La imprenta llega al Reino de Navarra tempranamente, en la época incunable, de la mano de un impresor hasta entonces prácticamente desconocido. Se trata de Arnao Guillén de Brocar, francés, que se instala en Pamplona en 1490 y aquí trabaja durante once años, hasta 1501, cuando traslada el negocio a Logroño. Posteriormente alcanzaría fama y riqueza en Alcalá de Henares, donde imprimió la Biblia Políglota Complutense.

400x200px|miniaturadeimagen|derecha|Irurozqui, Series totius ... Sacri Evangelii, Estella, Adrián de Amberes, 1557. Desde la salida de Brocar de Navarra, en 1501, durante casi medio siglo no existe un taller de imprenta, lo que resulta comprensible ya que durante este tiempo el Reino vive una situación política convulsa que desembocará en la conquista por Castilla en 1512.

Será el yerno de Arnao Guillén de Brocar, el navarro Miguel de Eguía, el que en 1546 ponga en funcionamiento una imprenta en su ciudad natal en Estella. Aquí el taller permanecerá en activo, tras la muerte de Eguía, bajo la dirección de Adrián de Amberes, hasta que lo traslada en 1568 a la capital del reino, a Pamplona, donde las instituciones garantizaban encargos constantes y rentables. De esta manera la imprenta se instala en Pamplona y aquí funcionará sin interrupciones. rbide En el el negocio de la imprenta se consolida y posibilita la existencia de tres talleres en la capital del Reino de Navarra. En este tiempo son precisamente las instituciones políticas las que promueven las ediciones más ambiciosas, con el objeto de proclamar la identidad del Reino dentro de la corona española. Es el caso de la publicación de los Anales del Reino de Navarra, cuya redacción se encomendó al jesuita José de Moret y, tras su muerte, al también jesuita Francisco de Alesón.

Durante el Siglo de las Luces la imprenta experimenta un notable desarrollo, de tal manera que de los tres talleres existentes en Pamplona en la centuria anterior se pasa a siete. Ahora la producción de libros duplica largamente la registrada en la centuria precedente. La iniciativa editorial descansa en el ámbito privado, del que surgen proyectos ambiciosos que, en ocasiones, se financian por el novedoso procedimiento de la suscripción.

El largo y dramático final del Antiguo Régimen en España, que desembocó en la instauración de una monarquía constitucional, supuso la extinción del Reino de Navarra y su transformación en provincia. Fue a partir de la publicación en 1841, al final de la primera guerra carlista, de la Ley de Modificación de los Fueros de Navarra. Esta disposición, entre otros aspectos, tuvo como consecuencia la supresión del Consejo Real de Navarra, que desde mediados del había controlado la imprenta en este territorio, la cual en lo sucesivo se rigió por la legislación de ámbito nacional.

La época incunable: Arnao Guillén de Brocar

Pamplona (1490-1501) La imprenta en el Reino de Navarra tiene un comienzo brillante con la llegada desde Francia a Pamplona, a finales del , de un tipógrafo desconocido hasta entonces: Arnao Guillén de Brocar. Debe de ser un hombre joven: el hecho es que aquí contrae matrimonio con la navarra María de Zozaya con la que tendrá tres hijos, María, Juan y Pedro, quien falleció a temprana edad.

Mantiene abierto un taller de imprenta, al menos entre 1490 y 1501. Durante este periodo de doce años en el que se tiene constancia de que trabaja en Navarra se conocen 28 impresos, entre libros y hojas sueltas, de ellos 27 son incunables, ya que se imprimieron con anterioridad al .Reyes, F. de los, El nacimiento de la imprenta en Navarra (Siglo XV). Pamplona, Mintzoa, 2025, pp. 143-220. El ritmo de trabajo es débil y discontinuo entre 1490 y 1494 y la actividad se incrementa a partir de 1495 hasta 1501, cuando abandona Navarra.

