La dermolipectomía circular, también llamada dermolipectomía abdominal circunferencial, lipectomía en cinturón o incluso bodylift inferior, es un tipo de cirugía estética de contorno corporal, cuyo procedimiento incluye la retirada de grasa y piel, la tensión de los músculos abdominales, así como intervenciones en la zona lumbar, glúteos y cadera.
La dermolipectomía circular no solo se limita al área del abdomen como en la abdominoplastia; sino qué además de retirar grasa del abdomen superior e inferior (lo que disminuye el volumen del tejido adiposo subcutáneo), exceso de piel, tensionar o reforzar los músculos de la pared abdominal para reparar o mejorar la debilidad muscular, también se realiza una extensión hacia la espalda con el objetivo de tratar el área delimitada por el abdomen, la zona lumbar, glúteos y caderas, en aquellas personas que presentan flacidez, estrías y depósitos de grasa indeseables.
Es por ello que suele conocerse por algunos cirujanos como una abdominoplastia extendida hacia el dorso, sobre ambas regiones glúteas, en la cual se realiza la combinación de técnicas donde se trata como unidad el abdomen, glúteos y muslos en un mismo tiempo quirúrgico, y dónde se puede realizar liposucción durante o después de los procedimientos excisionales, con el objetivo de mejorar el contorno corporal, a través de incisiones planeadas específicamente según el paciente y con la mínima morbimortalidad posible.
En la mayoría de los estudios realizados se ha constatado que el área con mayor problema de piel redundante es el abdomen y tercio medio corporal; por lo que se ha establecido que sule ser una de las áreas prioritarias a tratar en los pacientes con obesidad que fueron sometidos a cirugía bariátrica.
Objetivos de la dermolipectomía circular
Los objetivos generales para este tipo de cirugía estética son los siguientes:
Mejoría del abdomen, con aplanamiento del mismo. Realización de nuevo ombligo. Elevación del monte de Venus (mons pubis). Crear una cintura en la mujer (no en varón). Cirugía (liposucción o escisional) de los acúmulos grasos en los flancos. Definir los glúteos (proyectar, recrear, reducir). Estirar los muslos a nivel externo, anterior e interno (si es posible esto último).
Indicaciones y contraindicaciones
La dermolipectomía circular está indicada especialmente en pacientes con obesidad mórbida que han sido sometidos a una cirugía bariática con flacidez cutánea, lipodistrofia supra o infraumbilical, diástasis de los músculos rectos abdominales o hernias de la pared abdominal.
Dentro de las contraindicaciones generales se encuentran las alteraciones metabólicas, cardiovasculares, pulmonares y de la coagulación; las infecciones, las neoplasias, los procesos inflamatorios y vasculares locales y, asimismo, condiciones fisiológicas como el embarazo o la posibilidad del mismo.
Al igual que otras cirugías, es necesario realizar una exploración completa para descartar cualquier tipo de patología que pueda contraindicar el acto quirúrgico. Se debe prestar especial atención a la existencia de cicatrices en la pared abdominal, pues pueden comprometer la circulación del colgajo, y a la presencia de hernias que deberán ser tratadas simultáneamente en el acto quirúrgico. En los pacientes obesos (categoría B) se recomienda, siempre que sea posible, el adelgazamiento previo.
La indicación y planificación quirúrgica deben individualizarse según las caracterísiticas anátómicas, el grado de exceso cutáneo y la condición clínica del paciente.
Técnicas
La cirugía de contorno corporal de cual forma parte la Dermolipectomía circular está constituida por la combinación de varias técnicas quirúrgicas como la toracoplastia, abdominoplastia, gluteoplastia asociada a liposucción y en la que se realiza especial hincapié en la suspensión y fijación del sistema fascial superficial.
En algunos procedimientos de contorno corporal, la abdominoplastia o la liposucción pueden combinarse con injerto graso intramuscular en el músculo recto abdominal, con el objetivo de mejorar la definición de la pared abdominal.
La cirugía de contorno corporal no constituye un tratamiento para la obesidad, es un procedimiento que ayuda a corregir la deformidad toraco abdominal que se presentan en estos casos, o bien, corregir la deformidad después que el paciente ha perdido peso posterior a régimen de ejercicio y dieta o posterior a cirugía bariática.
En pacientes sometidos a abdominoplastia con injerto graso del músculo recto abdominal y plicatura, un estudio intraoperatorio de 86 casos encontró que el injerto graso aislado produjo cambios mínimos y no significativos en la presión intramuscular, mientras que la plicatura se asoció con aumentos de presión en distintas regiones de la pared abdominal. En esta cohorte no se observaron casos de necrosis grasa ni isquemia; sin embargo, los umbrales de presión con relevancia clínica todavía no están definidos.
En general hay consenso entre los especialistas en que, salvo contraindicación u otras razones del caso concreto, la primera cirugía del contorno corporal recomendable tras una cirugía bariática es a nivel de la parte inferior del cuerpo, aunque la estrategia quirúrgica vendrá determinada por esa cirugía inicial realizada y según el resultado obtenido se podrán valorar otras regiones del cuerpo.
Es importante, sin embargo, prever los resultados de la cirugía en otras regiones adyacentes para manejar bien todo el proceso quirúrgico.
Procedimiento
La intervención se acostumbra a iniciar con un correcto marcaje preoperatorio: el marcaje preciso constituye un paso esencial en el proceso que previene largas irregularidades difíciles de corregir y es la clave para acortar el tiempo operatorio.
La primera marcación del tejido que se va a resecar se realiza con el paciente en bipedestación (de pie). Las referencias utilizadas son la línea media, las espinas iliacas anteriores y la línea de incisión escogida por el cirujano para realizar la intervención quirúrgica.
