Historia local de Córdoba (España).
Prehistoria y periodo prerromano miniatura|Vista de Córdoba en el En enero de 1924, durante la excavación de los canales de riego para el nuevo embalse del Guadalmellato en el barrio periférico de Alcolea, se encontró un cráneo de un neandertal calificado por Antonio Carbonell Trillo-Figueroa como Homo fossilis cordubensis, que según este autor dataría del año 32000 a. C. aproximadamente. Esta fecha ha sido muy rebatida por diversos autores y parece corresponder a una cronología posterior, a falta aún de pruebas de carbono-14.
Diversos estudios han demostrado una lenta, aunque paulatina ocupación desde la Edad del Bronce, en el III y II milenio a. C., en la zona denominada como Colina de los Quemados, actualmente ocupada por el parque Cruz Conde, posiblemente conformado por pequeñas cabañas de planta circular u ovalada. Durante el I milenio a. C. la población se concentraría en el extremo oriental de la colina, cercano al actual puente de San Rafael y al río Guadalquivir. Su consolidación como núcleo urbano se produjo en el Bronce Final, entre los siglos y a. C., cuando los primeros pueblos orientales del Mediterráneo, especialmente fenicios y griegos, comienzan a arribar a las costas del río en busca de metales como plata, cobre y oro, cuya cultura influenció en las viviendas con nuevos modelos angulares con zócalos de piedra y alzados de adobe o tapial. Una vez entrado en el período orientalizante, Corduba seguramente fue amurallada a partir del antes de Cristo.
Durante la segunda guerra púnica (218 a. C.), según el autor Silio Itálico, Corduba se encontraba entre los aliados de Aníbal y estaba gobernada por unos caudillos denominados Phorcys y Arauricus.
Periodo romano, fundación de Corduba
República romana En el año el entonces pretor Marco Claudio Marcelo, fundó una colonia latina denominada Corduba, a unos 750 metros al nordeste del asentamiento íbero prerromano de la Colina de los Quemados, que fue habitada por población patricia originaria de la misma Roma. En el año Marcelo se retiró a invernar a esta ciudad tras tomar Netobriga (Lusitania). La nueva ciudad se convirtió en poco tiempo en la capital de la nueva provincia de Hispania Ulterior.
Entre los años y la ciudad fue sitiada por Viriato.
En el año ya se menciona que existe un foro romano, probablemente el foro colonial de Córdoba. El asentamiento prerromano es poco a poco abandonado y sus habitantes se trasladan a la ciudad romana y se va produciendo una monumentalización de la ciudad, ya que las casas de adobe son sustituidas por caliza y areniscas. En el año ya se acuñan monedas en esta ciudad con la leyenda CORDVBA. En el año 76 a. C. la ciudad sufrió un terremoto. En el año 74 a. C. la ciudad recibió a Quinto Cecilio Metelo Pío de manera entusiasta y lujosa. De este siglo pertenece la primera inscripción funeraria de la ciudad, perteneciente a una esclava denominada Bucca.
Julio César, en el año 49 a. C. reunió en Corduba, debido a su estatus de capital de provincia, a los representantes de las ciudades de la Hispania Ulterior. La ciudad, considerada conventus, había cerrado sus puertas al legado pompeyano Varrón. Este se rindió allí a César, quien pronunció un discurso de agradecimiento a sus partidarios.Es entonces cuando plantó el famoso platanus mencionado por Marcial, situado en los jardines del actual Alcázar de los Reyes Cristianos.
Casio Longino, pretor de César en la Hispania Ulterior, sufrió un atentado al dirigirse a la Basílica de Corduba en el Aunque la conjura fue aplastada, tras la marcha del gobernador se produjeron levantamientos de tropas destacando la actitud ambigua del cuestor M. Marcelo. Longino, en represalia, destruyó las nobilissimae carisssimaeque posesiones (agros y aedificia) de los cordubenses situadas al sur del río.Smith, William (1867). Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology (en inglés). Little Brown and Company.