Producción de Arnao Guillén de Brocar en Pamplona (1490-1501)AñoTítuloAutor1490-XII-15Manuale ... ecclesiae Pampilonensis1492Regulae grammaticalesMasparrauta, Esteban deLa Gramática latina de Esteban de Masparrauta. Nova et Vetera, v. II, 2002, pp. 949-962.1493-1494 ca.Breviarium [...] Pampilonense 1494Missale mixtum [...] Pampilonensis1495Epílogo en medicina y en cirugíaVersión digital en la Biblioteca Nacional de España Johannes de Ketham 1495-1498 ca. Bula de la catedral de Pamplona1495Bula del Hospital del Santo Espíritu de Roma 1495-1498Bula de la catedral de Pamplona 1496 Comentarium super libros Aristotelis... Castrovol, Pedro deBiblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico. Castrovol 1496Fabulae Esopo 1496 Missale Lascurrense [Lescar (Francia)]Norton, F.J. Printing in Spain. 1501-1520. Cambridge University Press, 1966. 1495. Brocar hacia 1496 imprime el Misal de la diócesis de Lescar, del que no se conocen ejemplares, tampoco de los de Mondoñedo y Lugo. 1496 ca.Missale Lucense 1496 ca.Ordinarium Lucense 1496 ca.Formalitates breves Castrovol, Pedro de 1497 Diaeta salutisBuenaventura, san 1497 ca.Missale Mindoniense 1497 ca.Manuale Mindoniense 1495-1498 Bula de indulgencias [...] catedral Burgo de Osma1496-1500Historia destructionis Troiae Colonne, Guido delle1499 Título virginal de Nuestra SeñoraFuentidueña, Alonso deE-Prints Complutense. Tesis doctoral de Cedrán Gomariz. 1499Tractatus sacerdotalis de eclesiasticis sacramentisPlove, Nicolaus de 1499De eruditione religiosorumPeraldus, Nicolaus de1499 ca.Coplas [...] elección del obispo de Calahorra 1496 ca.Tractatus super symbolum AthanasiiCastrovol, Pedro de 1499 ca.Constitutiones Auxi [Auch (Francia)]Reyes, 2025, p. 25.1499 ca.Libros menores [Auctores octo]1500 Missale Tirasonensis1501Constitutiones provinciales provincie cesaraugustane...

Logroño y Alcalá de Henares (1501-1524) El negocio de Brocar en Pamplona es cada vez más sólido pero el futuro es amenazador por la incertidumbre política en que vive el Reino de Navarra, con una monarquía débil, tutelada por los reinos de Francia y de Castilla, y una sociedad dividida por la guerra civil entre las banderías nobiliarias encabezadas por beaumonteses y agramonteses. Es probable que, ante la incertidumbre que se cernía sobre el territorio, en el que se preveía una invasión militar, tal y como finalmente sucedió con la conquista de Castilla en 1512, Brocar decidiera trasladar su taller a un lugar más seguro. El caso es que en 1501 abandona Navarra, aunque no se aleja demasiado ya que se establece justo al otro lado de la frontera, en Logroño, ciudad castellana. Allí montará su taller y trabajará durante una década, hasta 1511.

600x400px|miniaturadeimagen|derecha|Missale Tirasonensis. Pamplona, Arnao Guillén de Brocar, 1500. Explicit de la obra y marca del impresor.

En 1512 se instala en Alcalá de Henares, ciudad universitaria, donde permanecerá hasta su fallecimiento doce años más tarde, y montará un taller excepcionalmente equipado. Disfruta, entre 1514 y 1519, de un suculento encargo que se traduce en tiradas astronómicas: se trata de la impresión de la Bula de la Santa Cruzada que con carácter de monopolio vendía en todos los reinos hispánicos el monasterio jerónimo de Nuestra Señora de Prado de Valladolid. Posteriormente, entre 1518 y 1521, también imprimió las bulas emitidas por el convento dominico de San Pedro Mártir en Toledo. El monopolio de impresión de esas dos bulas será fuente de la "mayor parte de su hacienda", de acuerdo con el testimonio de su nieto Jerónimo de Eguía.

Pero la impresión que le dará prestigio y riqueza será la Biblia políglota. Los preparativos se habían iniciado en la Universidad de Alcalá en 1502; así que cuando Arnao Guillén de Brocar se pone al frente de la empresa ya habían transcurrido nueve años. Tres tardó en aparecer el primer volumen impreso (1514) y en tan solo otros tres vio la luz la obra completa, formada por seis volúmenes en folio, con una tirada de seiscientos ejemplares. En esta empresa acompañaron al impresor su hijo Juan y su yerno, el navarro Miguel de Eguía.

