The Karate Kid (titulado Karate Kid: el momento de la verdad en España) es una película dramática de artes marciales estadounidense de 1984 dirigida por John G. Avildsen y escrita por Robert Mark Kamen.
Es la primera entrega de la franquicia Karate Kid y está protagonizada por Ralph Macchio, Noriyuki "Pat" Morita, Elisabeth Shue y William Zabka. The Karate Kid sigue la historia de Daniel LaRusso (Macchio), un adolescente italoestadounidense de Nueva Jersey que se muda con su madre viuda al barrio de Reseda de Los Ángeles. Allí, LaRusso se enfrenta al acoso de matones, uno de los cuales es Johnny Lawrence (Zabka), el exnovio del interés amoroso de LaRusso, Ali Mills (Shue). Como resultado, un veterano de guerra llamado Sr. Miyagi (Morita) le enseña kárate a LaRusso para ayudarlo a defenderse y competir en un torneo de kárate contra sus matones.
Columbia Pictures se acercó a Kamen para componer una película similar al éxito anterior de Avildsen, Rocky (1976), después de contratar al director. Kamen se inspiró en los acontecimientos de la vida real de la historia de un estudiante de Tum Pai de 8 años en Hawái al escribir la película. Como resultado, mantuvo fuertes opiniones con respecto al elenco y solicitó enérgicamente la inclusión de Morita. Los preparativos para la película comenzaron inmediatamente después de que se completó la edición final del guion, y el casting se llevó a cabo entre abril y junio de 1983. La fotografía principal comenzó el 31 de octubre de 1983 en Los Ángeles y se completó el 16 de diciembre. Fue el segundo papel importante de Macchio después de The Outsiders (1983).
The Karate Kid se estrenó en los Estados Unidos el 22 de junio de 1984. La película recibió críticas en su mayoría positivas de los críticos, muchos de los cuales elogiaron las secuencias de acción, la escritura, los temas, las actuaciones y la música. La película también fue un éxito comercial, recaudando más de 130 millones de dólares en todo el mundo, lo que la convierte en una de las películas más taquilleras de 1984 y el mayor éxito del año en Hollywood. La película revitalizó la carrera actoral de Morita, quien anteriormente era conocido principalmente por papeles cómicos, y le valió una nominación al Premio de la Academia al mejor actor de reparto.
La película permitió el surgimiento de una franquicia que continuó con Karate Kid II (1986), Karate Kid III (1989), El nuevo Karate Kid (1994), la serie de televisión Cobra Kai (2018-presente) y la adaptación The Karate Kid (2010),por lo que se le atribuye la popularización del kárate en los Estados Unidos.
Argumento La película comienza en septiembre de 1984 con la llegada de Daniel LaRusso (Ralph Macchio) junto con su madre, Lucille LaRusso (Randee Heller) a su nuevo hogar en un suburbio de Los Ángeles, California, provenientes de Nueva Jersey. A los pocos minutos de llegar, entabla amistad con un joven llamado Freddy Fernández (Israel Juarbe) que vive en su mismo edificio, quien lo invita a participar en una actividad recreativa en la playa. Antes de partir, Daniel va en busca del conserje para reparar una llave de su departamento. Cuando entra en la conserjería, se da cuenta de que el conserje es un anciano japonés, el señor Miyagi (Pat Morita).
Cuando se encontraba en la playa con sus nuevos amigos, casualmente conoce a Ali Mills (Elizabeth Shue), una hermosa joven con la que entabla amistad inmediatamente. Pero mientras conversaban tranquilamente, irrumpe un grupo de jóvenes en motocicletas liderados por el violento Johnny Lawrence (William Zabka), quien además es el exnovio de Ali. Este trata de hablar con Ali, pero como ella lo rechaza, reacciona violentamente destrozando la radio de ella. Daniel trata de calmar la situación, pero es agredido por Johnny, quien le da una paliza. Daniel cae al suelo vencido y la pandilla se retira del lugar. Sus nuevos amigos lo abandonan, y Ali trata de ayudarlo, pero él le pide que lo deje solo.