El cirujano al realizar esta marcación presta especial atención a la existencia de asimetría abdominal (más frecuente en las pacientes multíparas) o a la posición lateralizada del ombligo (en especial en los pacientes a quienes se les realizó algún procedimiento laparoscópico). La línea media es la marca más importante para detectar estas asimetrías.
El cirujano estirará con la mano la piel en sentido ascendente para reproducir la tensión de la cicatriz después de la cirugía. Una vez en quirófano y con el paciente en decúbito supino (acostado) el cirujano verifica la idoneidad de la marcación previamente realizada.
Localización de las cicatrices
La localización de las cicatrices depende de muchos factores, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos: Cicatrices posteriores siguiendo la convexidad correspondiente a la porción superior del glúteo (cerca de la cresta ilíaca posterior). Cicatrices laterales: a nivel de la cresta ilíaca. Cicatrices anterolaterales: por encima del ligamento inguinal. Cicatriz anterior 7 cm superior a raíz del pene o del inicio de la división de los labios mayores.
Anestesia
La anestesia de preferencia es epidural con sedación.
Liposucción asociada
Puede considerarse para la región posterior en flancos, muslos, etc. si bien esta decisión debe ser individualizada, de acuerdo a la necesidad de cada paciente buscando mejorar su apariencia de contorno corporal.
Posición del paciente en quirófano
Existen dos tendencias en la secuencia de posicionamiento de los pacientes a la hora de realizar la cirugía: Cirugía inicial en decúbito prono y luego en supino Cirugía inicial en decúbito supino y luego en decúbito lateral
Cirugía glútea
Muchos de los pacientes con pérdida masiva de peso presentan glúteos aplanados, con pérdida de forma y definición. Un estiramiento circunferencial puede agravar el aplanamiento. La mejoría de esta región puede realizarse con: Injerto graso autólogo: se utiliza para procedimientos secundarios. Implantes glúteos. Gluteoplastia de aumento autóloga: es la de elección para conseguir una mejor definición y convexidad de esta región anatómica, aunque existen numerosas técnicas quirúrgicas. Se marcan líneas superior e inferior a nivel de la región glútea, utilizando colgajos dermograsos para relleno de la región glútea.
Reducción del mons pubis
El descolgamiento del área púbica es la regla, por lo que se requieren técnicas de rejuvenecimiento a ese nivel. El tipo de exceso cutáneo-graso que presentan estos pacientes es de doble índole:
Exceso vertical: debe resecarse una porción del mismo, dejando la cicatriz a nivel de los huesos del pubis o un poco por encima. Hay que evitar una resección excesiva que altera, por un lado, la posición tanto del clítoris como del meato urinario en la mujer, y por otro el drenaje linfático que provocaría edema crónico con empastamiento prolongado de dicha región. Exceso horizontal: precisa en estos casos de un estiramiento más que de procedimientos de resección. Esto se consigue con readaptación de los bordes de ambas incisiones superior e inferior.
Plastia umbilical
Resulta importante destacar que el resultado final de una Cirugía de contorno corporal se mide o es percibida por el paciente por el resultado de la umbilicoplastia, independientemente de la mejoría de la cintura o del mons pubis. Las técnicas son muy variadas pero, en general, deben respetarse los siguientes aspectos: Las incisiones pequeñas son mejores en transposición umbilical. Al tallar el ombligo, si se incide en círculo, las posibilidades de que se contraiga son mayores. En los casos de ombligo largo, realizar plastias de anclaje a las fascias para disminuir su longitud (el abdomen debe acercarse al ombligo y no al contrario).
Cierre de la piel
Son múltiples los procedimientos de cierre sin poder estandarizar los mismos. Cómo recomendaciones generales: Evitar los espacios muertos que favorecen la creación de seromas. El cierre de la piel se realiza con sutura barbeada de polidioxanona (V-lock®) que reduce las suturas del plano subcutáneo. Los drenajes se retiran cuando dejan de drenar; es decir, pueden permanecer bastantes días pero así la incidencia de seromas es mínima. El vendaje es sencillo, algo almohadillado y con la faja de abdominoplastia pertinente.
Educación preoperatoria del paciente
Se recomienda proporcionar al paciente completa información al paciente sobre la técnica operatoria, es decir, en qué consiste, el tiempo de hospitalización, el postoperatorio, la medicación y las características del tipo de reposo. Es importante hacer hincapié sobre el cambio de hábitos, que debe iniciar lo antes posible; es decir, la paciente seguirá un programa anual de ejercicio físico y alimentación.
El paciente debe detallar las áreas del cuerpo que le interesa corregir y establecer prioridades, ya que suelen ser múltiples las zonas de interés. El paciente debe ser informado acerca del largo y posición de las cicatrices y se debe establecer un plan y secuencia terapéutica si se realizará una o más intervenciones.
Es necesario suspender los medicamentos que alteren la coagulación (incluyendo medicamentos naturales).
En cuanto al tabaco, sin ser una contraindicación absoluta, es recomendable su abstinencia por al menos 4 semanas previo y posterior a la intervención, con el fin de minimizar la pérdida o sufrimiento de los colgajos y complicaciones como dehiscencia e infección de la herida. Es recomendable también advertir de la necesidad de probables procedimientos secundarios, como re-escisión de excedente cutáneo o corrección de “orejas de perro”.
Postoperatorio
Se recomienda que en el postoperatorio inmediato el paciente sea colocado en una cama con el dorso elevado, las rodillas flexionadas y las piernas ligeramente elevadas (posición de semi-Fowler) para evitar tensión sobre el colgajo y la sutura.