alt=|miniaturadeimagen|283x283px|Figura de un documento de 2017 de Nature Communications que describe un sistema de soporte de vida extrauterino, o "biobag", utilizado para cultivar fetos de cordero Un útero artificial es un dispositivo que permitiría un embarazo externo, mediante el crecimiento de un feto fuera del cuerpo de una hembra, que normalmente llevaría el embarazo a término.

El útero artificial tendría numerosas aplicaciones. Este podría servir para desarrollar un feto para parejas de hombres o de mujeres que no pudieran quedarse embarazadas. Este dispositivo también podía utilizarse en caso de que el embarazo fuera de riesgo o se corriera peligro de aborto. En este caso podría ser visto como una incubadora neonatal con numerosas funciones. También podría utilizarse en el inicio del desarrollo fetal. Otra ventaja sería la posibilidad de realizar cirugías fetales en estadios más tempranos del desarrollo del feto en vez de tener que posponerlos hasta momentos más avanzados del embarazo.

En 2016 se publicaron dos estudios en los que se habían conseguido desarrollar embriones durante trece días en un útero externo.

En 2017, investigadores del Hospital de Niños de Filadelfia publicaron un estudio en el que demostraron que habían conseguido hacer crecer fetos de corderos prematuros durante cuatro semanas en un dispositivo de apoyo extrauterino.

En el marco de la gestación extracorpórea, pueden distinguirse varios conceptos:

– Exogestación – gestación completa: la regla de los 14 días impide que embriones humanos se mantengan en úteros artificiales más allá de ese periodo; esta norma está recogida en la legislación de doce países. En 2021, The Washington Post informó de que “la Sociedad Internacional para la Investigación con Células Madre relajó la histórica ‘regla de los 14 días’, que indicaba que los investigadores solo podían cultivar embriones naturales durante 14 días en el laboratorio, permitiendo solicitar autorización para estudios más prolongados”. No obstante, el artículo precisaba que “los modelos de embriones humanos tienen prohibida su implantación en un útero”. En 2016 se publicaron dos estudios en los que embriones humanos se desarrollaron durante trece días en un entorno ectouterino.

– Placenta cultivada artificialmente: existe la posibilidad de cultivar una placenta empleando células endometriales humanas. En 2002 se anunció que se habían conseguido desarrollar muestras de tejido a partir de células endometriales cultivadas procedentes de una donante. Ese tejido se modeló hasta adoptar la forma de un útero natural y posteriormente se implantaron embriones humanos en su revestimiento. Los embriones se implantaron correctamente y comenzaron a desarrollarse. Sin embargo, los experimentos se detuvieron a los seis días para cumplir con los límites legales de la legislación estadounidense sobre fecundación in vitro (FIV). Teóricamente, una placenta humana podría trasplantarse dentro de un útero artificial, aunque el paso de nutrientes a través de este sigue siendo un problema no resuelto.<ref name=:0>

– Útero artificial: un útero artificial, como órgano sustitutivo, podría tener múltiples aplicaciones. Podría emplearse para ayudar a parejas —tanto hombres como mujeres— en el desarrollo de un feto. Además, un útero artificial puede incorporar componentes que desempeñen funciones equivalentes a las de un útero natural. Se han planteado métodos para conectar una placenta artificial y otros componentes “internos” directamente a una circulación externa. Una mujer también podría seguir aportando nutrientes y eliminando desechos si el útero artificial estuviera conectado a su organismo. Igualmente podría transmitir protección inmunitaria mediante el paso de anticuerpos IgG al embrión o feto.

– Útero artificial o “vientre artificial” (Artificial womb / Exowomb): un útero artificial, a veces denominado “exowomb”, tendría que aportar nutrientes y oxígeno al feto, además de encargarse de la eliminación de los desechos. El “sistema de útero artificial”, entendido en un sentido amplio, podría incluir la interfaz que sustituye a la placenta, un tanque de líquido que haga las veces de saco amniótico y un cordón umbilical. También se ha propuesto el término “incubadora fetal líquida” para diferenciar los dispositivos orientados a recién nacidos prematuros extremos de las tecnologías que buscan posibilitar la exogestación, es decir, el desarrollo embrionario y fetal completo fuera del útero materno.

Componentes del útero artificial El útero artificial tendría que proveer nutrientes y oxígeno para nutrir al feto, así como disponer de un modo de eliminar las sustancias de desecho. El dispositivo podría incluir un sistema que emularía la placenta, un tanque amniótico equivalente al saco amniótico y un cordón umbilical artificial.