En el año se concedió a Corduba el estatuto colonial por parte de los hijos de Pompeyo, pasando a ser denominada Corduba Colonia Patricia. El conflicto entre Cesarianos y Pompeyanos se agravó en el Julio César asedió la ciudad y combatió contra Cneo Pompeyo el Joven (hijo de Cneo Pompeyo Magno) por el control del puente debiendo retirarse poco después hacia Ategua mientras Cneo Pompeyo invernó en Corduba. Tras la batalla de Munda, César asedió de nuevo la ciudad que fue tomada al asalto, decidiendo este castigarla con su destrucción. En la misma murieron más de 22000 cordubenses, casi la mitad de la población (45-48%). Tras este genocidio, se repobló la ciudad casi a partes iguales con los indígenas que aún habitaban la ciudad prerromana y personas provenientes de la misma Roma.
En el año , durante la época del Segundo Triunvirato, Corduba recuperó su papel como centro político de la Hispania Ulterior, siendo convertida en su capital.
Imperio romano En la reorganización de las provincias hispanas llevada a cabo por Augusto en el año , la Hispania Ulterior Baetica queda a cargo del Senado siendo su capital la que de nuevo, será conocida como Colonia Patricia. Este título, unido a una "refundación" de la ciudad y a una posible deductio, fue concedido en el Durante la época de Augusto se transformó la ciudad, expandiéndose hacia el río, reorganizándose el viario y los espacios públicos como el foro colonial de Córdoba, se construyó el teatro romano de Córdoba, con la intervención del propio emperador, sus representantes y los principales benefactores de la ciudad: Persini Marii, Annaei, muy relacionados con las explotaciones mineras, un acueducto (el Aqua Augusta) y probablemente el anfiteatro de Córdoba. También, coincidiendo con el viaje del emperador se acuñan monedas con la leyenda Colonia patricia.
Durante la época de Tiberio se construye el forum novum y el puente sobre el arroyo Pedroches.
Siendo Claudio emperador se inicia la construcción del centro de culto imperial, cuyo templo pueden observarse en la actual calle Claudio Marcelo, y la plaza situada delante del mismo, concluyéndose en la época de Nerón, junto con un circo en las inmediaciones. Ya con Domiciano se construye el segundo acueducto (el Aqua Nova Domitiana Augusta). También durante este periodo, siendo Lucio Cornelio edil y duoviro, se construyen fuentes públicas en la ciudad y se decora el primer acueducto con numerosas estatuas de bronce.
A finales del se desmantela el circo oriental construyéndose otro segundo circo, al oeste de la ciudad, junto al actual rectorado de la universidad, un tercer acueducto (el Aqua Fontis Aureae) y un foro provincial en los altos de Santa Ana.
Entre los años 294 y 296 se construye el palacio imperial palatium Maximiliani junto a la actual estación ferroviaria, que sirvió de sede al emperador Maximiano Hercúleo.
El cristianismo jugó un papel muy importante en Córdoba a partir del , siendo obispo de esta ciudad Osio, quién presidió el Primer Concilio de Nicea y fue consejero del emperador Constantino I el Grande, y siendo muy numerosos los enterramientos cristianos con sarcófagos en el , como el sarcófago paleocristiano de Córdoba, importados de la propia Roma, lo que lleva a pensar que existía una sólida aristocracia cristianizada en Córdoba, que explicaría el rechazo de la ciudad al arrianismo de los visigodos en siglos posteriores.
Época visigoda
thumbnail|Invasión de los vándalos de la península ibérica, en el . Con la caída del imperio romano, y las invasiones bárbaras, Corduba fue saqueada por los vándalos, ocupándola, temporalmente, en el año 411.
A inicios de la época visigótica, Corduba, junto a otras ciudades de la Bética como Híspalis, eran prácticamente independientes. Aunque el imperio romano de occidente había desaparecido, la ciudad se siguió rigiendo por instituciones romanas.
