La Conferencia Anual de Ejecutivos (conocido también como CADE o CADE Ejecutivos) es un evento anual que reúne a líderes empresariales, políticos y académicos del Perú y el extranjero, para discutir temas y propuestas relacionadas con el desarrollo empresarial, políticas públicas y crecimiento económico. Es organizada por IPAE Asociación Empresarial desde 1961.
Historia
Década de 1960 El Instituto Peruano de Acción Empresarial, una organización sin fines de lucro y el organizador del foro CADE Ejecutivos, fue fundado en 1959. Carlos Vidal fue uno de los fundadores.
En 1961 se realizó la primera conferencia de ejecutivos en Paracas, Ica, la cual tuvo el título de Mayor eficiencia, aumento de la producción: claves del progreso económico y social del país. El evento reunió a 73 personas, entre autoridades, empresarios y académicos.Conozca la historia de la CADE En esta primera edición llegaron el director de CEPAL, Raúl Prebisch; el representante del BID, Robert Menapace y el primer ministro peruano Pedro Beltrán Espantoso.
La segunda conferencia se realizó también en Paracas en 1962 bajo el título de Mejores ejecutivos para un Perú Mejor.
En octubre de 1968, Juan Velasco Alvarado dio un golpe de Estado contra el presidente Fernando Belaúnde Terry. A pesar de las ideas socialistas del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, el presidente Velasco junto a diferentes autoridades participaron en las reuniones empresariales. En 1971, el comité organizador planteó un Plan nacional de desarrollo; sin embargo, el régimen velasquista comenzó a socializar el aparato productivo del Perú.
Década de 1970 En la conferencia de 1972, el presidente del comité organizador de la CADE, Walter Piazza Tangüis, dio un discurso en el que defendió la empresa privada y la libertad de mercado; de igual modo, criticó el rol intervencionista del Estado. En la mesa de honor también se encontraba el presidente Juan Velasco Alvarado, quien le respondió a Piazza diciéndole que era un error enfocarse en los problemas sociales desde su punto de vista como empresario. Velasco luego dio el discurso de cierre de la conferencia y fue aplaudido por los empresarios cercanos al régimen.
Con la salida de los militares del poder, los organizadores decidieron invitar a los candidatos presidenciales para las elecciones generales de 1980 a fin de que expusieran sus propuestas y planes de gobierno ante el empresariado. En CADE 1979, denominado Perú: problemas y soluciones, estuvieron presentes los candidatos Armando Villanueva, Luis Bedoya Reyes y Fernando Belaúnde Terry. Desde entonces es una tradición que cada año previo a las elecciones los candidatos presidenciales asistan a la CADE.CADEs: De la mano con la historia
Década de 1980 En julio de 1987, el presidente Alan García anunció la estatización de la banca. El comité organizador no invitó a García a la conferencia que decidieron realizarla en la ciudad de Iquitos. El presidente García no volvió a asistir a la CADE hasta 2003 como líder de la oposición al gobierno de Alejandro Toledo.
En la conferencia de 1989, el candidato Mario Vargas Llosa expuso ante los empresarios reunidos y anunció un programa de reformas neoliberales para salir de la crisis económica y de la hiperinflación; sin embargo, el discurso del escritor sería luego utilizado por sus opositores que se encontraban en contra de paquetes de reformas. Meses después, el candidato Fujimori anunció que no realizaría ninguna medida económica radical.
Década de 1990 La primera CADE de la década de 1990 se enfocó en debatir sobre el Perú y sus posibilidades en el entorno mundial. En Arequipa (1991), la pacificación y el papel de los empresarios se plantearon como temas capitales del foro, evidenciando la sintonía del sector privado con las reformas económicas impulsadas por el Ejecutivo. En el discurso de clausura, el presidente Alberto Fujimori aprovechó para confrontar con el Congreso de la República, a meses de su autogolpe de 1992, criticando el salario de los senadores y diputados:
En la conferencia de 1993, el presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), Jorge Picasso, propuso ante el empresariado la reelección presidencial de Fujimori. Al año siguiente, en la edición electoral del foro, intervinieron Javier Pérez de Cuéllar, Alejandro Toledo y Fujimori como presidente-candidato, quien defendió públicamente su reelección.
En 1996, el evento se realizó bajo el lema “Perú Siglo 21: propuestas para una visión compartida", donde se presentó una propuesta de visión del Perú elaborada por IPAE al año 2020, constituyendo el primer ejercicio sistemático de prospectiva estratégica dentro de CADE. En esa edición, el entonces presidente de la institución, Pablo Bustamante, le obsequió al presidente el cuadro de un otorongo, comparando a Perú con los "tigres asiáticos", ante el aplauso de pie de los empresarios asistentes. La segunda mitad de esa década, con el logro de la recuperación económica alcanzado, el evento amplió la agenda a temas como empleo, descentralización, exportaciones y reconstrucción.
