Fernando Nadra (San Miguel de Tucumán, 29 de junio de 1916 – Buenos Aires, 22 de agosto de 1995) fue abogado, periodista, ensayista y orador argentino. También, uno de los máximos líderes del Partido Comunista Argentino.

Desde su posición ideológica marxista, participó en todos los debates y luchas populares de su tiempo. Su vocación de unir y buscar acuerdos entre diversos sectores políticos a través de un diálogo plural –además de sus dotes de organizador y propagandista colectivo– lo diferenciaron del resto de los dirigentes de izquierda de su época.

Como la de muchos de sus contemporáneos, su vida se vio atravesada por años de persecuciones, cárcel, ilegalidad, expulsiones y censura.

Infancia y juventud Nadra nació en el seno de una familia de inmigrantes sirios ortodoxos greco-antioquenos que arribaron a principios del a San Miguel de Tucumán. Su madre, Nabiha Louis, era maestra en su ciudad natal, Damasco. Su padre, Nallib Nadra, nativo de la cercana Homs hizo una importante fortuna en el país: comenzó como un modesto comerciante en telas, pero llegó a ser el primer representante de Fiat en el noroeste y, finalmente, se dedicó a la industria azucarera. Una de las hermanas de Fernando, María Nadra, estaba casada con el empresario papelero Amín Massuh.

Fernando Nadra se destacó desde su adolescencia en la vida social y cultural de su provincia. En 1938, con 22 años, publicó su primer libro de poemas, “Visión de Cumbre”. Uno de los poemas de ese libro fue incluido y analizado en el tomo dedicado a la Argentina de una obra británica sobre el impacto de la Guerra Civil Española en la intelectualidad de diecinueve países hispanoamericanos.

Años más tarde, en 1943, fue uno de los iniciadores del movimiento poético y cultural del Noroeste Argentino, gravitante en Tucumán y conocido como La Carpa. Este movimiento también incluyó como figuras a Raúl Galán, Manuel J. Castilla, Raúl Aráoz Anzoátegui, María Adela Agudo, Nicandro Pereyra, Julio Ardiles Gray y José Fernández Molina. miniaturadeimagen|Tucumán, 1927. Fernando Nadra en el patio de su casa. Detrás, una tía con atuendo típico árabe

Dirigente estudiantil Nadra comenzó su vida política a los 14 años, como dirigente en la toma del Colegio Nacional Mitre, en la ciudad de Tucumán, Poco después fue designado presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Tucumán. miniaturadeimagen|Tucumán, 1930. Fernando Nadra es detenido luego de la toma del Colegio Nacional Mitre Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), cuyo comedor universitario promovió e inauguró. Allí fue elegido secretario y luego presidente del Centro de Estudiantes y, finalmente, de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC). En ese carácter despidió, en junio de 1942, los restos de su mentor y amigo Deodoro Roca, la figura principal de la Reforma Universitaria de 1918.

Entre 1937 y 1939, fue titular de la Federación Universitaria Argentina (FUA) y tuvo un papel decisivo como vocero de las posiciones antifascistas en III Congreso Nacional de Estudiantes, convocado por la FUA en Córdoba, los días 3, 4 y 5 de octubre de 1942.

En 1941, la Alemania nazi exigió al presidente Ramón S. Castillo la intervención federal de la provincia de Córdoba y la detención de Nadra, luego de que este reclamara –al frente de una multitudinaria manifestación el día de la Bandera Argentina– que la enseña nazi fuera reemplazada por la nacional. El reclamo fue rechazado por la guardia armada del lugar. El periódico local "Córdoba" describió la reacción del dirigente estudiantil del siguiente modo:

Vida personal y profesional, y afiliación al Partido Comunista miniaturadeimagen|Córdoba, 1941, presidente de la FUC En el contexto de la movilización juvenil antifascista, Fernando Nadra se afilió al PC en 1939. Aunque esta decisión fue cuestionada por parte de su familia, el compromiso de Nadra lo llevó a, finalmente, renunciar a su fortuna personal. Estos activos pasaron a ser gestionados por el llamado Directorio, un sector de trabajo clandestino del PC, que tuvo como integrante a José Ber Gelbard, quien más tarde fue ministro de Economía de Perón. El Directorio tejió un complejo entramado de empresas que incluían desde laboratorios hasta medios de comunicación y la embotelladora de Coca Cola en la Argentina.

