Jorge VIII (; 1415/1417-1476), a menudo conocido como Jorge IX, fue rey de Georgia desde 1446 hasta 1465. Después gobernaría en el Reino de Kajetia como Jorge I desde 1466 hasta su muerte.
Miembro de la casa real de los Bagrationi, que dominó el Reino de Georgia desde el , fue el tercer hijo de Alejandro I de Georgia, quien lo nombró cogobernante junto a sus hermanos Vajtang IV, Demetrio III y Zaal en 1433, cuando todavía era muy joven, para consolidar su poder frente a los nobles poderosos. Sin embargo, el futuro Jorge VIII cayó bajo la influencia de esta nobleza, lo que causó la abdicación de su padre en 1442, y se hizo cargo de la administración de los territorios del noreste del Cáucaso bajo la dirección de su hermano mayor Vajtang IV. A la muerte de este último en 1446, se apoderó del trono y desheredó a su otro hermano mayor, Demetrio III, quien se vio obligado a huir del reino.
Jorge VIII sigue siendo conocido como el último monarca en gobernar la totalidad del reino georgiano, aunque la división del reino solamente se hizo oficial en 1490. De hecho, perdió rápidamente el control de Samtsje en la década de 1460 cuando el atabeg Qvarqvare II declaró su independencia, y luego de Georgia Occidental durante la guerra del triunvirato georgiano. También fue destronado después de ser capturado y encarcelado por el atabeg de Samtsje en 1465, lo que creó un nuevo de poder que autorizó a la gran nobleza apropiarse de grandes territorios semiindependientes en toda Georgia. Liberado en 1466, se apoderó de Kajetia y proclamó la independencia de este reino, que gobernó pacíficamente hasta su muerte en 1476, dotándolo de sus primeras instituciones.
A nivel internacional, Jorge VIII fue testigo de una gran agitación geopolítica en el Oriente Próximo causada por la caída de Constantinopla en 1453, seguida por la de Trebisonda en 1461, dos conflictos en los que no intervino contra el Imperio otomano a pesar de las solicitudes de ayuda de los bizantinos. Su proyecto de cruzada contra los otomanos, formada con Roma, fracasó debido a que los estados europeos se negaron a participar en el conflicto.
Juventud
Nacido entre 1415 y 1417, fue el tercer hijo de Alejandro I de Georgia. Su madre, Tamar, era la segunda esposa de Alejandro I e hija del monarca rebelde Alejandro de Georgia Occidental. Se educó en la corte real con sus hermanos mayores, Vajtang IV y Demetrio III, y ha sido nombrado como príncipe en documentos desde 1417. Por lo tanto, lo mencionan junto a su padre en las cartas reales entre el 29 de septiembre de 1417, el 22 de septiembre de 1419, el 6 de enero de 1424, 1427 y el 21 de enero de 1428. Sin embargo, algunas cartas lo ignoran mientras que sí citan a sus hermanos durante el mismo período.
Su padre obtuvo muchos éxitos durante su reinado, incluida la captura de Lori en 1431. Luego centralizó su reino e intentó incrementar su control sobre la Iglesia ortodoxa georgiana; preparó a su hijo David, hermano de Jorge VIII, como futuro catolicós patriarca de Georgia.
Cogobernante de Georgia
En la década de 1430, Alejandro I comenzó un programa de centralización del reino; castigó a los grandes señores feudales que todavía se mostraban rebeldes. Después, confiscó los territorios de muchos de ellos y decidió nombrar cogobernantes a sus cuatro hijos: Vajtang IV, Demetrio III, Jorge VIII y Zaal, en 1433. Según el historiador Cyrille Toumanoff, el rey se inspiró en el sistema bizantino para delegar su poder a sus hijos y les confió la gestión cotidiana del reino, pero esta explicación es negada por el cronista Vajushti de Kartli, quien cuestionó esta asociación en el . También apoyó la expansión militar del reino, así como la reconstrucción de las numerosas ciudades destruidas por siglos de guerras.
miniatura|upright=1.0|Jorge VIII estuvo asociado al trono por su padre desde 1433. Fresco del monasterio de Nabajtevi, .
