Polícar es un municipio y localidad española situada en la parte suroccidental de la comarca de Guadix, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios de Beas de Guadix, Lugros y Cortes y Graena. Otras localidades cercanas son Marchal y Purullena. Cuenta con una población de . Por su término discurre el río Alhama.
El municipio policareño es una de las siete entidades que componen la mancomunidad del Valle de los Ríos Alhama-Fardes, y comprende únicamente el núcleo de población de Polícar —capital municipal—, así como los diseminados del Molino del Llano y Salivica.
Símbolos Polícar cuenta con un escudo y bandera adoptados oficialmente el 8 de noviembre de 2018.
Escudo
Su descripción heráldica es la siguiente:
Bandera
La enseña del municipio tiene la siguiente descripción:
Historia Los orígenes de este lugar como núcleo de población parece remontarse a la época del Bajo Imperio Romano, aunque fue durante la dominación islámica cuando alcanzó su mayor desarrollo y de entonces conserva su estructura de callejas angostas y peculiar arquitectura. En el reino nazarita fue una alquería dependiente de Beas de Guadix, que entonces se llamaba Beas de los Cautivos.
Fue reconquistada por Fernando el Católico en 1489 y tras la rebelión y posterior expulsión de los moriscos quedó prácticamente despoblada y la ocuparon años después colonos procedentes sobre todo de Castilla.
El topónimo de Polícar, se interpreta como equivalente en árabe a «pulgar», lo que quería decir que éste era la «alquería del hombre del pulgar». También podía tratarse de una metátesis de "Poqueyra", «la boquera», «la entrada», haciendo referencia a la entrada del barranco hacia el llano; no se debe olvidar que Polícar, topográficamente, se sitúa en una altiplanicie o llano entre barrancos. No obstante, Espinar Moreno, en su estudio El dominio del agua de riego y las luchas entre varias alquerías de la tierra de Guadix, S XII / XVI, publicado por la Universidad de Murcia en 1987, dice que Polícar se llamaba Bizar en el , y cambió este nombre por el de Polícar por una cuesta que subía hacia las casas de población.
El pueblo llegó a pertenecer a una familia durante siglos. Fue uno de los últimos latifundios en ser vendido a sus habitantes. En el año 1977 se realizó la compra de este, por un coste de 29 millones de pesetas, y el posterior reparto de las tierras entre sus vecinos. Es en 2006 cuando se realizaron las escrituras de los terrenos.
Geografía miniatura|Extensión del municipio en la provincia de Granada
Situación Integrado en la comarca de Guadix, se encuentra situado a 56 kilómetros de la capital provincial, a 114 de Jaén, a 119 de Almería y a 239 de Murcia. El término municipal está atravesado por la carretera GR-4105, que conecta la localidad de Lugros con Purullena, próxima a la A-92.
El paisaje típico de Polícar, como pueblo es característico de un paisaje agrícola de alta montaña, propio del noreste de la provincia de Granada. Ocupado prácticamente por una meseta, dentro de la falda norte de Sierra Nevada, y limitado por los acantilados de los llamados bad-land, típicos de la Hoya de Guadix. Este espacio está fuertemente antropizado a través de la actividad agraria. La vegetación natural casi ha desaparecido y el perfil del relieve se ha suavizado. En esta zona se cultiva mayoritariamente viñas, almendros, cereal, pasto para el ganado y algunas hortalizas. A pesar de todo también se encuentra vegetación autóctona tales como el chaparro y el pino carrasco o de Alepo, y arbustos como el lentisco. Otras especies representativas son el tomillo, el romero, lavanda, el cantueso, el esparto, la retama, el pierno fino, bolines, etc. Se encuentra también varios reductos del bosque mediterráneo de alta montaña, así como vegetación de rivera, en la zona del río Alhama y en las numerosas balsas y acequias que recorren todo el municipio.
