderosos caciques del pueblo taíno en Borikén cuando los españoles llegaron a Puerto Rico el 19 de noviembre de 1493. Agüeybaná II guio a los taínos de Puerto Rico en la Batalla de Yagüecas, también conocida como la "rebelión taína de 1511" contra Juan Ponce de León.La Rebelión del Cacique Agüeybaná II. En Marcha: Órgano del Comité Central del Partido Comunista Marxista Leninista de Ecuador. Sección: Testimonio y Dialéctica. 8 de mayo del 2006. Página 1.

Etimología Agüeybaná, que ha sido traducido por autores de los siglos y como "El Gran Sol", era el título hereditario compartido por la familia que reinaba la monarquía teocrática de Borikén, gobernando la jerarquía sobre el resto de los jefes y caciques. Como otros reconocimientos nobiliarios dentro de la cultura taína, se transmitió a través del linaje materno. Los colonos españoles hispanizaron el título para que fuera el equivalente al concepto europeo de reyes, con escritores contemporáneos como Juan de Castellanos empleando el título de Rey Agüeybana (en inglés: "King Agüeybana ") al referirse al segundo monarca que lideró a los taínos durante la década de 1510. En la década de 1800, los términos "rey" y "cacique" eran utilizados de manera indistinta por autores locales y españoles, pero un resurgimiento en el interés por la historia taína durante el llevó a la popularización de palabras nativas y el último término ganó más prominencia léxica.

Llegada de los Colonizadores Agüeybaná el mayor, (hermano de Agüeybaná II), recibió al conquistador español Juan Ponce de León a su llegada a Puerto Rico en 1508. Según una antigua tradición taína, Agüeybaná practicaba el "guaytiao", un ritual taino en el que él y Juan Ponce de León se hicieron amigos e intercambiaron nombres. Agüeybaná había seguido el consejo de su madre de hacerse amigo de los españoles, a fin de evitar la muerte de los tainos. La hospitalidad y el trato amable que los españoles recibieron de Agüeybaná, les facilitó la imposición del sistema de encomiendas y posterior conquista de la isla. Las acciones de Agüeybaná ayudaron a mantener la paz entre taínos y españoles, una paz que duró poco tiempo.

Rebelión Taína de 1511 thumb|left|220px|Parque Monumento Agüeybaná II, El Bravo, en Ponce, Puerto Rico

Muerte En 1511, en la región conocida como Yahuecas, se enfrentaron un gran grupo de taínos cuyo número se estima entre y contra unos 80 o 100 españoles. Antes del comienzo de la batalla, un soldado español que usaba un arcabuz disparó y mató a un nativo. Se presume que se trataba de Agüeybaná II, porque el guerrero llevaba al cuello una insignia de oro que solo los caciques podían usar.

Consecuencias de la batalla

Luego de la muerte de Agüeybaná II, los guerreros nativos se replegaron y desorganizaron. Los seguidores de Agüeybaná II optaron por enfrentarse a los españoles mediante tácticas de guerrilla. La estrategia se prolongó durante los años siguientes. Una segunda ronda de redadas estalló en 1513 cuando Ponce de León partió de la isla para explorar Florida. El asentamiento de Caparra, la sede del gobierno de la isla en ese momento, fue saqueado y quemado por una alianza entre taínos y nativos del noreste de las Antillas.

Hacia 1520 la presencia taína en la Isla casi había desaparecido. Un censo de 1530 reporta la existencia de solo taínos en la isla.

Legado thumb|right|300px|Placa en el Parque Monumento Agüeybaná II, en Ponce, Puerto Rico

Agüeybaná II es admirado en Puerto Rico por su lealtad a su pueblo. Muchos edificios públicos y calles llevan su nombre:

La Escuela Superior Cacique Agueybana, en Bayamón. Una calle en Caguas. Los premios "Agüeybaná de Oro", equivalente a los Óscar.

En 1854, el poeta Daniel de Rivera compuso el poema "Agüeybaná El Bravo" en su honor. Uno de sus fragmentos: "¡Ea, compañeros! Vamos al combate: Honor la patria a defender nos llama; Si en paz, contento el corazón no late La guerra nos dará fortuna y fama; Hasta la mar que nuestra costa bate Ondas escupe y agitada brama, Que cual nosotros contemplar quisiera Libre esta perla de la gente íbera."

Referencias

Bibliografía

Categoría:Historia colonial de Puerto Rico Categoría:Folclore de Puerto Rico Categoría:Caciques taínos