En 1945, integró el Comité Provincial del PC tucumano, donde se desempeñó como secretario de educación y propaganda. Fue uno de los principales líderes comunistas que apoyaron la confluencia de los partidos políticos provinciales para enfrentar al Partido Laborista y a los radicales de la Junta Renovadora, que llevaban la candidatura de Juan Domingo Perón a la presidencia y la de Carlos Domínguez a la gobernación de la provincia.

En las elecciones de febrero de 1946, fue candidato a diputado nacional por la Unión Democrática, ocasión en la que perdió por un centenar de votos. Tras el triunfo del peronismo, cuando el PC convocó su XI Congreso en Buenos Aires, Nadra asistió como delegado. miniaturadeimagen|Fernando Nadra en Tucumán, 1946. Acto público como candidato a diputado nacional miniaturadeimagen|Fernando Nadra en Varsovia, 1950 en ocasión del Primer Congreso de la Paz. A su lado, a la izquierda el héroe de la aviación soviética Alekséi Marésiev, cuya historia fue inmortalizada por Boris Polevoi en la novela Un hombre de Verdad

Apoyo a la Revolución Cubana En abril de 1960, 13 meses después de la revolución cubana y un año antes que Fidel Castro proclamara su carácter de socialista, Nadra encabezó la delegación argentina al “Primer Encuentro Latinoamericano de Solidaridad con Cuba” en La Habana. La delegación también estaba integrada por John W. Cooke, Abel Alexis Lattendorf y Lisandro Viale. En ese contexto, redactó el documento final de la jornada junto a Salvador Allende y David Alfaro Siqueiros, y mantuvo dos encuentros con Ernesto "Che" Guevara.

Al regresar a la Argentina, Nadra publicó el folleto "Cuba, fragua revolucionaria". Su posición en defensa del proceso cubano lo enfrentó a un sector de la dirección comunista, que tenía fuertes diferencias con la estrategia continental de Cuba.

El 20 de julio de 1960 participó de una mesa redonda sobre la revolución cubana, en la Facultad de Derecho de la UBA, junto Silvio Frondizi, Miguel Ángel Asturias, Alexis Lattendorf y Lisandro Viale. Al finalizar este encuentro, fue detenido por la Policía Federal y, posteriormente, encarcelado en la Penitenciaría Nacional (o Cárcel de Las Heras). Desde Las Heras, trasladaron a Nadra a la cárcel de Caseros, donde compartió celda, y forjó amistad, con los líderes sindicales y de la Resistencia Peronista, Sebastián Borro y Andrés Framini. Por casi dos años, Nadra siguió detenido y lo trasladaron a distintas prisiones, algunas de ellas en el sur, donde su salud sufrió importantes deterioros.

Durante este período, varios familiares de presos políticos –entre los que se encontraba la esposa de Nadra, Zulma Beltramone– conformaron la Comisión de Familiares de Detenidos Políticos y Gremiales (COFADE) con el fin de asistir solidaria y legalmente a los detenidos por aplicación del Plan Conmoción Interna del Estado (CONINTES), principalmente peronistas y comunistas.

En el marco de una entrevista de la esposa de Nadra con Frondizi, de antigua relación personal con el detenido, el presidente le expresó: ““No puedo hacer nada, es un preso de la embajada de EEUU y de la CIA. Dicen que lo enviaron Fidel y Guevara para organizar la guerrilla en nuestro país”.