Hacia fines de los años noventa, la recesión económica y la ausencia de señales de ajuste al modelo de mercado tensionaron la cohesión del empresariado. La alianza estatal-empresarial, hasta entonces dominada por exportadores tradicionales y el sector financiero, comenzó a inclinarse hacia la manufactura local y la agricultura, reflejando fricciones internas en la definición de prioridades económicas. En enero del 2000, el presidente Fujimori no asistió a CADE, rompiendo una tradición de presencia presidencial en la conferencia y evidenciando el distanciamiento entre el Ejecutivo y sectores empresariales clave. Este quiebre se agravó con su candidatura a la rerreelección, el fraude en el proceso electoral de ese año y la posterior caída del régimen, lo que obligó al evento a replantear la agenda hacia lo ético y la responsabilidad empresarial.
Década del 2000 Durante la primera década del , CADE Ejecutivos sirvió como un espacio de articulación entre el empresariado y el Estado, en un contexto de recuperación democrática, crecimiento económico sostenido y apertura comercial. Las ediciones de esta década reflejaron una creciente preocupación por la competitividad nacional, entendida como la capacidad del país para sostener el crecimiento económico con institucionalidad, promoción de la inversión privada y generación de empleo. Al menos cuatro ediciones (las de 2001, 2002, 2003 y 2010) se centraron explícitamente en este eje, abordando temas como eficiencia estatal, predictibilidad normativa y articulación público-privada.
Paralelamente, aunque de forma incipiente, comenzaron a evidenciarse esfuerzos por ampliar el espectro temático del evento. En 2006, por ejemplo, se incluyeron paneles sobre desarrollo regional y descentralización, con participación de actores sociales y autoridades subnacionales, lo que marcó un primer intento de incorporar la inclusión social y la integración nacional como parte de la discusión sobre desarrollo en el evento, reflejado tanto en la conformación de paneles como en la predisposición a un debate de ideas.
Década del 2010 Durante la década siguiente, el evento desarrolló una agenda más estructurada en torno a la reforma institucional, la innovación y la sostenibilidad. La edición de 2011, realizada en Cusco, se centró en la innovación como motor de transformación nacional, en la que participaron figuras como el diplomático Richard Boucher (OCDE) y el experto John Kao (Institute for Large Scale Innovation). Por primera vez, se instalaron pantallas gigantes en espacios públicos de la ciudad para que los cusqueños pudieran seguir el evento en tiempo real.
En 2015, en un contexto pre-electoral, el foro puso énfasis en la necesidad de reformas institucionales y políticas para fortalecer la gobernabilidad democrática. La Asociación Civil Transparencia presentó un paquete de 32 propuestas divididas en cuatro ejes: reforma política, del funcionamiento del Congreso, del sistema de justicia y de la administración pública.
La edición de 2017, bajo el lema “Un solo Perú, no más cuerdas separadas”, planteó que el crecimiento económico no podía seguir divorciado de las cuestiones institucionales. Se hizo un llamado a emprender reformas políticas y judiciales, y se abordaron temas de integridad corporativa tras el destape del caso Lava Jato. Por primera vez, se dio espacio en el escenario a voces jóvenes menores de 25 años, marcando un gesto de apertura generacional en la conferencia.
Las ediciones de 2018 y 2019 introdujeron por primera vez en su historia temas de sostenibilidad y equidad de género como ejes centrales del evento, desplazando la noción tradicional de responsabilidad social empresarial presente en la década previa. Se incluyeron paneles paralelos sobre economía circular, liderazgo consciente y presentaciones de candidatos jóvenes al Congreso, a puertas de las elecciones parlamentarias extraordinarias de 2020.
En 2020, en medio de la pandemia de COVID-19 y en un contexto pre-electoral, el evento se realizó por primera vez en formato 100% virtual. Bajo el lema “Un nuevo comienzo. Hagámoslo diferente”, el foro abordó los desafíos sociales, económicos e institucionales del Bicentenario.
Expositores internacionales La conferencia ha tenido participantes internacionales como los presidentes Ricardo Lagos y Sebastián Piñera (Chile), Carlos Salinas de Gortari (México), Álvaro Uribe (Colombia), y Guillermo Lasso (Ecuador); políticos como María Corina Machado (Venezuela), Sergio Fajardo (Colombia), Mae Montaño (Ecuador), Claudio Orrego (Chile) y Cayetana Álvarez de Toledo (España), el economista Michael Fairbanks, los académicos y escritores Thomas Friedman, Francis Fukuyama, Paul Kennedy, Michael Porter, Juan Luis Londoño, Cecilia María Vélez, Sebastián Edwards Figueroa, Alexander Wagner, Juan Carlos Eichholz, Enrique Krauze y Anne Applebaum; y ejecutivos como Bernardo Hernández González (Google), Lorenzo Mendoza (Empresas Polar), Jay Coen Gilbert (B Lab), Jim Hemerling (Boston Consulting Group), entre otros.
CADE Electoral A partir de 1984, la organización de CADE Ejecutivos contempló la participación en las ediciones que antecedan a una elección presidencial de políticos que se presentaban como candidatos a ocupar el sillón presidencial en el ciclo electoral en curso o que seguía al evento. Para tal efecto, se emplean criterios como la ubicación en las encuestas de opinión y se diseñan formatos que permitan abordar a los candidatos sus respectivas propuestas relacionadas con el ámbito económico y social, facilitando la exposición de ideas. Con el pasar del tiempo, cada edición que incluyera este bloque sería conocida como "CADE Electoral".