Cada uno de los cogobernantes envió un representante a la delegación georgiana que tomó parte en el Concilio de Ferrara en 1438, luego en el de Florencia en 1439, dos asambleas ecuménicas presididas por el papa Eugenio IV. El rey permitió que sus hijos estuvieran representados en los dos concilios para equilibrar las representaciones de Mingrelia y Samtsje, las cuales deseaban recibir el apoyo de Roma para independizarse.
En 1439, Alejandro I enfermó gravemente y sus hijos asumieron la administración del reino. Sin embargo, a pesar de la falta de esperanza entre sus médicos, recuperó la salud en 1440, pero se halló con una corte real fuera de su control. La influyente nobleza alentaba la división dentro de la familia real; sus hijos se volvieron más independientes y rehusaron obedecer sus órdenes. Esta división fue particularmente severa cuando el consejo real no logró ponerse de acuerdo sobre una estrategia para defenderse de la invasión del gobernante turcomano Jahan Shah, que finalmente masacró a casi dos mil georgianos.
Para 1442 ya no podía controlar su reino ante las ambiciones de sus hijos y abdicó después de un reinado de treinta años; se retiró a un monasterio donde adoptó el nombre de Atanasio. Antes de jubilarse, organizó la boda de Jorge VIII con la princesa Nestan-Daredjan Bagrationi, hija de su tío Bagrat. El trono quedó reservado para su primogénito, Vajtang IV, mientras que los demás se repartieron el reino. El joven Zaal, mientras tanto, no vuelve a ser mencionado en las fuentes históricas. Alejandro I murió en 1446.
Sucesor de Vajtang IV
Después de la abdicación de su padre, Vajtang IV lo sucedió como «Rey de reyes», un título que confería superioridad sobre sus hermanos menores. Demetrio III y Jorge VIII, no obstante, siguieron como administradores de ciertas regiones del reino, pero las fuentes continúan siendo inciertas sobre sus títulos; Cyrille Toumanoff y Donald Rayfield conjeturan que todavía eran llamados reyes, pero las Crónicas georgianas solamente los mencionan como «príncipes» (, mtavari). Por otra parte, según Vajushti de Kartli, no fue hasta 1445 que el rey nombró cogobernante a Jorge VIII. En su XII discurso sobre la historia, el catolicós Antonio I lo mencionó por primera vez como gobernador de una gran parte del reino bajo el mandato de su hermano.
David Bagrationi, príncipe georgiano del , escribió que el rey le asignó los territorios del noreste del Cáucaso, entre ellos Derbent en el Mar Caspio. Vajushti de Kartli, por su parte, citó de manera diferente las fronteras de sus dominios: Ciscaucasia al norte, el río Aragvi al oeste hasta el monte Lilo (meseta de Iori), el río Kurá al sur y el Mar Caspio al oeste. Demetrio IIII y Vajtang IV compartieron Georgia Occidental y Kartli. El rey gobernó por poco tiempo y murió en 1446 sin dejar herederos. En circunstancias misteriosas y tal vez de acuerdo con el testamento del rey, Jorge VIII tomó posesión de la corona y desheredó a su otro hermano mayor, quien se vio obligado a regresar a Georgia Occidental. La cronología oficial de los monarcas de Georgia, escrito en el , sin embargo, reconoce a este último como rey legítimo hasta 1452. Diversas cartas reales indican que el reinado de Jorge VIII comenzó el 25 de diciembre de 1446.
miniatura|upright=1.0|Relieve de Constantino I, Alejandro I, Vajtang IV y Jorge VIII.