Diálogo entre católicos y marxistas El 18 de octubre de 1965, Nadra inauguró, junto al padre Carlos Mugica, el Diálogo entre católicos y marxistas en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En el encuentro también participaron Juan Rosales –el principal cuadro del PC especializado en la Iglesia Católica– y el laico católico Guillermo Tedeschi. miniaturadeimagen|Fernando Nadra en Cuba, La Habana, mayo de 1960. Con el Che Guevara miniaturadeimagen|Fernando Nadra en Cuba, La Habana, mayo de 1960. Con su amigo, el poeta Nicolás Guillen En esa ocasión –en línea con el proceso mundial en este sentido–, tanto Mugica como Nadra reconocieron los elementos comunes que existían entre algunos valores del marxismo y el cristianismo, en especial, la crítica al impacto del sistema económico capitalista sobre los sectores más humildes. También se comprometieron a dialogar y trabajar para “terminar con la carestía de la vida, la miseria, la súperexplotación, la falta de libertades democráticas para todos […], resolver juntos los problemas nacionales [y] crear […] un nuevo tipo de gobierno, auténticamente democrático y popular”.

La dictadura de la “Revolución Argentina” Durante el régimen militar que transcurrió entre 1966 y 1973, Nadra se desempeñó como secretario de Propaganda Nacional del PC. El gobierno de facto proscribió los partidos políticos e impuso la llamada ley 17401, “de represión del comunismo”. En este contexto, Nadra pasó nuevamente a la clandestinidad, aunque supervisó las acciones de agitación por comandos y en “movimiento de masas” que llevó a cabo su partido. En la agitación por comandos se destaca la voladura de catorce supermercados Minimax, de la familia de David Rockefeller, en junio de 1969. Los “movimientos de masas”, con un fuerte componente de violencia popular de resistencia, tuvieron sus expresiones más reconocidas en eventos como el “Cordobazo” y otras rebeliones provinciales.

El triunfo de Héctor Cámpora y el apoyo a la candidatura de Perón miniaturadeimagen|Afiche callejero por la libertad de Nadra y demás presos políticos, 1960 Entre 1970 y 1973, desde el PC, Nadra estuvo en contra de La Hora del Pueblo, integrada por los partidos tradicionales para negociar un acuerdo con el Teniente General Alejandro Agustín Lanusse que permitiera una salida electoral. Nadra, por el contrario, apoyaba el Encuentro Nacional de los Argentinos por las Libertades Democráticas y los Derechos Humanos (ENA), dirigido por representantes de varios partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales, y que tenía como propósito luchar por la vigencia efectiva de las libertades y los derechos democráticos sin exclusión de partidos o dirigentes políticos. miniaturadeimagen|Fernando Nadra en un acto de la APR en Fortín 0, 28-02-73, con Oscar Alende y Rafael Marino Cuando el gobierno de facto decidió una “salida electoral condicionada”, sin la participación de Perón y con el PC proscripto, Nadra impulsó la conformación de un frente amplio con el peronismo. Sin embargo, el partido justicialista resistió la participación de los comunistas en los dos frentes que armó con otras fuerzas políticas: el Frente Cívico de Liberación Nacional (FRECILINA) y el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), con el que finalmente se presentaría a las elecciones de 1973.

En este contexto, Nadra impulsó al PC a aliarse con el Partido Intransigente (PI), el Partido Revolucionario Cristiano y la Unión del Pueblo Argentino (Udelpa) en la Alianza Popular Revolucionaria (APR). Al presentarse en las elecciones presidenciales de 1973, con la fórmula Oscar Alende-Horacio Sueldo, esta alianza obtuvo casi un millón de votos y decenas de diputados nacionales, provinciales y concejales.

Ese año, designaron a Nadra como director de Nuestra Palabra, el periódico del Comité Central del PC. Hasta que la publicación fue prohibida por la dictadura militar de 1976-1983 –su sede fue ametrallada por las fuerzas parapoliciales el 24 de marzo de 1976– los editoriales de Nadra analizaron los principales acontecimientos de la vida política argentina.

Luego de la renuncia de Cámpora el 13 de julio de 1973, Nadra ofició como vocero del PC en su apoyo a la candidatura de Juan Perón.