Clima El clima de Polícar es mediterráneo de influencia continental y se caracteriza por unas temperaturas extremas, tanto en invierno como en verano y por un régimen de precipitaciones muy desequilibrado. El invierno es relativamente húmedo y frío. Apenas hay vientos y las temperaturas descienden con frecuencia por debajo de 0 °C, siendo frecuentes las heladas y las nevadas en los meses más fríos. El verano es seco y cálido, aunque puede haber algunas tormentas aisladas.
Demografía Polícar cuenta con una población de .
Administración y política Gobierno municipal En las elecciones municipales de 2023, el Partido Popular (PP) fue la fuerza más votada con 153 votos (69,86 %) y obtuvo 5 concejales, mientras que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) logró 64 votos (29,22 %) y 2 ediles.
Resultados de las elecciones municipales en Polícar Partido político20232019201520112007 % Votos Concejales % Votos Concejales % Votos Concejales % Votos Concejales % Votos Concejales Partido Popular (PP)69,86 153 555,50 126 456,54 108 453,69 109 448,30 85 3 Partido Socialista Obrero Español (PSOE) 29,22 64 2 43,61 99 1 43,46 83 2 44,33 90 1 46,59 82 2
Evolución de la deuda viva municipal
Servicios Sanidad El municipio cuenta con un consultorio médico de atención primaria situado en la plaza Juan Carlos I s/n, dependiente del Área de Gestión Sanitaria Nordeste de Granada. El servicio de urgencias está en el centro de salud de Purullena y el área hospitalaria de referencia es el Hospital de Alta Resolución de Guadix.
Transporte y comunicaciones La principal vía de comunicación que transcurre por el municipio es:
IdentificadorDenominaciónItinerarioDe Lugros a GR-4104 (Purullena)Lugros - Purullena
Algunas distancias entre Polícar y otras ciudades:
CiudadesDistancia (km)Guadix14Granada56Jaén114Almería119Murcia239
Cultura Tradiciones y fiestas populares Santos y Vírgenes de casa en casa Una costumbre antigua que se sigue manteniendo en nuestros días. Polícar cuenta con cinco imágenes: San Antonio de Padua (patrón), la Sagrada Familia, la Purísima o Inmaculada Concepción, la Virgen de Fátima (patrona) y la "Milagrosa". Las imágenes van dentro de unas capillas de madera y se pasan de casa en casa antes de que llegue la noche, cuando se llega a la puerta se toca y se dice "Ave María Purísima" y la persona de la casa responde "Sin Pecado Concebida", y se le entrega la virgen; que se tiene toda la noche y todo el día con un cirio encendido. Al caer la tarde, la capilla con la imagen se lleva a la casa vecina, diciendo el saludo formal.
Flores a la Virgen Otra costumbre que se sigue haciendo en la actualidad son las Flores a la Virgen. Durante todo el mes de mayo (mes dedicado por la Iglesia católica a la Virgen María) las mujeres se reúnen todas las tardes en la iglesia para rezar las flores a la Virgen. Se monta un altar en el presbiterio de la iglesia, donde permanecerá la Purísima todo el mes, rodeada de las muchas flores que le llevan todos los días.
La Cencerrá La tradición de tocar La cencerrá el Sábado de Gloria viene de muy antiguo. La noche del Sábado de Gloria, todo el pueblo se reúne con cencerros en la iglesia y cuando el cura dice “Gloria”, todos los cencerros suenan estrepitosamente y se echan las campanas al vuelo para celebrar la Resurrección de Cristo. Cuentan los vecinos más mayores, que siempre se ha celebrado esta fiesta desde tiempos inmemoriales. Según las crónicas del Obispado de Guadix, en esta zona de ganaderos, durante la cuaresma (tiempo de penitencia) se le quitaban los cencerros a los animales como símbolo de esa penitencia, al llegar el día de la Resurrección se le volvían a poner, llevándolos antes a la Misa de Gloria para celebrar este acontecimiento. Esta tradicional costumbre se sigue celebrando a día de hoy.