Al día siguiente su madre lo ve con hematomas en un ojo producto de la riña, pero él le dice que fue por un accidente y se dirige a la escuela. Una vez allá se encuentra con Ali durante un partido de fútbol, pero para su mala suerte, en el equipo contrario jugaban los chicos de la pandilla que lo golpeó, por lo que termina enfrentándose a golpes con uno de ellos que lo había lanzado al suelo intencionalmente. Tras ser expulsado del partido, Daniel se dirige a su casa, donde practica algunas patadas de karate con la ayuda de un libro. Mientras estaba en ello, llega al departamento el señor Miyagi, quien lo observa practicar sin emitir mayores comentarios.
Días después y al almorzar con su madre en un restaurante, Daniel se dirige a un Dōjō de karate del lugar, Cobra Kai. Una vez dentro, al observar la clase se da cuenta de que el sensei de esta escuela, el excapitán del ejército de los EE.UU. John Kreese (Martin Kove) incita a sus alumnos a actuar en forma agresiva y violenta, y a «Golpear primero, golpear fuerte, sin piedad». Asimismo, se da cuenta de que el alumno más antiguo de esa escuela era nada menos que Johnny y que todos los miembros de su pandilla eran avanzados estudiantes de karate. Johnny se da cuenta de la presencia de Daniel, ante lo cual este último abandona el Dōjō y vuelve con su madre, quién nota que Daniel estaba decepcionado del lugar al que recién se había mudado.
Esa noche, mientras Daniel montaba su bicicleta, es interceptado por la pandilla, quienes lo sacan del camino y lo empujan junto con su bicicleta, cayendo por una pendiente pronunciada y golpeándose duramente, por suerte, Daniel sobrevive de la pendiente pero resulta malherido y su bicicleta ahora estaba muy dañada. Un rato después, logra llegar a su casa con la bicicleta y en un ataque de furia la arroja dentro de un contenedor de basura. Su madre lo observa y ve su herida. Muy preocupada le pregunta a qué se debe todo esto, y él le responde que necesita aprender karate para defenderse, que quiere volver a Nueva Jersey, y también le recrimina a su madre el que se hayan mudado sin preguntarle a él. Tras una puerta se encontraba el señor Miyagi, quien escucha todo lo ocurrido.
Al día siguiente, Daniel se encuentra con Ali en la escuela, pero también se encuentran con los Cobra Kai, por lo que huye del lugar. Ali se da cuenta de ello, quedando desilusionada. Cuando Daniel vuelve a su casa, encuentra su bicicleta completamente reparada, descubriendo que fue Miyagi quién la arregló. Cuando va a su taller para agradecerle, se da cuenta de que el anciano es un experto en la preparación de árboles bonsái. Como Miyagi ve el interés del muchacho, le invita a pasar y le enseña su trabajo.
Daniel transcurre un tiempo evitando encontrarse con Ali porque se siente avergonzado por la situación que le aqueja. Finalmente llega el día de Halloween y decide no asistir a la fiesta de su escuela. Miyagi le expresa su preocupación porque siempre lo ve sólo y le ofrece su ayuda para la fiesta, disfrazándolo como una ducha para que nadie lo reconozca. Una vez en la fiesta Ali se le acerca y ambos bailan y hacen las paces. En eso llega un chico disfrazado de gallina y lanzando huevos, cayéndole uno a Daniel en la cabeza.
Cuando se encontraba en el baño limpiándose, observa a los Cobras disfrazados de esqueletos, pero éstos no lo reconocen, así que decide vengarse. Mientras Johnny estaba preparando cigarros con marihuana en el interior de una caseta del baño, Daniel coloca una manguera sobre él y abre la llave de paso, mojándolo completamente y huyendo inmediatamente del lugar, pero la pandilla lo reconoce y lo persigue, alcanzándolo a pocos metros de su casa y golpeándolo salvajemente. Bobby Brown, uno de los Cobras, le dice a Johnny que ya es suficiente y le exige que deje de golpearlo, pero este no tiene piedad y sigue golpeando a Daniel. Justo cuando estaban a punto de noquear a Daniel, repentinamente aparece el señor Miyagi y todos pelean contra él, pero su karate es muy superior al de ellos y repele todos los ataques con certeros y efectivos golpes, venciéndolos muy fácilmente. Daniel alcanza a observar esto, pero pierde rápidamente el conocimiento.
