270px|miniaturadeimagen|Fiesta cortesana magrebí, con músicos interpretando laúd, violín y bendir. La nuba ( nūbah) o nuba andalusí ( nūbah andalusiyyah) es un género musical cuyos orígenes se remontan al en al-Ándalus, aunque en la actualidad es más típico de los países magrebíes, es decir, de Argelia, Libia, Marruecos y Túnez. La nuba es el estilo más representativo y fundamental de la música andalusí, por ser su forma más estructurada y refinada. Se suele interpretar con laúd, rebab, canún y flauta ney, acompañados de una percusión de bendir y darbuka, y más modernamente violonchelo y violín. También una voz monódica que se caracteriza por un uso intensivo de melismas. Las letras, usualmente con temática amorosa, provienen de la poesía andalusí.
A nivel musical, cada nuba se basa en un maqam específico, el cual define la escala y los intérvalos. El maqam, que es el sistema modal árabe, se diferencia del sistema tonal occidental en que usa cuartos de tono y microtonos, lo que le da a la música andalusí su particular sonoridad melismática.
Terminología El término «nuba» proviene del árabe dialectal nūba (pl. nūbāt), a su vez del árabe clásico nawba (pl. nawbat), y significa ‘sucederse’, ‘esperar su turno’, ya que los músicos se alternaban por turnos para interpretar ante la corte. En este sentido, nuba también podría significar ‘orden’, aunque al final en su acepción coloquial llegó a evocar el desorden y las alteraciones propias de esta música.
En los textos manuscritos de los siglos y , el término nuba se usa con frecuencia para referirse al arte arabo-andalusí. Antiguamente el género era conocido como ṣawt (‘voz, sonido’).
En la actualidad, la denominación de este género musical varía según la región. Por ejemplo, en Marruecos es más comúnmente llamado ʾāla, que significa ‘instrumento’. Se contrapone al samāʿ (‘escucha’), que es una música esencialmente vocal y de carácter sagrado. La transmisión de este término debió ser oral, ya que no aparece en el manuscrito de Al-Haik.
En Argelia, si bien antiguamente sí era conocido como nuba, a partir del se empezó a conocer más como ṣanʿa (‘oficio’), especialmente en Argel. El término gharnāṭī (‘granadino’) hace referencia al estilo de la escuela de Tremecén. En Constantina y en Túnez, la música culta tradicional recibe el nombre de maluf (‘tradicional’). Este término ha tenido mayor difusión en la tradición oral que en los textos escritos.
Historia miniaturadeimagen|Manuscrito medieval; canto con laúd en un jardín para una dama noble La nuba se define históricamente por la intención de reunir piezas dispersas para formar conjuntos de gran envergadura. En el , Ahmad al-Tifachi menciona que algunos músicos conocían hasta quinientas nubas. Probablemente, se trataba de piezas mucho más cortas que el repertorio actual, insertadas en una forma de cuatro movimientos cuyos nombres él mismo menciona: nashid, sawt, muwashshah y zadjal.
Al-Maqqari utiliza el término nuba para referirse al turno de cada músico. Señala que el concierto andalusí seguía una sucesión de cuatro movimientos: nashid (‘himno’), como pieza de apertura; seguido del basit (simple o lento); luego venían las piezas denominadas muharrakât (las móviles), que probablemente predisponían a la danza; y finalmente, los aházij (cantos).
Las nubas fueron introducidas en Al-Ándalus por Ziryab en el , inicialmente como un arte traído de Oriente, destacando la noción de sawt con predominancia de la qasida. Ziryab es considerado el padre de la música andalusí, ya que estableció sus fundamentos. Con el tiempo, sus sucesores fueron eliminando poco a poco la influencia oriental, dando lugar a un arte andalusí autónomo. Así, coexistieron dos repertorios: el moderno, basado en el muwashshah y el zéjel, y el antiguo, fundamentado en la qasida.