Arnao Guillén de Brocar trabajó hasta el final de sus días, como se explica en el colofón de Erudita in davidicos salmos expositio, fechado en 1524, en el que sus deudos informan de que la muerte le impidió ver terminada esta obra. El balance de 34 años como impresor y editor en Pamplona, Logroño y Alcalá de Henares es totalmente positivo por la calidad de sus impresos, el volumen del negocio y su diversificación, así como por la próspera posición económica y social que alcanzó.

Pidió ser enterrado en el monasterio jerónimo de San Bartolomé de Lupiana, cerca de Guadalajara. Para entender su última voluntad convendrá tener presente que había hecho buena parte de su fortuna gracias a la impresión de las bulas del monasterio de Nuestra Señora de Prado de Valladolid, también perteneciente a los jerónimos. Su mujer, la navarra María de Zozaya, había fallecido con anterioridad.

El : la imprenta regresa a Navarra Arnao Guillén de Brocar cerró su taller de imprenta de Pamplona en 1501 y lo volvió a abrir en Logroño, en Castilla, donde podía disfrutar de la estabilidad política que no tenía en la capital navarra, donde el Reino se tambaleaba por la intromisión de Castilla y Francia, que amenazaban con una invasión militar aprovechando la división creada por el enfrentamiento civil entre los bandos beaumontés y agramontés.

Al final, en el contexto de la política internacional marcada por el enfrentamiento de las dos monarquías emergentes, la española y la francesa, en 1512 la balanza se inclinó en favor de la española: las tropas de Fernando el Católico invadieron el Reino de Navarra en una campaña relámpago y lo anexionaron a la corona de Castilla.

Las décadas posteriores a la conquista castellana fueron turbulentas, poco favorables para el normal funcionamiento de un negocio como el de la imprenta. Probablemente por este motivo en Navarra no hubo un taller de imprenta desde 1501, cuando Brocar abandonó Navarra, hasta 1546, cuando su yerno Miguel de Eguía abrió el suyo.

Eguía es un experimentado tipógrafo y editor. Había colaborado estrechamente son su suegro en Logroño y Alcalá.González Navarro, R. "El impresor navarro Miguel de Eguía en Alcalá de Henares", en Príncipe de Viana. 1981, n. 162, pp. 307-31 El caso es que en 1534, después de más de dos años preso en la cárcel de la Inquisición de Valladolid, acusado de luterano, acusación de la que finalmente resultó absuelto,Kamen, J. La Inquisición española. Una revisión histórica, 2011, p. 91 se instala definitivamente en Estella, de la que había salido siendo un muchacho. A los doce años de su llegada a Estella, donde llevó a cabo otras muchas y prósperas actividades empresariales, en 1546 montó un taller de imprenta. Aunque este taller resultó efímero, pues Miguel de Eguía falleció ese mismo año. Sin embargo, será el inicio de la historia, que ya no se interrumpirá, del libro impreso en Navarra.

Le sucedió Adrián de Amberes, que trasladó el taller a Pamplona atraído por los encargos que le garantizaba la Diputación del Reino de Navarra. La imprenta trabajó en solitario durante el resto del , con la única y efímera excepción protagonizada por Andrés de Borgoña (1587-1588), quien fracasó en su propósito de romper el monopolio que detentaban Amberes y sus sucesores.800x600 px|miniaturadeimagen|centro|Talleres de imprenta en Navarra en el Impresores A partir de 1546, cuando Eguía abre su taller de imprenta, y hasta final de siglo, durante 54 años, la actividad editorial se mantendrá relativamente estable, aunque con interrupciones esporádicas que en total suman once años sin libros impresos. Esas interrupciones, a excepción de los cuatro años (1549-1552) en los que permanece inactivo el taller de Adrián de Amberes dañado por un asalto, son de corta duración, de uno o dos años como máximo, lo que induce a pensar que la imprenta continuaba trabajando con normalidad, aunque centrada en la producción de encargos menores, como hojas sueltas y folletos. Los impresores de este periodo son en total seis: Amberes, Adrián de (Activo entre 1546-1568) Borgoña, Andrés de (1587-1588)