Cuando logra despertar, ve que se encuentra en el taller del señor Miyagi. Daniel descubre que Miyagi es un experto en karate, por lo que le pide que lo entrene. Miyagi le dice que lo primero que se debe hacer es enfrentar la situación por medio de la razón; esto es, ir al Dōjō Cobra Kai y hablar con el sensei Kreese. Daniel le pide a Miyagi que lo acompañe al día siguiente, y aunque éste se muestra renuente al principio, acepta.
Cuando llegan al Dōjō, Johnny los ve llegar y reconoce a Miyagi, diciéndole al sensei que él los había atacado la noche anterior. Miyagi habla con Kreese y pide que dejen de golpear a Daniel, pero Kreese entiende esto como un desafío e insiste con sus ideas violentas, exigiendo que Daniel y Johnny se enfrenten de inmediato en el Dōjō. Miyagi propone mejor que se enfrenten en un campeonato de karate a realizarse prontamente, y pide que los alumnos de Kreese dejen en paz a Daniel hasta entonces para que pueda entrenar. Kreese acepta el trato, pero advierte que si no se presentan al torneo, ambos serían castigados severamente.
Miyagi lleva a Daniel a su casa, donde promete que lo entrenará y le enseñara sus habilidades de karate, pero antes de comenzar le pide que esté dispuesto a todo lo que le pondrá a hacer sin cuestionarlo. Para sorpresa de Daniel, Miyagi lo hace lavar una gran cantidad de automóviles, pero recalcando en hacer "círculos hacia fuera" con cada mano.
Al poco tiempo Daniel se encuentra con Ali, invitándola a salir. Finalmente una noche se dirigen a un centro de entretenimientos, pero previamente Daniel se avergüenza al darse cuenta de la enorme diferencia socioeconómica entre Ali y él. Esa noche se divierten mucho, dejando entrever que ambos se están enamorando. La espectacular velada juntos queda empañada al momento de retirarse, cuando nuevamente aparecen los Cobras y se burlan de Daniel, ya que ellos iban en auto y a él lo fue a recoger a su madre.
Daniel vuelve a la casa de Miyagi para entrenar, pero esta vez lo hace lijar todo el piso de madera de su casa japonesa, pero esta vez haciendo "círculos hacia adentro" con cada mano. Daniel termina exhausto y debe volver al día siguiente. Esta vez lo hace pintar toda la cerca de su casa, pero esta vez haciendo un movimiento "arriba-abajo" con cada mano. Al otro día vuelve y Miyagi no estaba en casa, pero dejó una nota indicando "Pinta la casa, pero no de arriba a abajo, sino de lado a lado". Esto provocó la ira de Daniel, quien seguía sin entender por qué debía trabajar así en vez de entrenar karate.
Ya entrada la noche Miyagi vuelve a casa y Daniel lo encara sin entender la finalidad de tanto trabajo. Miyagi le ordena que, estando de pie, le muestre los cuatro movimientos aprendidos y luego los perfecciona. Posteriormente y sin aviso le lanza diferentes golpes y Daniel instintivamente los bloquea con los movimientos aprendidos, percatándose que se trataba de movimientos que sirven de base para unos efectivos bloqueos de karate.
Poco después, ambos van a entrenar a la playa. Mientras Daniel se encontraba en el agua, observa a Miyagi practicando la "técnica de la grulla", una patada frontal con salto dirigida a la cara del oponente.
A lo largo de su entrenamiento, Daniel se da cuenta de que el Karate y en general las artes marciales no son un método para pelear, sino que una forma de superarse a sí mismo y a ser mejor persona, por lo que él mismo cambia desarrollando su personalidad y va dejando de lado temores para enfrentarse a la vida.