El periodo comprendido entre el y finales del es el más desconocido. Durante esta larga etapa, las nubas debieron transformarse. En cambio, el fue el siglo por excelencia de esta música, ya que nunca antes había sido tan interpretada, grabada, discutida y analizada. Se convirtió en un elemento mítico en la conciencia árabe. No obstante, este legado no ha dejado de enriquecerse con el tiempo. Su estado actual no es comparable con la música en la víspera de la Toma de Granada en 1492. El universo de las nubas no constituye un mundo cerrado, ya que continuamente se han incorporado nuevos poemas al repertorio.
Dependiendo de si un músico se identifica con Granada, Sevilla o Córdoba, su música será distinta, especialmente en la época de la Reconquista. Muchos músicos, tanto musulmanes como judíos, tuvieron que huir de los reinos católicos de España y Portugal, refugiándose en el Magreb. Allí fundaron escuelas, y aunque algunas de ellas se encontraban geográficamente cercanas, interpretaron este género musical de manera diferente. A su vez, otras, situadas a gran distancia entre sí, podían tener estilos similares. De este modo, se habla de diferentes estilos, como el gharnati o el malouf.
Forma, textos e interpretación Las ciudades del norte de África han heredado un estilo musical particularmente andaluz de Granada. El término gharnati ('granadino') en Marruecos designa un estilo musical distinto llamado tarab al-ala originario de Córdoba y Valencia, según los autores Rachid Aous y Mohammed Habib Samrakandi en el libro de este último Musiques d'Algérie.
Según la tradición, inicialmente había 24 nūbāt, uno por cada hora del día. Cada nūba debe tener una duración de 1 hora. Las letras son cantadas por un solista o al unísono por un coro, y se eligen a partir de las formas poéticas muwashshah o zajal, que están en árabe clásico y coloquial, respectivamente..
Un nūbah andalusí usa una pestaña (similar a un maqam, o modo) por actuación, e incluye varias piezas instrumentales, así como piezas predominantemente vocales acompañadas de instrumentación. Estos difieren en cuanto a mizan (pl. mawazin) o patrón rítmico. El ritmo aumenta dentro de cada una de las cinco secciones. Las secciones son introducidas por piezas instrumentales cortas y varían según la región, el nombre de cada sección que indica el wazn utilizado:
En Argelia (12 nubah y 4 incompletos): msaddar, btayhi, darj, insiraf, khlas. En Túnez (13 nubah): btaybhi, barwal, darj, khafif, khatm. En Marruecos (11 nubah): basit, qayim wa-nisf, btayhi, darj, quddam.
El conjunto instrumental utilizado incluye ud, rabab o rebec, nay, qanun, pandereta y un tambor de copa llamado darbuka. Los instrumentistas también sirven como coro.
Por país Escuela argelina miniatura|La orquesta de la Moutribia en la década de 1930. A principios del , las asociaciones musicales arabo-andaluzas proliferaban en Argelia.
La nuba recibe nombres específicos en cada región de Argelia:
1.
Bestandji T, Benzelikha A. L’Algérie En Musique. L’Harmattan; 2017. Accessed May 5, 2026. https://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&scope=site&db=nlebk&db=nlabk&AN=1932913
sanâa, de la escuela de Argel; gharnati o sanâa, de la escuela de Tlemcen; maluf, de la escuela de Constantina. Estas tres ciudades corresponden a las tres escuelas argelinas de música clásica, cada una de las cuales ha influido en las ciudades cercanas. Sin embargo, según Taoufik Bestandji, el término es impreciso y ambiguo, ya que no existen diferencias estructurales entre las especificidades de estas «escuelas» Las diferencias notables que pueden percibirse están más relacionadas con influencias locales que con una diferenciación original ligada a las ciudades de Andalucía.
En Argelia existen doce nubas completas y cuatro nubas incompletas. Se basan en un conjunto de dieciséis modos, pero a finales del , Delphin y Guin señalaron la existencia de diecinueve modos. Las nubas argelinas no están clasificadas en un orden particular, pero por consenso se ha llegado a la siguiente disposición: nuba al-dhil, nuba mjenba (de mujannab, término relacionado con el laúd), nuba al-husayn, nuba raml al-maya, nuba ramal, nuba ghrib, nuba zidan, nuba rasd, nuba mazmum, nuba sika, nuba rast al-dhil, nuba maya.
miniatura|2.º Festival Argelino de Música Andalusí 1969 - Vol. 11.