La Guirnalda Esta tradición se ha celebrado desde siempre en Polícar. Los novios solían ponerles “la guirnalda” a sus novias en la noche del Sábado de Gloria al Domingo de Resurrección. Solían reunirse en una casa particular, donde hacía el baile para festejar la resurrección de Cristo y el fin del tiempo de austeridad marcado por la cuaresma y la Semana Santa. Las jóvenes eran acompañadas por sus madres hasta que finalizaba este baile para controlar el comportamiento entre chicos y chicas.
Los propios jóvenes traían un guitarrista, una bandurria y un violín para amenizar la velada. Cuando acababa el baile, las muchachas recorrían las casas del pueblo pidiendo ropa vieja, que rellenarían de paja para hacer una especie de muñecos, denominados los “judas”. Los chicos que estaban interesados en alguna chica, le tocaban una serenata en la puerta de su casa, una vez acabada le ponían una rama de pino “Guirnalda” o naranjas de regalo, y se quedaban toda la noche vigilando, por si había otro joven interesado en la misma muchacha. A otras chicas se les dejaba un presente desagradable (un hueso llamado “zancarrón”) para hacerlas enfadar y desorientarlas, ya que nunca sabían quien se lo había dejado.
A la mañana siguiente, los jóvenes destrozaban y quemaban a estos "judas" por toda la plaza, antes de la procesión del Resucitado que se realiza al amanecer, para recordar el triunfo del bien sobre el mal con la resurrección.
La Matanza El cerdo se compraba en enero y se iba criando todo el año. Se le daba para criarlo habas secas, manganos, maíz, y cebada y algunas hierbas, así como desperdicios de la casa. Había una persona que se cuidaba de llevarlos todo el año al campo a comer y le llamaban el porquero y cada vecino se llevaba el suyo cuando llegaba la hora de la matanza. Unos días antes se iba a Guadix a comprar las especies y lo que le hacía falta y cuando llegaba la hora de la matanza, el día antes, se pelaba la cebolla y se lavaba y se cocía, después se ponía a enfriar; cuando estaba fría se picaba en una máquina pequeña de mano que tenían y se ponían a escurrir.
A otro día se levantaban muy temprano para calentar el agua para cuando vinieran los matariles estuviera hirviendo, a continuación se juntaban los vecinos y algunos amigos para ayudarles y cuando estaba hirviendo se ponían a matar el cerdo y lo pelaban y abrían para sacarle las tripas. Las mujeres estaban preparadas con una criba para lavar las tripas, deshacerlas y sacaban las de las morcillas, las del chorizo, salchichón y las de la butifarra. Si podían sacar algunas para la pringue de los chicharrones, también se sacaban el godo y el ciego, lo toca y la vejiga. Después se iba a la acequia o al calache a lavar las tripas con mucho frío, nieve y también hielo que había en la acequia. Después cuando llegaban a la casa tenían la comida preparada para comer. Unas mujeres se ponían a atar las tripas y otra a preparar la masa de las morcillas, después llenaban las morcillas con unos embudos pequeños a mano. Al día siguiente cogían el cerdo que tenían toda la noche colgado para que se helara y lo deshacían.
Tenían lebrillos para poner la carne, en unos ponían la carne del salchichón, en otros ponían la de los chorizos y en otro la de butifarra. Después las mujeres unas se ponían a picar la carne y otras a poner la caldera al fuego con agua para lavar lo de la butifarra y ponerlo a cocer y después lo deshuesaban y lo picaban en la máquina que tenían de mano, hacían después los chicharrones. Todo lo hacían a la luz del candil y de la lumbre.
Hoy día esta tradición matancera se sigue haciendo, sobre todo en familia; se ha convertido como en una especie de fiesta en la que toda la familia se reúne y participa. Se suele también invitar a los vecinos.
La Hermandad de las Ánimas