El rey Agila I profanó la tumba de San Acisclo mártir, motivo por el cual la ciudad se rebeló. Durante el levantamiento de Atanagildo, este pidió ayuda al emperador Justiniano I de Bizancio para derrotar al rey Agila. Este accedió a enviarle un contingente, el cual ocupó Corduba en el año 550, derrotando a Agila cuyo hijo murió en la batalla. Los bizantinos también ocuparon la Bética, con el apoyo de sus ciudadanos, quienes ansiaban volver al imperio romano, convirtiéndose en la provincia Spania del imperio bizantino. Atanagildo intentó conquistar la ciudad en el 568, sin éxito.
El rey Leovigildo, en el año 572, aprovechando la guerra que libraba el emperador Justino II contra los persas, tomó Corduba. Debido a este hecho, el prestigio de Leovigildo subió tanto que por primera vez un rey visigodo se atrevió a usar los símbolos de la realeza: cetro, corona y manto, acuñando moneda en su propio nombre. Pese a ello la ciudad volvió al poco tiempo a formar parte del imperio bizantino.
Hermenegildo, hijo de Leovigildo y duque de la Bética, se convirtió al catolicismo y se rebeló contra su padre, de religión arriana, siendo apoyado en el año 579 por Corduba y otras ciudades béticas y del Valle del Guadiana. Este fue derrotado en Hispalis en el año 584, refugiándose en Corduba, que volvió a ser tomada por los visigodos, donde fue apresado por su padre y exiliado a Valentia Edetanorum.
A mediados del se construyeron monumentos como una iglesia situada en el emplazamiento del actual convento de Santa Clara (de fuerte influencia bizantina, con la planta de cruz inscrita, siguiendo los modelos de Rávena y Constantinopla), la iglesia de los tres santos (San Fausto, San Genaro y San Marcial), situada bajo la actual basílica de San Pedro, la iglesia martirial de San Acisclo (construida en el complejo palatino de Maximiano Hercúleo) y la basílica de San Vicente Mártir.
La ciudad, por motivos religiosos (por la fuerte implantación del catolicismo frente al arrianismo) y por afinidad al imperio romano, tardó en aceptar el poder visigodo, lo que demostró mediante numerosas revueltas. Esto provocó una disminución de su influencia en el reino visigótico, frente a otras ciudades como Hispalis.
Época musulmana
right|180px|thumb|Interior de la mezquita de Córdoba. En 716 se convierte en capital de provincia, dependiente el Califato de Damasco. En mayo de 756, Abderramán I se proclama emir; nace el Emirato independiente de Córdoba. En 929 el estado pasa a ser el Califato de Córdoba, dirigido por la dinastía Omeya, y fue cuando la ciudad alcanzó su máximo apogeo demográfico. En 935, cuando el Califato de Bagdad había entrado en franca decadencia, Córdoba ya era una de las ciudades más pobladas de la Tierra, con unos 250000 habitantes, y alcanzó su máximo apogeo en el año 1000 con unos 300000 (según algunas fuentes), siendo un centro financiero, comercial y cultural de primer orden. En esta época se terminó la Mezquita de Córdoba y se edificaron a sus afueras las lujosas ciudades de Medina Azahara o Madinat-al-Zahra ("Ciudad del azahar") y Medina Azahira o Madinat al-Zahira ("Ciudad Brillante"), conocida popularmente en la zona como "la ciudad de Almanzor"). En el terreno cultural se alcanzó un gran esplendor, contando, durante el califato de Alhakén II con la mayor biblioteca de la Europa Occidental de su tiempo, con más de 400000 volúmenes (según fuentes árabes, exageradas, más de 1 millón).
Con los almohades perdió su condición de capital de al-Ándalus, lo que significó el inicio de su decadencia. Ese testigo lo recogería Sevilla (Ishbiliyya).
Época cristiana