El ejército georgiano seguía siendo fuerte desde las reformas de Alejandro I, como lo demuestra su éxito en los enfrentamientos con los turcomanos en 1444. En sus misiones diplomáticas, el rey estimó que podía reunir a setenta mil hombres, una gran diferencia en comparación con dos décadas después cuando un ejército de cuarenta mil turcomanos devastó el país. Esta fuerza se volvió estratégica en un mundo ortodoxo cada vez más asediado por el Imperio otomano. Así, en 1451, Jorge Esfrantzes, diplomático bizantino, llegó a la corte georgiana en busca de una esposa para el emperador Constantino XI Paleólogo.
El rey aceptó conceder a su hija en matrimonio con el emperador pero se encontró con detalles económicos: mientras Esfrantzes exigía una dote, la tradición georgiana reclamaba un precio por la novia y se demandó en las negociaciones una serie de pueblos bizantinos. Debido a este acuerdo, los otomanos, que ya habían iniciado preparativos para cercar Constantinopla, deseaban eliminar los posibles aliados del Imperio bizantino antes de emprender su asedio. En 1451, organizaron una rápida pero devastadora incursión en las costas de Abjasia contra la cual los georgianos no tomaron represalias. Finalmente, el rey se comprometió a pagar cincuenta y seis mil ducados, joyas, muebles finos, vestiduras ceremoniales y una anualidad de tres mil ducados. Esta suma corría el riesgo de arruinar la economía del país, pero el proyecto de matrimonio no se materializó debido a la caída de Constantinopla en 1453.
Primeros obstáculos
Desde su ascenso al trono, Jorge VIII tuvo que afrontar las ambiciones separatistas de los grandes principados georgianos, como Mingrelia, Guria y Samtsje, que ya ejercían sus propias políticas militares y diplomáticas. Aunque gobernaba oficialmente como soberano sobre toda Georgia, su control estaba limitado de facto a Kartli. En 1447, estalló una guerra civil en Samtsje cuando el atabeg (gobernador) Aghbugha II Jaqeli, quien recibía apoyo de la corte real, fue derrocado por su hermano Qvarqvare II Jaqeli. Aghbugha II se refugió en Tiflis, capital del reino, y continuó siendo reconocido como señor de su provincia hasta su muerte en 1451. Cuando murió, el rey, convencido por los «visires» del usurpador, ofreció el título de atabeg y su reconocimiento a su hermano, pero esto no cambió las tensas relaciones entre el reino y su vasallo.
Qvarqvare II, quien entonces gobernó como un señor autónomo, emprendió una política de separación total con la corona georgiana. Confiscó Vardzia y las propiedades reales y proclamó la autocefalía de la Iglesia ortodoxa de Samtsje con la ayuda de un metropolitano griego que le envió el clero de Jerusalén y Antioquía. Pronto, los nombres de Jorge VIII y el catolicós David fueron omitidos de las oraciones regionales y el gobernador promovió al obispo de Atsquri al estatus de patriarca. En respuesta, el catolicós excomulgó a los sacerdotes que reconocieron esta autocefalía y organizó un boicot en las iglesias locales para los georgianos de Samtsje. Por temor a una crisis financiera, el obispo de Atsquri abandonó el proyecto de autocefalía y recibió de nuevo la ordenación de obispo en Mtsjeta; esto fue un signo de una derrota estratégica para los separatistas. En 1452 o 1453, Demetrio III murió en un accidente de cacería y Jorge VIII devino así en el único monarca de Georgia. El hijo de su fallecido hermano, Constantino Bagrationi, estuvo bajo la protección del rey, quien lo educó en las artes militares.
Reinado como único soberano de Georgia Una paz precaria
A la muerte de Demetrio III, Jorge fue coronado como único rey de Georgia; llevó el título tradicional de «Rey de reyes, señor y soberano de dos tronos y reinos, de los abjasios, kartvelianos, arranianos, kajetios y armenios; shirvanshah y shahanshah, descendiente de Nemrod». Su coronación en la capital religiosa de Mtsjeta, fue celebrada por su hermano y todos los obispos georgianos asistieron a la ceremonia. Luego intentó aliarse con la nobleza de Georgia Occidental y en 1455 nombró a su primo Bagrat Bagrationi como duque de Samokalako, lo que le dio el control de la región de Imericia.