Este orden adoptado actualmente no es el mencionado a finales del y muestra que el influyó considerablemente en el desarrollo de la música arabo-andaluza. El término más antiguo de esta nomenclatura es mazmum. Se menciona en el por Ahmad al-Tifachi y en el bajo el nombre de mizmoune. Un aire basado en esta modalidad fue documentado por el inglés Thomas Shaw durante su estancia en Argelia hacia mediados del , correspondiendo a un mouachah.
La nuba raml al-maya es probablemente la más interpretada y apreciada. Se ha grabado en numerosos discos de 78 rpm. Le siguen en popularidad las nubas de mâya, ghrib y dhil.
La nuba argelina consta de cinco movimientos principales: msaddar (‘instalación’), btâyhi (‘alargado’), darj (‘etapa final’), insiraf (‘salida’) y khlâs (‘final’). A menudo, todo el conjunto es precedido por una o dos aperturas cuya procedencia no es andaluza. Además, una tushiya, introducción sin métrica, se integra cada vez más en el repertorio, al igual que el interludio libre istikhbâr.
La nuba argelina se caracteriza por la multiplicidad de versiones de un mismo movimiento. Por ejemplo, en el modo raml al-maya, el primer movimiento, msaddar, tiene dieciocho versiones en la tradición de Constantina, diez en la de Argel y diez en la de Tlemcen. En cuanto al último movimiento, insiraf, Constantina posee veintiocho versiones, Argel treinta y una, y Tlemcen cuarenta y una.
Actualmente, la estructura fundamental de la nuba permanece inalterada en cuanto a los movimientos cantados. Sin embargo, quedan muy pocas piezas instrumentales de la nuba, como mistakhbar al-san'a, tûshiya, tûshiyat al-insirâfât y tûshiyat al-kamâl. La estructura de cinco movimientos vocales se mantiene principalmente en concursos de música clásica y en grabaciones.
En cambio, en conciertos públicos habituales, algunos movimientos clásicos se omiten y se añaden piezas de géneros derivados. Así, los programas suelen incluir movimientos rápidos como insirâf y khlâs.
Escuela libia En Libia, el maluf designa un repertorio antiguo originario de Al-Ándalus, y maluf wa-muwashahat se refiere a composiciones recientes en el espíritu tradicional.
Escuela marroquí El corpus marroquí abarca once nubas, codificadas en el por al-Ha'ik, que incluyen veintiséis modos diferentes.
NubaModo Raml al-Máya Iráq al-Ajam Al-Máya Rasd Hijaz Al Kabir Hijaz Al-UshshaqAl-Isbahán Al-Istihlál Gharíbat al-Housayn Rasd Al-dhil
La nuba marroquí se estructura en cinco movimientos: basit (‘ligero’), qaim wa-nisf (‘tiempo y medio’), btâyhi (‘acostado’), quddâm (‘adelante’) y dârij o darj (‘final’).
Escuela tunecina La nuba tunecina pertenece a la música tradicional culta de Túnez: el maluf.
Un barwal, poema contenido en la nuba nawá, resume el orden de desarrollo de los trece modos y fija así la disposición de las trece nubas tunecinas. Esto da la siguiente disposición:
nuba dhil nuba iraq nuba sikâ nuba hsîn nuba rast nuba raml al-maya nuba nawa nuba asbaʻayn nuba rast al-dhil nuba ramal nuba isbahân nuba mazmum nuba mâya
De estas trece nubas, dhil, asbaʻayn, rast al-dhil e isbahân son las más interpretadas y gozan de mayor aceptación entre el público.
La nuba tunecina consta de siete movimientos: msaddar (‘introducción’), abyat (‘versos’), btâyhi (‘extendido’), barwal (‘poema’), darj (‘etapa’), khafif (‘ligero’) y khatm (‘final’), además de la apertura libre e improvisada llamada istiftâh y la tushiya, un interludio.
Bulo del himno de España