Nutrición, aporte de oxígeno y eliminación de desechos Estos sistemas de nutrición y eliminación de desechos tendrían la ventaja de proteger al feto durante su desarrollo ante ambientes dañinos, como pueden ser algunas enfermedades, la contaminación ambiental, el alcohol o drogas que un humano puede tener en su organismo. Además, no habría reacciones inmunes hacia el feto que podrían producirse en ciertas enfermedades maternas y fetales, estudiadas por la inmunología reproductiva. Algunas funciones que podría tener el dispositivo serían:

Eliminación de desechos mediante diálisis. ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea): técnica que ha mantenido con éxito fetos vivos de cabra durante 237 horas en tanques amnióticos. Esta técnica ya es utilizada en las unidades de cuidados intensivos neonatales para mantener a los bebés con diversos problemas pulmonares vivos. Sin embargo, se ha visto que la vasculatura cerebral está poco desarrollada en fetos, por lo que podrían producirse hemorragias intraventriculares si se usa la técnica en fetos demasiado jóvenes. Es por ello que se ha propuesto la ventilación líquida como método alternativo de oxigenación. Nutrición artificial: las técnicas actuales son problemáticas. La nutrición parenteral total se ha estudiado en niños con síndrome de intestino corto y la supervivencia no es demasiado óptima. Asuntos relacionados con la estabilidad hormonal deben ser estudiados.

Pared uterina En un útero natural, el miometrio de la pared actúa en el momento de la expulsión del feto, es decir, en el parto, además el endometrio tiene una función en el desarrollo de la placenta. Un útero artificial debería incluir componentes que tuvieran las funciones equivalentes. Diferentes métodos han sido estudiados para conectar una placenta artificial y otros componentes directamente a una circulación externa.

Tanque amniótico La principal función de este tanque amniótico sería la de cubrir la función del saco amniótico, como son la protección física, aunque permitiendo el movimiento, y el mantenimiento de la temperatura adecuada del feto.

Cordón umbilical Teóricamente, en caso de extracción prematura del feto de un útero natural, el cordón umbilical podría utilizarse, manteniéndolo abierto mediante la inhibición de su oclusión, pudiendo hacerse por anticoagulantes, usando un stent o creando un bypass para mantener el flujo sanguíneo.

Investigación y desarrollo El desarrollo de úteros artificiales se está llevando a cabo en diferentes equipos universitarios o centros de investigación en diferentes partes del mundo. A continuación se listan algunas destacadas.

Hospital Clínico y San Juan de Dios (Barcelona, España) En Barcelona, España, en 2020, el equipo de BCNatal - liderado por Eduard Gratacós y apoyado por el Hospital Clínico de Barcelona y San Juan de Dios de Barcelona-, puso en marcha el primer proyecto experimental de Placenta Artificial en Europa, impulsado económicamente por la Fundación "la Caixa" con una subvención inicial de 3,35 millones de euros.

En junio de 2023, el equipo demostró que su prototipo de incubadora líquida fetal era capaz de mantener a fetos ovinos en un entorno de líquido amniótico conectados a un equipo circulación extracorpórea sin bomba. Lograron una supervivencia de 7 días en fetos de 110-115 días de gestación, mostrando una curva de aprendizaje exitosa en la canulación y el manejo del circuito. Al mismo tiempo, otro estudio se mostró la adaptación cardiovascular aguda después de la conexión al sistema. También en junio de 2023, se informó de un nuevo hito de supervivencia, llegando a 12 días en fetos ovinos. El proyecto entró en su segunda fase con 4,3 millones de euros adicionales, con el objetivo de perfeccionar la tecnología y aumentar la supervivencia a tres o cuatro semanas.

Este equipo de investigación planea iniciar las pruebas en humanos aproximadamente en 2027-2028, siempre que se asegure toda la financiación requerida.

En 2026, BCNatal informó de que había desarrollado un sistema experimental de placenta artificial capaz de mantener la supervivencia fetal durante 21 días en un entorno líquido.

Consideraciones filosóficas

Bioética

El desarrollo de úteros artificiales y la ectogénesis levanta problemas éticos y legales. Esto tiene importantes implicaciones para los derechos reproductivos y el debate sobre el aborto.

Los úteros artificiales podrían ayudar a la viabilidad fetal, surgiendo cuestiones sobre la implicación de este factor en los abortos, tenido en cuenta la legislación existentes sobre este tema. Sin los problemas de viabilidad, se podría retirar el feto de una mujer y utilizar úteros artificiales, lo que podría ser una alternativa al aborto.

También existe preocupación sobre los niños que se desarrollan en úteros artificiales, que podrían carecer del vínculo materno-filial que se forma durante el embarazo.

Igualdad de género y LGTB En 1970, la feminista Shulamith Firestone escribió sobre las diferencias en los roles reproductivos biológicos como una fuente de desigualdad entre géneros. Ella señaló que la existencia de úteros artificiales “liberaría a la mujer de la tiranía de su biología reproductiva”.

Los biólogos plantean en la prensa, que este dispositivo daría a los hombres la herramienta para tener hijos sin la necesidad de una mujer. Esto supondrá cambios en la visión sobre los géneros y la paternidad. Además discuten los beneficios para las parejas del mismo sexo, el útero artificial podría suponer que mujeres (cis o trans) o parejas de mismo sexo podrían tener igualdad reproductiva y podrían eliminarse los prejuicios.

Referencias

Enlaces externos

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